Nueva revista: Pulp Cómics

Parece que el formato revista se revitaliza, con nuevas propuestas como PULP Cómics, una revista bimestral impulsada por Aitor Eraña, Nahum Rivas y Álvaro Sarraseca y dedicada al de acción, que tendrá cada número dedicado una temática diferente: zombis, fantasía medieval, futurista…

Toda la información sobre contenidos y sobre cómo participar en esta revista (incluyendo concurso), en su blog: http://pulpcomicsmagazine.blogspot.com/

Presentación de Hombres de Hollywood

Este próximo viernes 4 de marzo, a partir de las 19:00, tendrá lugar la presentación del nuevo lanzamiento de Diábolo, Hombres de Hollywood, en la tienda Generación X c.Puebla, 15. Al evento asistirán Nacho Castro, autor del libro, y Lorenzo Pascual, editor de Diábolo, que responderán las preguntas de todos los aficionados. Además de la presentación podremos disfrutar de una exposición de originales de la obra así como de una sesión de firmas a cargo del autor.

Ultrarradio Tour llega a Barcelona

El sábado 5 de marzo, a las 19:00h, el Ultrarradio Tour llega a Les Golfes (Carrer LLibertat, 28 Baixos), con un completo menú que incluye: Presentación de las Colecciones Ultrarradio + Presentación de Novedad Sorpresa + Dibujantes invitados + Dj Chelsea Girl + Exposición + Sorpresas (y si vas disfrzado, te llevas un dibujo)

Presentación de MIGAS

El martesl 1 de Marzo, a la 13:30 de la tarde se presentará en el salón de actos de la facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid el número 1 y 2 (Meses de enero y febrero) del fanzine MIGAS. En este post, tenéis más información.

Padres ausentes y jóvenes insurgentes

Tengo 44 años. Justo el doble que Pablo Muñoz cuando escribe su ensayo Padres Ausentes. Las casualidades matemáticas son así: 44, 22, mejunje de números pares. Justo esa distancia que se suele decir de “una generación”, aunque la realidad marca que en este ya siglo XXI, a velocidad de internet, 22 años son casi la distancia entre el momento que un cavernícola hizo fuego por primera vez y el día que Neil Amstrong pisó la Luna. Lo digo para justificarme, más que nada, porque antes de leerlo, no pude evitar pensar que era mucho atrevimiento para alguien tan joven escribir un libro, aunque fuese breve. Un pensamiento que algunos fundamentan en aquello de que sabe más el diablo por viejo que por diablo, pero que es realmente un simple mecanismo de protección evolutiva, de macho viejo y achacoso frente al nuevo macho joven y vigoroso que quiere convertirse en el macho alfa de la manada. Una costumbre de la naturaleza que hoy mantenemos transformada en obligación militar de respeto a la jerarquía por edad, por el simple hecho haber vivido un poco más. Así nos va, porque si uno se quita ese velo de estupidez de la cara, descubre que esa juventud no sólo tiene ideas nuevas e interesantes, sino que las argumenta de forma brillante, como hace Pablo Muñoz en su ensayo, a medio camino entre lo autobiográfico y lo académico. Vale, no comparto su pasión por Millar, Lethem y Chabon (¡Ay! De nuevo, me temo, la distancia generacional), pero la conexión que encuentra es sugerente y no puede despreciarse con facilidad, porque la fundamenta con tino e inteligencia, a través de una línea de reflexión que une el cómic con la cultura popular contemporánea de forma ineludible.
Interesante, ya digo.
Sin embargo, hay algo que me ha atraído mucho más, si cabe, del ensayo de Pablo Muñoz (más conocido en la blogosfera como Alvy Singer): su parte autobiográfica. Precisamente la que puede dar lugar a más crítica y reproches (“¡qué tendrá que decir un jovenzuelo, por favor!”), pero en la que he encontrado algo que rompe todas las diferencias generacionales y las unifica: la pasión por los tebeos. Con todas las diferencias personales, familiares, generacionales y demás que se quieran enumerar, la descripción que hace el autor del descubrimiento de los tebeos, de cómo casi aprende a leer con ellos, de cómo centraban su vida y cómo los buscaba…es casi exactamente la que yo viví veintidós años antes. Él habla de Armaggedon 2001, la Muerte de Superman o Spiderman y la saga del clon y, después, del impacto de Preacher, Hellblazer o Miller. Yo viví primero los tebeos de Bruguera, Astérix o Novaro y, después, el impacto de las revistas de los 80, del 1984, TOTEM o CIMOC. Pero, en el fondo, ese arrebato, esa curiosidad desatada, era la misma: la pasión por los tebeos. Una pasión que, además, nos contagió el placer de la cultura.
No creo que sea una simple coincidencia entre dos personas: creo que es lo que hemos vivido muchas, muchísimas personas que somos locos aficionados por los tebeos. Y me alegra ver que esa pasión no depende de las edades o de las lecturas, que el tebeo las provoca más allá de las diferencias de edad, de conocimientos o de lo que sea.
Es la gran maravilla de los tebeos.
Y ojito con los jóvenes. Que vienen con fuerza, saben y tienen ganas de demostrarlo. Démosles paso con confianza, que saben mucho más que nosotros. Nos irá mucho mejor. Y aprenderemos mucho, mal que nos pese reconocerlo a los abuelos.

Fanzines en la biblioteca

Excelente la iniciativa de la Biblioteca de l’Ametlla del Vallès: crear un fondo especializado en fanzines. Parecía que los fanzines, el crisol de casi toda las nuevas generaciones de historietistas, estaban destinados a olvidarse y perderse, por lo que se agradece una iniciativa de este tipo desde una biblioteca pública. Aunque desde esta biblioteca se quiere hacer mucho más: no solo conservarlos, sino además promocionarlos e incluso premiarlos. El concurso literario de Sant Jordi que organiza la biblioteca contempla un apartado al mejor fanzine con un premio de 200€. Puede parecer poco, pero con las actuales restricciones que están viviendo las instituciones culturales, es un esfuerzo muy meritorio por parte de la biblioteca.
Así que un llamamiento a todos los amigos fanzineros: colaboren ustedes con la biblioteca y manden un ejemplar de su publicación. Es un pequeño esfuerzo, pero los futuros estudiosos del movimiento fanzinero se lo agradecerán. Es una verdadera desgracia que muchos fanzines importantísimos publicados en este país se hayan perdido.

Edén

Yo no hubiera publicado Edén como un libro, la verdad. No tengo muy clara la argumentación, no se crean ustedes, es algo más empírico que racional. Yo lo hubiera publicado en forma de esos almanaques en taco – ya un poco demodés, cierto- que llevan en cada página un sudoku o una viñeta de Peanuts o de Mafalda. Así, antes de empezar a trabajar, uno lee tranquilamente la entrega diaria de este particular y extraño Edén, esta mezcla de ideas e inspiraciones que bien han relacionado con los haikus japoneses. Días habrá que uno se levantará con el pie torcido y pensará “¡qué cursilería!” o “¡qué chorrada más grande!”. Pero también, otros, leerá quizás la misma historia y pensará en la extraña y delicada belleza que tenía la historia. O simplemente exclamará un “qué hermosura!” y se pasará un día un poco más feliz. Y así, día tras día, Edén tomaría su ritmo y función verdaderos, lejos del mundanal ruido y velocidad que impone un libro, que obliga a leer una detrás de otra todas las historietas en una cadencia que poco favor le hace a la obra de Kioskerman. Las ideas, las metáforas, las greguerías gráficas que propone se deben tomar en pequeñas píldoras, degustarlas con tranquilidad y relajación y no con gula que llevará al empacho indigesto.
Mi recomendación para leer Edén es que tengan el libro a mano y que cada día lean una página al azar. Da igual que al final se repitan historias, no hay dos días que tengamos el humor igual y la lectura será completamente distinta. Ya verán ustedes como vale la pena hacerlo así y como, al final, uso se acostumbrará a estar todos los días un poquito en este particular Edén.

23-F

Es curioso que, entre tanta celebración del aniversario de la intentona de golpe de estado del 23-F, nadie recuerde que una de las reacciones más rápidas y comprometidas fue la del mundo del tebeo con el especial “El golpe” de la revista El Víbora, aparecido apenas unas semanas después con colaboraciones de Max, Martí, Gallardo, Pons, Ops, Mariscal o Shelton entre otros. Posiblemente, el verdadero punto de inflexión que marcó la madurez del tebeo español.

Hellboy: la cacería salvaje

Lo he dicho muchas veces y me repito como el ajo antivampiros: soy de los del bando Hellboy. Hago confesión pública antes de decir nada porque creo que rojo demonio creado por Mignola genera tantas pasiones como aburridos bostezos. Y lo entiendo. Para algunos, el universo de Hellboy es fascinante: una especie de pastiche autoconsciente de su existencia, que es capaz de fusionar sin vergüenza ni prejuicios los mitos y leyendas esotéricas de la cultura popular clásica con esa nueva encarnación pop del siglo XX que reescribe el terror en términos de confabulaciones, pero sin perder un delicioso aroma folletinesco. Aunque ya digo, entiendo que para muchos sea un aburrimiento soberano, porque aunque Mignola sea un dibujante de grafismo atractivo, aunque sus tebeos tengan ritmo y sean de lo más entretenidos, es verdad que repite esquemas y planteamientos continuamente. Vamos, que incluso servidor, que es fan del personaje, muchas veces no tiene muy claro si está leyendo una entrega nueva o releyendo una antigua, para qué negarlo. Y claro, si uno es fan, fan, fan, pues oigan, que le da lo mismo una que dos tazas. Pero si no lo es, los bostezos se escuchan hasta en Sebastopol, lógico.
Sin embargo, su nueva entrega, La cacería salvaje representa una radical ruptura de esta línea. Acompañado del siempre espectacular Fegredo, Mignola parece buscar un nuevo camino a las aventuras de Hellboy, que si bien es consistente y coherente con todo lo leído hasta ahora, abre un amplísimo abanico de nuevas posibilidades a la serie, entroncando la mitología pop propia de Hellboy con la de los jugosos mitos artúricos. Una atrevida jugada, muy sorprendente cuando estamos ante un icono de proyección mediática y comercial establecida, pero que puede ser muy interesante. De momento, el primer volumen de esta nueva saga aporta una mayor introspección del protagonista, un mayor desarrollo de personajes, a costa eso sí de perder algo de ese humor socarrón que caracterizaba la serie. Puede no ser importante según cómo derive la serie, pero hay que estar atentos, porque puede hacer también que la serie se lastre de forma irremediable, ya veremos. Esas chispas de humor formaban parte indisoluble de la personalidad del personaje.
Resumiendo: si sois fans, una entrega entretenidísima que aporta sorprendentes giros. Si dejasteis la serie por aburrimiento, dadle una oportunidad que la cosa se pone interesante… (2)

Exposición Chico y Rita en Sins Entido

El jueves, 24 de febrero, a las 19:00h, se inaugura en el Espacio Sins Entido de Madrid (C/Válgame Dios 6) una selección de obra original y estampas digitales realizadas por Javier Mariscal inspiradas en Chico & Rita, película ganadora del Goya a la Mejor Película de Animación 2011, que se estrenará el viernes 25 de febrero. El evento contará con la presencia de Javier Mariscal, Fernando Trueba y Tono Errando.
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Rabo con almejas

Cuando leo sobre lo provocadores que son autores como Garth Ennis, Mark Millar o Warren Ellis, lo bestias que son, etc, etc, no puedo evitar que me vengan a la mente automáticamente colegas patrios de la talla de Álvarez Rabo, Pedro Vera, Miguel Ángel Martín o cualquiera de los dibujantes del TMEO. Y comparo, claro. Y en ese combate, oigan, no es que los de aquí ganen por K.O. técnico, es que se los meriendan en bocadillo de pan de a cuarto bien relleno, con olivitas, cacaos y cervecita, dejándolos a la altura de marisabidillos escandalosos de patio de recreo. Es posible que los antes citados sean azotes de mentes bienpensantes para la rancia mentalidad puritana anglicana, y que tengan buenos tebeos, que los tienen, pero destacarlos por su capacidad de provocación tiene algún problemilla: sólo un par de páginas de A las mujeres no les gusta follar o del Analfabetos de Álvarez Rabo almacenan más provocación y mala leche (condensada) que toda la producción de estos guionistas. Y si no me creen, háganse con el recopilatorio Rabo con almejas que acaba de publicar La Cúpula, donde este (supuesto) dependiente de zapatillas de El Corte Inglés demuestra con desfachatez que es capaz de hablar de cualquier tema sin pelos en la lengua y metiendo el dedo en el ojo ajeno con especial insidia. Ya sea hablando de sexo, política, la situación del País Vasco, religión, la monarquía, gastronomía, educación, economía o la biblia en pasta, Rabo se erige en flagelador inmisericorde de la corrección política, en un francotirador acertado que dibuja con el rabo historietas que, más que historietas, son sopapos en toda regla. De esos de “¡despierta chaval!”, que dicen lo que todos alguna vez hemos pensado pero a nadie se le ocurre decir por aquello del qué dirán. Y como el qué dirán se la refanfinfla al señor Rabo, se dedicas a repartir hondonadas de ostias manquiñianas en forma de historietas dibujadas en tiempo récord (Guiness).
Tras su suicidio creativo hace ya casi una década, Rabo vuelve en forma de libro a todo lujo, en cartoné y papel del bueno. Vamos que sólo le faltan las letras doradas. Un contrasentido aparente o una especie de ironía post-mortem malvada, que cada cual elija.
Servidor, por lo menos, se confiesa rabero. Seguidor de Rabo. Don Álvarez Rabo, digo. Y Rabo con almejas, tebeo del bueno. Dibujado con el rabo, of course. ¿Y?

Miguel Núñez, mil vidas más, Premi Nacional de Còmic de Catalunya 2011

El álbum Miguel Núñez, mil vidas más, de Pepe Gálvez, Alfons López y Joan Mundet, ha sido galardonado con Premi Nacional de Còmic de Catalunya 2011. El jurado ha destacado de la obra que es “un libro impactante que recupera uan parte de nuestra memoria histórica con una obra llena de inteligencia y emoción, en la que los vibrantes textos y las cuidadas ilustraciones van acompañadas de unas historietas con una fuerza narrativa y gráfica excepcional
¡Enhorabuena!