Me acuerdo

meacuerdoHace apenas unos meses aparecía publicado por primera vez en España Me acuerdo, la obra de Joe Brainard que reconstruye el pasado con una fórmula tan sencilla como evocadora: simples frases que apelan a la memoria personal para recordar. Memorias dispersas, recogidas cas azarosamente con ese bucólico inicio – “Me acuerdo..” – como único punto de unión que cohesiona alrededor de la conciencia del que cuenta sus recuerdos. Son a veces llamadas a la catarsis nostálgica entre lector y autor. Otras simplemente momentos tan íntimos que el lector prefiere pasar con puntillas, casi sonrojado por la desvergonzada violación de ese espacio íntimo de memoria. Una fórmula tan perfecta que muchos después se la apropiaron, como Georges Perec para confeccionar un retrato de la cotidianeidad de su generación, más referencial, o ahora la autora libanesa Zeina Abirached, que los traslada al lenguaje de la historieta. No era la primera vez que ahondaba en la memoria: El juego de las golondrinas, su primera obra publicada en España, era un doloroso ejercicio de mirada hacia el pasado para contar el dolor de la terrible guerra sufrida por el Líbano. Un álbum interesante, pero que tenía que lidiar con el inevitable referente continuado a la obra de Marjane Satrapi y con una estructura narrativa que no terminaba de cuajar y lastraba en muchos momentos la lectura. Ahora, vuelve al mismo escenario y al mismo esfuerzo de remembranza, pero cambia su forma narrativa por una adaptación de las simples y escuetas frases de Brainard, traducidas a grandes viñetas de una página donde la autora recuerda escenas y momentos de su vida en el Líbano. De nuevo la guerra, su horror, pero también las dificultades de una paz donde ya no quedaba nada. Un cambio de forma narrativa que actúa como un lubricante perfecto: todas las piezas encajan ahora, lo que antes eran préstamos de la ilustración que no llegaban a funcionar, ahora son elementos fundamentales para componer el relato, que se va erigiendo a modo de puzzle de ideas a las que el lector va dando forma final. La cercanía y sinceridad de esos “Me acuerdo…”, donde se confunden dolor, alegría, sorpresa, lo profundo, lo personal, lo cotidiano y lo superficial, abren un diálogo entre el lector y el autor que antes se hacía más artificial y encontrado su lenguaje propio, Zeina Abirechad logra una obra de muchísima más potencia evocadora y reflexiva que su anterior incursión en el pasado del Líbano.
Me acuerdo. Beirut es un álbum pequeño, editado con primor por sins entido, que esconde algo tan grande como la memoria.
Recomendadísimo (3)

(0): Malo. (1): Correcto (2): Bueno, aspectos interesantes. (3): Notable, muy interesante.(4): Excelente, muy bueno. (5): Obra Maestra

Los cómics norteamericanos no tienen ideas

“Cuando digo en entrevistas que los comics norteamericanos carecen de ideas, no estaba hablando en serio! No esperaba que las empresas dijeran “Si… tiene razón. Veamos si podemos encontrar otra historia suya de hace 30 años y convirtámosla en una saga espectacular”. Es trágico. Los comics que leí de niño estaban llenos de ideas. En cambio, hoy en día siento que la industria de comics se la pasa en mi basurero como mapaches, buscando ideas viejas en medio de la noche.
Alan Moore, hablando sobre la relación entre Blackest Night y una antigua historieta suya
Más, en los obligatorios blogs Ciudadano Pop y Plus Gonzo Arcade!.

Bertenev

bertenevCafé Budapest fue una excelente carta de presentación en España para Alfonso Zapico. Un álbum inteligente, prometedor, al que sólo se podía criticar que su aproximación podía parecer excesivamente amable para la complejidad del tema tratado, pero que auguraba un autor con ideas y ganas de contarlas con buen pulso. Me gustaría poder hablar ahora de la confirmación de la progresión de Zapico, pero las cosas del tebeo son complicadas y en lugar de llegarnos ahora su nueva y esperada obra, lo que se publica es La guerra del Profesor Bertenev. Obra anterior en el tiempo pero desconocida por aquí, que significó su brillante debut en el mercado francés con el reconocimiento del Prix BD Romanesque en el FestiBD Ville de Moulins 2007. Y aunque La guerra del Profesor Bertenev es un álbum a leer, uno se sigue quedando con las ganas de poder leer el siguiente paso de Alfonso Zapico. Pero es lo que hay, así que me centraré en esta obra, que avanza muchas de las constantes que posteriormente exploraría el autor en Café Budapest. Ambientando en este caso la historia en la guerra de Crimea, el autor ya demuestra su interés por los momentos históricos convulsos, usándolos como escenario perfecto para analizar el absurdo de esas etiquetas de “amigo” y “enemigo” que todo enfrentamiento define. Rehúye de ese maniqueísmo implícito a cualquier guerra para plantear una historia donde nada es lo que parece, invitando al lector a reflexionar sobre los absurdos de cualquier guerra. No es, desde luego, un planteamiento original, ha sido tratado en multitud de ocasiones en literatura, cine o incluso la misma historieta. Incluso su acercamiento puede parecer, conectando en cierta medida con lo que luego veríamos en Café Budapest, excesivamente ingenuo por momentos. Sin embargo, es evidente que la historia de este apátrida Profesor Bertenev, con todos estos peros, se lee con gusto. Zapico desarrolla con acierto a sus personajes, consiguiendo un protagonista carismático y sugestivo, con la dosis de ambigüedad adecuada para lograr la reflexión de un lector que hallará, además, múltiples ideas y propuestas en esta obra. Pese a ser un debutante en ese momento, el autor demuestra un buen pulso narrativo (excepción hecha de las escenas de batalla iniciales, necesarias para el planteamiento de la historia, pero donde la inexperiencia del dibujante resulta más evidente), deudor tanto de la narrativa clásica francobelga como en algunos momentos de la Nouvelle Vague de la historieta francesa, y con un excelente uso del color.
Un álbum interesante, que muestra ya las pautas que el autor exploraría con más profundidad en Café Budapest y que merece una lectura atenta. Aunque nos deja todavía con más ganas de leer la nueva obra de Zapico. (2-)

(0): Malo. (1): Correcto (2): Bueno, aspectos interesantes. (3): Notable, muy interesante.(4): Excelente, muy bueno. (5): Obra Maestra