Duelo de caracoles

No me gustan los caracoles. Lo siento, pero servidor, en general, no puede con los moluscos de concha, sean gasterópodos o bivalvos. Cosa aparte son los cefalópodos, que me pirran. Cosas de los gustos. Pero no se me ocurre pensar que los consumidores de los primeros son perversos deglutidores de babosas –vale, sí, lo he pensado, pero uno todavía tiene vergüenza de decir ciertas cosas- ni que lo único que se debería servir en los bares son ricas tapas de cefalópodos a la plancha o a la romana (¡ay!, pero si no las tienen, me voy, incoherente que soy, mil perdones). Es lo normal, digo yo, que uno defienda sus ideas y gustos, pero sin intentar imponerlos a los demás como canon de obligado cumplimiento.
Pero, ¡ay!, qué diferente es la historieta a la gastronomía. Qué fácil es intentar imponer gustos y no simplemente compartirlos sabiendo que en la mesa hay variedad para todos los paladares. Viene al caso el ejemplo anterior por obvia correlación de ideas. Es ver la portada de Duelo de caracoles, de Sonia Pulido y Pere Joan y asaltarme la contradicción inmediatamente: ¿Caracoles?…Puagggg. ¿Sonia Pulido+Pere Joan? Guauuuuu! Pero, también, echar un vistazo a las páginas y automáticamente comprobar cómo la concepción de la historieta de Sonia y Pere es fresca y distinta, dinamitando las habituales anteojeras con las que se ve el noveno arte. Esa tradición que dice que la secuencia de la historieta es obligatoriamente deudora de la concepción cinematográfica y que no existe otra posibilidad. Lo explica perfectamente Santiago García: una concepción que nace del magisterio de Caniff, que no fue el primero en traducir los elementos narrativos del cine a la historieta (igual que el cine antes los había tomado prestados de la historieta), pero sí el más exitoso a la hora de aplicarlos, consiguiendo algunos de esos momentos inolvidables del noveno arte. Era lógico el paso que dio Caniff: la tira de prensa, limitada a apenas tres o cuatro viñetas se adapta como un guante a esos recursos secuenciales. En tan reducido espacio, se deben olvidar por imposición otros recursos nacidos de considerar la página como unidad narrativa –que tampoco es obligado, ojo-. La cuestión es que, después, ese estilo se pasó a la página y casi siempre se olvidaba que la historieta permitía mucho más que esa consideración de la secuencia puramente cinética-cinematográfica. Que la página es un espacio de topología ignota que permite cualquier geometría y que el lenguaje de la historieta no está restringido a esa única forma narrativa, sino que permite cualquier otra. Pero, ya se sabe, hay veces que es difícil luchar contra la herencia y parece que la que dejó Caniff fue tan superlativa que abandonarla era casi herejía. Pero oigan, que no hace falta hacer apostasía de lo establecido y ser irrespetuoso con lo magistral para entender que hay nuevos caminos y formas diferentes de entender la historieta. Como hacen Sonia y Pere en Duelo de caracoles. Ya lo llevaba avisando Sonia Pulido desde hace tiempo: su interpretación de la historieta es desvergonzada, festiva y un punto irreverente, capaz de tomar aquello que le interese de cualquier otro lenguaje con tal de que sirva a sus propósitos. Y claro, un francotirador de la categoría de Pere Joan no podía dejar pasar la ocasión de dejarle a la dibujante los platos servidos en bandeja. Con una historia donde poder exprimir al máximo esas posibilidades infinitas que la dibujante plasma en cada viñeta. Rompe la estructura lineal de la página y crea estructuras narrativas propias, se permite jugar a usar partes de la viñeta como escenarios teatrales al mejor estilo de Gianni de Lucca, toma préstamos de la ilustración de libros de anatomía, de la señalética, de la publicidad o de la ilustración de postales (y cómo me ha recordado a mis admiradísimos Ruppert y Mulot, de los que tengo que hacer laaarga y reposada entrada, que lo que están haciendo estos señores es mayúsculo: la experimentación más interesante y sorprendente que se pueda encontrar en historieta). Todo vale, y Pere, maquiavélico, va lanzando retos sabedor de que la pirueta será cada vez más arriesgada pero con seguridad exitosa.
Y me dirán ustedes, con razón, “pues menudo circo”. Y así sería, posiblemente, de no estar Don Pere Joan de por medio. Dibujante poco reivindicado pero que cuenta sus obras por genialidades y que demuestra en sus escritos una inteligencia preclara y un humor de mordacidad zahiriente. Tras el espectáculo compositivo y color que Sonia va volcando en las páginas, Pere va componiendo un retrato distinto del ser humano, que aprovecha que cuando uno está degustando delicias para el paladar parece que la sin hueso se encuentra libre para expresar aquello que pensamos pero la educación, maneras o timidez impide expresar con libertad. Se sube así en cierta forma al carro de Denys Arcand para narrarnos su particular y cáustica visión del declive de la burguesía, pero sin ese tono depresivo del canadiense, con gusto más mediterráneo, sabedor de que el mundo no se arregla alrededor de una mesa, que sólo es un juego con el que pasar un rato. Deja ese punto tristón y sigue más esa línea azconiana de humor de apariencia amable pero pegada burlona en los bajos (no, no es de la virulencia destructiva de La Grand Bouffe), para demostrar que todos en el fondo somos seres humanos normales y corrientes, con nuestro más y nuestros menos, con alegrías, tristezas, mentiras, verdades, miserias y virtudes. Una especie de caleidoscopio multicolor que sólo con la luz cálida del mediterráneo – esa que Sonia retrata tan bien con su paleta de naranjas, verdes y rojos – da su verdadera imagen. Y que tampoco es tan mala, oigan.
Uno termina de leer Duelo de caracoles y se siente con ganas de tumbarse tranquilamente, a echar la obligada y agradable siesta que viene detrás de la comilona, para rumiar lo comido –leído en este caso- recordando que le tiene que contar a su amiga Chusa lo que decía ésta de los tipos de hombre. O que fíjate éste cuánto se parece a Juan Carlos, ese compañero de clase que hace mucho que no vemos.
No me gustan los caracoles (digo yo que hubiera sido lo mismo, qué se yo, un duelo de paellas o de calçots…), pero oigan, lo que he disfrutado viendo a estos señores comer los dichosos (y puagh horrorosos) gasterópodos.
Un tebeo prodigioso que le pone el listón muy alto a los que vengan detrás este año (y ojo, que ahí en el horizonte está ese García de Fontdevila y, valga la redundancia, García que promete que no vean).(4+)

33 Comentarios en “Duelo de caracoles

  1. Álvaro Pons on 13 mayo 2010 at 14:05 said:

    Y sí, definitivamente cambio mis puntuaciones a un sistema decimal, que nadie las entendía…

  2. La Cosa del pantano on 13 mayo 2010 at 14:25 said:

    No está mal para ser un comic firmado por un tandem con un minimo de glamour…ninguno de sus autores tiene el look de looser del tipico autor español: camiseta negra, chicha barriguera y mal afeitado

  3. Xastriño on 13 mayo 2010 at 15:20 said:

    La verdad es que es un tebeo que se sale de los estándares y por encima delicioso de leer

  4. Elasñoz on 13 mayo 2010 at 18:09 said:

    Pues a mí me gustaba más el sistema de puntuación antiguo, le daba cierta personalidad. Después de tanto tiempo lo voy a echar de menos si no reculas. Supongo que esto equivaldría a un 4+, ¿no?

  5. liserjiko on 13 mayo 2010 at 18:58 said:

    (9/10)? ¿que significa?

  6. leox on 13 mayo 2010 at 19:29 said:

    9/10=0,9

    Vaya suspenso, que nota mas baja para lo mucho que ha gustado ;-)

  7. emilio aurelio on 13 mayo 2010 at 20:49 said:

    Siempre he pensado que el primero que comió caracoles tenía que tener un hambre de años, pero una vez superada esta prueba, están deliciosos, sobre todo con una cerveza bien fresquita. Uno de los pocos placeres que nos van quedando, espero que la crisis no llegue al extremo de que no podamos pagarnos este vicio.

  8. fran on 13 mayo 2010 at 21:01 said:

    Vaya, ahora como no puntues de nuevo todos los comics q has valorado estos ultimos meses no me va a quedar clara la cosa

    ;)

  9. elisabet on 13 mayo 2010 at 21:57 said:

    Estaba esperando tu crítica para decidirme a comprarlo.

    gracias :)

  10. JULIÁN on 14 mayo 2010 at 0:23 said:

    Álvaro, espero que no se trate de una versión hispanish mediterránea de esa antipática película llamada Las invasiones bárbaras. Dan un poco de asquito las reuniones de maduros apoltronados recordando sus batallitas de juventud, lloriqueando por el tiempo perdido.

    • Álvaro Pons on 14 mayo 2010 at 0:37 said:

      JULIÁN: parto de la base que Las invasiones bárbaras (algo así como la segunda parte de El declive…) es un peliculón que me encanta (de hecho, la película que más me gustó de ese año). Pero no, no es lo mismo. La estructura es la misma, reunión de amigos que comen juntos, pero el resultado es muy diferente.

  11. inicus on 14 mayo 2010 at 9:23 said:

    Recomiendo no leer el prólogo. Destripa muchos detalles de la historieta.

  12. jen on 14 mayo 2010 at 9:58 said:

    ¿Alguien sabe de algún blog/página de cómics que no ponga sistemáticamente por las nubes cualquier cómic español sea bueno, malo u horrible?

    Es que estoy cansada de comprarme cómics que no entiendo cómo han llegado siquiera a ser publicados. Es ver un cómic español reseñado y saber cien por cien que hablarán maravillas de él y que lo calificarán de "compra obligada". Me parece injusto, los cómics son carísimos, y no está el horno para bollos.

    Por cierto, vaya decepción con "Usted está aquí". Me encanta Juan Berrio, y de hecho sus historias son las que me ofrecen algo, poquito, pero algo. El resto, de relleno. ¿Cómo puedes tenerlos tan grandes para escribir "De lo mejorcito que se van a llevar en este salón, oigan." Entre lo que me gusta Juan Berrio y Fermín Solís y una recomendación tan efusiva es imposible dudar y no comprarlo. Pero no, tiene una presentación apetitosa, y alguna historia con enjundia pero ,honestamente, es un timo.

    • Álvaro Pons on 14 mayo 2010 at 10:16 said:

      jen: yo no pongo sistemáticamente bien cualquier cómic español. Sólo pongo bien los que me gustan. Que son pocos, además. Y respecto a Usted está aquí, pues oye, cuestión de gustos. A mí me encantó. No es Calles contadas, desde luego, pero es de lo más interesante que salió en el Salón. EN mi opinión, que no es la verdad absoluta, sólo la mía.

  13. salakov on 14 mayo 2010 at 11:46 said:

    Por lo que comenta, Sr. Pons, se da un aire a "Pequeños Eclipses", ¿no? Dígame que sí y la adquiero pero ya, que aquella obra me encantó…

    (y "Las invasiones bárbaras" es una película genial; hay que tener la sensibilidad y la inteligencia muy justita para no disfrutar con sus conversaciones)

  14. Miguel on 14 mayo 2010 at 15:00 said:

    Tengo que confesar que tengo la sensibilidad y la inteligencia muy justita como dice Salakov porque no me pareció gran cosa las invasiones barbaras. Me hace más gracia woody allen cuando se rie de ese tipo de conversaciones impostadas. Eso si, le daré una oportunidad a los caracoles que al contrario que al carcelero, me gustan.

    Una gran lectura Rebetiko que también reseñó Alvaro.

  15. McClure on 14 mayo 2010 at 15:15 said:

    No lo digo por este blog en concreto, pero sí es cierto que la crítica tiene la manga mucho más ancha con la obra nacional que con la extranjera, sean libros, films, teatro o lo que sea.

  16. Doppelgänger on 14 mayo 2010 at 18:53 said:

    Mc clure y Jen llevan mucha razon.

    El nivel medio que los ´´criticos ´´ exigen al comic patrio esta muy por debajo del que exigen al resto.

    Con cuatro cosillas ya son una obra maestra. Hay exceso de chovinismo y luego decimos de los franceses.

    • Álvaro Pons on 14 mayo 2010 at 19:12 said:

      Pero la pregunta es: a los que han leído este tebeo, español y de autores patrios. ¿Es tan malo? ¿He sido condescendiente?
      Y ojo, no he dicho que sea una obra maestra. Obras maestras hay pocas (aunque reconozco que hemos tenido la suerte de topanos con dos obras maestras en muy poco tiempo: El arte de volar y 36-39).

  17. Pepo on 14 mayo 2010 at 19:21 said:

    "(y “Las invasiones bárbaras” es una película genial; hay que tener la sensibilidad y la inteligencia muy justita para no disfrutar con sus conversaciones)"

    Gracias, amigo! Lo digo porque, quitando alguna escena buena (la hay) y algún momento irónico o simpático con el que me reí, LAS INVASIONES BÁRBARAS me pareció un verdadero mojón! Discursos y más discursos, mensajes verbalizados hasta decir basta, lloriqueos como alguien ha dicho sin verdadera sustancia. ¿Es que no hay formas más sutiles, sofisticadas y profundas de tratar los temas propuestos por la peli (decadencia personal y muerte, la nostalgia de quien se ve entrando ya en la tercera edad, desengaño y fracaso de los ideales de juventud en general y de los de la generación de la contracultura de los 60 y mayo del 68 en particular, "invasiones bárbaras" en el mundo post 11-S…)? ¡Desde luego que sí! Hay otras formas de abordar esos temas! Pero no parece que estén al alcance de Denys Arcand en esta peli.

    Si a ello le sumamos un actor "enfermo terminal de cáncer" con pinta de estar más sano que el propio carcelero aquí presente : ), tenemos un pleno de 15.

    Lo dicho, un mojón. Un mojón simpático, sí, pero mojón. Es lo que me parece a mí, por supuesto. Saludos, amigo!

  18. Me gustaría comentar a lo que plantean Jen y demás que siempre puede uno acudir a las bibliotecas públicas, que están adquiriendo bastante de lo que sale al mercado -las de Madrid al menos-, y si no tuviesen lo que uno busca, siempre se podría solicitar… y luego, si el tebeo en cuestión, o libro, o Cd o lo que sea gusta lo bastante, comprar para releer o por el simple gusto de poseerlo. La biblioteca personal pasa un buen filtro, ahorras dinero y disgustos, pero, eso sí, no puedes comentar las novedades en los blogs… :)

  19. EMPi on 14 mayo 2010 at 20:34 said:

    No solo de Caniff vive el hombre… clásico. Nos dejamos a Eisner. Big Will.

  20. Crocus on 14 mayo 2010 at 21:09 said:

    Después de haberlo leído un par de veces tengo que darte la razón en algunas apreciaciones, pero, sigo sin ser fan del estilo de Sonia Pulido. Y algunos de los experimentos narrativos me han resultado confusos, fallidos. Creo que lo hubiera dejado pasar de no haber mediado tu reseña.

    Pero ni es tan malo ni tu eres tan condescendiente. Hiperentusiasta, diría yo; deslumbrado por tu propia percepción de este trabajo.

    Comentarios como "la concepción de la historieta de Sonia y Pere es fresca y distinta, dinamitando las habituales anteojeras con las que se ve el noveno arte" o "tebeo prodigioso que le pone el listón muy alto a los que vengan detrás este año" son un reclamo poderoso viniendo de tí. Y también son una forma de mojarse, a tope y muy favorablemente. Más que un "se lo recomiendo", va implícito en ellas todo un "imprescindible, no lo dejen pasar, si se lo pierden lo lamentarán".¿No crees?

  21. spiderman on 15 mayo 2010 at 14:18 said:

    A mi este tbo me parece un truño de los gordos. Los que tengan intención de comprarlo que se lo piensen dos o tres veces.

  22. Debo decir que odio los caracoles, pero me encanta esa interpretación desvergonzada, como la has llamado tú, Álvaro, de Sonia.

  23. No entiendo a qué viene tanto revuelo.

    Me parece obvio que las críticas son personales. No es palabra de dios, es palabra de Pons, no se confundan. Pons es el de las gafas.

  24. McClure on 17 mayo 2010 at 21:11 said:

    A mí me gustó, especialmente en el aspecto gráfico. Es distinto a otras cosas que se hacen por ahí, sin ser pretencioso. Es ligero, desenfadado y amable. como una comida entre amigos, efectivamente. (No me recordó para nada a Las invasiones bárbaras.)

  25. McClure on 17 mayo 2010 at 21:17 said:

    No me recordó a Las invasiones bárbaras: si acaso, a Rohmer.

    • Álvaro Pons on 17 mayo 2010 at 22:59 said:

      Es verdad MCClure, también tiene un aire a Rohmer. Desde luego, a mí me recordó más en premisa a El Declive, no a las invasiones bárbaras.

  26. Jesús Cuadrad on 19 mayo 2010 at 17:03 said:

    Sónia Pulido… una heredera casi incosnciente -aunque divina- de los quehaceres de Javier De Juan.

    Edición de Sinsentido, por cierto.

  27. Pingback: “Duelo de caracoles”: desconcierto a todo color « Kozmic Books

  28. Estoy haciendo una selección de cómics y tengo un listado de 25. Lo hice ayer y hoy reviso y te leo a ver qué dices cuando no te leí.

    Me alegro mucho de coincidir. Eres un referente y éste cómic una delicia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Post Navigation