¿Vuelve el “Continuará”?

Lo dije y lo repito: una de las grandes posibilidades del cómic de distribución digital es la posible recuperación del modelo de “Continuará”. El modelo por entregas en quiosco, relegado por el avance del tomo y, posiblemente, una sociedad que ya no quiere esperar para consumir, parecía destinado a extinguirse. Pero en los sistemas digitales, mediante suscripción, puede resurgir de forma importante y definitiva, abriendo camino a un nuevo modelo de convivencia entre papel y medios digitales: suscripción anual por una cantidad pequeña (se dan ejemplos de 0,99$ semanales) y después recopilación en papel… Todo sea dicho, exactamente igual que en el modelo japonés: distribución semanal baratísima en publicaciones de usar y tirar y posterior recopilación de las series en tomos. Apple da el primer paso abriendo un sistema de suscripción para la Apple Store. Sumen ustedes la pléyade de tablets que se anuncian para este año y las diferentes tiendas (hasta Telefónica acaba de anunciar una).

Granja 54

Tomo la lectura de Granja 54 con prejuicios. La sombra de Rutu Modan es alargada y pienso que la obra de los hermanos Seliktar será similar y, por tanto, inferior. Error. Craso y terrible error. Sólo las primeras páginas, con esa lenta aproximación a una habitación en la que sólo entrevemos apenas unas personas de pie, indican que la obra sigue caminos muy diferentes a los imaginados, en una sensación que se confirma de inmediato con la primera de las tres historias que componen el libro. Tres momentos en la vida de Noga, tres instantes anecdóticos de la vida de esta mujer apenas esbozados por Galit y Gilad con una delicadeza exquisita, articulando texto y dibujo con la geometría de los versos de un poema, dotando a la lectura de niveles de ritmo diferenciados. El fino y elegante grafismo, apoyado en un bitono de presencia contundente, juega con un compás lento, de secuencia cinematográfica descompuesta. El texto, por su parte, apuesta por una aparente redundancia que pronto revela su intención: texto y dibujo coincidirán prácticamente en su descripción excepto en pequeños detalles, en ínfimos y casi indescriptibles rasgos que aparecen así subrayados, señalados con evidencia por ser la única discordancia en la intersección de imagen y texto, llevando al lector a la ruptura de ese equilibrio horizontal que texto y dibujo marcan con exactitud.
Tres historias sobre infancia, adolescencia y madurez que coinciden en buscar momentos de confrontación de vida y muerte en la vida de Noga: el primer beso torpe de amor y la muerte de su hermano pequeño, la muerte de un perro y la estupidez de la adolescencia, el amor adulto y el descubrimiento de una realidad social de enfrentamiento. Momentos de tragedia profunda o ridícula, como suelen ser en esta vida, contrastados con los pocos de dicha, que son entrelazados, tejidos con una sencillez falsa, que va dejando una estela de pequeños matices y trazos que demuestran la minuciosidad con la que los hermanos Seliktar han compuesto este particular poema gráfico, en el que se escuchan tanto ecos del proceso de aprendizaje, de la pérdida de la infancia y la locura de la juventud, como de la situación política y social de un país en estado de guerra permanente. Apenas se oyen mientras leemos el libro, apenas se entreven, pero van envolviendo la lectura hasta tomar forma propia y definida, acompañando y enriqueciendo la lectura de Granja 54. Muy recomendable. (3)

Comicats. Maullidos entre viñetas

[Nota de prensa]
El Salón del Cómic de Barcelona presenta la exposición Comicats. Maullidos entre viñetas que mostrará el protagonismo que los felinos han tenido y tienen en la historieta con una selección de páginas originales. Una de las grandes obras maestras del cómic es Krazy Kat de George Herriman, que centra su trama en un triángulo amoroso compuesto por Krazy Kat, el ratón Ignatz y el perro Offisa Pupp. Un cómic publicado entre 1913 y 1944 que rebosa romanticismo y humor dentro de una trama del todo surrealista, donde el trazo y la puesta en escena de Herriman dotan a la serie de una creatividad desbordante. Otro felino histórico que estará en la muestra es Cicero’s Cat de Bud Fisher i Al Smith, un cómic de carácter humorístico.
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Big Culo Day 2011

Big Culo Day habemus, ya saben, la propuesta de Don Jotacé para llenar de traseros la blogosfera. ¿Y qué ponemos este año? Porque ya se ha hecho por aquí revisión completa de culos gafapastosos, homenaje a Don Guido Crepax e incluso la demostración de que existía ya desde hace mucho…. Así que.. ¿qué queda?
Hombre, ya puestos, la cosa se puede poner en plan igualitario y reivindicar culo prieto masculino, que las señoras también tienen derecho a alegrarse la vida. El recurso a Corben es obligado, claro…

Aunque ojo, que el prieto culo de Den también tuvo sus momentos, digamos, poco acertados…

Pero claro, el espíritu Jotacé me temo que obliga a que los glúteos sean preferentemente femeninos, por lo que que hay que buscar otra opción… Así que vamos a intentar algo todavía inexplorado: ¡los culos clásicos! Y qué mejor que ir al gran Caniff y su maravillosa Miss Lace, que provocaba todo tipo de desviaciones oculares y problemas de cervicales con su paso…

Aunque me temo que, pese a las desviaciones, la señorita Lace nunca dejó su flanco trasero al descubierto. Como mucho, mucho, tuvo un pequeño accidente…


Algo es algo. Y es de Caniff, oigan. El dibujo, no el culo.

Cierto es que son muchas las opciones: también podíamos haber ido por otro clásico, Don Joe Shuster, creador de Superman, que ya tenía claro la importancia de la supervisión…

Pero ya puestos, quizás el culo más importante, el culo que realmente marcó una época, sea el primero de todos, el de la dulce Jane de Norman Pett, que enseñó sus posaderas en los periódicos británicos antes que nadie. He aquí el momento cumbre:

¡Hala! ¡Ya está bien! Circulen, circulen…