Núñez

Recto fue una exquisitez. Un fanzine predestinado por su diminuto formato a cumplir aquello de la buena esencia y los frascos pequeños, reuniendo a los tres autores más inteligentes (con permiso de Santiago Valenzuela) de su generación: Paco Alcázar, Miguel Brieva y Miguel B. Núñez. Cada uno con estilos e intenciones diferenciadas, pero que en conjunto se erigían en una trinidad laica de la razón pura usada a modo de arma brutal santo. El tiempo consagró a Brieva y Alcázar, que siguieron destilando ironía ponzoñosa y hoy comparten espacio cada semana en El Jueves, pero dejó un poco de lado a Núñez, demostrando que Cronos sabría de relojes y de tiernos retoños en steak tartar pero de tebeos, poco. Aunque también algo de culpa tendrá el Sr. Núñez, que en todo este tiempo ha dejado a sus acólitos huérfanos de obra, alimentados tan sólo un puñado de libritos. Eso sí, qué libritos. Porque desde aquél primario M hasta Muertemanía, Núñez se permite hacer repaso a todo lo humano: comenzó despedazándose a sí mismo (M), para seguir con las mujeres (Soy una chica), los hombres (Stroszek), quedándose al final sólo al más puro estilo Matheson (El último hombre), obligándole en lógica obvia a enfrentarse a lo único irrebatible, la temible parca (Muertemanía). Su visión siempre dura, jugando con los simbolismos desde un racionalismo que rallaba la misantropía cruel, obligando al lector a que la dura perspectiva autocrítica del autor se transformase en un espejo de las imperfecciones y dudas de uno mismo. Historietas que militaban en la reivindicación de lo intelectual como necesario peldaño inicial de cualquier catarsis individual o colectiva, que sin embargo ejercían una fina ironía descreída como vacuna ante posibles egomanías. Usa referentes densos y prolijos, de la literatura a la filosofía, pero no cae en la tentación de la exhibición infantil de muchos otros: él los trabaja no para deslumbrar con sus conocimientos, sino para lograr destilar un mensaje propio e incitar a la reflexión.
Muertemanía parecía cerrar un ciclo lógico de reflexión, que coronaba la exposición de la filosofía de Núñez.corazon No dejó de hacer viñetas, pero en este largo lustro sus entregas se contaron por acontecimientos: una historieta aquí, otra acullá… tan separadas y dispersas que parecían simplemente ejercicios de nostalgia de una autor que se resiste a dejar los lápices pese a desearlo. Una impresión que afortunadamente se demuestra completamente errónea al verlas todas agrupadas ahora en El corazón de los árboles, regalo que nos hace Polaqia y que nos asegura que Núñez ha seguido una pauta marcada, afilando los lápices y el ingenio para demostrar que sigue teniendo mucha guerra que dar. Recopiladas, las historietas de este Greco de la línea clara adquieren la fuerza de la unidad y demuestran que la moral del ser humano sigue siendo la gran incógnita y reto del pensamiento racional. Hurga en la herida buscando contradicciones e incoherencias del ser humano, se la juega con un Hitler casi adorable o encuentra historias tras una pintura de Brueghel el Viejo. Tan a gusto está con lo medieval como con los furry animals, transitando por los géneros con la coherencia de su marcada personalidad como autor. Un álbum brillante que no precisa de la coartada de las apariencias “grim & gritty” para ser provocador e inteligente y que nos deja con la esperanza de que esas anunciadas incursiones en el western y en el terror no se demoren demasiado. (4)

5 Comentarios en “Núñez

  1. adriculocipriculo on 16 Septiembre 2009 at 11:54 said:

    Recto ha sido de los mejores fanzines. Una cosa espectacular de las que más me gustaron. Lástima que Álcazar, no como historietista, sino como ser se muestre siempre tan distante y esquivo. No dió nunca ningún juego mediático. Él sabrá por qué. Pero sin duda alguna, tanto Brieva como Alcázar son grandes autores, buenos, mordaces, irónicos y cabrones; vamos, pura mierda vital.

  2. Bueno, buenísimo este tebeo, de lo mejor que se ha editado este año.

  3. Jenofonte on 16 Septiembre 2009 at 14:14 said:

    Grandísimo cómic. Por cierto, yo no creo que Núñez haya deseado alejarse del medio. Es que antes que nada hay que pagar las facturas. Y el cómic, hablemos claro, no da para vivir a muchos autores.

  4. Jenofonte on 16 Septiembre 2009 at 15:51 said:

    Cierto es, no me fijé en esa frase :)

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