Leyendo

Como se acumula peligrosamente la lista de lecturas pendientes de comentar por estos lares, agrupo varias de ellas en una larga entrada:
jazzTermina con su tercera entrega Jazz Maynard, de Raúle y Roger (Diábolo), certificando las buenas sensaciones que la serie ha transmitido desde su primer volumen. Frescura y descaro tanto en forma como en argumento, que se atreve a juntar en un mismo cóctel desde las películas de ninjas setenteras al género negro pasando por ladrones de guante blanco, el manga (con toques a Lupin III) y el costumbrismo a la española, todo en un escenario tan conocido como el Raval de Barcelona. A priori, ingredientes perfectos para un mejunje incomestible, pero que Raúle y Roger mueven con tal desparpajo y pericia (quizás, si, hay algo de esa insolencia y desfachatez, casi inmoral, del debutante, aunque en este caso ya no se pueda usar esa etiqueta) que es imposible no dejarse llevar por su juego y su propuesta. Una lectura muy agradable y recomendable (2-).
elfApa Apa Cómics sigue sorprendiendo con la publicación de propuestas arriesgadas, por desgracia de más que dudosa comercialidad, pero de indudable interés para un lector que busca encontrar algo diferente a lo habitual. De la segunda entrega de American Elf, la transcripción del día a día de la vida de James Kochalka, poco se puede añadir a lo que ya dije en su día, salvo recomendar encarecidamente la lectura de esta deliciosa forma de ver la realidad en forma de tebeo (2). Género autobiográfico en el que también se encuadra Diario de un exterminador de mosquitos, segunda obra de John Porcellino publicada en España y que prosigue y ahonda en el particular ejercicio de auto-psicoanálisis que ya ejercitara en Ejemplo perfecto (Ponent Mon). En este caso, el autor se centra en una etapa de su vida dedicada a un empleo tan anodino como el de exterminador de mosquitos, excusa para desarrollar una reflexión sobre su propia vida en la que destaca su amargura y casi autodestructivo planteamiento. La cotidianeidad, el reflejo de una actividad diaria rutinaria y automática, alienante, esconde las claves para lanzar las diferentes preguntas vitales que el autor se autocuestiona. La eterna pregunta sobre el sentido de la vida y sus derivaciones religiosas y filosóficas, supuestamente profundas y trascendentales, son contrastadas casi cruelmente con una realidad que revela su verdadero rostro de insustancialidad y absurdo. Un duro y áspero paseo por el sinsentido de la existencia humana (2+).

mosquitojean

Para contrarrestar el sabor amargo, nada mejor que dejarse llevar por Dupuy y Berberian en la nueva entrega de la serie Sr. Jean, Un cierto equilibrio. Reconozco mi prevención inicial hacia este séptimo álbum de la serie, motivada por una continuada y preocupante pérdida de interés de las últimas dos entregas de la serie, excesivamente perdidas a mi entender en una espiral de ideas sin desarrollar. Afortunadamente, los autores han dado un giro radical a la serie volviendo a los orígenes, con una estructura mucho más ligera de historias de una página que se desarrollan sobre una línea argumental global. Un cambio estructural al que acompaña un importante cambio temático, que deja la trascendentalidad y juegos simbólicos de las últimas entregas para entretenerse en una visión más cercana de lo cotidiano, encadenada a través de gags sencillos que van construyendo un discurso propio sobre el mundo de la pareja y la sociedad que la envuelve (recuerda, en cierta medida, a la estructura planteada por Trondheim para su serie Las pequeñeces de Lewis Tronhdeim). Se ayudan además, de un cambio de foco que aleja el protagonismo del Sr. Jean para cederlo a Félix y sus problemas sentimentales, “descargándolo” de responsabilidades y favoreciendo en cierta manera que la serie vuelva por sus caminos iniciales. Un agradable reencuentro (2-).
scalpedY para acabar, dejo el campo costumbrista y autobiográfico sin abandonar el de las continuaciones de series para recomendar rendidamente Scalped, de Jason Aaron y R. M. Guera. Si la anterior entrega ya me pareció muy interesante, en Casino Boogie no sólo se certifica, sino que se multiplican las buenas sensaciones. Despojados ya de las esclavitudes propias de la presentación de la serie, los autores se lanzan sin red a la indagación y desarrollo de los personajes principales, planteada a través de una compleja estructura narrativa paralela, arriesgada pero brillantemente resuelta, que ubica a todos los personajes en una reducida intersección espacio-temporal. Aaron juega con la disposición cronológica de las historias y demuestra una especial habilidad para ir deshaciendo el rompecabezas planteado, manteniendo con firmeza en una mano la tensión argumental mientras con la otra va desgranando su historia, permitiéndose el lujo de ir dando pinceladas de contextualización histórica que dejan huella de la profunda documentación y referencias que ha manejado (que deben incluir, casi con seguridad, a Michael Apted). Resulta siempre refrescante que un mainstream demasiado acostumbrado al adocenamiento y la autocomplacencia dé lugar a propuestas que, sin escapar de los requisitos de un planteamiento comercial y de género, ofrezcan resultados sólidos, bien desarrollados, que intentan construir historias que van mucho más allá de lo alimenticio. Acompañado de un dibujante tan consistente y dotado como R.M.Guera, Aaron está firmando la que es, sin duda, una de las mejores series que ha dado el sello Vertigo, demasiado perdido en la añoranza de sus orígenes.(3)

5 Comentarios en “Leyendo

  1. sí, el último Jean recupera bastante :)

  2. damian on 16 febrero 2009 at 12:12 said:

    Jazz Maynard no termina en el tercer volumen, sólo lo hace el primer arco argumental de la serie. El cuarto número ya está en marcha.

    Al final habrá que comprarse el último de Sr. Jean.

    Scalped está realmente bien. En la Zona Negativa hicieron una entrevista muy interesante a Guera hace unas semanas.

  3. Coincido contigo en lo de SCALPED, Álvaro. Y si los dos primeros tomos te han parecido buenos, espera a leer el tercero… excelente serie. Mi favorita de las más recientes de Vertigo, junto a EXTERMINADORES. Y NORTHLANDERS también mola bastante!

  4. damian on 17 febrero 2009 at 9:23 said:

    Mikel: A mi exterminadores me defraudó bastante y eso que iba avisado por algunas críticas. A Northlanders le tengo ganas.

  5. Fran Sáez on 17 febrero 2009 at 14:10 said:

    Pues a mi American Elf me tiraba p'atrás respecto al dibujo al principio, pero una vez que empecé a leerlo me dí cuenta de que el Kochalka -o como se escriba- no dibujaba tan "mal", todo lo contrario, creo que es un estilo que necesita saber sintetizar muy bien y que entraña su dificultad a su manera.

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