¿Formatos digiqué?

managebookEvidentemente, los editores no entienden lo que son los formatos digitales y la revolución que se nos viene encima en la lectura y distribución de contenidos impresos. Con el auge de los e-books, los móviles de pantalla grande o los tablet de gran formato, en un futuro muy cercano leer implicará usar uno de estos dispositivos. Convivirán con el papel, por supuesto, pero internet será el gran canal de distribución de lectura. El problema es que los editores siguen pensando con los mismos esquemas, sin darse cuenta de que estamos ante un modelo completamente nuevo. Según leo en BoDoï, una de las primeras ofertas en libros digitales en general es, simplemente, marciana: el precio de los libros será sólo un 20% inferior, durante los primeros 9 meses de edición conviviendo con la impresa, ¡sólo será legible durante 90 días y tendrá protección DRM!. O dicho de otra manera “no lo compréis que me da miedo que los libros digitales tengan éxito”. O de otra peor “copiadlo, que luego me quejaré del pirateo”.
Ave!Comics, por ejemplo, parte de un precio de 5€ por álbum, bastante inferior al precio del álbum impreso, pero todavía excesivo para estos medios. Más lógico parece la propuesta de Relay o Le Kiosque, con tarifas planas ilimitadas (personalmente, creo que es la opción de futuro), pero todo parece indicar que los editores no se atreven a dar el salto, temerosos de que el pastel pase a otras empresas.
Ya veremos. Y nunca mejor dicho.

Mes redonda con Paco Roca

Con motivo del Día Mundial del Alzheimer, mañana jueves, día 17, tendrá lugar a las 19.00 h. una mesa redonda organizada por la AFA del Vallès. En la misma participarán el autor de Arrugas, Paco Roca, Alberto Soler, periodista y autor del documental Bucarest, La memòria perduda y Anna Aroma, psicoanalista, formadora y supervisora de profesionales que trabajan en el ámbito de la enfermedad de alzheimer. El acto estará moderado por Rosalina Sicart, gerente y técnica del AFA del Vallès Occidental y tendrá lugar en la Casa de Cultura de Sant Cugat del Vallès (Jardins del Monestir s/n).

Núñez

Recto fue una exquisitez. Un fanzine predestinado por su diminuto formato a cumplir aquello de la buena esencia y los frascos pequeños, reuniendo a los tres autores más inteligentes (con permiso de Santiago Valenzuela) de su generación: Paco Alcázar, Miguel Brieva y Miguel B. Núñez. Cada uno con estilos e intenciones diferenciadas, pero que en conjunto se erigían en una trinidad laica de la razón pura usada a modo de arma brutal santo. El tiempo consagró a Brieva y Alcázar, que siguieron destilando ironía ponzoñosa y hoy comparten espacio cada semana en El Jueves, pero dejó un poco de lado a Núñez, demostrando que Cronos sabría de relojes y de tiernos retoños en steak tartar pero de tebeos, poco. Aunque también algo de culpa tendrá el Sr. Núñez, que en todo este tiempo ha dejado a sus acólitos huérfanos de obra, alimentados tan sólo un puñado de libritos. Eso sí, qué libritos. Porque desde aquél primario M hasta Muertemanía, Núñez se permite hacer repaso a todo lo humano: comenzó despedazándose a sí mismo (M), para seguir con las mujeres (Soy una chica), los hombres (Stroszek), quedándose al final sólo al más puro estilo Matheson (El último hombre), obligándole en lógica obvia a enfrentarse a lo único irrebatible, la temible parca (Muertemanía). Su visión siempre dura, jugando con los simbolismos desde un racionalismo que rallaba la misantropía cruel, obligando al lector a que la dura perspectiva autocrítica del autor se transformase en un espejo de las imperfecciones y dudas de uno mismo. Historietas que militaban en la reivindicación de lo intelectual como necesario peldaño inicial de cualquier catarsis individual o colectiva, que sin embargo ejercían una fina ironía descreída como vacuna ante posibles egomanías. Usa referentes densos y prolijos, de la literatura a la filosofía, pero no cae en la tentación de la exhibición infantil de muchos otros: él los trabaja no para deslumbrar con sus conocimientos, sino para lograr destilar un mensaje propio e incitar a la reflexión.
Muertemanía parecía cerrar un ciclo lógico de reflexión, que coronaba la exposición de la filosofía de Núñez.corazon No dejó de hacer viñetas, pero en este largo lustro sus entregas se contaron por acontecimientos: una historieta aquí, otra acullá… tan separadas y dispersas que parecían simplemente ejercicios de nostalgia de una autor que se resiste a dejar los lápices pese a desearlo. Una impresión que afortunadamente se demuestra completamente errónea al verlas todas agrupadas ahora en El corazón de los árboles, regalo que nos hace Polaqia y que nos asegura que Núñez ha seguido una pauta marcada, afilando los lápices y el ingenio para demostrar que sigue teniendo mucha guerra que dar. Recopiladas, las historietas de este Greco de la línea clara adquieren la fuerza de la unidad y demuestran que la moral del ser humano sigue siendo la gran incógnita y reto del pensamiento racional. Hurga en la herida buscando contradicciones e incoherencias del ser humano, se la juega con un Hitler casi adorable o encuentra historias tras una pintura de Brueghel el Viejo. Tan a gusto está con lo medieval como con los furry animals, transitando por los géneros con la coherencia de su marcada personalidad como autor. Un álbum brillante que no precisa de la coartada de las apariencias “grim & gritty” para ser provocador e inteligente y que nos deja con la esperanza de que esas anunciadas incursiones en el western y en el terror no se demoren demasiado. (4)