Lecturas semanales

Miren ustedes, hay que ser realistas: esta semana no era semana de tebeos. Entre óscares y wátchmenes, la cosa era para hablar de cine, más que nada porque hay que reconocer que la cosecha ha sido importante en los primeros (brillantes, muy brillantes, Slumdog millionaire, El luchador y la del Sr. Fincher, al que detestaba, pero con el que me estoy reconciliando gracias a sus dos últimas películas) y dubitativa en lo que nos llega la semana que viene (¡Ay! que me parece que la blogosfera tendrá tema único…). Pero pese a todo, la semana ha sido de muchas lecturas, de todo tipo y todo gusto, que incluyen desde animalitos, zombis o superhéroes hasta surrealismo y slice of life. No en ese orden, pero casi, que tampoco es que la cosa sea especialmente importante.
ciudad14Voy con animalitos y destaco con ganas la edición de Ciudad 14, de Gabus y Reutimann (Planeta DeAgostini). Un tebeo singular, por aquello de que en Francia se editó como un experimento de marketing que intentaba recuperar el quiosco con una publicación mensual, en formato cómic-book en blanco y negro y a sólo un euro. Una característica que desaparece en la edición recopilatoria que nos llega, pero que hay que tener en cuenta para entender algunas de sus características. Así, a primeras, destaca la alegría con la que los autores se zambullen en el folletín de toda la vida, usándolo a modo de gigantesco puchero en el caben todos los ingredientes. Sin rubor ni pudor, van echando en su receta steampunk, venganzas, mafias, alienígenas, los animalitos de Disney, amores arrebatados, pasiones imposibles, fantasmas, periodismo de investigación, ouijas y videntes, junglas exóticas, terribles enfermedades, misterios irresolubles… Un batiburrillo exagerado sin límites que, en su jubilosa desvergüenza funciona. Y muy bien, me atrevería a decir, porque al final nos quedamos enganchados a este particularísimo universo que nos proponen Gabus y Reutimann y a la epopeya que tiene que sufrir el misterioso pero adorable personaje del elefante Michel. En lo negativo, cierta confusión narrativa producto del apelotonamiento de ideas, así como ciertos saltos que pueden tener sentido en una edición en entregas pero desorientan un poco la lectura en el formato elegido por Planeta. De momento el experimento funciona y en breve comenzará en Francia la “segunda temporada” de la serie, en la que se supone nos resolverán algunos de los misterios que nos dejaron colgados en este primer volumen. Para pasar un excelente rato de lectura (2).
barks02Siguiendo con animalitos, se edita el segundo volumen de la Biblioteca Carl Barks, en el que avanzamos en el tiempo y vamos encontrando un autor cada vez más formado. Todavía no es el Barks de plenitud, pero comenzamos a entrever atisbos de la genialidad que nos espera, como los que se dan en “El misterio del pantano”. La edición mejora claramente respecto a la anterior al desaparecer casi en su totalidad los terribles colorines degradados phroshoperos (pero no se van, ahí están, para desgracia mía, en las dos mejores historias del volumen), sustituidos por los más lógicos colores planos. Siguen, afortunadamente, los excelentes artículos de Alfons Moliné y se incluye un storyboard de Barks para Mickey Mouse. Compra obligada para los estudiosos de la historieta y más que recomendable para el resto de mortales.
No se vayan todavía, todavía hay más animalitos: Astiberri se lía la manta a la cabeza y no nos da una entrega de las habituales (y esperadas) entregas del noruego Jason, ¡nos da tres! En pocas palabras reúne en un único volumen tres obras de este autor, lo que permite comprobar la existencia de un discurso coherente y constante a lo largo de toda su obra: la reescritura de los mitos de la cultura popular. Así, en Los vivos y los muertos se permite enmendarle la plana a George A. Romero con una historia de zombis canónica que se va diluyendo poco a poco en una apasionada y romántica historia de amor (con particular y extravagante venganza incluida).jason Dime algo, por su parte, es un relato de amores imposibles apasionados que hace uso de las formas del cine mudo, desde la teatralidad exagerada hasta los recursos narrativos. Y para finalizar, Por el mal camino es una delirante nueva versión de Frankenstein en la que Jason se atreve a dar un paso adelante, planteando la historia desde un segundo plano autoreferencial, en el que los dos ayudantes de maquiavélicos científicos (el de Frankenstein y el del científico de Yo maté a Adolf Hitler, en un curioso “crossover” ) discuten sobre sus trabajos tranquilamente en una cafetería mientras fuera se desarrolla toda la acción. Jason juega con las páginas impares y pares para ir contando la acción en paralelo, sin renunciar a su personal obsesión con la reescritura de géneros y mitos clásicos de la cultura popular, esta vez desarrollando de manera atípica la historia que James Whale nos regaló en La novia de Frankenstein. Pese a las diferencias, la unión de las tres obras en un único tomo es la mejor opción para que las coincidencias salgan a relucir, tanto en los aspectos narrativos como temáticos. Podemos apreciar así el perfecto dominio de la elipsis y, sobre todo, de los silencios, piedra fundamental de la arquitectura narrativa de este autor, que elude los diálogos para cargar toda la fuerza en esas viñetas calladas donde, paradójicamente, toda la responsabilidad recae en la puesta en escena. Cuando generalmente en estos casos el protagonismo pasa a la gestualidad facial de los personajes, el hieratismo del dibujo sencillo de Jason le obliga a exprimir al máximo la puesta en escena y el uso de los mínimos recursos faciales que dota a sus personajes. Un tomo excelente que, pese a todo, me hubiera gustado más ver publicado en tres obras independientes. Las puntuaciones de cada parte serían Los vivos y los muertos (2+), Dime algo (2-) , Por el mal camino (3).
muertos8Dejo los animalitos, pero no los zombis, cayendo en la reiteración ya conocida: no se pierdan por nada del mudo la octava entrega de Los muertos vivientes, de Kirkman y Adlard (Planeta DeAgostini). Qué maravilla, oigan, que perfecta descripción de la inutilidad de la violencia, de lo rastrero que puede ser eso que llamamos “el ser humano”. El discurso de Kirkman se va radicalizando sin piedad, en una historia donde la crueldad de la supervivencia saca lo peor del ser humano. Los atavismos animales sustituyen a la razón y la piedad, el compañerismo o la solidaridad son erradicados ante la única llamada de la supervivencia ante todo y sobre todo, como único objetivo posible. Kirkman conjuga un excelente dominio de la acción y del ritmo con un profundo desarrollo psicológico de sus personajes, de lo mejorcito que he visto en mainstream en años, llevando al género de zombis a su cota más alta tras Romero. No se lo pierdan (3+).
Hablando de mainstream, qué bien me lo he pasado releyendo el volumen recopilatorio de La guerra Kree-Skrull que edita Panini. A estas alturas, poco se puede decir de este clásico del género que no se haya dicho ya. Personalmente, debo reconocer que Roy Thomas nunca ha sido santo de mi devoción, pese a la reverencia que se le tiene en el medio. kreeSiempre me ha parecido un guionista limitado que se dedicaba a clonar los aciertos de otros, lo que no evita que obtenga resultados más que aceptables, como es el caso. Trasladando a Los Vengadores el delirio cósmico de Jack Kirby en Los 4F y añadiendo unas gotas del trascendentalismo que había estrenado Kubrick en 2001 (recordemos, estamos a principios de los 70), consiguió un guión de lo más entretenido, que fue amplificado por un Neal Adams en estado de gracia. Como poco se puede decir de él, lo que más me ha interesado en esta enésima relectura es comprobar el profundo cambio que ha tenido la narrativa del género en estos casi cuarenta años que han pasado desde su primera aparición. Acostumbrados ya a la cansina “descompresión narrativa” que nos inunda, los tebeos de la época son una sorprendente acumulación de acción y tramas, que se agolpan a cada viñeta. Thomas lleva en paralelo decenas de ideas (nada de sólo una trama local y otra global como ahora), que se van desarrollando sin dejar respiro al lector: antes de que acabe una batalla campal, ya se ha iniciado la siguiente y se deja preparada la posterior. Y sin olvidar, por supuesto, el desarrollo de relaciones personales entre los personajes, que aprovechan interminables diálogos entre puñetazo y puñetazo (alguna vez alguien estudiará el superpoder último de todos los grandes héroes: ¡la superlocuacidad! ¿A qué velocidad tienen que hablar los superhéroes para poder soltar todo su monólogo a la velocidad de un superpuñetazo?). Eso sí, todo lo anterior en apenas dos o tres páginas. Vamos que para contar lo que ocurre en una página de La guerra Kree-Skrull, algún famoso guionista calvo necesitaría una maxiserie de 80 números… Diversión pura y dura, sin más ánimo que entretener. Lo que se agradece mucho.
riadPara acabar, vuelvo a la gafapastez más clásica de esta página con La vida secreta de los jóvenes, de Riad Sattoif (La Cúpula). El francés ha alcanzado mucho reconocimiento allende los Pirineos por la, a mi entender, fallida Pascal Brutale, un intento de sátira de los chulos de barrio que no llega a cuajar, pero a mí me parece inmensamente superior este particularísimo retrato de la sociedad actual. Sattouf parte de una premisa simple: reflejar anécdotas de la vida real. Esos pequeños episodios absurdos que todos hemos podido contemplar (o, peor, protagonizar) en un supermercado, en la cola de un cine, en el bar o en los lugares más inimaginables. Con un sencillo “Visto y oído en…” Sattouf comienza su testimonio de la vida diaria, planchas de una página que, en forma aislada, mueven a la sonrisa o a la carcajada ante el absurdo, el ridículo ajeno o el tradicional “slapstick”, pero que unidos en un volumen se convierten en un inquietante retrato de la mediocridad humana, casi aterrador, de esos que tras su lectura sólo permiten pensar que la sentencia más piadosa para con la humanidad es su exterminio rápido e indoloro. Ojito con la lectura de este libro porque es una trampa de doble filo: nos reímos con ganas de las miserias ajenas hasta que, casi con seguridad, encontramos una página en la que nos vemos reflejados. De lectura obligada para bajar humos a la ególatra especie humana… (3)
Me quedan como deberes para mañana el iniciático Le petit peintre de Dupuy y Berberian,  el borrón de Tom Neely (prodigioso) y Lina Odena, de Carlos Maiques y un Jorge García que cada vez se confirma más como el discípulo más aventajado de Felipe Hernández Cava.

Pero eso será mañana.

22 Comentarios en “Lecturas semanales

  1. "para contar lo que ocurre en una página de La guerra Kree-Skrull, algún famoso guionista calvo necesitaría una maxiserie de 80 números…"

    jejeje…

  2. John Space on 1 marzo 2009 at 15:34 said:

    "la cansina “descompresión narrativa”"

    Amén. A mí ya me empieza a aburrir Brubaker y todo.

    • Álvaro Pons on 1 marzo 2009 at 18:28 said:

      "Amén. A mí ya me empieza a aburrir Brubaker y todo."
      Y eso que Brubaker es de los menos "descompresivos"…

  3. Pues aquí estoy con Ciudad 14 enganchadísimo, exactamente con esa sensación de "devorar páginas" que sólo he tenido con los cómics de la Bonellí. Llevo la mitad, pero ya lo recomiendo a todo el mundo.

  4. Pakito on 1 marzo 2009 at 16:22 said:

    "(brillantes, muy brillantes, Slumdog millionaire, El luchador y la del Sr. Fincher, al que detestaba, pero con el que me estoy reconciliando gracias a sus dos últimas películas)"

    Debo ser de otro planeta pero a mi tanto Slumdog como Button me han parecido historias huecas con demasiado adorno.

    Sí, la primera empieza con fuerza y nos arrastra hacia un baño de porquería física que hace sentir de refilón lo que debe de suponer ser nadie en la India…y luego se acabó, a partir de aquí nada de nada, historia de amor sosa y sin sustancia adornada de todos los clichés imaginables. Las comparaciones con Ciudad de Dios que he leído en algún medio me hacen reir. Tropa de Élite, eso sí es sumergirse sin condiciones ni pirotecnia.

    Y de Button, ¿alguien sabe por qué nominaron a Pitt? ¿Por qué odian tanto a DiCaprio? Si alguien ha visto Revolutionary Road sabrá de qué estoy hablando.

    En mi planeta Frost contra Nixon o The Reader, incluso Milk son consideradas mejores películas que las dos comentadas. ¡Wall-E es mejor de lejos!…en mi planeta.

    • Álvaro Pons on 1 marzo 2009 at 18:28 said:

      Pakito: la segunda parte de Slumdog es una transición hacia el Bollywood más auténtico, una mezcla de formas muy interesante. desde luego, no es comparable, ni de lejos a Ciudad d Dios o Tropas de Élite.

      En Benjamin Button, reconozco que la brillantez es puramente formal. Argumentalmente es un Forrest Gump de segunda y sí, Pitt, está para matarlo, pero la película tiene momentos impresionantes, como la escena del atropello, de lo mejor que he visto en cine en muchos años. Sólo por ver esa escena, ya me vale la película. Y es cierto que Milk o Frost son mejores, sin olvidar la que, a mi entender, es la mejor película del año que ha sido cruelmente olvidada, Antes que el diablo sepa que hemos muerto, pero restringiéndonos a lo que son las nominaciones a mejor película, hacía años que no encontraba una selección tan interesante…

  5. alfred holanda on 1 marzo 2009 at 17:03 said:

    Tienes toda la razón con Slumdog, Pakito, aunque a mí sí me gustó. La primera hora me parece cojonuda. Después, la historia se disuelve en ese marasmo de clichés del que hablas. Sólo se mantiene por el hilo del concurso televisivo.

    En cuanto a la basura de Pitt, es infumable. Infinitamente mejor Mendes ¿odian a Di Caprio?

  6. Jesús Cuadrad on 1 marzo 2009 at 17:19 said:

    >>>muy brillantes, Slumdog millionaire>>>

    Por los dioses, profe, ¿qué me dice?

    ¡Viva Louis Malle!

  7. bajadlascabezas on 1 marzo 2009 at 19:16 said:

    "Siempre me ha parecido un guionista limitado que se dedicaba a clonar los aciertos de otros, lo que no evita que obtenga resultados más que aceptables"

    Álvaro, en parte, estoy de acuerdo con lo que argumentas sobre Thomas, porque no sé hasta que punto copiaba de otros, pero…ojalá muchos guionistas hicieran lo mismo.

    Creo, personalmente, que uno de los mejores guiones que realizó Roy Thomas, fue la adaptación completa de la novela "El pueblo del Círculo Negro" de Robert E. Howard, en los savage sword of conan nº 16 a 19. En éstos, se añaden párrafos completos de la novela original…es cierto que Thomas utilizaba mucho ese recurso…pero viendo el panorama en Marvel y DC…

    La sensación al leer estos 4 cómics es agradable ya que pocas veces, en un cómic, encuentras un guión "bien escrito", y no me refiero al argumento, sino a la sintaxis, la gramática y la utilización correcta del vocabulario. En Thomas lees párrafadas, sí, pero están bien escritas: Howard tenía talento, y de éste, Thomas supo extraer unos guiones, en muchas ocasiones, más que aceptables.

    Como guionistas prefiero a Moore, sobre todo, el de "from hell" y el de "watchmen", Charlier, Pratt, Greg…pero repito, ojalá muchos hicieran un cortar y pegar. Coges un cuento de Poe y a cortar y pegar…al menos, el cómic contendrá párrafos de auténtica literatura. Con eso, el autor, ya se marca un puntazo…ahora ya sólo falta ser un poco diestro con el lápiz i poner la cabeza bien erguida para recibir los aplausos de la crítica.

    • Álvaro Pons on 1 marzo 2009 at 20:23 said:

      Howard es mucho Howard. Y, curiosamente, los mejores guiones de Thomas en Conan se corresponden con aquellos con los que ha sido más fiel a Howard. Por algo será… :)

  8. El octavo número de Los Muertos Vivientes es lo más burro que he leído nunca, de verdad, ayer me leí este y el último de Y, The Last Man, y que mal día pasé, con depresión de caballo, pobre Rick, y sobre todo, pobre, pobre Yorick….

  9. Pakito on 1 marzo 2009 at 20:58 said:

    De todas formas, películas como Antes que el diablo sepa que has muerto o Revolutionary Road, que van directas al sistema de flotación del American way of life de forma cruda y sin concesiones no creo que reciban ni un penique para promoción de cara a los oscars.

    No nos engañemos, incluso dentro de la zona menos conservadora de todo EEUU quien mueve este tipo de cosas siguen siendo los que cenan cada noche con George, Abraham y demás muertos.

    American Beauty, Crash sí. La tormenta perfecta o THe Savages pues no. (Aunque a mi me gusten todas, por cierto)

    Nota: Antes que el diablo… no se yo si entraba para este año ya que es de 2007.

  10. Muy buenas, don Álvaro:

    Soy un casi recién llegado a tu espacio, y ya me he convertido en un adicto. Muy de acuerdo con tus apreciaciones respecto a lo que he leído, y al tanto en lo que no he leído. Y curioso que la mayoría de los comentarios versen sobre cine y no sobre historieta. Pues la mía es que: el cine comercial norteamericano de este año ha sido terriblemente mediocre. Un saludo!

    • Álvaro Pons on 1 marzo 2009 at 23:01 said:

      Hola toño, en general el cine americano comercial lleva muchos años siendo muy mediocre, pero es que las nominaciones de los óscares eran penosas, reflejo de lo que pasaba en la industria. Pero este año, por extraña coincidencia, debo reconocer que al menos tres de esas películas me han gustado. No son obras maestras, pero son interesantes, cada una por diferentes razones…

  11. John Space on 1 marzo 2009 at 23:41 said:

    "en general el cine americano comercial lleva muchos años siendo muy mediocre"

    Hoy en día sólo hay remakes y superhéroes. Gran momento para (re)descubrir el cine clásico mundial.

  12. Espoc on 2 marzo 2009 at 0:15 said:

    Es divertido lo que has dicho sobre Thomas y la descompresión, y estoy de acuerdo con lo que has dicho.

    En cuanto a Thomas, yo le llamo "el soso Thomas", porque después de la verborrea incontenible y dicharachera de Stan Lee pasamos al estilo más sosegado de Thomas, y semejante contraste hacía parecer a Thomas soso. Pero si nunca hubieras leído nada de Stan Lee, Thomas no sería tan soso. Es por el contraste con lo anterior. Pero Thomas hacía guiones buenos, entretenidos, cavilados y bien traídos de principio a fin. Y además Thomas gana en el original, porque cuidaba el idioma (tenía formación universitaria, y del mundo de las letras), con lo cual, la palabra, en el caso de Thomas, y al igual que en el caso de Lee, era un personaje más (en mi opinión, esta es una de las razones por las que Lee delegó en Thomas, porque era un tipo culto y que sabía utilizar a la palabra como un personaje más, como hacía Lee, del mismo modo que un buen director, ahora que habláis de cine, utiliza a la música como un personaje más).

    Es cierto que Thomas tenía una serie de tics que siempre se mencionan, como su obsesión por la JSA de la golden age, que de nuevo se nota en la guerra Kree-Skrull. Pero aparte de estos tics (y es que Thomas se sabía hasta la comida favorita del Green lantern original, como recuerdo haberle leído discutir en algún artículo, seguramente en alguno de los prólogos de los archivos de la JSA), digo que aparte de estos tics característicos de Thomas, la guerra Kree-Skrull tiene una serie de virtudes que hacen que sea uno de mis comics favoritos. Algunos ya los mencionas tú: el ritmo narrativo, la caracterización de personajes y la profundización en las relaciones humanas "sobre la marcha" y de manera trepidante, los giros argumentales y la hilación vertiginosa de tramas y subtramas, el respeto por un esquema argumental comprensible (planteamiento-nudo-desenlace) que incluya giros inesperados y sorprendentes pero bien traídos, la suerte de contar con Adams (y John Buscema, sobre todo, que está para mi gusto mejor que Adams), y algo que para mí es muy resaltable en este comic en particular y en Thomas (y la Marvel de la Silver age) en general: los clímax, pues en esta historia de la guerra Kree-Skrull, en esta aparente improvisación alocada (sólo aparentemente) se llegan a varios clímax de gran tensión emocional (si te has metido en la historia) que son marca de la casa (de Marvel), y hay varios así en este cómic, siendo destacable, por ejemplo, el gran momento final, en el que cuando ya parece que ha concluido el desenlace de la historia, y parece que llega la calma, notas como un cuchillo helado en la espalda cuando de repente se despide el relato con la pregunta: ¿Pero… dónde está Goliath…?

    Es un golpe final bárbaro, que pone la carne de gallina. Esta era la magia de Marvel, esta dosificación tan lograda de los momentos climáticos en medio de todo lo demás.

    Brubaker no tiene esta capacidad para emocionar. Tiene mucho sentido del ritmo (aunque ahora le vaya el ritmo lento, a lo Werner Herzog, siguiendo con la comparación con el cine, o a lo Stanley Kubrik), que hombre, está muy bien, es un nuevo tipo de "clima". En la actualidad, el guionista capaz de recuperar este "sabor" a la silver age, con estos momentos cumbre de tensión emocional en los momentos adecuados, es Geoff Johns, que respeta este estilo clásico propio del cómic de superhéroes, estilo clásico que también respetó Alan Moore en Watchmen, precisamente, pues Watchmen es todo un clásico de los comics de superhéroes, y tengo ya ganas de ver la película (siguiendo con la mención paralela al cine) la semana que viene.

  13. Me has convencido totalmente con la descripción del último tebeo, voy a comprármelo en cuanto pueda.

    Las de Pascal Brutal que han salido hasta ahora en El manglar me han parecido bastante buenas, no sé si se hará muy repetitivo leyendo muchas.

    También me gustó Benjamin Button pero sobre todo estéticamente, Pitt está bien para mi gusto, sobre todo en la parte de viejillo…aunque no sea del todo él.

    De Fincher me extraña que no te gustara, por ejemplo, "Seven".

  14. zerowine on 2 marzo 2009 at 11:21 said:

    dejotabe, yo hice lo mismo, y casi me da algo! El tomo 8 de los muertos es bestial… lo malo es que lo devoré a tal velocidad que casi se me olvidó respirar.. y el final de Y, cuyo penúltimo album me dejó frío, me hizo volver a pensar que se acababa una gran serie, y con un muy buen final, incluso casi suelto alguna lagrimilla con alguno de los flashbacks del final…

    Mis felicitaiones a Kirkman y Brian K Vaughan!!

  15. César on 2 marzo 2009 at 21:47 said:

    "y que mal día pasé, con depresión de caballo, pobre Rick, y sobre todo, pobre, pobre Yorick…."

    Gracias por desvelarme que acaba mal un tebeo que tardare un poco a lo largo de este mes en comprar, simpatico!!!

    grrrrrrrrrr!

  16. Eduardo Lopez on 2 marzo 2009 at 22:03 said:

    Pues si que estamos listos con la Biblioteca Carl Barks. ¿De que me sirve a mi la presentación de lujo y los articulos si luego le meten (aunque sea en dos historias) ese horrible color photoshop? Por no hablar la reproduccioin de linea, que en este tomo no sé, pero en el primero dejaba mucho que desear. Joder, con las ganas que le tenía yo a esta coleccion.

  17. Angel on 4 marzo 2009 at 7:35 said:

    Con tu permiso, Álvaro, yo en mi apreciación personal intercambiare

    Tus puntuaciones de ´´Los muertos vivientes´´ y ´´Ciudad 14´´.

    Es cierto que la obra de Gabus y Reutimann incorpora varios elementos folletinescos, pero sus personajes y el desarrollo en general me parece de momento muy superior a la saga de Kirkman y Adlard que ha ido perdiendo fuerza con el paso de los números y que a pesar del tono de la historia incorpora varios episodios de violencia gratuita muy pasada de rosca que al menos a mi no me parece que aporte nada a la trama.

    En definitiva vueltas y mas vueltas para llegar al punto de partida. Amen de varios personajes estereotipados y de relleno.

  18. Barksfan on 20 marzo 2009 at 21:29 said:

    A mí la Biblioteca de Carl Barks me parece un absoluto desastre de edición. Y lo dice alguien que se considera uno de los mayores fans de Barks de la Tierra. Tengo practicamente de todo sobre él. La Carls Barks Library en blanco y negro en tapa dura, la Carl Barks Library en color en tapa blanda, libros sobre barks, litografias, ediciones españolas varias etc. Lo cierto es que piqué con el primer libro, lo compré y me llevé una gran decepción porque esperaba este proyecto con una ilusión como nos podríais creer. Hoy rompí el plástico de un ejemplar del volumen 2 en una libreria (gato escaldado…) y veo que sigue igual de mal. Evidentemente no lo compré.

    La reproducción es horrible. Aparte de que se nota el pixelado, el emborronamiento de la mayoría de las páginas es espantoso. Se pierde totalmente el trabajo de línea de Barks para convertirse en manchurrones de tinta en muchos casos. Os lo dice alguien que tiene la Carl Barks Library en inglés en blanco y negro. Hacedme caso, esta edición tan chapucera no muestra la gloria del excelente trabajo de Barks para nada, sino que lo degrada.

    Luego está el tamaño de la edición, que ya en sí me parece demasiado pequeño, para que encima los margenes en blanco ocupen prácticamente un 30% de la pagina, dejando las maravillosas paginas de Barks en miniaturas.

    Y encima el color es en muchos casos photoshopero, para acabarlo de adobar.

    Esta edición tan mal reproducida y de este tamaño hubiera sido pasable en tomos baratos en tapa blanda y papel fino de 8-10 euros para introducir a los niños en el mundo de Barks, pero desde luego para pagar 25 euros por esto hay que estar loco, por muy bonita que sea la presentación, que lo es. Pero si lo importante, que es el contenido, la obra, no tiene un mínimo de calidad aceptable, todo lo demás sobra.

    ¡Qué gran oportunidad perdida! Pasarán décadas hasta que pueda volver a intentarse publicar un proyecto así en este país con una calidad de edición como Dios manda.

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