Superespía

Recupero la reseña de Super Spy que hice hace un año, aprovechando que Norma lo publica en España:

superspy.jpgResultaba sorprendente que un autor tan interesante como Matt Kindt siguiera inédito en castellano. Afortunadamente, Norma publica por fin Super Spy, un sugerente título en el que el autor de Pistolwhip se introduce -esta vez en solitario- de nuevo en el mundo de los espías, tras la excelente 2 sisters. Pero al igual que en aquélla, escoge una perspectiva completamente original, dejando de lado el glamour que suele acompañar a las películas de Hollywood de este género para adentrarse en una especie de slice of life de espías. Kindt no relata complejas y emocionantes tramas como hace Brubaker, por ejemplo, sino que se centra en la parte humana del espía. Sujetos que no son superhombres entrenados hasta la extenuación, sino personas que han llegado a ese trabajo de forma casi casual, como un trabajo más cuando no hay otra opción. No son mecánicos Bournes que miden milimétricamente sus movimientos, ni James Bonds que cambian cada noche de hermosa mujer. Son gente que no recuerda los códigos, que les cuesta seguir la rutina del espía y que se enamoran, sufren y viven como cualquier otro.
Pero son espías, y eso les obliga a pasar por exigencias que quizás nunca quisieron pasar. Como la de esa pobre mujer que se ve obligada a convivir día a día con un militar, fingiendo ser su feliz esposa para poder sonsacarle secretos de estado, pero viviendo un infierno sin salida posible. La mentira se convierte en la prisión más terrible, de la que es imposible escapar por mucho que se intente. Grandes secretos de estado que serán fundamentados en pequeñas mentiras cotidianas, en un absurdo contrasentido donde el ser humano siempre pierde. El heroísmo legendario de estos personajes se nos presenta de otra manera completamente distinta, mucho más lejos del patriótico sentimiento y más cercano a la simple supervivencia en un mundo de eufemismos y máscaras donde la vida individual deja de tener sentido.
Y Kindt, habilidoso como pocos, va construyendo su compleja historia como un rompecabezas intrincado, en el que pequeños retazos van y vienen, componiendo relatos que a modo de gigantescas matrioskas se van conteniendo uno en otro. Un guiño maquiavélico en el que Kindt, cual espía, crea una especie de mensaje cifrado que, a medida que vamos leyendo, van descodificándose, como inmerso en una enigmática maquinaria. Los personajes antes aislados van revelándose como actores de una comedia coral inacabable, deambulando en un inmenso escenario donde toda pista será vital para el futuro. Las mentiras que conforman la vida del espía se convierten en protagonistas de la propia historia, llegando a contaminar al propio libro. En un cuidado diseño –marca de la casa del autor-, Kindt logra la pirueta definitiva, consiguiendo que aquello que estemos leyendo sea una mentira en sí mismo, un remedo falsificado de libro antiguo que esconde a su vez ficciones y quimeras fingidas que, paradójicamente, darán como resultado una verdad: la de la naturaleza íntima del ser humano.
Norma edita con primor (y no era fácil, que el libro es de complejo diseño). Esperemos que sea además el adelanto de la recuperación de otras obras del mismo autor, tan interesantes como Pistolwhip o 2 sisters.
No os lo perdáis. (4)

Enlaces:
Supersecret Spy
El blog de Matt Kindt
Un avance de la obra (en inglés)
Reseña en Little Nemo’s Kat