Peplum

Blutch es un autor de excesos viscerales, que pese a no ser un autor prolífico está siempre en renovación constante de su propio estilo. En España apenas hemos podido leer tres de sus obras, pero los que hayan seguido su obra desde la edición de Mitchum han podido encontrar un investigador incansable del lenguaje gráfico desde una perspectiva aparentemente tradicional, con influencias evidentes de autores como Forest o Goossens, pero sin miedo a entrar en otros estilos radicalmente distintos como el de Sempé. Sus cambios han sido radicales, convirtiéndose en una perfecta conexión entre Baudoin y la generación de L’Atelier Nawak y demostrando ser una fundamental ascendencia en autores como Peeters.
Afortunadamente, su obra se va recuperando en España y Ponent Mon acaba de publicar una de sus obras iniciales, Peplum, prepublicada parcialmente en A Suivre en 1996 y, a mi entender, una de sus obras más interesantes.
Concebido como una especie de adaptación libre del Satiricón de Petronio, las primeras páginas ya nos indican que Blutch se va a alejar claramente de la traslación del clásico de la literatura satírica, optando por un objetivo mucho más ambicioso, una reescritura de episodios que parecen querer completar los fragmentos perdidos de esta obra. Recupera la figura de Gitón, pero centrará su discurso en una historia de amor imposible, el del romano Publio Cimber hacia una mujer enterrada en un bloque de hielo. Una representación perfecta de la belleza a la que el tiempo no puede afectar, tan inalcanzable como dolorosamente presente, en una constante contradicción que llevará a Publio a la locura total. Una crónica del descenso a la demencia que es narrado como un largo viaje, en cierta medida paralelo al de Ulises, como una odisea interminable donde la épica del héroe es sustituida por una figura peripatética, donde el sublime amor a Penélope que comandaba aquélla aventura primordial, es relevado por una mujer muerta, anónima, enterrada en un bloque de hielo que la hace inaccesible. El amor llegará a Publio en todas sus formas, desde la del efebo Gitón que inspirase a Encolpio a todo tipo de mujeres: bellas, viejas, jóvenes, mutiladas… Al igual que Gitón era pretendido por todos, Publio lo será por todas…

Una historia compleja que Blutch narra de forma visceral, con una composición de página sencilla, donde el trazo nervioso del autor se acompaña de claroscuros radicales y extremos para articular una puesta en escena de complejo equilibrio estético, que dota a la historia de un ritmo interno más próximo a la poesía que a la narrativa en prosa. Una difícil armonía que permite a Blutch acercarse todavía más al estilo formal de la obra de Petronio, pero que se distancia claramente de su vertiente picaresca o de la más histriónica de Fellini para plantear al lector un debate de ideas sobre los absurdos del amor, sobre lo ininteligible que resultam sis mecanismos.
Una obra excepcionalmente brillante, al que sólo se le puede poner la pega que para su edición en España se ha optado por un tamaño muy inferior al de su edición en Francia (inferior a A Suivre y muy inferior a la edición de Cornelius), que no permite disfrutar al máximo de la gran tarea gráfica de Blutch. En cualquier caso, una obra de obligada lectura. (4)

Iphone Bone

Atentos porque un servicio que ya existía para la PSP en Japón llega ahora para el Iphone: la distribución de tebeos digitales. El gran tamaño de la pantalla de este teléfono permite leer con bastante comodidad un tebeo, sobre todo si es un manga…

El servicio lo comercializa uClick como un iPhone app y cuesta 99¢.
El futuro amigos, el futuro… (snif!)

[Via The Beat]