Por el imperio

Hay quien piensa que la temática costumbrista, autobiográfica o intimista es sólo una excusa por parte de algunos dibujantes para esconder sus carencias apuntándose a la moda dominante. Que si les hicieran dibujar un tebeo “de verdad”, se vería que no saben dibujar “bien”. Un discurso que se basa en dos supuestos bien conocidos, a saber, que sólo los tebeos de algunos géneros son los válidos (¡cómo si lo autobiográfico o el costumbrismo no fuesen géneros!) y un anquilosado criterio que afirma que el “buen dibujo” es aquél que sigue a pies juntillas el academicismo gráfico.
Pero discutir el tema es imposible, el argumentario está ya enquistado y es difícil aportar ningún idea nueva. Aunque sí se pueden intentar poner sobre la mesa contraejemplos, como el caso del dibujante Bastien Vivés. Sus primeras obras, sobre todo las conocidas en España, adscritas completamente a esa supuesta moda de tebeo más intimista, coinciden en el desarrollo de una anécdota aparentemente nimia y banal: tanto en El gusto del cloro como en En mis ojos (que veremos este mismo mes editada en España), Vives habla del enamoramiento, ese sentimiento tan íntimo que parece imposible llevarlo al papel sin caer en la cursilería o noñería. Sin embargo, en ambas obras es precisamente el dibujo el que se alza con el protagonismo absoluto, con un tratamiento narrativo elaborado y acertado, que logra transformar la lectura en toda una experiencia sensitiva en el primer caso y en casi una experiencia a medio camino entre el voyeurismo y el recuerdo propio en la segunda. El dibujo, ese dibujo que supuestamente esconde carencias, es aquí el revelador de nuevos caminos, convirtiendo el sencillo mensaje en casi un acontecimiento visual. De hecho, en su siguiente obra, Amitié étroite, esa magia desaparece bruscamente por la elección de un tratamiento narrativo más convencional. Sin el encantamiento de esa forma de contar distinta, de la potencia de la narrativa gráfica, la carroza vuelve a ser una simple calabaza.
Pero quedaba la pregunta de esos escépticos: ¿sería tan buen el dibujante de moda ante el reto de un álbum “de verdad”?.
La respuesta es contundente y tiene título: Por el imperio (Diábolo ediciones). Vivés se une esta vez a Merwan Chabone para contar una historia de género tan inapelable como una de romanos, narrando la historia del valiente capitán Glorim Cortis, que deberá afrontar el reto de descubrir nuevas tierras para su emperador. Una historia que poco a poco se va transformando gracias de nuevo a un tratamiento gráfico sorprendente e impactante. La espléndida colorista Sandra Desmazières dota a la historia del escenario perfecto: una atmósfera opresiva y asfixiante, de las que obliga a parar y tomar aire, moldeada con una paleta de colores verdes terrosos y rojos sanguíneos, en la que la búsqueda de la gloria del soldado irá adquiriendo otro tono, que recuerda poderosamente en la distancia a la de Lope de Aguirre en el Nuevo Mundo, más oscura, que muestra la otra cara de una épica que quizás sólo tiene sentido en los relatos de los poetas. Y, de nuevo, un tratamiento gráfico distinto, innovador, en el que los movimientos de masas tienen una potencia inaudita, con esa planificación que lleva a una última amplia viñeta horizontal para contrastar, casi siempre sin palabras, toda la acción que hemos visto en la página. Un ritmo que se acelera o ralentiza casi sin dejar respiro al lector, un grafismo conjunto que estiliza el trazo de Vivés manteniendo su expresividad corporal, con personalidad propia… En resumen, un primer álbum que deja al lector desesperado por que llegue la segunda entrega de esta anunciada trilogía.
Aunque sea pronto para evaluar la obra en su conjunto, este primer álbum deja un sabor de boca excelente, que esperemos mantenga en las siguientes entregas.
Y es, además, una excelente respuesta a aquellos que pensaban que esos dibujantillos “de moda” no podían hacer álbumes “de verdad”. La respuesta es obvia: los han hecho siempre. (3)

Viaje a Bosnia en la APIV

El próximo jueves 15 de abril, a las 19h, en la sede de APIV (C/Pes de la farina 5) se inaugura la exposición VIAJE A BOSNIA, de Sento Llobell. Esta exposición será un complemento de la tertulia sobre el tema de los cuadernos de viajes que se celebrará en mayo.