Pellejero

Historias de una Barcelona” fueron las primeras historietas de Rubén Pellejero que aparecieron en la revista CIMOC, allá por el año 82 o así. Eran historias sencillas, agradables, quizás afectadas de esa afición a la moraleja que tuvieron todas las historias cortas tras los años de Warren, pero que llegaban con facilidad al lector gracias a la estupenda labor de un dibujante entonces completamente desconocido. Su estilo de dibujo tenía sabor italiano, a Ivo Milazzo o Micheluzzi, con toques de la obsesión por la documentación de Tardi o Bourgeon y rastros evidente de admiración por Raymond y Caniff. No eran malas elecciones, desde luego, aunque quizás la mejor de todas fue hacer equipo con Jorge Zentner. Crearon primero a Monsieur Griffaton, una obra que desde la primera historia ya nos decían que las cosas habían cambiado, que el equipo comenzaba a funcionar ya con fuerza. Y después de unos cuantos ejercicios con Frecuencia modulada, alcanzaron velocidad de crucero –y nunca mejor dicho- con Dieter Lumpen. Un personaje de corte aventurero que bebía de las fuentes clásicas, de Pratt, de Caniff, pero actualizándolo a la postmodernidad de los 80 con humor y buen hacer. Parece como si al principio, ni dibujante ni guionista creyeran la joya que habían encontrado. La pulieron con unas cuantas historias cortas para descubrir que su potencial real estaba en la narración larga, dando algunos de los mejores álbumes del tebeo patrio. Y ojo, que la cosa no acabó ahí: dejaron al aventurero y todavía firmaron obras tan sugestivas como El silencio de Malka o la extraordinaria Tabú. Casi nada.
En todos esos años, el estilo de Pellejero no había sufrido evoluciones radicales o cambios abruptos. Simplemente, que no es poco, se había ido puliendo hasta alcanzar la perfección. Su dominio de la narrativa era apabullante, su estilo de elegante trazo, inconfundible. Y llegó la noticia temida: el tándem se rompía y cada uno seguía por su lado. Miedo y pavor, oigan, cosas del conservadurismo del fan que no se podía esperar que Pellejero firmaría con Denis Lapière dos obras maestras: Un poco de humo azul y El vals del gulag. Lapière escribió dos guiones extraordinarios, quizás los mejores que había hecho para la colección Aire Libre (y no era fácil, ahí estaban sus colaboraciones con Stassen o Gillon), pero que Pellejero elevó a los altares con un tratamiento gráfico de total perfección: desde el trazo al impresionante uso del color, con es narrativa contenida y perfecta, que recalcaba las emociones sin exagerarlas, que creaba atmósferas y momentos inolvidables…
Resumiendo: que servidor es fan de Pellejero hasta el tuétano, por lo que esperaba con ganas, muchas ganas, la publicación de En carne viva, su reciente colaboración con Florent Germaine y Frank Giroud. Lo que se había podido ver en su blog o en el blog que ha creado sobre la obra era un aperitivo de esos que dejan hambriento de más, aunque debo reconocer que algunas moscas molestaban tras mi oreja: Giroud no es un guionista que me parezca especialmente destacable (su decálogo más uno me resultó bastante plúmbeo) y la anunciada reducción de tamaño asustaba, que Pellejero es de esos autores que gana cuando se disfrutan a gran formato.
Y, por desgracia, las moscas tuvieron razón… Vaya por delante que la labor de Pellejero en En carne viva es impecable. Se adapta a las necesidades del guión y desarrolla su tarea con una brillantez sin tacha. Su definición de personajes es extraordinaria, consigue que Tristán, del que sólo vemos media cara se comunique con el lector sólo por la expresión de sus ojos (fácil de decir, pero a ver cuántos dibujantes serían capaces de llegar a ese nivel de expresividad desde el dibujo naturalista, sin caer en el expresionismo), su trabajo de documentación es riguroso e intachable, el juego de dividirse en dos – en dibujante de la ficción y en ficción de pintor – proporciona momentos visualmente estimulantes, su uso del color alcanza un potencial narrativo como nunca… No acabaría nunca de ensalzar las virtudes de Pellejero… pero ¡ay! Tiene que lidiar con un guión que intenta ser una especie de folletín decimonónico de enrevesada trama que termina por enredarse en su propia trampa. Giroud y Germaine construyen un melodramón tan exagerado, con tantas vueltas de guión en busca del más difícil todavía, que al final resulta indigesto. Sólo la labor de Pellejero consigue que uno acabe el álbum, llevado más por la elegancia y buen saber del dibujante que por una historia que evita su previsibilidad con un nudo gordiano argumental que ni los propios guionistas deben entender al final. Y mira que lo tenían fácil: un personaje que no puede hablar, oculto tras una espantosa deformidad facial que sólo le permite expresarse con los pinceles, un momento histórico sugestivo, una trama de pretensiones dumasianas de venganzas familiares… Sólo con dejarse llevar hubieran conseguido una obra destacable en la línea del Conde Skarbek de Rosinsky y Sente.
Y, para colmo, con una reducción de tamaño que no deja disfrutar al 100% del trabajo de Pellejero.
Es decir, y abreviando, que una lástima. Ahora, a esperar con más ganas si cabe la nueva colaboración de Pellejero con Lapière para Aire Libre: L’Impertinence d’un été. (1)
Enlaces:
Transcripción de la charla de la entrevista de Guiral a Pellejero en las jornadas de Ávila.
Reseña en Trazos en el bloc

28 Comentarios en “Pellejero

  1. Gracias, Alvaro, por tu defensa de los valores artísticos de Pellejero. Comparto al 100% tu punto de vista sobre este extraordinario dibujante. Revisaré los últimos títulos que citas… los antiguos, están en un altar.

  2. Torri on 7 Abril 2010 at 21:45 said:

    Comparto también lo comentado. El guión va de bien a liante y folletinesco. La labor de Pellejero fantástica. El tamaño de la edición, una KK.

  3. LLI AI LLOU on 7 Abril 2010 at 21:59 said:

    "Pellejero es de esos autores que gana cuando se disfrutan a gran formato"

    Pero es que hay algun autor que no gane a tamaño grande? Que es esto de reducciones no, pero sólo a veces? Las miniaturizaciones son una mierda SI-EM-PRE. Ese es el mensaje que tienen que recibir las editoriales.

    REDUCCIONES, NUNCA.

  4. Alberich el Negro on 7 Abril 2010 at 22:38 said:

    "Y mira que lo tenían fácil: un personaje que no puede hablar, oculto tras una espantosa deformidad facial que sólo le permite expresarse con los pinceles…".

    ———–

    ¿Es decir, como "L'homme qui rit", pero sin "comprachicos", no?

  5. Pellejero es Dios y reducir el tamaño de una de sus obras es un sacrilegio. Publicar una obra en un formato para el que no fue pensada ni dibujada es chulear al autor y a sus lectores… ¿en nombre de qué se hace algo así?

  6. Alberich el Negro on 7 Abril 2010 at 23:33 said:

    "Pellejero es Dios…"

    ———-

    ¡Hombre, tanto como eso…! Ahora bien, estoy completamente de acuerdo con lo del chuleo. "¿En nombre de qué se hace algo así?" ¿Pues quizá para ahorrarse unos eurillos en papel, tinta…? ¿O para ofrecer al personal un formato "novela gráfica"…?

  7. Me sumo a la admiración por este fantástico dibujante.

    Magnífica reseña movida por el repeto y la admiración, Álvaro. (a pesar de los pesares)

    Yo seré de los que pican y es que no me quedo sin disfrutar del dibujo de Rubén.

  8. respeto, no repeto.

    Un saludo.

  9. Angel on 8 Abril 2010 at 1:23 said:

    Util critica del guion Alvaro,me alegro de no haberlo comprado al final.

    Ya me daba mala espina por las pocas paginas y el planteamiento argumental que habia podido leer.

  10. damian on 8 Abril 2010 at 1:28 said:

    De todos modos, sólo por disfrutar del dibujo de Pellejero, vale la pena.

    Pero entonces, tal vez, es mejor hacerse con la edición francesa.

  11. enrique on 8 Abril 2010 at 2:40 said:

    Es cierto que los bocetos de "En carne viva" recuerdan mucho a Milazzo (¿Se volverá a publicar algo suyo en España algún día?)

  12. Daniel. on 8 Abril 2010 at 3:37 said:

    Al 100%. ¡Ay! Cuando al fin lo veo en la estantería…esa reducción… de ser otro autor ni me lo habría pensado y allí se hubiese quedado.

    Saludos

    Daniel

  13. Jose Luis on 8 Abril 2010 at 5:23 said:

    Buenas,

    Despues de leer todo esto, me he ido a mi estanteria y he cogido los dos tomos de la edicion francesa, los he repasado, y definitivamente, la mejor compra del año pasado. Es muy recomendable. Yo no la dejaria pasar. Es mi opinion, claro esta.

    Pellejero, jo, que lastima que no se le de el valor que tiene. Vaya pais.

  14. beguetti on 8 Abril 2010 at 13:06 said:

    Ultimamente estamos con la discusión del formato, que si grande, que si pequeño…y digo yo, ¿preferimos un formato pequeño o no verlo publicado nunca?. A lo mejor no es el caso de esta obra, porque es una novedad y casi con toda seguridad se publicaría si o si, pero todo lo que está publicando Planeta o Glenat en formato pequeño ¿creeis que se aventurarían las editoriales a poner libros en el mercado con precios que rondan los 50 euros como el caso del Peter Pan de Loisel?.

    Jan Europa, Gringo, Alex Magnum y todo lo que está sacando Planeta prefiero tenerlo en este tipo de formato a no tenerlo nunca.

    Yo lo compro seguro, Pellejo merece la pena siempre.

  15. Hombre … igual para tenerlo muy-muy pequeño prefiero tenerlo en formato digital (entiendase: IPAD, IPOD, IPED, o el que sea, no sé por cuál van).

    No me mola del todo ese conformismo, porque de ser así no existirían nunca las reediciones de nada (ya que nos conformaríamos con los escaneos que cuelgan aficionados por internet). Yo creo que una buena impresión de un buen trabajo se agradece. Es como decir "bueno, han editado a DVD una peli pero se han olvidado ponerle el color … bueno, mientras se oiga y se vea no pasa nada …"

  16. "¿preferimos un formato pequeño o no verlo publicado nunca?"

    Creo que la pregunta es, más bien:

    "¿Preferimos el formato adecuado en francés o una manipulación cutre de la obra en español?"

  17. Jesús on 8 Abril 2010 at 18:09 said:

    Y además caro: 19 euros por un tomo con dos álbumes en formato reducido me parece una pasada.

  18. Alberich el Negro on 8 Abril 2010 at 20:32 said:

    ¿Os acordáis de la patética edición "sello de correos" que hizo Glénat de "El príncipe de la noche"? En fin… Escribí a la editorial para preguntar si pensaban sacar la obra en formato más decente y me contestaron con el mismo argumento que aquí se ha defendido: es mejor tener esto que nada, en su formato original habría sido muy caro, bla, bla, bla…

    De ahí que esté completamente de acuerdo con la disyuntiva que plantea Corominas en #16. A la postre, como dijo aquél, "siempre nos quedará París…".

  19. Xelo on 9 Abril 2010 at 1:57 said:

    "¿Preferimos el formato adecuado en francés o una manipulación cutre de la obra en español?"

    ¿Y quién decide qué formato es el adecuado? ¿Usted? ¿Yo? ¿Y adecuado para qué? ¿Para mi vista, para la suya?¿Para mi bolsillo, para el suyo? ¿Para mi gusto, o para el suyo?

    ¿Quién decidio que los formatos son intocables? Si es el autor, me parece más que correcto. Pero si no es así…

    No se si es el caso, pero puede que a Pellejero le gustara ver su obra publicada en nuestro idioma, "a pesar" de la reducción de formato. Sería interesante saberlo antes de hablar de falta de respeto al trabajo del autor.

    Y finalizo. Me parece sorprendente la reiterada preocupación por el formato de publicación de los tebeos, más que por la valía del tebeo en si mismo, que digo yo, debería ser lo fundamental.

  20. "¿Y quién decide qué formato es el adecuado?"

    Lo decide el editor original y/o su autor. Esta obra está pensada y dibujada para ser reproducida en un formato concreto desde su concepción. Es decir, Pellejero y su guionista narran y planifican cada página pensando siempre en un tamaño de edición. Si hubieran decidido hacer una novela gráfica o un tebeo digital en lugar de una BD, hubieran narrado y planificado todo de otra forma desde el inicio. Sería otra cosa, vamos.

    Un libro se puede leer digitalizado, en edición de bolsillo o en tapa dura sin que el contenido se vea afectado por su formato. Pero un cómic no. Nunca.

    "¿Quién decidio que los formatos son intocables?"

    ¿Aquí? Nadie, puedes estar tranquilo. Al grito de "¡Así nos sale más barato!" somos capaces de hacer cualquier garrulada… con los tebeos. Es curioso que, por ejemplo, nadie se plantee proyectar en blanco y negro y sobre una sábana las películas rodadas en 3D para "mi bolsillo o para el suyo" o "para su gusto (amante del cine de los años 20, por ejemplo) o para el mío".

    Si reduces el formato original/real/adecuado para el que fue concebido un tebeo, reduces su valía. Por eso sale más barato. Al menos, no nos engañemos.

  21. Xelo on 9 Abril 2010 at 13:24 said:

    A Corominas: no te preocupes, que estoy tranquilo. Al menos mientras decida yo lo que compro y leo, por mis motivaciones y no la de los que quieran imponer sus criterios (que son comprendidos y aceptados, claro que sí, pero no por ello compartidos, y aún así sin considerlos "garruladas, cutres, patéticos, conformistas" o otras lindezas).

    Y sigo pensando que la opinión del autor, sobre los cambios de formato, es fundamental, es la que cuenta.

    "Si reduces el formato original/real/adecuado para el que fue concebido un tebeo, reduces su valía."

    Pues mis tomos del Príncipe Valiente (de Caldas), yo los valoro un montón, oiga. Y quiero más…

  22. Nebur on 9 Abril 2010 at 14:20 said:

    "pero puede que a Pellejero le gustara ver su obra publicada en nuestro idioma, “a pesar” de…"

    Salgo de la madriguera. Soy Pellejero. Sería absurdo negar que sigo este blog asiduamente como muchos de vosotros(muchas gracias ,Alvaro, por tu reseña) y por ello estoy al tanto de los comentarios y reseñas varias. A la pregunta que se formula Xelo, contesto: Sí, yo estaba interesado en que que el cómic se publicára en castellano a pesar de su reducción ya que la obra hacía más de 4/5 años que había sido realizada y publicada en Francia y la editorial Glènat a estas alturas aún seguía sin mostrar interés alguno por publicarlo y además había bloqueado la publicación de mis álbumes de Dupuis en España. Razones internas editoriales, me dijeron. Yo inicié una nueva etapa de contactos para poder ver lógicamente mi obra publicada aquí y se lo ofrecí a Astiberri , editorial que me interesaba por su prestigio actual. Ellos aceptaron de inmediato.El formato "novela gráfica" a pesar de su reducción, me pareció muy interesante porque es un cómic que a pesar de su apariencia visual "trabajada" ya que está pensado para el mercado francés, es de lectura. De abundante diálogo y bastante enrevesado en ocasiones a nivel de historia, de obligada segunda lectura, a veces. El formato "novela gráfica" me interesó (si bien ya sabemos que no fué concebido para ese formato) porque es novedoso dentro de mí obra y creo que puedo llegar a nuevos lectores que quizás desconocen mi anterior obra en el formato álbum. La edición la encuentro casi perfecta, pese a la reducción. Muy digna. Por mi parte sólo puedo agradecer públicamente a Astiberri que haya demostrado ese interés por seguir publicando mi obra .

  23. beguetti on 9 Abril 2010 at 14:41 said:

    Reitero lo dicho, quiero ver tebeos europeos publicados en español, y el formato no es que me de igual, ¡no soy conformista!, el mundo no gira alrededor de nosotros, los lectores, coleccionistas, aficionados, etc., también están las editoriales, que no son ONGs, que están ahí para hacer negocio. Ojalá todos los tebeos se publicasen en formato grande, es una obsesión tremenda de mi padre, grande, grande, grande…..pero resulta que tenemos a un señor publicando una obra cumbre como Principe Valiente y se le han caido un montón de compradores por no pagar 24 euros por un libro "grande", ya no llegamos ¡ni a 300!. Yo también, al igual que Xelo, estoy parado en el número 6 de esa colección, esperando también el tres de Lance.

    ¿Cuantas cientos de colecciones ha vendido Planeta de la horrorosa edición que ha hecho de P.V a precios populares?, ¿o del Tarzan de Hogarth?. Resulta que la edición de Tarzán la editó Ediciones B hace unos diez años, con un formato espectacular, ¿y que pasó?….saldo, al igual quel Capitán Trueno de Fuentes Man, Mora y Ambrós o el mismísimo Mercenario de Segrelles.

    Perdonarme que use esta metáfora pero queremos dulces con chocolate belga pero no queremos pagar los cuatro euros que vale, queremos seguir pagando los dos euros que nos cuesta con chocolate normal.

    Ojalá todos los tebeos europeos se editasen en España en su formato original, ojalá algún día este mercado nuestro que siempre está en crisis sea capaz de absorber esta circunstancia. Seguro que ganariamos todos.

  24. Jesús Cuadrad on 9 Abril 2010 at 16:39 said:

    >>>puedo agradecer públicamente a Astiberri >>> (Pellejero)

    Pues…, entonces…, punto en boca.

  25. Xelo on 10 Abril 2010 at 0:21 said:

    ¡Qué grata sorpresa! No todos los días un autor se "moja" y opina publicamente (para bien o para mal) sobre la edición de sus obras, y menos en un tema como el del formato. Gracias, Nebur/Pellejero, por la aclaración.

    Hay un punto que creo interesante en lo que comentas:

    "…y creo que puedo llegar a nuevos lectores que quizás desconocen mi anterior obra en el formato álbum."

    Sí, también creo que este formato puede atraer el lector ocasional de BD, y no aprovechar esa posibilidad sería desconocer la situación del tebeo en España.

    Beguetti: lo que comentas es él tema. Continuamente pedimos ediciones estupendas y después las compramos cuatro gatos. ¡O no las compramos!

    Y, ay, yo también sigo sufriendo la espera del siguiente Lance. Pero no pierdo la esperanza ;)

  26. Alberich el Negro on 10 Abril 2010 at 0:47 said:

    «"puedo agradecer públicamente a Astiberri" (Pellejero)

    Pues…, entonces…, punto en boca».

    ——–

    Lo mismo debo decir…

  27. Pues sí. Amén a lo dicho por Pellejero.

    ¡Y enhorabuena por este pedazo de cómic! :)

  28. Jesús Cuadrad on 13 Abril 2010 at 16:52 said:

    Ya dije.

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