Ochenteros

Dicen que los años de adolescencia son los que quedan marcados a fuego en la memoria. Que son los que siempre recuerdas y a los que siempre vuelves. En mi caso, esa época se corresponde con la época dorada de los 80, con esos quioscos plenos de revistas de historietas y con la sensación continua de descubrimiento que tenía cada mes, conociendo nuevos autores, nuevas historias y nuevos límite para un arte que se convirtió en pasión. Quién sabe, es posible que si hubiese vivido mi adolescencia en otra década no fuera ahora el lector irredento de tebeos que soy hoy. O sí, pero diferente. Apenas unos años menos y quizás mi referente hubiera 1985sido el Secret Wars de Marvel o el Spiderman de McFarlane en lugar de los tebeos de Novaro y de Warren. Por eso, en parte, entiendo lo que busca hacer Mark Millar en la miniserie 1985: intentar recuperar ese sentido de maravilla único que supone descubrir algo durante la adolescencia. Esa obsesión que se convierte en acalorado fanatismo gracias a una capacidad de sorpresa virgen y que nunca se volverá a repetir. Y lo hace intentado reivindicar esas lecturas de una forma curiosa, demostrando la importancia de haber leído centenares de tebeos a partir de una ingenua premisa: los superhéroes y supervillanos Márvel existen en la realidad en una dimensión paralela y los malos llegan a la nuestra para desgracia de los ciudadanos de a pie, que sólo podrán ser salvados por los frikis adictos que conocen al dedillo las debilidades de los supervillanos. . . La idea es bien conocida: las historietas son en realidad un reflejo de una dimensión paralela y los lectores de las mismas una especie de arcanos mayores cuando las puertas dimensionales se abren. Lo hemos visto en cine, literatura y tebeos, no es una idea nueva, pero era de esperar que un autor como Millar intentase una aproximación más interesante que la que finalmente leemos. Pese al entregado trabajo de Tommy Lee Edwards, que se esfuerza al máximo para conseguir una imagen que proporcione una sensación naturalista (a fin de cuentas, originalmente era una fotonovela), la historia es predecible, ingenua hasta a candidez y, al final fallida. No funciona como homenaje entregado a la lectura de tebeos Marvel –que podría ser un objetivo muy aceptable, aunque tendría que competir con el Marvels de Busiel y Ross-, demasiado empeñado en lavar la imagen del lector-friki como héroe final impoluto, y tampoco como metareflexión sobre el medio, siguiendo por ejemplo el planteamiento cercano –y en muchos momentos, clónico- de la película de McTiernan, El último gran héroe. Ni tan siquiera funciona en su estructura interna, demasiado perdida en la operación de marketing de ir presentando a todos los villanos posibles en lugar de estar pendiente de la historia que se va contando o de profundizar algo en el desarrollo de los personajes.
Un tebeo entretenido sin más, con una interesante labor gráfica, pero que se olvida nada más pasar la última página (1-).
4175Lo mejor para remediarlo, dejarse llevar por la segunda entrega de ClanDestine, de Alan Davis, que recupera el cross-over entre los X-Men y esta alegre familia superhéroica. Cierto es que no llega al nivel de interés de la primera miniserie: los condicionantes mercadotécnicos están ahí y Davis no puede dejarse llevar libremente en el tratamiento de personajes y situaciones, lo que le lleva a una complicada pirueta argumental para intentar separar a los iconos mutantes de sus comportamientos habituales, que no llega a cuajar totalmente. Pero no impide que la frescura y alegría de la serie siga están ahí, quizás más matizada y aligerada, pero consiguiendo de nuevo dar una lectura divertida, entretenida y muy agradable, en la búsqueda precisamente de esas sensaciones adolescentes que teníamos cuando leímos superhéroes por primera vez. Davis se vuelve a apuntar el tanto, quizás no tan brillante en lo argumental, pero eficaz en su conjunto, con un trabajo visual y narrativo desbordante. Para pasar un rato excelente de lectura. (2-)

25 Comentarios en “Ochenteros

  1. Tezuka on 23 julio 2009 at 14:37 said:

    En esa época tenía la misma edad que el protagonista y leía los mismos tbos (con un año de retraso claro, ah… forum!).

    Y sí, si la lectura te engancha de joven ya no la dejas (libros o tbos, da igual)

  2. Dani on 23 julio 2009 at 14:52 said:

    Ami el 1985 la verdad que me ha echo pasado un rato entretenido que era lo que buscaba ppero me da la sensacion que la idea era mucho mejor que como luego se ha desarrollado una pena ,podia haber sido una obra referente del genero de superheroes que llevamos tiempo sin una de estas.

  3. adriculocipriculo on 23 julio 2009 at 14:58 said:

    Pins, pons, no será usted del setenta y pocos.

  4. John Space on 23 julio 2009 at 17:52 said:

    Millar, con "mi" de mierda.

  5. "Millar, con “mi” de mierda."

    Ahí, ahí. Aportando argumentos "sólidos". JAJAJA

  6. Ignacio on 23 julio 2009 at 20:34 said:

    Millar tiene cosas que están muy bien. 1985 no es una de ellas.

    El Batman de Adam West… dios mío, Álvaro. La nostalgia produce en ti efectos cada vez más devastadores ;)

    • Álvaro Pons on 23 julio 2009 at 22:42 said:

      El Batman de West es un delirio pop que se acerca mucho a los tebeos de la época de Moldoff y Finger. Y la serie es muy divertida Ignacio, es pura cultura camp. Otra cosa es que no te guste el pop-art… :-)

  7. Una pregunta: Este tomo de Clandestine ofrece algo inédito? Yo tengo el par de retapados que publicó planeta hace años… Un saludo

  8. John Space on 23 julio 2009 at 21:36 said:

    "Aportando argumentos “sólidos”."

    Claro, cual bosta.

  9. frog2000 on 23 julio 2009 at 23:07 said:

    "Este tomo de Clandestine ofrece algo inédito?"

    Tan sólo alguna imagen promocional y portada inéditas y una presentación-entrevista que dieron en llamar The Clandestine Tapes.

  10. Authority on 23 julio 2009 at 23:35 said:

    Tiene gracia que por sólo 5 eurillos pillé el retapado de Forum con toda la etapa de Davis en Clandestine y toda la basura posterior

  11. Pues a mi el crossover Clandestine/X-men me parece bastante malo, típicamente noventero. La serie original, estupenda, pero esto es para completistas.

  12. 1985 me ha parecido como una película del Spielberg más familiar hecha por Marvel. De la posibilidad a la decepción es un camino que he andado muchas veces con ambos nombres.

  13. xanetas on 24 julio 2009 at 16:34 said:

    Millar, bosta. e logo?

    Ultimates es bosta? Wanted? su etapa actual en los 4F? Kick Ass? Civil War? Y, sobre todo, Authority?

    Millar es un dialoguista memorable, un tipo con unas ideas que dan envidia (los crono delicuentes que viajan en el tiempo para secuestrar, miles de millones de años atrás, al primer bicho que sale del agua y comienza a evolucionar en la tierra…. es decir, nosotros mismos; o el talego en la cárcel negativa, etc, etc, etc), un fulano capaz de actualizar a los superhéroes (y actualizarlos en SERIO, traerlos al hoy en día, no sólo limitarse a crear diálogos en los que se pronuncian palabras como Facebook). alguien, en fin, muy, pero que muy lejos de ser mierda de vaca.

  14. Eh, eh. Indiscutible. Su etapa actual en los 4F es bosta…y eso que aún no se ha cruzado con 1985.

    Y, hombre, los tres últimos numeros de Ultimates2, como mínimo, eran bosta de la buena.

    Civil War…ah, bueno, que hablas con ironía.

    Si no, mejor que vayas al focoforo. allí son capaces de citar a Baudrillard para defender sus Ultimate 4F.

  15. x-ternon on 24 julio 2009 at 19:34 said:

    Pues a mi Millar me parece un guionista generalmente entretenido y técnicamente competente, no es desde luego lo malo que dicen por aquí algunos, ni el maestro que quieren ver otros. Su principal defecto es que se cree que basta con tener una buena idea para hacer un buen tebeo y mientras que la crítica seria lo infravalora el se sobrevalora y se tiene en un pedestal.

  16. John Space on 24 julio 2009 at 19:43 said:

    "Ultimates es bosta? Wanted? su etapa actual en los 4F? Kick Ass? Civil War? Y, sobre todo, Authority?"

    Sí.

    Sí.

    No la leo, que a estas alturas ya no me fío.

    Sí.

    Sí.

    Lo ves, hace tantas chorradas que sus obras interesantes (ésa y Superman Red Son) terminan enterradas bajo la caca.

    "allí son capaces de citar a Baudrillard para defender sus Ultimate 4F."

    !Hosstiass!

  17. se va aliar gorda, con Millar :)

    Bueno, aporto al asunto: creo qeu es un guionista que tuvo un par de buenas ideas, en los tiempos de Authority y la primera época de Ultimates. Pillar lo que otros habían hecho ya (Ellis, Miller, incluso el tono gamberrete de Ennis) y estrujarlo más aún. Así sus Authority fueron una desfasada muy política, y sus Ultimates al principio, muy irreverentes (superhéroes como tapadera de poderes a la sombra), pero desde entonces no sube de entretenido. Sigo sus 4 F, no me desagradan pero no pasan de eso, un entretenimiento muy inferior al aura de gran autor que tiene Millar.

    Mejor releo el Superman de Morrison que comprarme este 1985 (aunque yo también soy un chico-ForumZinco)

  18. John, si no me falla la memoria, ese Red Son ha sido puesto a caldo por bastante gente, carcelero incluido, ¿no? yo no lo leí, y además, bueno, sobre gustos, no colours!

    • Álvaro Pons on 25 julio 2009 at 13:22 said:

      Octavio: más que caldo, desmitificándolo. Es un tebeo entretenido, pero poco más. Con un punto de partida tan interesante, podía haber sido un gran tebeo.

      Mi reseña:
      Pasemos al extremo del espectro y lleguemos al rojo, color fundamental de Superman Red Son, de Mark Millar y Dan Jonson, un tebeo que juega con el típico “What if..?” (uichs, pedon, Elseworlds) planteando una realidad alternativa a la clásica del universo DC donde el pequeño kryptoniano hubiese aterrizado en la URSS de Stalin y no en los USA. Un interesante planteamiento que podría haber dado para mucho y del que se atisban intentos de reflexión, como ese mundo unido en el ideal comunista bajo el mandato de Superman, que se diluyen con velocidad en un alegato contra el comunismo y en defensa del American Way of Life. Millar explora al omnipresencia y poder infinito de Superman siguiendo los pasos que Moore marcase en Miracleman, pero mientras el barbudo conseguía una lúcida reflexión sobre el poder, sobre el mesianismo y hasta dónde puede llegar el control del ser humano y sus consecuencias, Millar sólo llega a construir un panfletillo con ideas pobres que se debate entre ideas que pudieran ser interesantes y el “todos los rojos son malos” que se espera del tebeo. Una verdadera lástima porque se queda en un tebeo entretenido y poco más (1).

  19. John Space on 25 julio 2009 at 12:22 said:

    A mí el personaje de Superman siempre me ha entretenido; y la idea no es mala. Pero lo considero simplemente interesante, como decía.

    "se va aliar gorda, con Millar"

    Mientras no lo pongan a escribir Miracleman…

  20. jojo… espero que quien leches se lleve los derechos de Miracle no cometa esa insensatez

    De todos modos, yo digo que de va a liar gorda en este post, claro, y me parece bien mientras no salgan trolls: toda discusión sobre tebeos será bienvenida… aunque yo me apeo aquí, que hace día de playa :)

  21. Ya no sólo es que Millar no me caliente demasiado: es que tanto Red Son como Authority se basan en esa macro saga que Alan Moore escribió para DC en los ochenta, que no publicaron, y de la que llevan sacando conceptos ( Kingdom Come, el mencionado Red Son ) desde entonces. Una calamidad. Pero me apetece el All Star Superman, el dibujo de Quitely me llama mucho más que el de Red Son, y todo el mundo parece haber por lo menos disfrutado. Y eso, seamos sinceros, con un cómic de Superman viene siendo difícil últimamente.

  22. Super All star es Morrison, ojo, que es, hopy por hoy, mucho nombre propio. Su versión del de acero tiene menos de Moore que de los años cincuenta, disparatados y coloridos, a lo que suma su enorme inventiva, y su mundo tan personal.

    Lectura más que recomendada, vamos :)

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