Los méritos de William Gersham

Pese a la inexcusable relevancia del movimiento underground americano de los años 60 y su influencia decisiva en la historieta española de los años 70, el lector español apenas ha tenido acceso a un puñado de sus obras y autores fundamentales. Si bien los cómics de Robert Crumb, su referente primordial, y Gilbert Shelton son bien conocidos, todo el grupo de autores que se arremolinó durante los años 60 alrededor de publicaciones de feroz contraculturalidad como Zap Comix sigue siendo una incógnita para el aficionado español. Con la excepción de las pocas historietas cortas publicadas en El Víbora (sobre todo en aquel fundamental “Especial USA”), autores como Clay Wilson, Spain Rodríguez, Justin Green, Bill Griffith o Víctor Moscoso apenas han tenido presencia en nuestro país. Una ausencia que tiene como principal consecuencia una visión distorsionada de ese movimiento, restringida tan sólo en la práctica a un autor: hablar de underground americano en este país se traduce casi instantáneamente a desarrollar la figura de Robert Crumb. Es innegable que es el autor de mayor proyección, importancia e influencia de este movimiento, pero sería erróneo asumir que la riqueza y hallazgos del underground se limitan a los de Crumb.
Una carencia que, por desgracia, no resuelve ni tan siquiera parcialmente la reciente publicación en España de dos obras del gran Spain Rodríguez. Es más, posiblemente, ese desconocimiento actúa aquí de forma claramente negativa, porque las expectativas que pueda tener el lector sobre este autor nunca se verán cubiertas por dos obras ya tardías, de características muy diferentes a las que forjaron la fama de este autor. Así, Ché, una biografía gráfica, es una hagiografía en toda regla de decepcionante lectura, en la que Rodríguez proyecta la militancia ideológica que le definía en obras como Trashman, pero con un tratamiento antiguo y desfasado, que aporta bien poco a la figura del Ché y sólo hace que caer en tópicos manidos y repetidos hasta la saciedad.
nightmarePor su parte, aunque su lectura resulte al final agridulce y muy alejada de los grandes momentos de este autor, mucho más interesante es la adaptación del clásico de William Lindsay Gresham, Nightmare Alley. Una obra con largo recorrido, nacida de un proyecto de traslación de novelas de género a la historieta dirigido por Art Speigelman de resultados tan escasos como importantes: la colección Neon Lit se estrenó con la fundamental adaptación de La ciudad de cristal de Karasik y Mazzucchelli, y se prolongó después con la de Perdita Durango, pero tuvieron que pasar casi tres lustros para que viera la luz este tercer libro. A priori, el atractivo de tener al combativo Rodríguez al frente de la adaptación no podía dar mejores referencias: el potente libro de Gresham ya contaba con una extraordinaria traducción a la gran pantalla dirigida por Edmund Goudling (con un Tyrone Power en una de sus mejores interpretaciones), pero las imposiciones de la época obligaban a una cierta edulcoración de los comportamientos de los personajes y del mensaje final que restaba contundencia al pesimista argumento original (sin que eso evite que El callejón de las almas perdidas sea una excelente película de obligado visionado). La sordidez de los escenarios, ese viaje al lado más oscuro de la miseria humana que Gresham ejemplifica con la vida del timador Stanton Carlisle, eran el caldo de cultivo perfecto para que Rodriguez expandiese su siempre combativa y cáustica visión de la sociedad americana, perfectamente plasmada en la comentada Trashman. Sin embargo, es evidente que el encargo quizás llega tarde: acostumbrado a la historieta corta, esta adaptación de más de 130 páginas obliga a cambios fundamentales en la concepción narrativa del autor que no llegan a cuajar. La austera composición elegida de cuatro viñetas por página, radicalmente distinta a su habitual planificación libre y exuberante de la página, encorseta en este caso en exceso la narración, afectada también por un respeto reverencial por el texto original le lleva a incluir largos párrafos que lastran el ritmo. Es evidente que el autor no encuentra su encaje durante la primera mitad del libro y la lectura se hace algo tediosa –incluso confusa en algunos momentos-. Afortunadamente, el peculiar estilo de dibujo de Rodríguez, de anatomía acartonada y tosca pero con un entintado limpio heredado de Wally Wood, logra una atmósfera enfermiza que se acopla como un guante a la historia (aunque sea evidente que el autor ya no tiene el pulso de antaño). Poco a poco Rodríguez va encajando las piezas y en la segunda mitad la narración toma otro ritmo. Pese a mantener los largos textos, va acoplando sus elecciones narrativas a las necesidades del duro relato de Gresham, que va ganando protagonismo para fortuna del dibujante: la fuerza de la novela es tal que la literalidad de la adaptación, antes lastre de la historieta, se convierte en un punto positivo para el global del libro. El inmisericorde retrato de las mezquindades humanas es capaz por sí solo de mantener el interés del lector y minimizar las elecciones menos afortunadas del dibujante.
La sensación final es agridulce: es indudable que la lectura es satisfactoria, pero por unos méritos que quedan del lado de William Gersham, creador de una obra que mantiene intactas sus virtudes con el tiempo y que se trasladan sin perder un ápice de fuerza a otros medios, como el caso que nos ocupa. La labor de Spain Rodríguez queda en este caso en un segundo plano, sin brillo ni interés, sin permitir conocer las razones que hacen de él uno de los autores más importantes de la historia del cómic americano. ¿Lectura recomendable? Si no conocéis la novela de Gersham (o la película de Goulding), sí. Los peros al trabajo del dibujante se compensan por la potencia del argumento. Pero si es el caso contrario, el trabajo de Rodríguez no aporta nada nuevo. (1+)

16 Comentarios en “Los méritos de William Gersham

  1. Fran Saez on 23 octubre 2009 at 11:18 said:

    Pues parece q casi el único mérito de la obra es el recuerdo de q sea de Spain; mal pinta… ¿Y qué pasa con Vaughn Bodé, musa de grafiteros? ¿Es que no tendría tirón aquí? A mi el suyo me parece un comic tan atemporal…

    • Álvaro Pons on 23 octubre 2009 at 11:25 said:

      " casi el único mérito de la obra "
      No, el problema es que los de Spain nos e notan, pero la novela de Gersham es potentísima y consigue trasladar parte de su fuerza a la historieta…

  2. Juan Carlos on 23 octubre 2009 at 11:47 said:

    De Justin Green se iba a publicar su Binky Brown, ¿se sabe cuando aparecerá?

  3. Jesús Cuadrad on 23 octubre 2009 at 15:38 said:

    >>>Con la excepción de las pocas historietas cortas publicadas en El Víbora (sobre todo en aquel fundamental “Especial USA”), >>> (Profe Pons)

    No se olvide de los tres tomos del sello Fundamentos ("Comix Underground USA"). Allá, en los setenta (con Chumy, Fontes y Ops como antólogos…).

  4. Hola a todos:

    Alvaro, antes de nada, gracias por la critica de Nightmare Alley.

    Aunque estoy de acuerdo en algunos puntos, en otros no comparto tu opinión:

    Nosotros sí pensamos que Nightmare Alley es una obra característica de Spain, un autor con una estética influenciada por los comics de terror y crímenes de la EC, y que con esta obra cierra el circulo creando él mismo un crime comic.

    No se me ocurre un autor mejor para ilustrar el ambiente freak de las ferias ambulantes y transmitir la estética pulp de serie negra de la novela original. Dicho esto, creo que gran parte de los méritos del cómic están en el buen hacer de Spain, más de lo que tu señalas. Es decir, creo que el dibujo de Spain sí brilla a la altura de sus mejores obras.

    Estoy de acuerdo en que la adaptación es muy literaria, pues Spain opta por mantener amplios textos de la novela de Gresham, pero teniendo en cuenta la potente historia de la obra original, esa elección de Spain me parece más una virtud que un defecto.

    Dicho esto, comentar que en breve subiremos a la web de Likantro (hemos tenido algun problema tecnino) un pdf con la interesantísima introducción de Gary Groth (editor de Fantagraphics) y las primeras paginas, para que puedan echarle un vistazo.

    Por ahora, pueden ver algunas paginas (en inglés) en Amazon: http://www.amazon.com/reader/1560975113?_encoding

    Por ultimo, en Likantro nos gustaría recuperar el trabajo de algunos de los autores underground que nombras, así como más obras de Spain. Pero, claro, todo quedará un poco condicionado a las ventas de Nightmare Alley. Es decir, que NA nos permitirá saber que público existe para estas obras.

    Por cierto, esta tarde a las 19h presentaremos Nightmare Alley en Getafe Negro. Por si alguien tiene la oportunidad y quiere pasarse.

    Un saludo para todos.

    Atentamente,

    Juan Luis Iglesias

    Editor de Likantro

    • Álvaro Pons on 24 octubre 2009 at 19:21 said:

      Juan Luis: siento disentir. Creo que si comparamos Trashman con esta obra, hay profundas diferencias estilísticas, no tanto en el trazo (tan interesante como siempre, cierto, en el que los problemas son únicamente achacables al lógico paso del tiempo) como en lo narrativo. Esa exuberancia de su época underground no está presente aquí, al igual que sus composiciones de páginas o su ritmo. Entiendo que no están por una decisión propia, en la que opta por una composición que esté totalmente al servicio de la narración literaria, pero creo que, como historieta, le pasa factura.
      Es una opinión que en modo alguno empaña mi valoración sobre Spain Rodríguez: sigo considerándolo uno de los autores más ikmportantes de la historia.

  5. Robur the Conqueror on 24 octubre 2009 at 20:42 said:

    De Spain Rodriguez hay un comic curioso Dark Hotel en la revista Salon (http://www.salon.com/comics/dark/), que salio en bastantes numeros, con guion de Bob Callahan que es el editor con Art Spiegelman (todos los caminos del comic llevan a Spiegelman) de Neon Lit.

  6. Indalecio Góm on 25 octubre 2009 at 1:49 said:

    Vaya parrafada larga de mierda que te has metido sobre unos comics de mierda que no le interesan ni a la madre que te parió. Eres más pesado que una vaca y no se entiende una mierda en esa prosa de mierda, la madre que te cagó. Un saludo.

    • Álvaro Pons on 25 octubre 2009 at 11:41 said:

      Indalecio: Tienes una solución fácil, no la leas o no entres en mi página. Ojos que no ven corazón que no siente.
      De todas formas, ese derroche de heces puede indicar algún problema intestinal. Te recomiendo que vayas al especialista, nunca se sabe (mientras, ya sabes, Fortasec en cantidades industriales). Y el uso de un buen desodorante, claro.
      Mi madre bien, gracias.

  7. Pero Alvaro, es lógico que haya diferencias en lo narrativo entre Trashman y Nightmare Alley.

    Al fin y al cabo Trashman es un personaje de acción, con lo cual la narrativa más adecuada es la que busca la espectacularidad.

    Mientras que NA es una obra a la que le va mejor la contención narrativa, en mi opinión. Si Spain hubiera dibujado NA como dibujó en su época a Trashman, NA seria una especie de Sin City, y no van por ahí los tiros, ni mucho menos. Spain ha preferido jugar más con la composición interna de la viñeta (encuadres, planos, contrastes) que con la composicion de pagina.

    No me negarás que en NA, Spain ha realizado un diseño de personajes magnífico: la "chica eléctrica" Molly, Madame Zeena, la psicóloga/dominatrix Lilith, el borracho Pete, el propio Stanton, … Además de conseguir una ambientación estupenda tanto de las ferias ambulantes como de los ambientes de las clases altas y adineradas.

    Y el dibujo "se lo curra", por decirlo de una manera coloquial. Por poner solo un ejemplo, fijate en el detalle de la pagina 11 con los camiones bajo la lluvia.

    Vamos, que insisto en mi opinión de que esta obra es de lo mejorcito de Spain. Y pensamos que puede gustar tanto a los fans del comix underground como a los fans de la serie negra.

    Por cierto, estamos de acuerdo en que Spain es uno de los grandes autores de la historieta americana.

    Saludos.

    • Álvaro Pons on 25 octubre 2009 at 20:46 said:

      Juan Luis: no me refiero a que la narrativa tenga que ser la misma, sino a la adecuada relación entre contenido y ésta que hay en las obras anteriores. Hay un cambio muy radical en las formas narrativas, es evidente que no se pueden aplicar las mismas y Rodríguez lo entiende muy claramente… pero no le funcionan. Es cierto que la elección de cuatro viñetas por página obliga a un mayor énfasis en la puesta en escena de la viñeta, pero no estoy de acuerdo contigo en que funcione.
      El diseño de personajes es, como bien dices, muy acertado (aunque en el caso de las féminas, siempre muy similar, marca de la fábrica de Rodríguez) y la ambientación también, yo no pongo en duda el dibujo del autor. Pero es que, como siempre he defendido, un buen dibujo no justifica un tebeo. Y en este caso, creo sinceramente que todos los elementos no encajan, que Rodíguez no consigue ese ritmo narrativo que necesita la historia.
      Para mí, desde luego, no es comparable a otras obras suyas. Es una obra interesante, por encima de la media de lo que se publica hoy, desde luego, pero por la gran fuerza del original de Gersham y lejos de otras obras del mismo autor. Por eso le he puesto un (1+), que es un 6 sobre 10, es decir, una nota bastante buena.

  8. Fran Saez on 26 octubre 2009 at 13:36 said:

    Indalecio se habrá metido aquí por error, seguro; de todos modos, en este caso entiendo ese homenaje velado de Álvaro a "Trashman" en un post sobre Spain, al dejar sin borrar semejante patochada… ;-)

    Juan Luis: Bodé! Bodé integral!!!!

  9. Estuvimos revisando todas las obras de Spain Rodriguez para publicar en España, y "Nightmare Alley" era la que más potencial tenía. Además de que la historia sórdida y oscura que narra me encanta (me recuerda en cierta medida a la más reciente novela "El hombre que viene mañana"), "Nightmare Alley" venía avalada por nominaciones a los premios Ignatz y Harvey, a los que supongo no se llega por casualidad.

    Esta no es una obra de superhéroes, y se supone que obras como estas se publican para un público especializado y esquisito, capaz de distinguir en el mundo del cómic un vino de reserva, de la sangría "Don Simón" (metafóricamente hablando). Hay que ver si en España este público es lo suficientemente numeroso como para justificar la compra de los derechos de obras como esta. Si no, acabaremos analizando en la "carcel de papel" y en otros blogs, el encuadre, la composición de página, el ritmo y la profundidad de la trama de los cómics de la serie de TV "Ben 10" que arrasan en ventas entre los chavalines.

    Afortunadamente no todos opinan como Álvaro sobre "Nightmare Alley", ni en España ni fuera. Obviando la alta opinión que del trabajo de Spain tienen mindundis desconocidos del cómic como Art Spiegelman ó Robert Crumb (incluso de su última biografía sobre el Ché, una obra claramente inferior a "Nightmare Alley"), por internet he visto estos otros, que apoyan la opinión de Juan Luis:

    "Spain's adaptation of "Nightmare Alley," stands out as the best crime comix I've seen in a long time."

    Andrew D. Arnold
    http://www.time.com/time/columnist/arnold/article

    "Tebeo absolutamente recomendable"

    Plissken
    http://llamameplissken.blogspot.com/2009/10/night

    Quien no disfrute con "Nightmare alley", que es una obra en la que ha estado trabajando Spain Rodríguez desde 1995 y durante casi 8 años, es mejor que vaya borrando a Spain de su lista de los mejores autores de la historia del cómic.

    En cuanto a mi opinión personal, al revés que a otras personas, a mí me encantan los cómics con mucho texto, aunque solo sea porque su precio se amortiza sobradamente con las horas de entretenimiento y relectura que te proporciona :-)

    Y es que en comics, como en muchas otras cosas, hay multitud de gustos.

    Javier Ortiz

    • Álvaro Pons on 27 octubre 2009 at 11:30 said:

      "Quien no disfrute con “Nightmare alley”, que es una obra en la que ha estado trabajando Spain Rodríguez desde 1995 y durante casi 8 años, es mejor que vaya borrando a Spain de su lista de los mejores autores de la historia del cómic."

      No estoy de acuerdo Javier. Precisamente NA es una obra muy diferente a la línea habitual de Spain (militante siempre y comprometida), que no te guste NA no implica que se desacredite a Spain o que otras obras no te vayan a gustar. De hecho, amí me encanta Spain y lo que no me ha gustado tanto (en comparación con su obra previa) es este NA.

      "En cuanto a mi opinión personal, al revés que a otras personas, a mí me encantan los cómics con mucho texto, aunque solo sea porque su precio se amortiza sobradamente con las horas de entretenimiento y relectura que te proporciona "

      De nuevo diferenciemos: el problema no es que haya mucho texto (que a mí me encanta Valenzuela o Possy Simmonds!) sino que la integración narrativa de ese texto no está engarzada, a mi entender, en el ritmo narrativo que demanda el relato de Gersham. De hecho, ese ritmo es muy variable en la elctuira de la adaptación de Spain, pero sin correlato con cambios o necesidades argumentales.

      "Afortunadamente no todos opinan como Álvaro sobre “Nightmare Alley”, ni en España ni fuera. "

      Primero: acudir a los "argumentos de autoridad" es absurdo. Hablemos de la obra y no utilicemos opinones. Por la misma razón, te puedo poner varias opinones contrarias que consideran la obra de manera mucho más inferior a lo que yo la he calificado. Que, por cierto, yo sólo la he puesto como inferior a la obra de Spain y con problemas que no evitan su lectura. Le he puesto un (1+), es decir, una nota más que aceptable (recordemos que mis puntuaciones comienzan ya en el aprobado, un 1+ es un 6.5 sobre 10) y la recomiendo al final si no se conoce la obra de Gersham. Pero me parece evidente que si tuviésemos que elegir entre adaptaciones como la de Goulding o la de Spain, me quedo con la cinematográfica (con todo el dolor de mi corazón).

      Yo entiendo que, como editores, defendáis la obra. Si la habéis editado es porque creéis en ella, es obvio. Pero yo simplemente expreso una opinión particular. Y la mía es que esta obra es superior a la media de lo que se publica, sin duda, pero está muy lejos de las grandes obras de Spain.

      • Álvaro Pons on 27 octubre 2009 at 11:41 said:

        Repaso la reseña y alucino un poco…

        " es indudable que la lectura es satisfactoria"

        " el peculiar estilo de dibujo de Rodríguez, de anatomía acartonada y tosca pero con un entintado limpio heredado de Wally Wood, logra una atmósfera enfermiza que se acopla como un guante a la historia"

        " la fuerza de la novela es tal que la literalidad de la adaptación, antes lastre de la historieta, se convierte en un punto positivo para el global del libro. "

        "¿Lectura recomendable? Si no conocéis la novela de Gersham (o la película de Goulding), sí."

        No pongo el tebeo como una obra maestra, es indudable, pero valoro tanto lo positivo como lo negativo, y hago un balance donde gana lo positivo. Y por los comentarios de Juan Luis o de Javier, parece como si lo hubiera puesto como una mierda.

        A veces creo que en mis reseñas se mira sólo la puntuación y se sigue sin entender. Yo no puntúo de a 0 a 5 donde hay una progresión. Yo puntúo realmente de (1) a (5), comenzando ya en una obra de lectura aceptable. y todo lo malo, al (0).

        Evidentemente, es mi opinión, una más, con la importancia que se le quiera dar. Que puede ser n inguna, por supuesto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Post Navigation