Buñueladas de carne y arena

Contaba Buñuel en sus memorias que no estaba contento con El ángel exterminador, un atroz retrato de las relaciones humanas creado a partir de una justificación puramente surrealista de las que tanto gustaba el director aragonés: un grupo de personas permanece atrapado en una casa, no puede salir de ella. No hay razones, sólo hechos: no pueden salir, están encerrados. Siempre me ha parecido una de sus mejores películas, sugerente y provocativa, pero decía Buñuel que hubiese preferido hacerla en Europa, con actores europeos y una ciudad como París o Londrés. En cierta medida, Frederik Peeters y Pierre Oscar Lévy siguen los deseos del famoso director, planteando en Castillo de arena una traslación de lo que acontecía en aquella mansión señorial mexicana a una bonita playa mediterránea, donde un grupo de personas quedarán inexplicablemente atrapadas. Un punto de partida sugerente (que muchos hoy en día relacionan más con Lost que con Buñuel, menos mal que la pequeña introducción de la obra lo recuerda), que los autores desarrollan con pulso, añadiendo una vuelta de tuerca dramática: el tiempo pasa más rápido en la cala, cada hora son años. A priori, las posibilidades son fantásticas, y a medida que vamos leyendo el álbum, hay que reconocer que la historia engancha y arrastra como pocas… Sin embargo, el regusto final ha sido agridulce. Por un lado Peeters y Oscar Lévy desarrollan la historia con buen ritmo, nos va introduciendo en esa espiral surrealista con mano firme, siempre de la mano del elegante y eficaz estilo de Peeters, consiguiendo que la lectura sea muy agradable, sí, pero la sensación que queda es que por el camino se han quedado muchas cosas. El sorprendente giro argumental añadido permitía detenerse en muchas reflexiones sobre las relaciones generacionales o las diferencias que marca la edad, pero apenas están apuntadas de forma sencilla, incluso tópica. De hecho, llega un momento donde estamos más interesados en el por qué está pasando que en el qué ocurre, cayendo en la trampa perversa que Buñuel evitaba con su magisterio habitual: las razones eran lo de menos, no tenían ningún interés, lo único que importaba era qué estaba ocurriendo. Pese a que el final propuesto por los autores me parece acertado y coherente, tras la lectura la sensación que tenía es la de haber hecho un viaje en el que había llegado al objetivo, pero no había podido disfrutar del paisaje, que era lo importante. Una historia más cerca al final de Abrams que de Buñuel, pero interesante (2-)
Y volviendo a Buñuel, otra de mis películas preferidas (la verdad, creo que no hay ninguna película de Buñuel que no me guste…) es El fantasma de la libertad, donde el de Calanda trastocaba sutilmente los principios sociales para derrumbarlos. Apenas un ligero cambio, ese pequeño empujón surrealista que tan bien practicaba, y el mundo se daba la vuelta, como ese magistral episodio donde los buenos usos sociales marcaban que el comer en público era de mal gusto pero no así el defecar, reconvertido en acontecimiento social. Siguiendo esa línea, el ilustrador israelí Koren Shadmi propone en En Carne viva un ejercicio similar, en el que episodios banales se deforman y reconvierten casi en pesadillas a partir de la introducción de un elemento surrealista. Parejas que se citan con bolsas de papel en la cabeza, una chica que se convierte en radioactiva, un hombre con cabeza de cámara o una hermosa chica descabezada son algunas de las ideas con las que Shadmi propone al lector un particular viaje hacia aquello que nos hace volver la cabeza, hacia las vergüenzas del ser humano. El sexo como elemento omnipresente que se transforma en impotencia o humillación, la incomunicación… las propuestas de Shadmi son provocadoras y sugerentes, incluso con atrevimientos narrativos que conforman una obra distinta y muy, muy recomendable, que nos recuerda que el cómic israelí no acaba en Rutu Modan (que no es un hombre, por cierto, igual que Shadmi no es mujer, como he visto en notas promocionales…). Lástima que la edición de Ediciones B sea bastante deficiente en calidad de reproducción , porque tanto el estilo de Shadmi como la obra lo merecen. (3-)

Enlaces:
Entrevista a Koren Shadmi

17 Comentarios en “Buñueladas de carne y arena

  1. de hecho las lagunas "racionales" de perdidos (esde"queremos saber!" que todos los losties bramaron) acerca perdidos a lo surrelaista. Con muchas comillas, claro.

    No estça mal pillado lo de Lost, yo, viejuno, me quedé con Buñuel (por la propia publi del libro, claro, que ya te direcciona) y con Bradbury, un autro que sin duda habría encontrado cosas de su gusto en Lost (aunque seguramente le parecería de brocha gorda, en comparación con su fino lirismo)

    Un tebeo bueno, sin más. al menos para mí

  2. Borja Garcia on 5 octubre 2010 at 20:34 said:

    Y del comic de Shadmi, ¿alguien sabe qué tal está la edición de Del Rey?

  3. beñat on 5 octubre 2010 at 22:42 said:

    aún no lo he leido pero Peeters para mi es un indiscutible desde siempre y lo compraré fijo… un 2- parece a priori una nota bajisima para él. Por curiosidad… ¿Como valoraste Paquidermo?

  4. beñat on 5 octubre 2010 at 22:45 said:

    Por cierto no he leido la crítica para no saber nada de la trama antes de leerla… solo he mirado la nota.

  5. No quiero descodificar la obra tal y como yo la he entendido para no condicionar y arruinar la lectura al que lea este comentario pero diré que es una de las obras mas redondas que he leido en los últimos meses.El tema de fondo existencial y el resultado demoledor pero se le podría dar la vuelta a todo que es lo que he hecho yo incluso con la portada.Un saludo.

    • Álvaro Pons on 5 octubre 2010 at 23:10 said:

      Pio, ya digo que es interesante, pero creo que se queda muy corta para las posibilidades que plantea y con un autor como Peeters…

  6. beñat on 5 octubre 2010 at 23:24 said:

    Recordaba haber leído la reseña pero no la nota… te preguntaba lo de paquidermo para hacerme una composición de lugar, porque a mí me pareció interesante pero no me emociono como sus anteriores obras. Así que supongo que no tenemos opiniones muy diferentes al fin y al cabo. Por suerte yo no tengo que poner nota a mis lecturas… menudo lío la mayoría de las veces.

    Y tranquilo que ya se que no sueles desvelar cosas importantes de las tramas pero como se que lo voy a leer seguro prefiero no saber nada antes. Si fuese de un autor que desconozco seguro que me resultaría muy util tu crítica.

  7. Me ha parecido un buen tebeo, aunque estoy contigo en que se queda cosas por el camino que no terminan de desarrollar del todo.

    En otro sentodi, Álvaro, permiteme que te diga que haces (nuevamente) una excelente crítica en la que desvelas muy poco de la trama y eso, es bastante complicado y más con obras como esta.

    Un saludo.

  8. Sentido, no "sentodi" o yo que sé que he puesto.

  9. ¿Qué tendrá la palabra "Arena" que siempre que la usan en un título el argumento va de alguien atrapado en un sitio del que no puede salir? (Las calles de arena, Castillo de arena …) Enigmático cuanto menos, oigan …

  10. coincido con tu magnifica reseña, no es un mal tebeo pero el planteamiento prometía mucho y se resuelve todo muy rápido sin apenas reflexionar sobre lo que les está pasando, un buen tebeo pero siendo Peeters se le puede exigir más.

  11. En otras palabras on 6 octubre 2010 at 18:38 said:

    Der Sandmann, El hombre de arena (E.T.A. Hoffmann)

  12. beñat on 11 octubre 2010 at 13:56 said:

    Bueno retomo el hilo aunque supongo que ya ni Álvaro leerá este comentario. Me ha gustado el comic, me ha proporcionado una agradable lectura para la sobremesa del domingo… y la crítica de Álvaro es bastante acertada. Le falta cierta profundidad, es una historia que prometía más. Pero me sigue pareciendo una nota baja, Peeters aun con una obra menor es un autor que merece mucho la pena…

    Me ha recordado (quizá porque es uno de los últimos libros que he leído) a la novela Fin de David Monteagudo. Uno de los fenómenos editoriales (entre los libros de cierto nivel literario, claro…) del año pasado y no digo más, porque esa es otra historia que conviene leer sin conocer absolutamente nada de la trama. Un libro que es absolutamente recomendable (las comparaciones son odiosas pero esta bastante mejor que el comic de Peeters, aunque no dudo que el suizo adaptaría perfectamente la novela…) Y por cierto Frederik viene a Getxo en Noviembre.

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