6 Comentarios en “Niños

  1. ¿Y no es lo lógico, que los niños teman lo que puede representar un peligro "real" (o al menos posible) para ellos? Porque hoy día perderse por el campo y que te coman los lobos es más bién complicado, pero que te secuestren no tanto.

    De todos modos, ¿caperucita no era una metáfora de que no hay que acercarse a extraños?

  2. franchesk on 20 Abril 2009 at 15:45 said:

    Estoy de acuerdo con Gatasombra en que no creo que el niño se asuste por la metáfora (si acaso percibiría la moralina), pero sí por el elemento real (y es significativo que los temores infantiles vienen a ser más o menos los mismos que los adultos). Parece claro que la madurez llega cada vez antes…

  3. David on 20 Abril 2009 at 15:58 said:

    Yo soy de la opnión de que nada ha cambiado. Hace veinte años los niños de mi generación ya sufrimos un brote de miedo a los extraños y a los secuestros. Y hace cien y más años, los niños le temían al sacamantecas, que era un asesino real que se convirtió en mito para asustar a los niños. Anteriormente a "La mano negra" y seguro que alguno conoce más casos de hace cientos de años. Lo cierto es que pocas diferencias hay entre las nuevas y viejas generaciones. Todavía recuerdo un texto que nos leyeron en clase de filosofía. En ese texto unos viejos se quejaban de lo alocados, sinvergüenzas, maleducados y respondones que eran los jovenes "de hoy en día", el profesor nos dijo que esa conversación se atribuía a Socrates y otro interlocutor. Es decir, que poco cambian las cosas en realidad, simplemente cuando nos hacemos mayores los más pequeños nos parecen de otro mundo, y nos da la sensación de que cuando éramos pequeños éramos muy distintos, pero no.

  4. Cierto. De todas formas, el estudio toma como base los EEUU, una sociedad más tocada qu el anuestra por la shock culture, la cultura del miedo (aunque todo se andará, claro).

    A mi hijo le gustan los monstruos, por otro lado, como a todos.

  5. Es que quedarse con el lobo o la bruja es entender muy por encima los miedos infantiles.

    Los terrores fundamentales son siempre los mismos, cómo dice David: a los desconocido, a perder a los seres queridos, a que nos hagan daño… (que por cierto, muy acertado el comentario sobre los robaniños, oye).

    La base no cambia, cambian las formas.

  6. franchesk on 20 Abril 2009 at 18:27 said:

    Completamente de acuerdo, en el fondo se trata de lo mismo.

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