Los sueños de Manolín

No puedo evitar reseñar un blog que acabo de descubrir gracias a los comentarios: La burbuja de Alejandro, que está haciendo una labor de arqueología en la historieta española impresionante. Un ejemplo: localizar la que puede ser la primera aparición de Little Nemo en España, en la revista La Semana Ilustrada. Apenas un año después de su publicación en EE.UU. la revista publicaba una plancha con el nombre de Los Sueños de Manolín.

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Excelente la labor de Alejandro.

Seis años ya…

kk27 de diciembre de 2002: tras varios meses de pruebas (la cosa comenzó allá por mayo de 2002), La Cárcel de Papel comienza oficialmente su periplo por esto de internet. Una página que empezó siendo un simple recopilatorio de los artículos que escribía en diferentes medios y que ha terminado siendo una parte fundamental de mi vida, quién lo iba a decir. Con sus más y sus menos, sus épocas de mayor actividad y sus momentos de poca o ninguna motivación, con cabreos -los menos- y alegrías -las más-, pero siempre con una idea clara que creo he conseguido mantener: La Cárcel es una página personal, un blog que muestra mis opiniones y mis ideas, con todo lo que eso implica de positivo y, sobre todo, de negativo. Más de 5.000 entradas, más de 75.000 comentarios (de los cuales, todo sea dicho, 15.000 en sólo este año), unos 7.000.000 de páginas vistas y 5.000.000 de visitantes únicos… Números que marean, la verdad, pero que intento no impongan que la página vaya más allá de lo que es. No siempre lo he conseguido, por desgracia. Más de una vez me he sentido arrastrado por una especie de “deber” mal entendido que me ha llevado a abarcar mucho más de lo que podía apretar, hasta que me he dado cuenta de que hay muchas páginas que hacen mil veces mejor que yo lo que intentaba hacer. Páginas como 13 millones de naves, Zona Negativa, Comix, Little Nemo’s Kat, Un tebeo con otro nombre, Entrecómics, Tebeosfera, Filocómic, Trazos en el bloc, Cómics en extinción, que demuestran día a día que se puede dar información de calidad y con rigurosidad desde la vocación de afición por el tebeo. Páginas que me permiten volver a dedicarme a eso que yo llamo “proselitismo del tebeo”, que es de verdad lo que me gusta hacer: compartir mi afición por los tebeos. Como un lector más que aprovecha las canas (¡veinte años ya escribiendo sobre tebeos!) para intentar contagiar su pasión por esto de las viñetas.
Hoy, seis años después, puedo decir con tranquilidad que en esa balanza de cosas a favor y en contra, los buenos momentos superan amplia y sobradamente los malos. Porque gracias esto que llamamos La Cárcel de Papel, he conseguido amigos -y de los buenos-, he conocido a gente que merece mucho la pena y he recibido muchísimo más de lo que puedo haber dado. Y he hablado de tebeos, que era lo fundamental. Si además La Cárcel le ha servido a la gente para aprender aunque sea un poquito sobre tebeos, si he conseguido que alguien descubra algún tebeo nuevo que desconocía, ¡miel sobre hojuelas!.
Pero sobre todo, gracias a los que estáis ahí, al otro lado del monitor, aguantando mis rollos y mis neuras.
Y sintiéndolo mucho, os aviso que tengo cuerda para rato… De momento, después de unos días de asueto y turrones, a partir de hoy, vuelvo con un montón de lecturas. :)