Una del oeste

La reseña de la segunda entrega de Gus, la serie de Christophe Blain podría ser la más corta y escueta de la historia de esta web. Una sola palabra: deliciosa. Serviría cualquier epíteto sonoro sinónimo de maravilloso, espléndido, excelente o genial, pero servidor se queda con esa palabra por lo que esconde de placer multisensorial, de goce intenso, agradable, continuado, que resume perfectamente la experiencia –al menos la mía- de la lectura de este álbum. Y a partir de ahí, deberían sobrar las palabras. Pero por aquello de argumentar las opiniones, sigue un seguido de ideas y pensamientos al respecto de este álbum que yo, personalmente, recomendaría obviar: ¡déjense de zarandajas e intelectualizaciones del placer y disfruten del álbum coñe, que es lo bueno!.
Al asunto: que Blain es uno de los grandes de esta nueva generación de autores franceses orquestada alrededor del Atelier Nawak no es opinión nueva en esta casa. Ha demostrado, junto a Emile Bravo, ser el autor más regular de todo ese grupo, con una línea definida y marcada, en la que su obra personal bascula siempre alrededor de una reinterpretación personalísima de los géneros clásicos de la que Gus es su mejor exponente. El western es para Blain una especie de inmenso laboratorio, en el que se encuentra como un niño lleno de ingredientes bien conocidos con los que experimentar e investigar. Y de nuevo, el género es el escenario para contar algo tan simple, sencillo y complicado como es el amor. Los extraños vericuetos y sorpresas que nos da el enamoramiento, que llega cuando uno no lo espera y arrastra a hacer aquello que nunca pensamos que haríamos. Maravillosa y preciosa esa historia que abre el álbum hablando de engaños sobre uno mismo para lograr la atención de la mujer que nos acaba de robar el corazón. Un comienzo perfecto que deja el protagonismo a Clem para que nos hable de cómo el amor se sostiene pese a estar cimentado en mentiras y medias verdades, colándose por todos los resquicios del ser. Historias sencillas, casi ingenuas, a las que Blain dota de una naturalidad imposible. Hay en todo Gus una espontaneidad contagiosa y vibrante, de ganas de vivir teñidas de picardía y aventura que casan sorprendentemente bien con un relato tan intimista como el del amor con gotas de romanticismo del de verdad, del arrebatado y atrevido.
La supuesta facilidad del trazo del dibujante esconde un profundo análisis e investigación, que va desde el estilo a la narrativa. No es difícil encontrar en la composición de Blain las trazas de los grandes ilustradores del XVIII y XIX, tomando estructuras del gag ÿ estilo de línea de Töpfer y de A.B.Frost, pero sin renunciar nunca a su admiración por Gus Bofa (de donde no es descabellado pensar que se inspire el nombre de su protagonista). Una elección que no es puramente estética, sino que permite dotar al conjunto de una atmósfera entre anacrónica y costumbrista, que permite al lector sumergirse en otras épocas y otros usos. Sirva como ejemplo esa séptima plancha construida con perfección milimétrica al modo de gag clásico de finales del XIX, descomponiendo los tiempos de tal forma que sólo faltaría el ritmo acompasado de un piano para acompañar el efecto humorístico. Un estilo que casa como guante para esa narrativa minimalista y cuidada de Blain, que sintetiza con acierto y economiza con la elipsis a la vez que no renuncia al barroquismo gráfico (impresionantes las escenas de atracos a los bancos de Clem).
Un álbum donde todo parece funcionar en afortunada e inspirada conjunción. Hasta el apartado cromático me parece muy superior a las anteriores obras de Blain. Resignado ya al “estilo Poisson Pilote” de Walter, de paleta exagerada y chillona, la intervención del propio Blain y de Alexandre Chenet en el color de esta entrega me parece todo un acierto, proporcionando páginas de colores más suaves y uniformes, a veces casi bitonos, en los que el dibujo de Blain gana espectacularmente en presencia y elegancia.
Lo dicho: Gus 2. Bandido Guapo es un álbum delicioso (y uno de los mejores que he leído este año). (4)

Enlaces:
Avance en la web de Dargaud

11 Comentarios en “Una del oeste

  1. David. on 29 septiembre 2008 at 1:42 said:

    Pues parece que habrá que darle una oportunidad a la serie esta, después de todo (otra más, pobre cartera…). Me gusta mucho Blain, pero no sé muy bien cómo, siempre había pensado que Gus era una obra menor, un tanto insustancial y desde luego muy lejos de Isaac el pirata.

    Ahora me ha picado mucho la curiosidad y creo que le voy a dar la oportunidad a esta serie.

    Saludos.

  2. ¡Qué contagioso es el entusiasmo! Se nota cuando algo apasiona por el calor con que se comenta -usted y el señor Naranjo en su blog-. Lo pasaré de la lista -una nota mental a lo Homer Simpson- de 'cosas que podría leer' a la de 'cosas que tengo que leer'. :)

    Un saludo!

  3. ¿Ya ha salido? Tengo que hacer una visita a mi libreria más cercana…

    Impacientes Saludos.

  4. Miguel on 29 septiembre 2008 at 9:37 said:

    Preciosa la página de Gus Bofa, una gozada, gracias por el enlace. Puede ser que estes en lo cierto respecto al nombre, incluso el tipo de dibujo estilizado de Blain se parece. Un saludo

  5. Yo todavía no he leído el GUS 2. Pero el color del tomo 1 yo lo interpretaba como un homenaje al color de Lucky Luke. Esos desiertos amarillos con el azul del cielo…

  6. el número 1 de gus parece insuperable, pero este segundo volumen es buenísimo (un listón muy alto)

  7. Me encanté el primero, a ver si esta semana compro este segundo número. A mí Blain me parece una bestia, un genio, un renovador. Qué ganas, madre mía, qué ganas.

  8. Sí, Blain reconoció el año pasado expresamente su gusto por Gus Bofa y otros dibujantes antiguos:

    "¿Qué autores te interesan, de cómic, o en general, cuáles son tus principales referentes?

    Blain: No leo casi nada de cómic. Me gusta mucho Crumb, me gustan los autores raros. Cuando era niño me impactó mucho Hergé. Mucho ritmo. También Morris, que me parece muy extraño también.

    Pep Brocal: ¿Te has fijado más en ilustradores que en autores de cómic?

    Blain: En el estilo de dibujo sí.

    -¿En el acabado quizás?

    Blain: Sí, sí. He mirado muchos ilustradores antiguos, también me gustan muchos cómics retro que ahora ya casi no significan nada para la gente.

    Pep Brocal: ¿Gus Bofa quizás?

    Blain: Sí. También me gustan mucho los cómics de Winsor McCay, que ahora casi no se pueden leer. "

    Resto entrevista, donde habla de Gus y del color de Walter:

    http://concdearte.blogspot.com/2007/12/entrevista

  9. Pues ya lo he reservado en mi tienda junto con el primero. Con tantas buenas críticas seguro que no me defraudará.

    Saludetes

    Sergio

    Visita
    http://lecturasrecomicdadas.blogspot.com
    El blog dedicado a crítica de cómics

    Esta semana: ESPECIAL PROMETHEA

  10. Bien por la mención de esas influencias que no conocía. Estoy con el editor breve en cuanto a lo del "homenaje cromático" a Lucky Luke. El volumen uno fue una gozada, y este segundo no tardará mucho en ser devorado ;-)

  11. Hi to all, for the reason that I am actually keen of reading this web site’s post to be updated regularly. It consists of fastidious data.

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