Cinco mujeres y José Luis

Planeta DeAgostini Cómics edita el libro de arte de la exposición de José Luís Ágreda, Carta a cinco esposas, que recoge las ilustraciones, bocetos, viñetas, tiras y dibujos del autor sevillano sobre sus cinco mujeres: Agatha, Alicia, Maruja Torres, Carla e Isobel. Un particular universo femenino al que Ágreda ha dado forma, y color con su habitual calidez como ilustrador.
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¡La crisis!

¿Afectará la crisis al mundo del tebeo? De momento, si se habla con algunos libreros, todos coinciden en una bajada de ventas evidente, pero no espectacular en lo que respecta a los tebeos. Sin embargo, por lo que me comentan, lo que sí ha sufrido un derrumbe total es la venta de todo merchandising asociado. Una situación que no deja de ser razonable si atendemos a la retorcida lógica del aficionado a los tebeos: las figuritas y demás son prescindibles, pero antes dejamos de comer que de leer tebeos. Y ojito que eso incluye a familia próxima, desde mascotas hasta prole y cónyuges. Además, incluso le viene bien a la línea y las últimas teorías defienden dietas hipocalóricas para alargar la vida.
El problema es que lo que es obvio a los ojos del aficionado supone un verdadero desastre para las librerías, que sobreviven en muchos casos gracias a la venta ocasional de ese merchandising y que empiezan a temblar ante la perspectiva de una temporada navideña con un bajón brutal de las ventas de regalos. Y a poco que el engranaje gire y la cadena trófica tebeística funcione, problemas en las librerías implican problemas en las editoriales. Si bien las pequeñas editoriales, por su propia estructura mínima, tienen muchísima más capacidad de adaptación a la crisis, las grandes editoriales, que dependen en muchos casos de un esquema económico que les obliga a una carrera desenfrenada de publicación de novedades, pueden sufrir golpes muy duros. Rumores ya empiezan a correr y, por ejemplo, no pasa desapercibida el radical colapso de novedades de Planeta DeAgostini, que ha pasado de 60 novedades mensuales a 13 anunciadas para el mes que viene, toda una sorpresa teniendo en cuenta que es Navidad y se presupone un aumento de las novedades. Es verdad que, posiblemente, no haya una relación causa-efecto directa entre esta situación y la famosa crisis (la especulación es libre amigos…), pero no deja de ser llamativo que en este momento exacto se dé esa situación.
Pero, por otra parte, en tiempos de crisis la fantasía y el entretenimiento son reductos de refugio, a los que es difícil renunciar. La experiencia de otras épocas avalaría que en épocas de crisis, los tebeos aumentan sus ventas, pero también es cierto que esa experiencia anterior no contaba con alternativas “gratuitas” de entretenimiento vía internet.
¿Qué pasará?
¿Decidirá el G-20+1 apoyar decididamente a las editoriales de tebeos?
¿Habrá un plan de rescate para el mundo del tebeo?

Judíos y japoneses

Que sea viernes es una de esas cosas que alegra el día. Si encima te dicen que hoy salen en las librerías dos obras tan interesantes como Judenhass de Dave Sim y Elegía Roja de Seiichi Hayashi, pues el día ya es brillante. Y si, para colmo, tengo dos entraditas hechas de estos dos tebeos y no tengo que mover ni una dedo -más allá del obligatorio cortar y pegar- para reseñarlo, la cosa ya se torna simplemente perfecta.

Judenhass es una obra tan sorprendente como extraña. Sim realiza un alegato contundente contra la persecución judía, describiendo el Holocausto como la consecuencia de un odio secular hacia el pueblo judío, haciendo uso de un guión que no puede ser más esquemático: citas de personajes famosos, tanto de la cultura como de la política mundial, con declaraciones ofensivas o denigrantes hacia el pueblo judío. Una simple estructura que Sim acompaña de dibujos fotorrealistas (siguiendo la filosofía definida en Glamourpuss) de los horrores en los campos de concentración nazi, dando lugar a un contraste entre citas y retratos con los cadáveres almacenados que no puede ser más efectivo y contundente.
Sin embargo, más allá de la interesante estructura formal, en un autor como Sim es obligatorio analizar el mensaje, la argumentación que, con seguridad estará complejamente construida: para el autor, el problema del Holocausto no fue la locura nazi, sino el silencio del resto del mundo durante siglos de acumulación de odio. El Holocausto, según Sim, no fue una excepción que sólo podía ocurrir en la Alemania nazi, era algo que podía haberse dado en cualquier país y en cualquier momento y Hitler sólo dio el paso para sacar a la superficie un odio que se había ido cultivando en la sociedad. Se podría argumentar, no sin razón, que el alegato de Sim tiene una fuerte componente demagógica, pero es completamente lógica: el autor no busca un análisis reflexivo sobre el Holocausto, sino una denuncia que actúe de forma categórica sobre el lector. No busca la complacencia del lector, sino provocar y hacer saltar conciencias, desatando el debate.
Al no existir una necesidad narrativa, Sim se centra en la composición de la página para el mayor impacto visual, integrando perfectamente el estilo fotorrealista, consiguiendo resultados mucho más coherentes y logrados que en Glamourpuss.
Un ejemplo claro del estrambótico laberinto que debe ser en este momento la mente de Sim. Un autor fundamental en el tebeo americano, pero capaz de provocar las reacciones más extremas con su particular visión de la vida.

Elegía Roja, de Seiichi Hayashi, rompe por completo, tanto en forma y fondo, con la tendencia que conocemos del gekiga representado por autores como Tatsumi o Tsuge. Hayashi compone un poema visual sobre el amor, compuesto de pequeñas píldoras de cotidianeidad que van desgranando la esencia de la relación amorosa. La historia de Ichiro y Sachiko, escrita entre 1970 y 1971, nace de una variada unión de influencias, que van desde los planteamientos realistas de la nouvelle vague francesa hasta la tradición de los haikus, combinándose en una forma distinta de poesía visual, minimalista, en la que la página aporta un ritmo especial para unos dibujos apenas esbozados, en los que los personajes parecen apenas unos trazos livianos, de rostros sin rasgos que dejan toda la expresividad en el lenguaje de los cuerpos, obligados a narrar con sus posturas, con sus ademanes, haciendo que sus miembros formen líneas que llevan la vista como en un poema gráfico, en un hipnótico movimiento que nos hablará de la incomprensión de sus padres, de las dificultades de una joven pareja y, sobre todo, del amor, de su presencia en cada acto diario, desde un desayuno a un enfado, de una sonrisa al sexo. Pero es que, además, Hayashi se permite juegos con los referentes visuales de su época, incluyendo imágenes de animación, de publicidad, anclajes con la realidad que parecen elementos oníricos dentro de la existencia de los protagonistas. Una bellísima obra, delicada e insinuante, de sensibilidad exquisita, espléndidamente editada por Ponent Mon. (4)