Microrreseña Gustavina

El horror de las dictaduras no es tema recién llegado a los tebeos. Muchos son los tebeos que han reflejado la angustia de las víctimas y las tropelías de los dictadores, pero me ha sorprendido la paradójica visión que adoptan Lucas Varela y Carlos Trillo en La herencia del coronel. Evitan caer en lugares comunes y toman un punto de vista poco habitual: no el de aquellos que reclaman justicia por los que desaparecieron, sino el del hijo de un sangriento torturador de la dictadura. Los sufrimientos de las víctimas llegan a través de la demente enajenación que padece el hijo, narrados a través de una neblina que transforma el recuerdo de una realidad de criminal salvajismo en una especie de cuento de terror enloquecido y perverso. El resultado no puede ser más turbador y efectivo: Elio Gustavino, ese hijo enloquecido por el amor de una muñeca, no es más que una parábola que desvela hasta qué punto la sociedad queda fracturada y afectada por la dictadura, por una violencia que nunca será superada y que se enquista profundamente en la psicología colectiva, gestando una inmensa colección demonios privados que nunca terminan de desaparecer.
Muy, muy recomendable (3)

9 Comentarios en “Microrreseña Gustavina

  1. patton on 23 septiembre 2010 at 14:21 said:

    Me atrae enormemente desde que lo publicaron, así que tomo nota de la reseña.

  2. Alberich el Negro on 23 septiembre 2010 at 14:39 said:

    ¡Anda! Como el bueno (y pobre) de Nathanael (en el relato original de Hoffmann), o como el propio Hoffmann (en la ópera de Offenbach).

    El amor y las muñecas (no precisamente hinchables): un topos literario que ha dado (y sigue dando) mucho, mucho juego…

    Por cierto, al hablar de esto me viene a la memoria una historia corta de Toppi (cuyo título original no recuerdo ahora, aunque en italiano se encuentra como Bambola), donde una preciosa muñeca de porcelana antigua juega un papel decisivo en la acción (imágenes aquí y aquí).

    Un maravilloso trabajo con evidentes resabios del influyente cine fantástico alemán ("expresionista" que diría el amigo Octavio B.) de época muda.

  3. pero qué bien dibuja el signore toppi

  4. Alberich el Negro on 23 septiembre 2010 at 15:34 said:

    ¿Pero inspirándose en las mismas fuentes que Toppi? Pues ésa creo que no la conozco (o no me acuerdo de ella).

  5. cheigdicheig on 23 septiembre 2010 at 15:40 said:

    ¡Trillo es un seguro de compra (y calidad)!!! ¡A por él!

  6. Alberich el Negro on 23 septiembre 2010 at 16:53 said:

    Il étais une fois à la Cour d'Eisenach, ♪ ♪♪ ♫

    Un petit avorton qui se nommait Kleinzach. ♪♪ ♫ ♫ ♪♪

    Il était coiffé d'un colbac ♫ ♪♪ ♫ ♪

    Et ses jambes faisaient clic clac! ♪♪ ♫ ♪ ♫

    Voilà, voilà Kleinzach! ♪ ♫ ♪♪ ♫ ♪

    Perdón por el off-topic canoro…

  7. Hola, trillo me tiene las pelotas llenas. Este es un libro donde se nota que esta viejo y repetitivo. Una mierda.

  8. Pues este es un cómic que me llamó mucho la atención cuando lo anunciaron pero que, paradójicamente, ha pasado muy desapercibido en cuanto a tema de promoción (ni lo he visto en librerías, ni lo he visto más veces referenciado en webs aparte de cuando dijeron que se editaba, …). De hecho, ni me acordaba que existía. Gracias por recordarme su existencia ;)

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