Sexo
Vivimos en una sociedad de libertades hipócritas, de esas que uno se llena la boca enumerando para acto seguido cercenarlas a la primera de cambio. Nos encanta decir eso de que la libertad de uno acaba donde empieza la del otro, pero en el fondo lo que realmente pensamos es que si le quitamos toda la libertad al otro, pues más para nosotros. Juego de eufemismos que alcanza su mayor perfección en todo aquello que tenga que ver, velada o explÃcitamente con el sexo. Pese a que aceptamos con supuesta sonrisa la llegada de la libertad sexual, condenamos a las catacumbas a todo aquello que tenga aroma de sexo. Erotismo sà pero pornografÃa no. O, dicho de otra manera, la corrección polÃtica de un coito imaginado a través de objetivos correosos de vaselina frente al uso de la misma como lubricante para follar. El puritanismo triunfó legando un tabú que sigue siendo dogma y que enuncia que follar es feo, malo y casi punible. Se acepta, como mucho, que mostrar el cuerpo femenino es sinónimo de belleza, cuando en realidad es el simple eufemismo de una sociedad machista que sigue excitándose con tetas y culos ajenos pero se asusta de la desnudez propia. Sexo, sexo, sexo… ¿tan malo es?
Pues no. Y eso lo demuestra Gaspar Naranjo con su particular celebración de la alegrÃa del sexo compartido, consentido y oficiado con desparpajo en un librito que en sà mismo es un ejercicio de fetichismo. Un pequeño cuaderno de notas donde esos personajes hechos con cuatro lÃneas y dos redondelitos de color nos enamoraron en De cómo te conocÃ, te amé y odié se lanzan a la jodienda más efusiva e hiperbólica, exagerada, excesiva y demás epÃtetos que indiquen sano despendole. Heterosexo, homosexo, necrosexo, xenosexo, y todas las filias que ustedes se puedan imaginar forman parte de las páginas de esta libretita cuyas tapas rojas anuncian el paso a un lugar prohibido, provocando al lector para que se rÃa abiertamente con la sexualidad. Unas risas que derrumban ese muro que alzamos alrededor del sexo y consiguen que aceptemos con naturalidad que somos parte y practicante de un juego que nos hace humanos.
Pollas, tetas, coños, polvos, mamadas, enculadas… hace pensar y te rÃes ¿Qué más queréis? Sexo: el regalo perfecto para estas fechas.
- Unas cuantas páginas del tebeo
- Entrevista a Gaspar Naranjo
[twitter]
[facebook]
[menéame]








No conozco el comic y no creo que lo lea, pero la primera parte de la crítica contiene reflexiones que me parecen (sin que sirva de precedente) exactas. La hipocresía social en estos tiempos confusos está alcanzando grados descomunales.
El sexo está muy bien, pero si voy a pagar por verlo/leerlo qu eme ofrezcan algo más, para el sexo por sexo ya está Internet, que es gratis.
Si quiero ver garabatos de gilipolleces de coños y pollas, le cojo un cuarderno del instituto a mi sobrino. Las gracias son las mismas.
Somos lectores de cómics. Los lectores de cómics no follamos. Nos ofende que hayas hablado de ese libro pecaminoso, Álvaro :D
Lo ojeé y me pareció gracioso.
Y el tamaño pequeñito es bonito.
Pero tiene un precio algo excesivo.
¿Y si me lo leo follare por fin?
Me da la impresión de que cualquier intento de abarcar un tema tan complejo en una obra (sea cual sea el estilo y el género) está destinado al fracaso.
Hay que intentarlo, de todos modos. Tarde o temprano, alguien lo consigue.
pues yo lo estuve ojeando en la fnac y el formato asi pequeñito modo notebook me gustó mucho , y los dibujos con el color ese le dan un toque muy fresco. ;D
Y yo que te hacía leyendo el Pinocho…
Al final todos pensamos con lo mismo.
¡Miente Pinocho, miente!
"Pero tiene un precio algo excesivo"
Buena afirmación porque…..¿qué libro de esta editorial no tiene un precio excesivo?
A quien pueda interesar, aquí le hicimos una entrevista al susodicho:
http://littlenemoskat.blogspot.com/2009/12/el-sex…
Disculpe la intromisión, carcelero.
Perdón por el off-topic, pero dejo aquí un enlace a un artículo aparecido hoy en el Diario Público sobre cómo le ha ido al comic en 2009:
http://www.publico.es/culturas/281126/ano/oro/com…
pues me lo compraré
Lo he ojeado y me parece divertidísimo. Aunque el precio si que es una parafilia chunga.