Templanza

Cathy Malkasian es una de esas autoras capaces de desarrollar un universo propio, reconocible y distinto. Lo demostró en Percy Gloom y lo vuelve a hacer en Templanza, donde se envuelve del sabor de la fábula y del cuento popular, con un planteamiento y estructura canónicos que habría suscrito el mismísimo Propp que resulta ideal para esa atmósfera onírica e irreal que tan bien despliega la autora. Una fábula de esas que empiezan con un “érase una vez…” y que aceptan abiertamente su función de mensajero de una idea o concepto moral, en este caso sutilmente ampliada a todo un discurso sobre la manipulación del miedo al exterior y la construcción de una sociedad sobre las mentiuras. Es, en el fondo, el mismo mensaje que otros autores como Moore (Alan) o Moore (Michael) han revestido de ficción o documental, pero que Malkasian traduce ahora a cuento de apariencia infantil y fuerza adulta. El trazo dulce de la autora, engolado si se quiere, se acopla como un guante a una historia que va alimentándose de conceptos e ideas de insignes fabuladores como Esopo, La Fontaine, Leonardo, Parreault o los Grimm, citados con discreción para que sea la aventura de Lester la que tome personalidad propia, dejando al lector después el tiempo de una reflexión que puede ser sorprendentemente actual. Una obra muy interesante (3)