Historias sencillas, grandes historias

Días placidos de lectura que me han traído una agradabilísima sorpresa: La historia de mi madre, de Kim Eun-Sung. Un tebeo que parte de la sencilla premisa de ir narrando las conversaciones de la autora con su madre, pero que poco a poco va desarrollando un testimonio completo de la historia de Corea desde una perspectiva social. Los testimonios de la anciana permiten estudiar cómo era la vida en el país en un complejo momento histórico, durante la ocupación japonesa. Pequeños relatos que van componiendo una realidad que a los europeos nos puede parecer extraordinariamente alejada, pero que relatan épocas de sufrimiento y dolor, contadas desde una perspectiva muy lejana en el tiempo que permite un acercamiento reflexivo y pausado. Historias que la madre parece querer olvidar y que recupera lentamente, escarbando en su memoria, trayéndolas con todo el bagaje de la experiencia, pero siempre matizadas por los extraños virajes del recuerdo, a veces centradas en pequeños detalles del día a día, en sentimientos que han quedado marcados a fuego y que se han amplificado o dulcificado con el tiempo; otras, narraciones de prefecta rigurosidad histórica. Diferentes perspectivas que permiten diferentes visiones, una riqueza información invalorable que nos traslada a esa época con una viveza y realismo impresionante.
El dibujo de Eun-Sung, sencillísimo, minimalista, reduce y simplifica al máximo los elementos gráficos para centrarse completamente en la historia de su madre, consiguiendo un efecto de contraste tremendamente efectivo. La ingenuidad del grafismo es un contrapunto ideal a la complejidad de la narración: madre e hija, narradora y dibujante, se unen a través de ese trazo simple, tremendamente expresivo.
Personalmente, la lectura de La historia de mi madre me ha resultado apasionante, sobre todo gracias a ese planteamiento de relato de apariencia informal que me parece de gran fuerza pedagógica, que nos introduce con rigurosidad en la historia, pero desde un camino tangencial que habla no de los grandes hechos, sino de las pequeñas historias personales que componen la Historia, con mayúsculas, de un pueblo.
Primero de una serie de cuatro volúmenes que esperaré con ansiedad, en una edición sins entido exquisita, como siempre. (3)

3 Comentarios en “Historias sencillas, grandes historias

  1. Los cómics coreanos están siendo una sorpresa.

    Acabo de leerme Gallo de Pelea de Oh Se-Young, publicado por La Cúpula y me ha parecido excepcional. Una verdadera joya.

  2. Estoy con Valentín VN. El cómic coreano está siendo un diamante en bruto para los lectores de este país. Y yo creía que no había nada por descubrir.

  3. Miguel on 14 octubre 2008 at 14:03 said:

    Reconozco que me atrajo desde un principio pero el dibujo para mi gusto es muy poco atractivo, excesivamente simple y sin volumen, por lo que me decanté por Gallo de Pelea, que presenta un dibujo realista de gran factura y pequeñas historias en su mayor parte bien interesantes.

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