Camino a Cerebus I

Intentar resumir qué es Cerebus en el reducido espacio de una reseña puede parecer una tarea tan utópica como resumir el quijote en una línea de twitter, pero es mucho más fácil de lo que parece: Cerebus es Dave Sim. Y no, no estoy hablando de que una obra y su autor están ligados, etc, etc. No, la afirmación es clara y tiene, además, carácter biunívoco. Sim es Cerebus y Cerebus es Sim hasta un punto de asimilación y equivalencia que pocas obras creativas pueden alcanzar. Durante 26 años, desde casi la adolescencia a ya la entrada madurez, las aventuras de este cerdo hormiguero han monopolizado la vida de su autor hasta diluirse sin solución de continuidad, convirtiéndose en un legado que plasma no sólo las intenciones creativas de su autor, sino en un tratado ideológico que permite trazar la peripecia vital de la personalidad de Sim. Pero pese a esta identificación, no se puede obviar que Cerebus supera y excede los límites de su creador para convertirse en una obra clave desde tantas perspectivas como se quieran tomar. Desde la autoral, como exponente máximo del compromiso de un autor con su obra, definición máxima de lo que puede significar la etiqueta de “cómic de autor”. Desde la industrial, como punto de inflexión definitivo que transforma el concepto de independencia editorial y eleva la autoedición desde lo marginal y alternativo hasta la viabilidad comercial. Desde lo narrativo, como uno de los más inmensos catálogos de innovaciones y experimentaciones formales que se recuerde en la historia del tebeo. Desde la polémica, que ha acompañado a Sim en todo momento, primero por su defensa radical de la independencia autoral y la autoedición frente a los grandes complejos editoriales; después, por sus controvertidas ideas sobre el feminismo y la religión. Desde cualquier aproximación que se quiera, la importancia de Cerebus es incuestionable.
Pongamos en contexto: 1977. Son tiempos raros para el tebeo en los USA. EL comienzo de la década de los 70 coincidió con una época de atonía de los emporios Marvel y DC, que veían como las propuestas de cómic adulto de género que llegaban desde Warren conseguían un éxito entre el público que ellos intentaban remedar con extrañas piruetas que intentaban retomar esos mismos géneros clásicos dentro del cómic de superhéroes desde una versión adulta. Tras décadas haciendo tebeos para chavales, ahora retomaban viejas cabeceras para que mitos del terror se codearan con los universos superheroicos, con la vista puesta en ese lector adulto que compraba Creepy o Eerie. Eran los años de personajes de Drácula, Werewolf by night o el éxito de Conan el bárbaro, pero también de las sorprendentes experiencias de Steve Gerber, con propuestas que desde el género tocaban temas de actualidad política. La guerra de Vietnam había cambiado la sociedad y los tebeos debían cambiar para esa nueva sociedad, que quería seguir leyendo tebeos de género, pero también incorporando las ideas adultas que el underground y la contracultura estaba lanzando desde las publicaciones alternativas. Un interesante y atípico momento dentro de la historia del tebeo USA, que forjaron el ideario de un joven Dave Sim deseoso de hacer tebeos.
Con apenas 20 años cumplidos, comienza a autoeditarse un tebeo que no es más que la expresión de todas sus filias: una parodia de Conan protagonizada por un cerdo hormiguero (un “aadvark”) que le permite expresar su admiración por el dibujo de Barry Windsor Smith y la labor crítica que Steve Gerber estaba haciendo en ese Howard the Duck, pero sin perder de vista los clásicos de MAD como Mort Drucker o Harvey Kurtzman.
Las primeras entregas de la serie son los titubeantes primeros pasos de un autor que intenta encontrar el equilibrio entre la falta de oficio y las admiraciones rendidas, pero con la evidente marca de un autor de gran inteligencia. Por un lado, es evidente que Sim sigue la senda de Gerber en Howard The Duck e intenta siempre dejar un doble sentido en su parodia de clara intención, a veces en lo político y a veces en lo religioso (en esa primera etapa, Sim afirmaba no tener convicciones políticas o religiosas y su discurso evidenciaba un claro matiz progresista y agnóstico). Pero, por otro, aparece también un clarísimo interés por los aspectos narrativos: aunque gráficamente todavía es tosco y las deudas estilísticas-y lo que no son deudas…- a Windsor Smith, Neal Adams o Mort Drucker son obvias, hay una vocación por investigar la narración que entronca tanto con las novedosas composiciones de Adams como con la escuela narrativa de Eisner, traducido en un especial interés tanto por la puesta en escena de la viñeta como por la composición de página, que se plasmarían de forma especial en el número 20 de la serie, el primero de los “Mind Games” donde Sim aprovecha que su protagonista duerme o se desmaya para atreverse con todo tipo de experimentos formales, marcados siempre por una rupturista concepción de la secuencia (por ejemplo, en el primero, las viñetas forman una imagen gigante de Cerebus, en la línea de experiencias de Alex Niño).
Un interés formal que se encuentra ya en el primer número (Cerebus es dibujado con un estilo cartoon, y sus movimientos y gags están claramente inspirados en la escuela de Chuck Jones y Michael Maltese, mientras que escenarios y resto de personajes siguen el elegante academicismo de Windsor Smith), pero que en apenas dos años evolucionará de forma brutal. Lo que en los primeros números es una simple chanza y burla casi adolescente del género de espada y brujería, va refinándose poco a poco incorporando distintos elementos y personajes: el genial Elrod The Albino, una versión del Elric de Moorcock fusionada con el gallo Claudio de Robert McKimson; Lord Julius, una caricatura de Groucho Marx (sorprendentemente parecida a la Ventura y Nieto); The Cockroach, un personaje que introduce el universo superheroico en la trama de Cerebus adquiriendo las características de superhéroes como Batman, capitán América, Caballero Luna… Comienza entonces una clara intención crítica, focalizada en primer lugar hacia la propia industria (con inclusión de versiones de muchos como Man Thing –homenaje particular a Gerber- o The Thing) que cristalizará ya hacia el número 20 de la serie, donde se ve claramente que la intención paródica inicial de la serie ha quedado rebasada y Sim es consciente de que puede utilizar a su personaje para alcanzar objetivos mucho más ambiciosos. Necesita un “año cero” que refunde el personaje y delimite qué es lo que quiere hacer con la serie. Nace así el primer gran arco argumental de la serie High Society, donde comenzamos a ver el camino que Sim quiere seguir: utilizar Cerebus como un cajón en el que alzarse para lanzar un ácido discurso crítico. Comienza con la política, el poder y sus entresijos, pero seguirá con la religión en la ya abiertamente magistral Church & State, atacando los poderes fácticos con sorna e inteligente ironía como había aprendido de Kutzman y Drucker.
Y es consciente, por primera vez, de que Cerebus es el proyecto de su vida, anunciando que la saga durará 300 números.
(Continuará)

49 Comentarios en “Camino a Cerebus I

  1. Might makes Right! Might for Right! Might for Might! Right for Might! Fight! Fight! Fight! :D

  2. A mí dadme un saco de harina y dejadme en una taberna…

  3. John Space on 28 Abril 2010 at 15:56 said:

    Por cierto que esa muestra gratuita de Cerebus que ofrece la editorial es grande, ?eh? En tamaño, al menos. Ciento y pico páginas.

  4. Yo tambiénj opino que Church&state es la cumbre de la serie (luego, interesante, majara, polémica, única)

    Espero qeu Alta Sociedad arrase en ventas (que lo merece) y al menos, si no TODO cerebus, sí podamos gozar del siguiente. ueno, y le sigue el de Jaka, otro al pedestal…

    mejor, a ver si de esta logramos TODO Cerebus, sí :)

    • Álvaro Pons on 28 Abril 2010 at 22:40 said:

      Sólo con que se publique High Society, Church & State y Jaka's Story (acepto discutir sobre Melmoth) ya es para ponerle un monumento a POnent Mon. Esas sagas configuran la grandeza de Cerebus y lo colocan como uno de los grandes tebeos de la historia. Lo de después… yo me ahorraría los cabreos, aunque sólo por la pericia narrativa de Sim (rivalizante con la de Miller) ya vale la pena. Eso sí, la lectura es dura, dura, dura…

  5. John Space on 28 Abril 2010 at 22:47 said:

    "What strikes me most about the whole story in terms of the big-picture is this: yes, it's quite likely a work of genius, but it could have been so much better.

    Better if Sim hadn't tried to use the story as a pulpit to attempt to further his own personal anti-feminist agenda. Better, maybe, if he'd taken a little time off here and there, and pushed himslef so hard for so long. I have to wonder how the story would have turned out if Dave and Deni hadn't divorced, or if Dave hadn't decided to cobble together his own religion from bits and pieces of existing ones…"

    (Leído en, ejem, un archivo comprimido)

    • Álvaro Pons on 29 Abril 2010 at 0:10 said:

      Space: es evidente, nunca sabremos que lo que hubiera sido Cerebus sin el divorcio de Sim. Pero hasta el fatídico número 186 (bueno, la verdad es que antes, hasta el 120 o así), la serie ya es una obra maestra. Si se hubiese mantenido la progresión, uniendo la parte gráfica (que sigue en aumento sin parar) con la argumental, estaríamos hablando, sin duda alguna, del tebeo más importante de la historia.
      Pero es cierto que esa mitad final le cuesta el podio si la consideramos globalmente. Yo prefiero quedarme en Jaka's Story y pensar que estoy ante una obra maestra… :)
      De todas formas, hay que aprender a diferenciar entre el Sim post-divorcio y el pre-divorcio, es como si habláramos de personas distintas. Juzgar la obra anterior a 1986 por sus declaraciones posteriores es un tremendo error.

  6. Tachuela on 28 Abril 2010 at 23:43 said:

    Hombre, ya que estamos que también publiquen el primero.

    • Álvaro Pons on 29 Abril 2010 at 0:12 said:

      La intención de POnent Mon es recuperar más adelante el primer volumen, pero se puede leer perfectamente sin ese volumen. High Society y Church & State se pueden considerar el "año uno" de Cerebus. Eso sí, empezar por Reads, como quería Sim, es una locura (aunque también se puede considerar un "año uno", es el volumen que tiene el famoso número 186, con su declaración de principios anti eje feministas-homosexualistas…)

  7. John Space on 29 Abril 2010 at 0:17 said:

    Pues, si la cosa se pone bien a partir del 26 y hasta el 120 y el resto no merece ser leído, quedan menos de 100 números salvables de una serie de 300.

  8. raul on 29 Abril 2010 at 0:45 said:

    pero una pregunta, a Álvaro y a los demás… ¿a partir de ese número 120 la serie es coñazo por su mensaje o es que se vuelve realmente peñazo y aburrida?

    Un saludo

    • Álvaro Pons on 29 Abril 2010 at 1:25 said:

      Ehhhh… "Reads" es, por ejemplo, un volumen casi sólo de texto, escrito en un inglés enrevesado, arcaico muchas veces, en el que desgrana su teoría sobre la debilidad de una sociedad dominada por las mujeres. El problema es el mensaje, desde luego, pero a veces la manera de contar ese mensaje se hace aburrida (aunque no siempre, lo peor es al final, los dos últimos volumenes)

  9. John Space on 29 Abril 2010 at 1:33 said:

    Hay números en que hay más páginas dedicadas al correo que al cómic.

  10. F. on 29 Abril 2010 at 1:54 said:

    Melmoth, aunque sólo sea por ese retrato brutal de un Oscar Wilde moribundo y decepcionado, merece ser incluído en cualquier antología de Cerebus. :)

  11. luchino on 29 Abril 2010 at 10:15 said:

    No sé si lo he entendido bien: ¿ se vá a publicar la serie en tomos separados ? porque creía que se trataba de un único volumen de 300 pg. o así.

    • Álvaro Pons on 29 Abril 2010 at 10:24 said:

      luchino: A ver, Cerebus es una serie de una 6000 páginas que se publicó en 300 comic-books. Después se recopiló en "phonebooks". Los primeros recopilaban 25 números cada uno, unas 500 págs. Y lo que se publica ahora es el segundo de esos phonebooks, Alta Sociedad, que tiene casi 500 págs. Se puede leer sin problemas comenzando por el segundo y cada arco siguiente se puede leer de forma más o menos aislada hasta Melmoth.

  12. luchino on 29 Abril 2010 at 10:29 said:

    Gracias, sr. carcelero, aclarado.

  13. michino on 29 Abril 2010 at 10:35 said:

    pues yo tengo ganas de leerlo despúes de tantos años esperando. un numero si que lei en castellano hace muchos años era una edición cutre a base de fotocopias, pero apenas la recuerdo.

    P/D: Alvaro al final compre el pincipito de sfar para mi mujer y le ha gustado, de hecho se lo leyo en una tarde, solo lo critico que el niño le daba miedo en algunas viñetas. Que se lo acabara ya lo considero un exito…

    • Álvaro Pons on 29 Abril 2010 at 10:42 said:

      michino: No es que El principito sea malo, lo que comentaba es que no aporta nada a la obra de Saint Exupery…

  14. michino on 29 Abril 2010 at 10:52 said:

    ese es el problema en estas obras, si respetas al autor no aportas nada, si no lo haces no respetas a la obra… que dificil tiene que ser.

    yo me lo leere este finde a ver que tal.

  15. jl munuera on 29 Abril 2010 at 11:28 said:

    Church and State es una pieza grande, grande de los tebeos, que desborda creatividad en cada página: de referencia.

    Cierto que el Sim puede resultar (a la última entrevista de Berni me remito) antipático y paranoide, y con puntos de vista como para darle un programa en intereconomía junto a Sanchez Dragó, pero lo cortés no quita lo valiente.

    Aplaudo la audacia temeraria de su publicación aquí.

  16. otro que ha picado on 29 Abril 2010 at 13:44 said:

    ¡6000 PÁGINAS!

    ¿Quién tiene tanto hueco en sus estanterias?

  17. superzayas on 29 Abril 2010 at 14:12 said:

    Pues yo disiento de todo lo que se está escribiendo por aquí. Menospreciar la enorme importancia de tomos excepionales como MInds, Guys, Rick´s Story, o el fantástico arco argumental formado por Going Home y Form and Void meparece cuando menos de una miopía alarmante. Incluso el polémico Reads puede leeerse sin necesidad de prestar atención a los cartuchos de texto, que poco aportan a la historia. Lo que nos queda es la batalla más impresionante jamás narrada en comic. Ríete tú de Superman VS Muhamad Alí.

    Cerebus es una serie de putísima madre, repleta de hallazgos formales y narrrativos, que abrió nuevas vías, dsgraciadamente no seguidas,sorpendentemente inteligente, fallido en ocasiones, pero siempre digno, vanguardista, revolucionario, honesto y consecuente.

    Decir que lo bueno acaba en Jaka´s Story es dar una información mi juicio errónea. Otra cosa es que se comulgue o no con las opiniones de Sim, bastante discutibles. Pero no reconocer la atroz belleza, el brutal vanguardismo, la falta de acomodo.. es simplemente equivocarse y preparar a la gente para una recepción negativa.

    • Álvaro Pons on 29 Abril 2010 at 18:38 said:

      superzayas: nadie niega la genialidad formal de Sim a lo largo de todo Cerebus. Pero estamos en lo de siempre: leer un tebeo es algo más que ver unos dibujos. También hay un mensaje, uan intención. Y en el caso de Sim es muy difícil comulgar con ella. Y, siento discrepar, Reads no se puede leer sin leer los cartuchos de texto, entonces estás leyendo otra cosa. Puedes analizar los grandes hallazgos narrativos, pero no estás leyendo Cerebus.
      Lo que no te niego es que, a su manera, SIm es siempre honesto y consecuente.

    • Álvaro Pons on 29 Abril 2010 at 18:39 said:

      " es simplemente equivocarse y preparar a la gente para una recepción negativa.·
      O prepararlos realmente para lo que van a leer y que se fijen más en esa parte formal…

  18. jl munuera on 29 Abril 2010 at 15:07 said:

    No puede entenderse Cerebus sin el camino a la "autoría" emprendido por Gerber en Howard the duck (cuyo paroxismo es el célebre capítulo de confesión esquizoide del autor con su personaje, a base de bloques de texto acompañados de ilustraciones). La puerta abierta por Gerber dentro del mainstream americano- en un momento de agitación cultural importante- es una tentativa (muy brillante) de transcender los tebeos de superhéroes y sus "topoi" como género a la luz del underground.

    En esa línea progresa Sim de la pura parodia a una toma de conciencia en tanto que autor, llegando a superar a Gerber al menos en Church and state. Además, aunque gráficamente los recursos de Sim son muy limitados (más en comparación con el enorme Colan), narrativamente es brillantísimo, explotando las posibilidades del formato hasta extremos arriesgadísimos (capítulos en cámara subjetiva, completamente mudos, de recreación sobre un paisaje…), como un alumno brillante de Eisner.

    No he leído la obra completa, pero tanto High Society como Church and State deberían figurar en cualquier tebeoteca digna de ese nombre….

    • Álvaro Pons on 29 Abril 2010 at 18:40 said:

      jl: lo que hace Sim en Cerebus desde el punto de vista narrativo sólo tiene parangón en la obra de Eisner, estoy de acuerdo. Y desde que Gerarhd le libra de los fondos y se dedica sólo a la narrativa, más…

  19. No se puede etiquetar a Dave Sim ni a Cerebus. Exceden esas simplificaciones cómodas.

  20. superzayas on 29 Abril 2010 at 19:23 said:

    Álvaro: el propio Sim indicaba en el prólogo de Reads que la acción podía leerse separadamente del texto.

    Otra cosa es que ambos se complementen y que una cosa refleje la otra y viceversa-

    Y por lo que respecto al tema de las intenciones. Desde luego que un tebeo es mucho más que dibujos. Es narrativa, y en este sentido Sim es un maestro. Es guión. Y el guión de TODO Cerebus es simplemente magistral. Son intenciones, posr supuesto. Pero ¿Es imprescindible comulgar con las mismas para disfrutar de la obra? La respuesta es un rotundo NO.

    Siempre pongo el mismo ejemplo: Novecento de un lado, y Steve Canyon de otro. Ni soy comunista, ni nacionalista americano. Pero ello no me impide reconocer que ambas son grandísimas obras.

    Por ejemplo, el penúltimo tomo de Cerebus, Latter Days se hace a su mitad practicamente ilegible. ¿Y qué? ¿Cómo no emocionarse ante el auténtico disparate sin parangón que es La Teoría de la Creación según Sim? ¿Cuando se ha visto a un autor con tal altitud de miras, enormemente pretencioso, ególatra, creido de sí mismo, y a la vez tremendamente virtuoso, descaradamente rupturista, auténticamente inclasificable, GENIAL.

    A mí me da igual que se publique Cerebus en España de manera íntegra o no. Ya hace tiempo que los 16 tomos, más el nº cero ocupan un lugar privilegiado en mi estantería. Lo que no acepto, y lo digo sin acritud, es que una y otra vez se juzgue y se prejuzgue una obra como ésta por la deriva ideológica de su creador.

    Cerebus es mucho más que Dave Sim.

    Que los árboles no impidan ver el bosque, amigos.

    • Álvaro Pons on 29 Abril 2010 at 19:38 said:

      " Pero ¿Es imprescindible comulgar con las mismas para disfrutar de la obra? La respuesta es un rotundo NO.·
      Mi respuesta es un rotundo SÍ. Y la razón es obvia: para disfrutar de una obra tienes que disfrutar de todo, no sólo de la forma, sino también del fondo. Si sólo disfrutas de la forma, te quedas con un 50% del disfrute. Otra cosa muy diferente es que, aún no comulgando con el mensaje, se pueda analizar y admirar la parte formal. Me pasa con Steve Canyon: cuando la serie comienza a derivar ideológicamente, no puedo leerla, pero eso no implica que no pueda admirar la labor de Caniff…

      "¿Cómo no emocionarse ante el auténtico disparate sin parangón que es La Teoría de la Creación según Sim? "
      Sorry, pero no puedo. Debe ser deformación profesional.

      "Lo que no acepto, y lo digo sin acritud, es que una y otra vez se juzgue y se prejuzgue una obra como ésta por la deriva ideológica de su creador."
      Lo he comentado muchas veces: Cerebus ES Dave Sim. Para lo bueno y para lo malo. Lo que no se puede es juzgar con el mismo rasero todo Cerebus. A mi entender, sólo por la primera parte de la serie, Cerebus pasa holgadamente a ser una de las obras maestras del tebeo de todos los tiempos. Sin duda, una de las más importantes. Y es absolutamente injusto juzgar la primera parte de Cerebus por la deriva ideológica posterior de su autor. Igual que es injusto no aceptar los increíbles hallazgos formales que tiene todo Cerebus, las sorpresas continuadas, las rupturas. Algunas páginas de Going Home o Latter Days son joyas de la narrativa gráfica. Pero eso no significa que no vea los graves problemas de fondo que hay. No caigamos tampoco en la admiración rendida sin crítica ni cuestionamiento. Ser genial no significa tener patente de corso. Me pasa lo mismo, por ejemplo con Miller. Acepto su genialidad, pero si no comulgo con el mensaje, no puedo disfrutar de ella. Puedo, por supuesto, como ya he dicho, admirar la parte formal, pero mi juicio final necesariamente incluirá las dos cosas.

      "Que los árboles no impidan ver el bosque, amigos."
      Una vez me dijeron: Que el bosque no te impida ver que los árboles tienen espinas…

    • Álvaro Pons on 29 Abril 2010 at 19:39 said:

      "Álvaro: el propio Sim indicaba en el prólogo de Reads que la acción podía leerse separadamente del texto."
      Sí, pero esto me temo que es otra de las muchas boutades de Sim. Yo leí primero Reads siguiendo este consejo y luego con el texto. Y son dos lecturas completamente diferentes.

  21. John Space on 29 Abril 2010 at 19:29 said:

    "¿Cuando se ha visto a un autor con tal altitud de miras, enormemente pretencioso, ególatra, creido de sí mismo, y a la vez tremendamente virtuoso, descaradamente rupturista, auténticamente inclasificable, GENIAL."

    Mmm… ?Jodorowsky?

  22. John Space on 29 Abril 2010 at 19:44 said:

    Es verdad, Álvaro. Jodo no es ególatra.

  23. a mi modo de ver llega un poco tarde ,pero habrá que darle una oportunidad.

  24. Frank West on 29 Abril 2010 at 23:58 said:

    Carambas, pues el único numerico de Cerebus que tengo yo por casa es precisamente ese polémico 186, que compré allá por mediados de los 90 por tener una toma de contacto, despues de haber leido tan solo el extracto que publicaron en la Historia de los Cómics de Toutain…y vaya si me quede a cuadros, primero cuando lo abro y veo que es todo texto, y segundo cuando veo lo que decía el texto…

  25. Pobrecito on 30 Abril 2010 at 0:25 said:

    Todo esto me recuerda la renuncia de Carlos Giménez a un premio que antes había recibido Milton Caniff:

    http://www.elpais.com/articulo/cultura/GIMENEZ/_CARLOS_/DIBUJANTE_Y_GUIONISTA/dibujante/Carlos/Gimenez/rechaza/premio/elpepicul/19790724elpepicul_10/Tes?print=1

    ¡¡Pues yo no pienso renunciar a Giménez, aunque apoye el comunismo!!

    Joer, vaya retraso. ¿Hablamos de las copas del Mandrí?

  26. Por añadir un tanto a la discusión, en mi opinión Cerebus acaba en Form and Void, hasta ese momento es posible aguantar la locura y el extremismo de Sim e incluso parte de lo que muestra puede utilizarse para desmontar sus tesis (el mismo final de Form and Void, como bien sabrá quien lo haya leído).

    El gran problema que yo veo en los dos últimos que son realmente intragables, puesto que a Sim sólo le interesa ser propagandista de su sincretismo religioso (el judeoislamocristianismo misógino con fuertes tintes gnósticos de creación propia) y a ello sacrifica personajes, dibujo y narración, destruyendo todo lo que no sirva a ese fin, quizás porque en muchas ocasiones esa forma y esos personajes se escapaban a sus propios propósitos (como la increíble recreación de los viajes africanos de Hemingway en form and void), lo que explica entre otras cosas el manifiesto que es Reads, como si se viese obligado a señalar claramente lo que sus dibujos no son capaces de mostrar… o lo hacen de forma ambigua.

    En otro orden de cosas creo que se nos ha olvidado otra de las grandes virtudes de Sim, el hecho de ser un mago del lenguaje. No sólo es capaz de reproducir casi todos los acentos imaginables de ese idioma (lo cual va a ser una pesadilla para los traductores), sino que es capaz de reproducir a la perfección los estilos literarios de Wilde o Fitzgerald, construyendo casi inéditos suyos, o de realizar una descacharrante parodia del lenguaje bíblico en Rick's Story.

    • Álvaro Pons on 30 Abril 2010 at 18:28 said:

      "En otro orden de cosas creo que se nos ha olvidado otra de las grandes virtudes de Sim, el hecho de ser un mago del lenguaje. No sólo es capaz de reproducir casi todos los acentos imaginables de ese idioma (lo cual va a ser una pesadilla para los traductores), sino que es capaz de reproducir a la perfección los estilos literarios de Wilde o Fitzgerald, construyendo casi inéditos suyos, o de realizar una descacharrante parodia del lenguaje bíblico en Rick’s Story."
      Completamente de acuerdo David, es uno de sus grandes logros.

  27. Ivan on 30 Abril 2010 at 15:20 said:

    Sobre Sim el mensaje y demás… No entiendo las continuas referencias a sus ideas.

    Yo no necesito que una obra me cuente un mensaje, ni necesito que ese mensaje coincida con lo que yo pienso para apreciarla, salvo casos radicales como el nacimiento de una nación, que creo que es el único que he sufrido.

    Yo tengo mis ideas, el autor me cuenta las suyas, pues estupendo, otro punto de vista. No creo que todos los tebeos o libros o películas tengan que ser adoctrinantes.

    Stan Lee decía "las chicas están para ser besadas, no para ser escuchadas", pero curiosamente a Lee no le persigue la fama que a Sim… ni nadie habla de la Marvel machista de esa época.

    • Álvaro Pons on 30 Abril 2010 at 17:21 said:

      Iván: nadie habla de adoctrinamiento, sino de que hay ideas que uno rechaza a veces de plano. No estás muy alejado de lo de EL nacimiento de una nación en este caso, porque las ideas de Sim son muy radicales.

  28. John Space on 30 Abril 2010 at 15:32 said:

    Porque existen diferencias entre los cómics independientes y los de superhéroes. Los primeros no suelen estar llenos de mensajes facciosos, como los segundos.

  29. John Space on 30 Abril 2010 at 15:34 said:

    (Ya está otra vez el Opera…)

    Porque, IVán, existen diferencias entre los cómics independientes y los de superhéroes. Los primeros no suelen estar llenos de mensajes reaccionarios, como los segundos.

  30. John Space on 30 Abril 2010 at 15:41 said:

    (Prbando)

  31. John Space on 30 Abril 2010 at 15:44 said:

    No vayamos a comparar los independientes con los superhéroes…

    (Probando…)

  32. Yo encontré interesante y buena "El nacimiento de una nación". No estar de acuerdo con lo que se plantea para mi tiene bastante poco que ver con la calidad de algo, aunque puede ocurrirme en alguna ocasión, generalmente no me influye.

    Tengo muchas ganas de leer este cómic desde hace tiempo. Por ahí tengo Jaka's Story pero se me hace durillo en inglés, aunque lo poco que leí me gustó mucho.

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