El canon del subjetivismo

El otro criterio para juzgar al arte de nuestros días es el del puro subjetivismo, el derecho que tiene cada cual de decidir, por sí mismo, de acuerdo a sus gustos y disgustos, si aquel cuadro, escultura o instalación es magnífica, buena, regular, mala o malísima. Desde mi punto de vista, la única forma de salir de la behetría en la que nos hemos metido por nuestra generosa disposición a alentar la demolición de todas las certidumbres y valores estéticos por las vanguardias de los últimos ochenta años, es propagar aquel subjetivismo y exhortar al público que todavía no ha renunciado a ver arte moderno a emanciparse de la frivolidad y la tolerancia con las fraudulentas operaciones que imponen valores y falsos valores por igual, tratando de juzgar por cuenta propia, en contra de las modas y consignas, y afirmando que un cuadro, una exposición, un artista, le gusta o no le gusta, pero de verdad, no porque haya oído y leído que deba ser así. De esta manera, tal vez, poco a poco, apoyado y asesorado por los críticos y artistas que se atreven a rebelarse contra las bravatas y desplantes que la civilización del espectáculo exige a sus ídolos, vuelva a surgir un esquema de valores que permita al público, como antaño, discernir, desde la autenticidad de lo sentido y vivido, lo que es el arte verdaderamente creativo de nuestro tiempo y lo que no es más que simulacro o mojiganga.

Mario Vargas Llosa, Tiburones en formol, EL PAíS, 5/X/2008

Aunque no comparto el objetivo final del artículo del que he extraído el párrafo (una reivindicación de la necesidad de volver a un canon clásico en el arte), creo que este párrafo define claramente lo que creo que debe ser la evaluación del arte hoy en día. Ya sea porque los cánones se han dejado atrás o porque el canon del siglo XXI tardará todavía siglos en aparecer, el arte debe ser considerado como una respuesta subjetiva a una propuesta estética. Y a partir de ahí debe ser criticado, no desde una simple evaluación académica de reglas, sino desde lo “sentido y vivido”, como dice Vargas Llosa.
Y la historieta, recordemos, es arte.

28 Comentarios en “El canon del subjetivismo

  1. totalmente de acuerdo, álvaro

  2. mariano on 5 octubre 2008 at 14:45 said:

    También estoy muy de acuerdo. El arte (entendido en términos generales, sobre todo el arte "oficial"), se vende a sí mismo como un mundo de libertad y de infinidad de alternativas, y siempre ha estado encorsetado en cánones y en dogmas de obligado cumplimiento para el espectador.

    En el momento actual no está menos encorsetado que hace 500 años, y vivimos en el nuevo academicismo del anti-arte en el que el sesgo de lo que es oficialmente bueno se mide por lo transgresor que el artista y los teóricos que lo promueven digan que es algo.

    En todo esto el espectador no pinta nada, porque el simple hecho de opinar en contra de la oficialidad hace que esta le tilde de ignorante y rancio.

    Así que el espectador ha perdido el derecho a esperar sentir algo cuando ve "arte". Tiene que comerse su aburrimiento y fingir que le gusta lo que le ofrecen.

    Como bien dices, álvaro, el comic es arte, y afortunadamente para el lector, en este momento ,es MÁS arte que el ARTE con mayúsculas, porque en el mundo de los comics todavía no ha llegado esa tiranía estética y anti-artística que rige el mundo de las ARTES.

    Afortunadamente los teóricos y críticos en el mundo del comic ejercen (ejerceis), un papel diametralmente opuesto al del "crítico de arte", que no hace sino negar tajante y constantemente la subjetividad del espectador, con lo cual este, directamente, opta por abandonar y no sentirse aludido por ese arte oficial.

    Si por algo creo más en el comic que en el ARTE con mayúsculas como medio de expresión artística es por eso, porque creo que el espectador es respetado, y eso es muy importante. En el momento que no es así, se rompe la comunicación y el arte no sirve para nada, es como una masturbación, sólo le sirve al que lo hace…

    Y bueno, disculpad si me enrollo pero es que ando ahora muy metido en esto. El viernes 17 se presenta en Santiago el HARTISMO, un grupo en el que reivindicamos un poco esas cosas, ese desapego al espectador que ha convertido al arte oficial en un diálogo sin receptor…que pagamos todos

    Afortunadamente siempre nos quedarán los comics.

    hartismo.com

  3. mariano on 5 octubre 2008 at 14:55 said:

    También al hilo de la relación del espectador con el arte os emplazo a hacer el siguiente y ameno TEST:

    http://marianocasas.blogspot.com/2008/10/test.htm

  4. Sr. Mariano,he sacado tres puntos :D

  5. ruizgé on 5 octubre 2008 at 17:02 said:

    El subjetivismo sin referencias, sin bagaje, sin información, sin experiencia, puede ser tan fátuo como el dirigismo del que SUPUESTAMENTE parece estar libre el mundo del comic.

    Álvaro, no deja de ser, como poco, pintoresco que un crítico que marca tendencias, se deje abiertas todas las puertas con esta apelación a la subjetividad, de modo que ya no necesite explicar sus gustos, palabras y decisiones estéticas.

  6. ruizgé on 5 octubre 2008 at 16:25 said:

    A ver , por alusiones

    Mariano, no se que parte de mi corto texto te hace ver que yo pienso que sea innecesario el criterio del espectador.

    Repito, el subjetivismo como axioma, sea en un crítico en un lector o en un espectador no es base necesaria para el análisis. Comprender requiere conocimiento y el subjetivismo para que tenga un mínimo de garantia en su uso necesita de un bagaje, de una experiencia.

    Si he colocado “supuestamente” con mayusculas ha sido para subrayarlo y no para alarmar a nadie. Y me confirmo en destacar ese supuestemente puesto que la bondad y serafismo que le supones a los críticos dentro del comic, me parece ingenua. Puede que aquí en España donde el mercado es escualido tenga cierto sentido lo que piensas pero te aseguro que al otro lado de los pirineos o en Japón no es así.

    Si crees sinceramente que el dirigismo no existe en el comic me parece que no le estás dando la categoría de Arte que le quieres dar. El comic es tan complejo, rico y cautivador que en la medida del dinero que mueve sufre en proporción tanto dirigismo como el resto de las artes.

    Y de nuevo, yo no apelo a ningún tipo de crítica, sino a la necesidad de criterio por parte de todos, desde el editor hasta el kiosquero, desde el autor hasta el lector.

  7. Javi on 5 octubre 2008 at 17:40 said:

    Intromisión por intromisión, eso de Vargas Llosa me ha recordado a aquel médico alemán que sale en Los hermanos Karamazov y que pretendía enseñar a hablar ruso a los rusos. :)

  8. mariano on 5 octubre 2008 at 17:43 said:

    Dejas entrever, Ruizge, que para tí la presencia del crítico o el teórico hace innecesario el cerebro o la sensibilidad del espectador, o que la sustituye.

    Este tipo de teóricos no son tales, son GURÚS, son creadores de teorías A PRIORI, que a la postre se convierten en dictados para quienes pretendan ser artistas con patente de la "oficialidad".

    Si en el mundo del comic (y no sólo en el comic) esto no es así (o al menos, a mí no me lo parece, no hace falta que pongas ese "supuestamente" en mayúsculas porque aquí son todo opiniones), es porque la teoría o la crítica, al menos la más conocida, se hace a poteriori, como se hace el análisis literario ; analiza las obras, no espera influír en ellas, como la crítica de las ARTES PLÁSTICAS, que ejerce una labor coactiva tanto para artistas, como sobre todo para espectadores.

    En el caso del comic, esta crítica es más bien un papel de intermediario útil entre un lector privilegiado (que lo es sólo porque ha leído mucho) y otros lectores más profanos (cada uno con cerebro y sensibilidad propia).

    La crítica de las ARTES plásticas se ha convertido, como tú bien dices, en un DIRIGISMO que no respeta al espectador como tal, y que incluso lo humilla al negarle la potestad de elegir lo que para él es arte o lo que no, tildándole de ignorrante si no se atiene a la opinión oficial.

    Que el autor de este blog apele a la subjetividad del espectador no hace sino definir sus intenciones. Que un espectador pueda pensar y sentir sólo no hace al crítico inútil sino todo lo contrario.

    Ese tipo de crítica a la que tú apelas crea más adeptos que espectadores y convierte a las artes en religiones o en sectas, y les quita todo el valor con el que fueron concebidas.

  9. Me pongo gruesas gafas de Barragán, pastosas ellas.

    Se arrejuntan varias cuestiones en el párrafo, y no todas contestables con un sí o un no. Por un lado, es evidente que la percepción del arte y su disfrute parten de la pura subjetividad. Se relaciona ésto con el goce espontáneo y presente: me gusta porque me gusta. Es algo casi natural, y en ese sentido lo subjetivo no necesita más defensa.

    Por otro lado hay que bailar entre dos posuras contrapuestas. Primero: es evidente que vivimos una sociedad de "fast food". Parece que lo que requiere mediaciones entre la propia percepción y su significado tiene que ser algo snob. Pero en realidad desde las primeras vanguardias artísticas de siglo XX (expresionistas etc.) el arte, se aleja de lo sensorial y es más dependiente del concepto. Hay que entenderlo. Hay que aprenderlo como hay que aprender solfeo para leer una partitura y gozarla. Volvamos a lo de la "comida rapida". Los emporios industriales de ocio no están interesados en sujetar una estructura basada en lo mediato,en la necesidad de un proceso previo para acceder a la degustación de lo ofertado.

    No sé si me explico bien. Kamdinsky puede gustar en sí mismo, pero por mucho que alguien hable de pedantería, no viene mal leer antes sobre la teoría de su obra, porque de un modo "subjetivo" es complicado comprender las analogías que el autor establece entre formas/colores/notación musical.

    Por otro lado, es evidente que desde hace mucho tiempo el gran negocio del esobismo alimenta naderías, para crear un cuerpo de "oligarcas" del arte, los "nosotros sí que entendemos". Nuevamente, surge el baile entre lo subjetivo y lo objetivo: en realidad, cuantos más argumentos objetivos barajamos (conocimientos de historia, técnicas, etc) más capacitados nos encontraremos para ser profundamente subjetivos.

    Y finalmente quiero sacar un punto desde la perspectiva histórica: la historia del arte es un contínuo olvidar nombres y reivindicarlos posteriormente. de modo que de nuevo, lo objetivo se codea con lo subjetivo. Pero por otro lado, hay pautas y evidencias que consiguen que no todo el campo sea orégano. Hay evidencias: una cosa es que La Gioconda no nos transmita absolutamente nada, apreciación subjetiva razonablemente respetable, y otra negarle un valor absoluto como lo que es, una de la más grandes obras de arte de la humanidad (y es un ejemplo, no viene al caso empezar a desarrollarlo con argumentos… esto es un commen ;P ).

    Y por último, puntualizar una cosita que pocos reconocen. El arte del pasado, ese que hoy nos parece bello por cristalino, esconde, tanto como un Kandinsky, tal cantidad de códigos a descifrar, que es un error decir que simplemente por ser naturalista no es "snob" (en el sentido ya utilizado arriba). Por ejemplo, Botichelli requiere para desentrañar su verdad (que trasciende el hecho de serv plástivamente bello y de estilo realista) conocimientos de neoplatonismo y teorías reformistas de Savonarolla. Si nada de ello sabemos, subjetivamente nos gustará o no, y ello es natural, pero habremos entendido del tanto (tan poco) como de un cuadro abstracto.

    bufff… me callo por tres días :)

  10. mariano on 5 octubre 2008 at 19:01 said:

    Entonces ahí si estamos de acuerdo, en la necesidad de criterio por parte de todos, pero eso debe partir de un respeto al criterio del espectador, que en este momento no se da en el circuito artístico, y que es lo que reclamamos en el HARTISMO

    Y es muy interesante lo que dices cuando relacionas el dirigismo que se da en un arte con el dinero que mueve ese arte .

    Sin duda es así. Puede que en España nos salve el hecho de que el comic no mueve grandes sumas de dinero, y las personas que estamos en él, ya sea como autores, críticos o editores, estamos por amor al arte, nunca mejor dicho.

    Puede que en países donde el comic es una industria fuerte los críticos ejerzan un papel de grupo de poder y de creación interesada de corrientes de opinión, pero está claro que aquí no tendría sentido ese papel.

    La debilidad de la industria comiquera en España tiene muchos inconvenientes, pero también tiene algo bueno, y es que espanta a los especuladores y a los mercachifles.

    Y puede que sea mejor así.

  11. Álvaro Pons on 5 octubre 2008 at 19:04 said:

    "El subjetivismo sin referencias, sin bagaje, sin información, sin experiencia, puede ser tan fátuo como el dirigismo del que SUPUESTAMENTE parece estar libre el mundo del comic."

    Completamente de acuerdo en lo primero ruizqgé. Cuando me refiero al subjetivismo estoy indicando, obviamente, el criterio propio por encima de todo, pero un criterio fundamentado y razonado, no resumido en un "mola, no mola".

    Respecto al dirigismo… yo creo que, de momento, no existe en el tebeo. Otro caso es el mercado francés, pero en España, de momento, no veo que existan gurús que puedan influir en la venta de un tebeo.

    "Álvaro, no deja de ser, como poco, pintoresco que un crítico que marca tendencias, se deje abiertas todas las puertas con esta apelación a la subjetividad, de modo que ya no necesite explicar sus gustos, palabras y decisiones estéticas."

    Repito lo de antes: primero, no creo ser un crítico que marque tendencias… casi que al contrario. Por desgracia -o por suerte- mis gustos no marcan nada. El que yo ponga bien un tebeo no se traduce en nada. Pero siempre he defendido la subjetividad, tanto del crítico como del lector. Del primero huyendo de esas definiciones de objetividad que, creo, no existen en el mundo del arte. Y del segundo, siempre pasando cualquier opinión por el tamiz de su propio criterio.

    Subjetividad ante todo, pero siempre fundamentada y razonada con un criterio que lo explique. A partir de ahí, que cada cual decida.

  12. mariano on 5 octubre 2008 at 19:26 said:

    Y aludiendo a lo que dice Sr Punch, tengo que declarar también mi completo acuerdo cuando dice que para comprender una obra desde la subjetividad del que observa no viene mal saber también datos objetivos, teóricos, sobre el contexto de ese arte.

    Por supuesto que así es, …aunque hay una parte de una obra que conecta de inmediato (o no) con el que mira, otra está oculta detrás y requiere SABER MÁS, aunque si falla la primera conexión difícilmente la segunda tiene sentido.

    Yo no niego el valor de la crítica cuando ésta es posterior a la obra, y trata de indagar más en ella, como tú dices, para tratar de comprenderla mejor. Sí estoy en contra cuando se establece A PRIORI de la obra, y trata de aparecer ante artistas y público como una especie de policía de la opinión.

    Imaginemos que un dibujante que pretende dibujar comics no sabe qué historias contar y busca "inspirarse" en las opiniones de Álvaro en LACARCEL, buscando de alguna manera una homologación de lo que va a hacer con una consecuente crítica favorable…Sería ridículo, ¿no?…Pues esto es lo que nos enseñaban a hacer como ARTE en la Facultad de BBAA, nos hacían leer las teorías de "vanguardia" y nos aseguraban que era necesario seguirlas para hacer un "arte homologable con lo que se está haciendo en el mundo".

    Yo creo que un artista saca lo que tiene dentro de sí, y el teórico viene después y lo analiza y contextualiza en parámetros históricos, ejerciendo una labor de nexo entre ese artista y posteriores espectadores.

    Pero cuando se invierten los papeles y es el artista el que sigue al teórico, algo falla, porque los artistas que crean al dictado de las teorías más de moda, siempre serán los más mediocres, los que no tengan nada que decir, y por lo tanto, se limiten a TRANSCRIBIR.

    A mí ese tipo de arte no me sirve para nada, ni como creador ni como espectador, es simplemente una actividad especulativa que ignora al público y que por tanto es un camino sin retorno hacia un divorcio definitivo entre los artistas y el propio público.

    Es una pseudo industria que pagamos todos, y de la que se benefician cuatro, y que utiliza espacios aparentemente diseñados para atraer al público (museos, salas, etc), justo para lo contrario: para ahuyentarlo.

  13. Con todos los matices que se quiera, coincido con el fondo de artículo de Vargas Llosa. En mis cinco años de Bellas Artes tuve oportunidad de convivir con muchos de los que realizaban este tipo de arte y, me llamaba la atención que lo defendían como el único posible. Algunos profesores llegaron a decir que clases como Anatomía Artística estaban de más, que la pintura ya no es arte, que Picasso está sobrevalorado (no digamos Sorolla cuyo mérito artístico se reduce, me decían, a documento costumbrista de la época). Abogaban por la destrucción de cánones y clasicismos pero, a su manera, también eran canónicos . También daba la impresión de que la obra era una excusa para debatir sobre el tema que esta proponía (en general, una denuncia, una crítica a algo establecido, o bien algún tema de nombre convenientemente ambiguo "la mirada", "el puente", "la creación", “la violencia psicológica”). Debates interesantes, sin duda, pero que se hacían a raíz de raíz obra y no en torno a ella. Aunque la mayoría de las piezas me dejaban bastante frío (también me daba una pereza descomunal tener que pensar algo para este tipo de clases, aunque esto sea otra historia), sí conocí a alguna gente que genuinamente creían en este tipo de arte y les emocionaba de veras. Por ello nunca lo consideré un engaño como mis compañeros más rebeldes y atribuía mi poca receptividad a mi ignorancia y a mi poco interés por propuestas que visualmente no me parecían atractivas (si todo se reduce a la idea, al tema, pensaba entonces, hay formas mucho más efectivas de abrir debates como un artículo en la prensa). Sin embargo siempre me sorprendía la capacidad que estos artistas tenían de venderse, de hablar durante horas sobre, digamos, la figura de un pene moldeado en chocolate. En una entrada en mi blog decía un poco en tono de broma que si los artistas de cómic adoptásemos esta capacidad para vendernos nos iría bastante mejor. También mostraba algún ejemplo de descripciones de obras. Pongo el link por si a alguien le interesa: http://maxvento.blogspot.com/2008/09/ms-arroganci

  14. Y para la semana que viene me traen leído "La palabra pintada",de Tom Wolfe. Noo,no se me quejen, que es cortito.

    Pedazo de flashback de la universidad acabo de tener…

  15. "no creo ser un crítico que marque tendencias"

    algo influyes, Álvaro, pero tampoco pienso yo que marques tendencias, pues por un lado un blog como este es un sitio muy especializado al que se llega porque lo buscas (sobre todo siendo de cómic) y en consecuencia el nivel de formación de tus lectores suele ser bastante altito. Y por otro lado las recomendaciones de prensa no sé hasta qué punto mueven ventas… puede que según el formato del artículo (no es lo mismo que te toque escribir a doble página sobre Lost Girls, con fotos y todo, que una discreta columna). Aunque aquí supongo que tú tienes más fundamentos para opinar al respecto.

    El caso es que de gurú poco, como dces: sí, que no es poco, compañero de viaje del que conocemos maomeno sus gustos y, eso sí, sabemos que lee como cuatro veces más que la mayoría (ubicua criatura, de dónde sacarás tiempo ;) )

    Y sobre lo de La >Crítica… yo piesno que la crítica aquí es una "love action", ni hay recompensa pecunaria, ni divismos (salvo en algún congresillo o salón, con suerte), ni posibilidades de ser dirigista… porque es un patio de recreo amateur y de poca proyección mediática.

  16. Coincido con Max Vento, en el fondo de acuerdo con la propuesta de Vargas Llosa y es que él mismo que empezó escribiendo obras de arriesgadísima factura como "La casa verde" luego se aproximó a escenarios más populares, folletinescos, como en "La tía Julia y el escribidor", "Pantaleón y las visitadoras", ect. Algunos criticaron ese giro en su literatura y tal vez por eso mismo el autor habla de esa subjetividad y se abstrae de cánones (qué pesado Harold Bloom, por favor) para adoptar una visión más ecléctica.

    Sin embargo tengo las mismas reservas que Max Vento y la historia del pene moldeado en chocolate y su posterior charla de 7 horas me la han contado varias veces amigos que cursaron Bellas Artes. Parece que en los estudios artísticos se ha pasado de un extremos clasicismo a un extremo gilipollismo.

    Las vanguardias dejaron un magnífico legado en la historia del arte. La autonomía del arte, su independencia y validez independientemente de modas y estilos. Aunque aquello fuera en realidad una jaula de grillos con Dalí reventando actos y buscando desesperadamente publicidad para llegar a París como Picasso. Pero bueno, el caso es que los dos era una genios.

  17. Álvaro Pons on 5 octubre 2008 at 22:19 said:

    El problema es que el juicio del arte sólo puede hacerse a largo plazo. los consensos que tenemos hoy del arte del s- XVIII o XIX no se pueden tener sobre una obra creada hace un par de años. ¿Es Hirst un fraude? A mí lo que hace me parece una estupidez en muchos casos, aunque otras de sus obra me parecen interesantes, pero el verdadero valor de su obra se verá en décadas, en función de la influencia que realmente ha tenido.

  18. David on 5 octubre 2008 at 22:21 said:

    Completamente de acuerdo con Vargas LLosa y su artículo

  19. en un término general, además de analista y crítico, Vargas Llosa es novelista también, o sea, es artista, y es un intelectual muy culto, tiene toda la propiedad para opinar sobre otras ramas del arte (más que un médico alemán enseñándole ruso a los rusos), y como bien señala Pons, está en nosotros estar de acuerdo o en desacuerdo con sus afirmaciones (el artículo completo que está en el país es muy bueno en general), intrusos nosotros, los que lectores o hacedores de comics, querramos aplicar estas ideas sobe las vanguardias al campo que le compete este blog, el noveno arte, que llaman

  20. PapáCairo on 6 octubre 2008 at 11:16 said:

    Más que un bien absoluto, el subjetivismo que propone Llosa adopta la forma de revolución cívica que ataje el desbordamiento sin medida de la cosa artística que viene impuesta, bajo la bandera del dólar, por especuladores y críticos abandonados a la espiral de lo nuevo, pero Llosa no renuncia al orden que dan unas medidas reconocibles, aún cuando sabe que volver a cierto consenso en lo que a la definición del “Arte” se refiere se antoja a día de hoy prácticamente imposible.

    ¿Es reaccionario el mensaje del escritor peruano? Tiene cierto tufillo contrarreformista en cuanto que propone una vuelta a los valores del ayer, pero sin embargo, en su alegato por la libertad de conciencia frente a la tiranía de los popes de esta iglesia moderna que es el Arte como negocio hay una llamada a la rebeldía del individuo que a mí me parece muy necesaria.

    Luego están los matices: el espectro en el que ha de moverse el subjetivismo, el espectador diletante frente a la reflexión que emana de la formación, la inmutabilidad o evolución de los gustos en un entorno como el nuestro, el que “cualquier tiempo pasado fue mejor” frente a los fantasmas de lo nuevo, etc, etc…

    Al hilo de lo anterior, pienso que el Canon existe, y aunque desconozco su alcance y el vigor de su fuerza según cada disciplina artística, lo cierto es que en el noveno arte siempre estamos hablando de obras respecto de otras obras que las precedieron y de las que se alimentan, aún cuando sea por omisión, como ejemplo un botón: ¿no es Wachtmen una obra canónica?, Álvaro ha recurrido a ella para reseñar lo último de Milligan, ¿porqué?…

  21. Observador on 6 octubre 2008 at 11:25 said:

    Observo no sin alarma que hace tiempo que Vargas Llosa patina un poquito en todo lo que dice… lo que no quita que tenga razón cuando habla de tiburones en formol y arte-contemporaneo=marketing.

  22. Álvaro Pons on 6 octubre 2008 at 11:28 said:

    He usado Watchmen porque me parece una obra superior dentro de la misma temática. De ahí a considerarla una obra canónica… pues me resisto, la verdad. Creo que esos cánones nacen del consenso y hablar de una obra canónica que tiene apenas 20 años… pues no.

    Lo que no significa que me parezca muy buena.

  23. Javi on 6 octubre 2008 at 11:46 said:

    Diegogue: estoy de acuerdo que Vargas Llosa es una figura muy respetable, y precisamente porque a tal señor, tal honor, lo que yo esperaría, si va a opinar sobre arte moderno, es algo más que un puro wishful thinking. A eso llego también yo.

  24. PapáCairo on 6 octubre 2008 at 12:37 said:

    Cambiemos canónico por obra de referencia y dejemos que el tiempo diga si Wachtmen merece tal categoría, aún cuando estamos hablando del Ciudadano Kane de los tebeos, ni más ni menos :-)

    Lo que quería decir, más allá del ejemplo concreto, es que el modelo siempre va a existir, conformando un cosmos de reglas mutables que servirán para construir otras cosas, ya sea desde la tradición ya sea desde la traición (que implica cierto amor previo por la tradición) ya sea desde la negación…el consenso sirve para elegir esos modelos y conformar el Canon, no entro en los años que hacen falta para que una obra entre en el Olimpo de la reedición continua, pero entiendo que ese Canon existe, que podrá ser discutido en la flexibilidad de sus límites pero no en su núcleo central, que permanece sereno, pacífico y raramente alterado.

  25. Juanma Ruiz on 6 octubre 2008 at 12:52 said:

    'Completamente de acuerdo en lo primero ruizqgé. Cuando me refiero al subjetivismo estoy indicando, obviamente, el criterio propio por encima de todo, pero un criterio fundamentado y razonado, no resumido en un “mola, no mola” '.

    Entonces, yo diría que no hablamos de subjetivismo sino de individualismo. O, quizá, que hablamos de subjetivismo pero NO de subjetividad. Porque luego los conceptos tienden a fundirse peligrosamente. Y tener un criterio propio (aún cuando éste vaya a contracorriente) es recomendable e importante. Pero basar este en "porque sí" es un error. Por eso yo siempre hablo de "semisubjetividad" en la crítica. Es decir, que el crítico, creo, debe llegar a conclusiones subjetivas a partir de hechos objetivos. Sólo de este modo la crítica tendrá valor.

  26. Alf_redo on 6 octubre 2008 at 13:07 said:

    Tan absurdo es reducir el arte al "me gusta y no me gusta" como seguir borreguilmente las opiniones de los criticos y académicos. Un ejemplo de las diferentes actitudes ante una obra de arte:
    http://bibliocriptana.wordpress.com/2008/02/21/bi
    Tampoco estaría de más echarle un vistazo a "La deshumanización del arte" de Ortega y Gasset. ¿Cómo voy a evaluar una obra de Shakespeare en inglés si no entiendo el inglés? Seguramente diría, ateniendo unicamente al gusto, que es un tostón insufrible. Solo quien sepa leer en inglés, es decir, quién la entienda, estará más cerca de poder evaluar justamente la obra.

  27. El Juan Pérez on 7 octubre 2008 at 0:03 said:

    Bah. Lo que le jode a este buen hombre es que cualquiera pueda convertirse en artista y se acabe con las élites y de paso con el negocio. El artista era respetable cuando era artesano y no burgués. "Hoy cualquiera puede ser artista", naturalmente, y barrendero o banquero. Dádle una oportunidad. ¿Es malo? Al contrario, demuestra que no hay seres humanos superiores a otros.

  28. Jesús on 7 octubre 2008 at 11:18 said:

    “demuestra que no hay seres humanos superiores a otros.”

    Pues a mi Duke Ellington (por poner…)me parece muy superior a Nacho Cano… :)

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