Juegos de Oriente

Tengo una especial inutilidad para los videojuegos. Entre una desastrosa coordinación motora que hace prácticamente imposible que pueda acertar a mover más de un dedo a la vez, un nulo espíritu competitivo y una cierta pereza por la interacción, uno nunca ha sido amigo de los videojuegos. Mis experiencias al respecto se quedan en las máquinas de a duro de la época, moscas, comecocos y Mr.Do! como mucho. De hecho, recuerdo perfectamente que mi divorcio de los videojuegos vino a raíz de intentar dominar al muñequito de Prince of Persia, uno de los pocos juegos que en su día jugué en mi vetusto PC. Tras varios miles de intentos de saltar una zanja y caer el mismo número de miles en el abismo, decidí definitivamente que lo mío eran ocios más pasivos como la lectura o el cine, lo que me convierte en una especie de consumidor de productos secundarios de los videojuegos. Así que se pueden imaginar que el anuncio de la adaptación a la historieta del insidioso videojuego me importó más bien un pepino: la experiencia dicta que, generalmente, las adaptaciones tanto al cine o el tebeo han sido meros productos de mercadotecnia, con la única vocación de exprimir al máximo los ingresos de los éxitos de las consolas. En este caso en particular, con autores provenientes de la animación y con poca experiencia en la historieta, los ingredientes dictaban que, de nuevo, estaríamos ante un producto sin mayor interés.
persiaSin embargo, el hecho de que fuera una editorial como First Second la encargada de la edición y algunas críticas sorprendentes americanas (que lo definían como un tebeo “europeo”) me picaron para leer esta versión en historieta de Prince of Persia. Y fue una decisión acertada, desde luego: sin llegar a ser un tebeo redondo, la propuesta de Mechner, A.B.Sina , LuYen Pham y Alex Puvilland es un tebeo de aventuras sugerente y distinto. Una curiosa mezcla de fábula y recreación histórica que narra dos historias paralelas de príncipes persas: una, fantasiosa y mágica, centrada en los cuentos de las Mil y Una Noches. La segunda, de corte histórico a modo de leyenda épica medieval. Dos concepciones coincidentes en algunos puntos, pero muy distantes en planteamientos y objetivos. Una elección sorprendente que el creador de la saga Mechner y el iraní-canadiense A.B. Sina impregnan de multitud de referencias tanto a las leyendas y cuentos del medio oriente como a la tradición bíblica judeocristiana (la historia de Layth está llena de correlaciones con la historia de Jesucristo), presentando las dos historias de forma atrevida: ambas son pasado y presente de un mismo escenario, pero paradójicamente, la realidad será el pasado y el presente el relato mágico, alternándose continuamente casi sin diferenciación. Una arriesgada que el matrimonio Pham y Puvilland entiende a la perfección, plasmándolo desde una concepción muy europea de la narrativa gráfica, tanto en composición como estilo gráfico, dejando que el color de Hillary Sycamore sea el encargado de diferenciar historias.
Por desgracia, los resultados no están a la altura de las intenciones y la falta de experiencia en la realización de historieta pasa factura: la combinación de las historias es a veces confusa y el color no logra cumplir su papel diferenciador, el exceso de referentes provoca en ocasiones que las historias paralelas pierdan entidad propia y, al final, el objetivo de contrastar las dos líneas paralelas no llega a cuajar. Sin embargo, es indudable que estamos ante un tebeo muy por encima de la media y, desde luego, a años luz de los anodinos traspasos entre medios a los que la industria del espectáculo nos tiene acostumbrados. Es verdad que hay fallos, que hay errores, pero hay que valorar el riesgo de la propuesta – más en un producto vocacionalmente comercial- y los indudables aciertos que tiene este Prince of Persia. Una lectura interesante (2-)

Los Archivos de Spirit 16

Leo, releo y no me canso de leer el decimosexto volumen de Los Archivos de Spirit que Norma acaba de editar. Uno de esos libros que hacen amar los tebeos, con historias tan maravillosas como El gorrión caído, El espíritu, Merry Andrew, La vida de abajo, El extraño caso de la Sra Paraffin, la prodigiosa El túnel, La última mano o La pistola culpable.

Al pasar cada página, es imposible no pensar que estamos asistiendo en primera fila a la creación de la gran obra maestra de la historieta, al mejor tebeo de la historia.

Gilda & Gilda

gildaAños y años reclamando una edición en condiciones de los clásicos de Bruguera y, de repente, las puertas del Paraíso Terrenal(c) se abrieron para descubrir que estaba en el quiosco de la esquina. Los aficionados hemos pasado del placer a la decepción, del orgasmo a la furia pero, en el fondo, todos coincidimos en que la colección que ha lanzado RBA es una de las grande noticias del año. Con todos sus inconvenientes (defectos de reproducción, etc), estos volúmenes están siendo la respuesta a una reivindicación necesaria de nuestros clásicos. Todavía alborozados por el excelente volumen del coleccionable dedicado a Las Hermanas Gilda de Vázquez, nuestros corazones estaban a punto de recibir un nuevo sobresalto: Ediciones B anunciaba un volumen recopilatorio dedicado a las Hermanas Gilda para conmemorar el 60 aniversario de su creación.
Descorche de champán, saltos de alegría, exclamaciones fervorosas de felicidad…y una pregunta: ¿pero no acaba de editarse uno?
Una pregunta cuya respuesta es mejor no buscar, porque viendo el volumen que acaba de salir, las respuestas dan lugar a otras preguntas y a suposiciones que dan lugar cabreos monumentales. El volumen editado por Ediciones B tiene una selección muy similar a la de RBA en cuanto a concepción, con un amplio muestreo de las diferentes épocas de los personajes. Hay cierto solapamiento entre las selecciones, pero apenas llegará a un 30% del volumen. Como ya es habitual en estas “ediciones especiales” de Ediciones B, apenas hay información (tan sólo un corto artículo de Antoni Guiral), no hay información sobre fechas de edición, ni procedencia de las páginas ni nada. Eso sí, la calidad de reproducción, sobre todo de las páginas a color es espectacularmente superior a la de los volúmenes de RBA. Y uno claro, se pregunta: si existía ese material de reproducción, ¿por qué no se cedió a la colección de RBA?¿Por qué no se aprovecha la experiencia y el trabajo de Guiral para dar información completa y hacer una verdadera edición de coleccionista? Y, sobre todo, ¿por qué esa absurda competencia?
Preguntas y más preguntas que es mejor dejar en el terreno de lo inexplicable. Así que a la espera de que Iker Jiménez le dedique un especial a la edición de clásicos del tebeo español, lo único que se puede hacer es disfrutar de estas dos ediciones. Con todos sus defectos y aciertos, permiten al menos poder disfrutar de una de las obras maestras de la historieta de este país. Y ahí ganamos todos.

El día de las RCLTG*

En homenaje al Tete…. ‘Vuelve! :)

Si la cosa es de rubias y, especialmente, con grandes apéndices mamarios, la cosa está clara. Señoras y sobre todo señores, dejemos hablar al maestro: Don Richard Corben.

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(*) RCLTG: Rubias con las tetas gordas.