La historieta es algo más

El tebeo es entretenimiento. No es mi opinión, pero seguro que es una frase compartida por mucha gente, que incluso llega a considerar que la expresión verbal correcta sería “debe ser”, en una interpretación completamente excluyente. Son opiniones heredadas de una consideración de la historieta como parte ineludible de la industria del entretenimiento, pero que obvian la realidad de la historieta como un ente mucho más importante: es un lenguaje, un medio de expresión, que en su uso puede ser, por supuesto, un entretenimiento, pero también cualquier otra forma que se deduzca de sus posibilidades: de arte a simple catálogo explicativo del Ikea. Cualquier funcionalidad de la historieta, como lenguaje, es potencialmente viable. Y precisamente estos días han llegado a las librerías dos ejemplos claros de esa ruptura de los límites tradicionales que se adjudicaban a la historieta.
Santiago García se refiere con acierto a Kafka, de Robert Crumb y David Zane Mairowitz (Editorial la Cúpula), como un Kafka para principiantes. Una perfecta definición para un libro cuyo objetivo es, precisamente, divulgar y dar a conocer las claves del escritor de La metamorfosis desde un planteamiento didáctico. No hay, es obvio, una intención por parte de Mairowitz de profundización ni de desarrollar un análisis complejo de la obra de Kafka, sino de establecer a través de la biografía y de características de sus obras una serie de pistas que permitan el acercamiento al autor para un lector común. La diferencia, como bien apunta el propio García, es la labor de Crumb, que de nuevo demuestra su versatilidad acoplándose como un guante a las necesidades del texto y exprimiendo aquellos recursos de la historieta que permiten la plasmación de las explicaciones del guionista de forma gráfica. Sería, en un símil sencillo, como si Mairowitz hubiera realizado el guión de una clase y Crumb impartiese una lección magistral (en su doble acepción) sobre Kafka. Acentúa a través del grafismo la transmisión de las ideas más importantes, subraya, explica y amplía ideas, ejemplifica a la par que establece un discurso riguroso… las bases de la labor de un buen docente que Crumb desarrolla con exquisita perfección. Muchos serán los que quizás quieran ver en esta obra un libro ilustrado o que no es estrictamente una historieta, pero la realidad es que es precisamente eso: una historieta donde todos los recursos son utilizados con inteligencia para una función divulgativa. Es verdad que se puede argumentar que la sencillez de la propuesta de Mairowitz contrasta con la compleja y estupenda labor de Crumb, que se puede decir que es matar moscas a cañonazos, pero es indudable que la labor de Crumb potencia exponencialmente el resultado de lo que sería el texto aislado, definiendo la increíble potencialidad didáctica de la historieta.
Por su parte, Joe Sacco vuelve a desarrollar en Notas al pie de Gaza (Random House Mondadori) su particular reescritura del género periodístico en términos de historieta. Sacco plantea el reportaje periodístico en términos estrictos, en la línea de las enseñanzas de Kapuściński, pero aprovechando y estrujando las posibilidades que le oferta el lenguaje de la historieta. No hay diferencias entre la tarea que desarrolla Sacco y la de sus compañeros de prensa escrita en cuanto a la rigurosidad del planteamiento periodístico (incluyendo, por supuesto, las posibles interpretaciones personales y la expresión de la opinión propia, de la que el periodista no se esconde – “ No soy objetivo, pero sí trato de ser honesto” ha dicho en una entrevista-, mostrándola abiertamente en un ejercicio de transparencia autocrítica), pero sí en los resultados. No estamos ante un simple reportaje ilustrado fotográficamente, sino ante una historia narrada gráficamente aprovechando unos recursos que le permiten presentar su investigación y trabajo desde una perspectiva mucho más rica y efectiva. Los recursos gráficos de Sacco – cada vez más brillantes, todo sea dicho- aportan matices diferenciados que dan al lector una información que nunca aparecería en un reportaje fotográfico. La historieta permite establecer unos ritmos en la dosificación de la información, unas cadencias, que permiten que la comunicación entre periodista y lector adquiera una dimensión novedosa, en diferentes niveles simultáneos. Así, este nuevo acercamiento al conflicto árabe-israelí, veinte años después de Palestina, actúa tanto como ensayo periodístico como incitador a la reflexión sobre un cruento enfrentamiento interminable.
Dos ejemplos claros de que la historieta es algo más que entretenimiento. Por fortuna.

30 Comentarios en “La historieta es algo más

  1. The Watcher on 31 marzo 2010 at 15:03 said:

    Qué razón tienes, Álvaro, en tu primer párrafo. La concepción del cómic como pura evasión aún pesa en la gente de "fuera", pero lo preocupante es cuando gente de "dentro" del tebeo se expresa en términos semejantes.

    Un saludo.

  2. Álvaro, quería preguntarte, el de Kafka este de la Cúpula aparte de el tipo de edición y me supongo la traducción ¿¿Tiene alguna diferencia más con el que se editó hace años con portada de fondo verde de una editorial Argentina (creo) por estos lares??

    Vamos que si incluye más material, más páginas y tal o es exactamente lo mismo, lo digo para sopesar o nó su compra ya que dispongo de esa edición Argentina.

    Gracias

  3. EMILIO AURELIO on 31 marzo 2010 at 15:21 said:

    Pues no se que problema hay en leer por entretenimiento. Es mas, me gustaría saber si hay muchos lectores de, pongamos por caso, García Marquez que lo lean para no entretenerse. Es mas, no se que hay de malo en que me entretenga leer un tebeo. Se que no está en el ánimo de Álvaro llevar hasta estos extremos su razonamiento, pero no estoy de acuerdo en que para ser aceptado como cultura el cómic tenga que renunciar ni a un milímetro de aquello que forma parte de su naturaleza.

    • Álvaro Pons on 31 marzo 2010 at 15:34 said:

      emilio: no hablo de rechazar el entretenimiento, sino de la lectura excluyente de ese aspecto en el que el tebeo sólo es entretenimiento.

  4. fran on 31 marzo 2010 at 15:22 said:

    NOTAS?

  5. Yo creo que cuando se habla de "entretenimiento" lo que la gente suele querer decir es "escapismo". A mí Joe Sacco me entretiene muchísimo, ahora mismo estoy precisamente enganchado a las notas de Gaza. Pero no es escapismo, sino todo lo contrario (lo que no quita que obras puramente escapistas no tengan valor ni puedan analizarse seriamente, ojo).

  6. EMILIO AURELIO on 31 marzo 2010 at 15:39 said:

    Es que no creo que el análisis serio de la historieta deba estar por encima de la propia historieta. Si la historieta aún vende supongo que será por que entretiene a alguien, entendiendo que existen distintos niveles de lo que entendemos por entretenimiento, eso si, sin que uno se sitúe por encima de otro. El que alguien sea capaz de teorizar no lo situa por encima de nadie (también teorizar puede entretener). Yo diría que incluso hay que reivindicar el papel del cómic como entretenimiento, para así dignificarlo.

    • Álvaro Pons on 31 marzo 2010 at 15:46 said:

      Emilio: no estaba estableciendo categorías ni mucho menos una jerarquía Emilio. Mi planteamiento es hacia la riqueza de posibilidades de la historieta, que en modo alguno debe ser reduccionista o excluyente. La dignificación pasa, creo, no sólo por reivindicar el cómic como entretenimiento, que lo es, sin duda, sino a través de todo su potencial como lenguaje y medio de expresión. Por ello tampoco creo mque exista una naturaleza propia de la historieta. Hay una tradición dignísima, que va desde el tebeo puramente infantil a la evasión pural, irrenunciable, pero que no debe coartar su expansión. Creo.

  7. EMILIO AURELIO on 31 marzo 2010 at 15:39 said:

    (Perdón, me he adelantado)

  8. EMILIO AURELIO on 31 marzo 2010 at 15:50 said:

    Pongamos por caso el Donald de Barks. ¿Es puro entretenimiento? Yo diría que se concibió como tal, no creo que estuviera en el ánimo de Barks hacer otra cosa. Aunque su buena labor como artesano le daría a sus tebeos una calidad que lo situó por encima de muchos otros. Creo que hay que luchar por la calidad del producto final, que unas veces será con la exclusiva finalidad de entretener y otras no, pero igual de dignas una como otra.

  9. EMILIO AURELIO on 31 marzo 2010 at 15:56 said:

    De acuerdo, es cierto que hay connotaciones peyorativas en torno a la palabra entretenimiento, pero yo creo que lo que lastra al cómic es la cantidad ingente de comic mal hecho y peor editado.

  10. EMILIO AURELIO on 31 marzo 2010 at 16:01 said:

    Y disculpa por el arrebato, Alvaro, pero para mi leer un tebeo es pasármelo bien, sea cual sea su contenido, si tiene calidad lo disfruto como nadie, y ese aspecto lúdico hay que defenderlo.

    • Álvaro Pons on 31 marzo 2010 at 16:08 said:

      Ok Emilio, pero creo que debemos diferenciar cuestiones: que uno se lo pase bien con una obra, independientemente de su vocación inicial, es lo ideal. El entretenimiento depende, lógicamente, de una opción personal. Tan bien se lo puede pasar uno viendo Avatar como leyendo a Joyce. Pero el problema es cuando el entretenimiento se covierte en una cuestión industrial que se pone por encima de la calidad y, peor, cuando quiere establecer que es el único objetivo de un lenguaje. Lo que defiendo aquí es que ese entretenimiento definido desde la producción, no desde el lector, no puede ni debe considerarse como la única posibilidad del lenguaje de la historieta. Que se debe y puede aplicar a todo un abanico de posibilidades infinitas. Evidentemente, el Donald de Barks, magistral, se hace para el entretenimiento, pero no creo que un lector de Barks sólo deba leer tebeos de entretenimiento y que el tebeo sólo pueda producir obras como el Donald de Barks, por muy obra maestra que sea.
      Todo es digno y, creo, no he dicho yo lo contrario, sino que debemos poner todas las posibilidades en el mismo rasero, sin dar ventaja a una u otra. En todas las direcciones… :)

    • Álvaro Pons on 31 marzo 2010 at 16:10 said:

      Quizás el problema, como decía F., es que se confunde en general entretenimiento con evasión. Perosnalmente, aunque me gustan las obras de evasión, prefiero otro tipo de obras. Pero eso no invalida ni resta dignidad a la evasión. Eso sí, siempre manteniendo que no existe una jerarquía en ninguna dirección.

  11. The Watcher on 31 marzo 2010 at 16:16 said:

    Mi comentario iba en la línea de lo que ha explicado Álvaro. Cuando, hace siglos, yo sólo leía superhéroes, empezaron a caer en mis manos cosas como From Hell, La vida está bien si no te rindes, etc. ¿Me lo pasaba bien leyéndolos? Por supuesto. Pero tenía muchos más niveles de lectura y análisis, me aportaban mucho más que el mero escapismo. Veo que también es una cuestión de semántica, de cómo entiende cada uno el verbo "entretener". Yo entendía que Álvaro se estaba refiriendo a eso, escapismo excluyente, una visión que dicta que el tebeo debe ser siempre intrascendente. Y mi comentaro respecto a los de "dentro", pues eso, que cuando ciertos lectores de ciertos géneros desprecian con alegría e incluso cierto aire de superioridad algunos cómics por ser demasiado "sesudos", o gafapastas, y te dicen esa frase que todos hemos oído alguna vez de "sólo son cómics, tío", a mí me da pena. Recuerdo el rechazo de muchos de mis amigos en su día que leían superhéroes o shonen ante las obras que he mencionado porque "no querían comerse la cabeza". O sea, no querían pensar, no querían aprender. Querían evadirse. Como se evade el que sólo lee, en literatura, exclusivamente libros de Dragonlance, sólo que éste suele tener el suficiente sentido común como para no despreciar a Nietzsche o al propio Kafka por ser más que eso.

    Un saludo.

  12. EMILIO AURELIO on 31 marzo 2010 at 16:18 said:

    De acuerdo. Se guramente me he disparado, pero durante años la unica defensa de la afición por los tebeos en este pais ha sido "si, y que". Hoy día hay muchas mas alternativas, incluido el entretenimiento (iba a poner mero entretenimiento, pero conlleva un juicio de valor negativo).

  13. EMILIO AURELIO on 31 marzo 2010 at 16:27 said:

    Se lo que queríais decir, pero no quería dejar pasar la ocasión de aclarar conceptos como tantas otras veces me ha sucedido. Tengo enfrente mía la biblioteca. Junto a Anacleto está Watchmen. Y Donald, y Mort Cinder, y Popeye, y El Cid, y Todo Chaland, y … eso es la historieta.

  14. carlos maiques on 31 marzo 2010 at 17:58 said:

    Acabo de recordar las historietas breves de Max para las introducciones al pensamiento contemporáneo de Maite Larrauri. Si son leídas sin conocer el texto que acompañan, dado que son más o menos independientes, si bien participan del mismo contexto, se pueden disfrutar mucho. Y más todavía junto con el texto teórico, con lo cual se podría hablar de entretenimiento involuntario con una lectura parcial. Sólo como otra posibilidad, claro está. Siempre van a ser algo más, los tebeos.

  15. Teresa on 31 marzo 2010 at 19:14 said:

    Para "miusicpitusi":

    La edición de "Era Naciente", Buenos Aires 1995, en su colección "Documentales Ilustrados", con el título "Kafka para Principiantes", y que también incluía a otros autores aparte del checo, aunque con distintos dibujantes(y, que yo sepa, R. Crumb no repitió), es idéntica en su contenido a la de La Cúpula. Es más, creo que entre esta última edición y la argentina de la que hablamos hay otra más en castellano.

  16. Teresa on 31 marzo 2010 at 19:19 said:

    Por ejemplo:

    Se editaron "… para principiantes" de: Freud, Darwin, Einstein, Jung, Newton, Reich, Marx.. Y muchos se encontraban por aquí. aunque ninguno de los dibujantes elegidos para los otros personajes era un Crumb. Qué pena

  17. donniedarko on 31 marzo 2010 at 20:27 said:

    Entonces,…Te han gustado,..O no?

    El de Sacco ha caído ésta misma mañana junto con el de Alicia de Talbot,…Qué bien quedan en la estantería,por Dios!

    Saludos!

    • Álvaro Pons on 31 marzo 2010 at 22:33 said:

      donniedarko: me parecen excelentes, pero no he querido poner nota… (aunque serían un (3+) los dos…, es decir, muy pero que muy buenos)

  18. WWfan! on 1 abril 2010 at 11:58 said:

    Es que es desde que se da Lengua por primera vez en el colegio uno debería saber que si existe un lenguaje, su función está determinada por el emisor.

  19. No es ya que Santiago García acierte… Es que el título original de la obra es precisamente "Kafka for Beginners"…

    Por lo demás, una obra magnífica. Y la de Sacco la tengo ya en el saco para leerla (no he podido evitar el chiste fácil, sorry).

  20. Jesús Cuadrad on 1 abril 2010 at 15:00 said:

    Bueno… es que va acorde on el contenido.

  21. Muchas gracias Teresa por contestar, tomo nota.

  22. F. on 2 abril 2010 at 19:49 said:

    He terminado hoy el de Sacco: impresionante. Y dentro del conjunto, en cuestión de recursos gráficos (que no son pocos: primeros planos de los rostros, relatos paralelos según el punto de vista de los testigos, etc), el uso que hace Sacco de las viñetas panorámicas -ocupen media o dos páginas- es extraordinario. Tengo que repasar "Palestina", pero creo que no era tan evidente como en este último. Por ejemplo, esos paisajes de la línea fronteriza como sacados de la ciencia ficción más post-apocalíptica son estremecedores, tanto por las perspectivas amplias (incluso didácticas, se podría decir) que utiliza, como por el nivel de detalle con que los dibuja. Y del desarrollo del encierro en la escuela, no digamos. Chapeau.

    • Álvaro Pons on 2 abril 2010 at 20:55 said:

      F.: es evidente la evolución gráfica. No sólo en los planos que tú comentas, que en efecto son brillantes y muy significativos, también en la integración del texto con el dibujo. Las largas parrafadas que a veces se veían en sus primeras obras ahora s eintegranm mucho mejor. Es muy sutil, pero creo que indica la constante evolución de Sacco para conseguir que su discurso narrativo sea eficaz.

  23. F. on 2 abril 2010 at 22:18 said:

    Cierto: Sacco se ha vuelto "más gráfico", por decirlo en dos palabras. Estos años de planificación del tebeo le han sentado bien, aunque igual ayuda que ahora haga un trabajo más de periodismo de investigación con una cuidada reconstrucción de hechos ya casi olvidados, en vez de centrarse exclusivamente en su experiencia personal (pero sin desdeñarla, y de hecho el largo episodio en que presencia la demolición de unas casas es de los mejores). El distanciamiento lo ha hecho más reflexivo y mejor narrador, posiblemente.

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