De la figuración narrativa a la narración figurada

¿Tiene sentido una historieta abstracta? La pregunta es compleja y parece el enunciado de un oxímoron perfecto: la historieta es definida como un arte narrativo por naturaleza, narración gráfica secuencial que parece no tener consistencia si entra en el terreno de la abstracción, de la pérdida de esa concepción abstract comicsnarrativa. Sin embargo, el volumen Abstract Comics recién editado por Fantagraphics permite ir un paso más allá y trascender la definición aceptada de historieta hasta dejarla obsoleta, comprobando que las posibilidades expresivas de este medio y de este lenguaje son todavía desconocidas. Cuando parece que la gramática y semántica del noveno arte comienzan a ser conocidas, la propuesta planteada por Andrei Molotiu derrumba por completo la arquitectura formal para demostrar que existen puertas no exploradas que pueden descubrir claves nuevas necesarias para comprender en toda su profundidad y extensión qué es la historieta. Al igual que la figuración narrativa en los 60 y 70 intentó trasladar los elementos básicos de la narrativa secuencial a la pintura (sobre todo en autores como Hervé Télemaque, el Equipo Crónica o Jan Voss), el movimiento de abstracción en historieta recorre un camino contrario, importando la huída de la figuración hacia la composición aislada de formas puras, hacia una especie de narración figurada. El fundamento de la secuencialidad (tanto entre viñetas como entre páginas) y composición de la página siguen ahí, pero se ha perdido la componente narrativa: no hay un intento de contar una historia, sólo de provocar sensaciones. Una situación que parece incompatible con la concepción asentada y asumida de qué es la historieta, pero de la que resulta una sorprendente paradoja: los mecanismos de la historieta siguen estando ahí. Ya sea en la acumulación de simbolismos propuesta por Crumb, en la experimentación de formas geométricas que plasma Mark Badger o en las propuestas derivadas de elementos aislados de la historieta con las que trabaja Ibn Al Rabin, en todas reencontramos una serie de fundamentos cosustanciales a la historieta, como bien indica Molotiu: la creación de dinámicas internas, la definición de intervalos espaciotemporales imaginarios… Algo que tradicionalmente se asocia a la narrativa en la historieta pero que en las obras presentadas en esta antología se produce de forma ajena a la narrativa, como una propiedad intrínseca al lenguaje de la historieta. Un aspecto de indudable interés, ya que abre un impresionante abanico de posibilidades de análisis, tanto creativas (que en parte explora el movimiento OuBaPo) como teóricas, comenzando por el hecho de que la historieta tiene elementos nucleares propios que pueden estar por encima de la narrativa, creándose antes que ésta. No sería entonces la narrativa el elemento fundamental de definición del cómic, sino la secuencialidad y la composición como generadores de vehículos sensoriales visuales con componentes espaciales y temporales (e incluso sinestésicas).
La historieta es todavía más apasionante de lo que creíamos…

Algunas claves:
– La historieta de Robert Crumb en Zap Comix #1 que Molotiu considera iniciador de la abstracción en historieta:
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– Otras historietas del gran Víctor Moscoso en Zap Comix #2:
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Enlaces:
Blog de Abstract Comics
La web de Ibn Al Rabin
Oubapo América
Oubapo en Francia