Clásicos del Humor: Benito Boniato y Hug el troglodita

Termino de ponerme al día con la colección de Clásicos del Humor de RBA con las dos últimas entregas, que trasladan el foco a la última etapa de Bruguera, con series que se desarrollaron de forma más importante en los años 70. Benito Boniato, estudiante de bachillerato es ya una serie que se desarrolla en la segunda mitad de esa década. Si bien nunca he sido un gran seguidor de la serie (reconozco que me cogió ya en una época donde dejaba de leer los tebeos de Bruguera y nunca me atrajo especialmente), su lectura hoy aporta interesantes características. Siguiendo fielmente el estilo de Franquin (o más exactamente, el de Ibáñez siguiendo al creador de Tomás el Gafe), los hermanos Fresno crearon una serie de corte costumbrista que, por primera vez, no estaba condicionada por la censura franquista. Sin llegar desde luego a la corrosiva capacidad crítica de los Escobar, Conti o Cifré, la serie tiene una sugerente componente testimonial de su época, que se pierde en las aventuras largas. Un aspecto que la separa de la profunda infantilización que las publicaciones de Bruguera sufrieron en los 60 y 70 (dicho sin ninguna intención peyorativa, fue una deriva impuesta por la censura y la profesionalidad de sus autores consiguió extraordinarias series infantiles), pero sin llegar al esplendor de sus antecesores. Un volumen en el que, posiblemente por la cercanía de sus ediciones originales, encontramos una calidad de reproducción muy superior a la habitual en esta colección.

hug

Por su parte, Hug el troglodita nos permite descubrir a Gosset, un dibujante de la segunda generación de Bruguera que siempre quedó relegado a un segundo plano frente a los Ibáñez, Segura o Raf pero que firmó series tan dignas como la que se recopila en este volumen o Facundo da la vuelta al mundo, a mi entender su mejor serie.Y si bien es indudable que no estamos ante una de las grandes creaciones de Bruguera, es innegable la dignidad y eficacia de la creación de Gosset. Gags tópicos pero divertidos, bien construidos, con un estilo personal deudor del gran Vázquez y que funcionan para pasar un buen rato de lectura.
Dos volúmenes que, si bien son inferiores a la espectacular última tanda de volúmenes de la colección, pueden hacer pasar un buen rato de lectura.