Cuentos

bicho“Que si, que si, que lo sé de buena tinta, que me lo contó el Paco..”.
Pongan ustedes tranquilamente otro nombre porque nada cambiará. Así comienzan casi todos los chismes, rumores y cotilleos, pero también se inicia así el camino de las leyendas y los cuentos. Con el boca a boca, contando las historias y transformándolas en cada nuevo relato, agregando un clavito que las va enganchando al imaginario popular. A veces son simples anécdotas que, con el tiempo, se transforman en gestas épicas o en cuentos de misterio y terror, según el azar haya decidido en un momento dado de la larga cadena cuentistas y oyentes que a su vez se transforman en cuentistas. Son esas historias que a nosotros, de niño, nos llegaban en esos cuentos ilustrados troquelados que nos compraban nuestros padres y que están en la base de una de esas joyitas que ha dado el salón y que pueden quedar enterradas por las montañas de novedades. Por ver el bicho volar, de Loren, es un tebeito pequeño, en tamaño y en ambiciones. Tanto que puede ser que el lector deslumbrado por las portadas coloristas y efectistas de los tebeos que han salido este mes no se fije en él, por mucho que esté editado con primor y gusto por parte de bang ediciones. Y sería una lástima, porque Loren cuenta tres historias pequeñitas que son deliciosas, tres cuentos de esos que se comentan en las mesas de los bares de pueblo para asombrar a extranjeros como quien contase leyendas propias de Roldán o el desembarco de Normandía. Cuentos que nacen de lo real y pronto, como era de esperar, se pierden por la fantasía con una ingenuidad desarmante.
Fantasmas, bichos voladores o incluso los cotilleos del pueblo son los protagonistas de esta obra, que Loren narra a modo de cuento infantil, con grandes viñetas y textos al pie, de dibujo elegante de inspiración a medio camino entre Bruguera y la ilustración infantil de los años 60.
Se lee con gusto y sonrisa continua y permite, durante unos instantes, olvidarse de todo. No es poco.
Extracto en la web de bang.

7 Comentarios en “Cuentos

  1. Apuntado queda.

  2. Un cómic excelente.

  3. Por lo que hojeo no acaba de ser un cómic aunque el estilo es muy comiquero. Se le tendrá que dar una oportunidad. Eso sí: nos ha dejado con la intriga del motorcillo, jeje

  4. Perdón por el OT, pero alguien de Donosti que lo haya visto que cuente, que cuente:

    http://www.diariovasco.com/20090630/cultura/prome

  5. Hola,

    Lo primero dar las gracias al genio de estas letras por dejarnos poner el comentario y felicitarlo por su blog

    Lo segundo es que tenemos un notición para la C. Valenciana y es que se ha creado una red social única y exclusiva para los valencianos http://valencia-book.com
    Se acabaron las redes sociales frías en las que no puedes conocer a nadie más que virtualmente, esta es una red social de nostros y para nosotros los valencianos.

    Hemos puesto miles de herramientas a vuestra disposicón. Chats, vídeos, blogs, foros, descarga de series, fotos, música (se están apuntando los grupos de la comunidad), puedes escribir, denunciar, informar y muchas cosas más que sólo descubrirás si nos visitas.

    Pd; Sientete libre de quitar el comentario sino lo ves adecuado. Muchas gracias de todas formas, os esperamos
    http://valencia-book.com

  6. ¿CONOCEIS LA REVISTA DE AVENTURAS PSICOSEXUALES UN FAULDUO?

    PUES, ES HORA.

    ENHORABUENA.

    LEA UN FAULDUO

  7. guillemina on 1 julio 2009 at 14:21 said:

    Para mí, la compra más estimulante del salón. El gag del que se duerme echando la partida vale ya por todo el tebeo. También puntúa por sencillez y por humildad, aunque el dibujo parece cualquier cosa menos el de un debutante. De hecho, parece obra de alguien que lleve toda la vida en esto.

    El papel es bastante pobriño, pero no estropea la lectura, y además el ahorro es comprensible para dar a conocer a un desconocido que además llega con un material tan poco acorde a los tiempos: ni vampiros ni emos ni tiros ni existencialismo indi. Ojalá hubiera más tebeos así.

    Las que ya no son tan disculpables son algunas viñetas que hay hacia el final, con una reproducción tan pequeña y miserable que resulta imposible leer los textos de los bocadillos. Hay que echar mano de una lupa sin remedio. Un contratiempo que te corta el ritmo de lectura y te pone de bastante mal humor. El editor comete ahí un error de principiante, y da cierta pena porque se nota que ha echado el resto con un formato de encuadernación original y hasta con el marketing, que incluía la bonita camiseta que llevo ahora mismo puesta. Por cierto, que la serigrafía no se ha corrido y eso que me caen chorros de sudor por el canalillo. Otro punto a favor.

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