Vampiros mafiosos

La idea de partida de Bite Club es tan simple como atractiva: reescribir una historia de mafiosos desde la perspectiva del género de vampiros. No es la primera vez que la literatura plantea argumentos de vampiros integrados en la sociedad de una u otra forma (desde Marc Behm a Claraine Harris, tan de moda ahora gracias a True Blood), pero hay que reconocerle a Tischam y Chaykin el indudable acierto de enmarcar su historia en una trama más propia de Los Soprano, contando los vericuetos de la familia Del Toro, una clan vampírico que domina una Miami donde los enfrentamientos étnicos incluyen ahora a los chupasangres como una minoría más. Un acierto que se prolonga por el buen ritmo que los guionistas le imprimen a la obra y, sobre todo, por la imaginativa descriptiva de la realidad socio-cultural alrededor de este mundo de vampiros integrados en la sociedad. A medida que avanza la trama, Chaykin y Tischam dejan caer pistas e ideas sobre las peculiares características del proceso de integración en la población de una minoría que, por naturaleza, sería depredador natural de los mismos que los acogen. La cadena alimenticia como cuestión puramente biológica se transforma en adecuada metáfora en una especie de cadena económica, donde los depredadores naturales son sustituidos por los depredadores económicos. No deja de ser una reflexión secundaria, pero que se añade a la lista de afortunadas ideas que esconde Bite Club. Un tebeo que ganaría muchos enteros si contase en su labor gráfica con un dibujante más dotado que David Hahn, que sin duda pone empeño en su labor, pero con un resultado que no pasa de labor de esforzado oficiante. La simpleza de su puesta en escena y composición se traduce en una narrativa monótona, que apaga la tensión de la acción e incluso de las muchas escenas sexuales, supuestamente tórridas. Una lástima, porque con los buenos mimbres que Tischam y Chaykin ponen a disposición de Hahn se podría haber tejido un excelente tebeo que queda, simplemente en un tebeo entretenido y correcto.
Eso sí, todo lo anteriormente dicho se circunscribe a Bite Club, la primera de las dos miniseries que hicieron los autores y que Planeta recopila en un único volumen. La segunda, Bite Club: UDV, es la típica (y ya tópica) demostración que confirma, pese a lo que crean los ejecutivos editoriales, que las ideas no son chicles a estirar sin límite y que la desidia de unos autores sin más interés que el económico suele traducirse en un producto tan anodino como olvidable. En resumen: un (2-) para Bite Club y un (0) para Bite Club: UDV.

El Museo del cómic será una realidad

Excelente noticia:

Barcelona, 30 de octubre de 2008…// En el acto de inauguración del XIV Salón del Manga, que ha tenido lugar esta mañana en La Farga (Hospitalet de Llobregat, Barcelona) Joan Manuel Tresserras, Conseller de Cultura de la Generalitat de Catalunya, ha mostrado el Plan Director del futuro Museo del Cómic de Catalunya.

Ha explicado que dicho plan ha sido elaborado a partir de un proyecto inicial de FICOMIC, que a su vez ha sido enriquecido y mejorado con la aportación de diversos especialistas y profesionales del cómic y la ilustración, además de museólogos. Todo este proceso de discusión ha sido coordinado por la empresa Artimetría bajo la supervisión de la misma Conselleria de Cultura.

Dicho plan contempla un museo que va a dar cabida a la ilustración y el cómic creado en Catalunya, así como a una selección de los mejores artistas del mundo. Así mismo ha avanzado que el próximo paso, en el 2009, es dotar de estructura jurídica al museo, al mismo tiempo que empezar a concretar su ubicación. Tresseras ha explicado que se han recibido propuestas de diversas ciudades, entre ellas una de L’Hospitalet de Llobregat, urbe que alberga el Salón del Manga.

La jornada inaugural del Salón se ha completado con la presencia de dos destacados dibujantes japoneses: Junko Mizuno, quien ha deslumbrado con su simpatía y su buen hacer artístico, y Yoshikazu Yasuhiko, un auténtico maestro del manga, quienes han tenido una apretada agenda para satisfacer a fans y periodistas. Ambos artistas han sido las primeras estrellas en venir al Salón del Manga.

El XIV Salón del Manga se celebra hasta el 2 de noviembre en La Farga de l’Hospitalet (Barcelona) y repite su formato en tres recintos conectados por un servicio de bus gratuito, el Mangabus. La Farga, que alberga exposiciones, conferencias, expositores, talleres y videojuegos; el Poliesportiu del Centre, donde tienen lugar el karaoke, actuaciones y los concursos de cosplay y el Auditori Barradas, donde se celebran las proyecciones cinematográficas.

Comienza el Salón del Manga

Desde hoy y hasta el domingo, se celebra una nueva edición del Salón del Manga de Barcelona, sin duda la cita más importante del cómic en España por número de asistentes (cualquiera que haya ido al Salón del Cómic y al Salón del Manga tiene claro que las cifras reales de asistentes en el Salón del Manga superan ampliamente a las de su “hermano mayor”). Un salón que tiene este año como invitados a YOSHIKAZU YASUHIKO, TAMAKASU SAKURAI, MICHIHIKO SUWA, KAIJI KAWAGUCHI, JUNKO MIZUNO y el dúo chileno ACUARELA, y que plantea, como siempre una larga lista de actividades para los aficionados al manga, con una gran exposición sobre Doraemon como eje.

Los nuevos superhéroes

 

Declaraciones de Stan Lee a Access Hollywood

“I recently got this wild idea — everyone’s heard of David and Victoria Beckham, right? They’re great looking, talented and colorful. Now, here’s the exciting part, just imagine how cool they’d be in a humorous, good-natured show that depicts them as, you guessed it – superheroes,” Lee said.

Que en lengua popular viene a traducirse como que le parece excitante e interesante ver a los Beckham como superhéroes. Y no son los únicos, que detrás vienen Paris Hilton, Ringo Star y Hugh Hefner. 

Vale, uno puede entender que la señorita Paris Hilton, en ajustadas (y posiblemente casi inexistentes) mallas puede ser un poderoso reclamo, igual que el señor Beckham en similares vestimentas (que no la señora, todo sea dicho) pero… ¿Ringo Star?¿Hugh Hefner? Vale, uno defiende que hay que ser comerciales y buscar propuestas imaginativas que acerquen el tebeo al público generalista, pero ante semejante idea siente un lacerante y gélido escalofrío que le recorre de las puntas de los pies a la punta del colodrillo, previo paso por el sistema digestivo y provocación de náuseas variadas…
A todo esto…¿qué superpoder tendrá Hugh Hefner?