Autobiografías

Debería, pero a estas alturas todavía no pierdo mi capacidad de sorpresa ante la polémica que levantan las obras de género autobiográfico entre los aficionados al cómic. Es verdad que es un género acompañado muchas veces por la controversia, pero mientras que en literatura ésta suele ser originada por los contenidos de la obra en cuestión (ya saben, la morbosa revelación de cualquier secreto de alcoba o de escándalos políticos de aupa), en este nuestro tebeo, el tema de discusión es otro, es el que se haga un tebeo sobre la propia vida. Un debate completamente estéril, de imposible planteamiento en cualquier otra área de la creación, porque sí, uno puede discutir si tal o cual chaval es demasiado joven para contar su vida –lo vemos a diario en las biografías de futbolistas o cantantes que con menos de 20 años ya cuentan su vida-, pero cuestionar la validez de un género es un poco ridículo. Todavía estamos así, qué se le va a hacer. En otros campos se discute sobre la transición entre el diario personal y la autoficción impuesto por la postmodernidad y, en este mundo virtual de los tebeos, sobre si sólo se publican obras de gente que cuenta su vida. Lo que todo sea dicho, es ridículo, porque de las más de 1700 obras publicadas en España el año pasado, el número de tebeos con argumento autobiográfico es de apenas un puñadito de obras. Otra cosa diferente es que esas obras puedan tener o no más atención mediática…pero tampoco. Al final, lo que reina en prensa es si Superman deja de ser americano o si Spiderman se muere de una vez con una sobredosis de Raid.
A mí, personalmente, me gusta la autobiografía. Es verdad que contar la vida puede ser un ejercicio narcisista aburrido. Es verdad que puede ser una catarsis personal tan ajena como críptica para el lector. Es verdad que se puede perder la identificación con lo contado. Todo verdad, pero también es cierto que la única aventura real que tenemos en este mundo es vivir la vida. Ahí es nada. A algunos les parecerá una chorrada, una nimiedad, pero uno piensa que eso de vivir todos los días es algo tan maravilloso, tan único, que cualquier vida por aburrida que parezca ya es un logro. Es más, soy de los que piensan que leer sobre las experiencias de los demás no es una práctica voyeurista enmascarada de intelectualidad, sino una forma de reconocer a los demás y comprenderlos, de ponernos en su lugar. De eso tan demodé de ser mejores personas. Es posible que, como dicen los teóricos del tema, el aumento de la autobiografía y su forma más moderna, la autoficción, tenga que ver con la famosa muerte del autor que enunciara Barthes, que tiene que tomar el protagonismo para convertirse en personaje. Puede ser, pero el siglo pasado ya dejó claro que la única norma creativa es que no existen normas y lo que de verdad queda es poder disfrutar de las obras que nos llegan. Y, en muy poco tiempo, para regocijo de los que piensan que sobran las obras de este tema, me llegan dos obras autobiográficas muy diferentes.
Hoy es el último día del resto de tu vida, de Ulli Lust es una de esas obras llamadas a captar la atención mediática contando la escapada a Italia de la autora cuando era una joven punk de 17 años. No se le puede negar a la directora del sugerente proyecto electrocomics.com la ambición de planteamientos y la buena intención, pero me quedan demasiadas dudas tras la lectura. Hay un intento razonable de trasladar al relato la estructura de un diario personal, con una estructura azarosa que tan pronto es una reflexión personal como un cuaderno de viaje, pero es una elección que casa mal con la ficcionalización del relato, introduciendo confusiones narrativas que sorprenden y que al final resultan anticlimáticas en el hilo narrativo. Es verdad que se puede argüir que esas incoherencias son las propias de una joven de 17 años, pero resultan ajenas e increíbles dentro de la autoficción elegida. De hecho, el relato gana enteros en su segunda parte, cuando se convierte en una excusa para retratar la sociedad siciliana controlada por las familias mafiosas. Es más, uno se olvida de la historia de Ulli y Edi para centrarse más en los comportamientos, actitudes y protocolos mafiosos que relata la autora. Sin embargo, el mayor problema que le encuentro a la obra es una molesta carga de moralina que recorre toda la obra. Una especie de juicio paternalista que rechaza de forma inconsciente las decisiones de la joven Ulli y que no pude evitar aflorar a lo largo del relato, que poco a poco se va constituyendo en una gran catalogo tópicos moralistas, a saber que lo de las malas compañías es muy malo y que quien se aparta del recto camino, lo pasa muy mal. No he podido evitar pensar en la transparencia con la que Davodeau planteaba la escapada de Lulú, mucho más rica para el lector. Decepcionante.
Muy diferente es Mi organismo en obras, nueva incursión de Fermín Solís en ese sosías suyo que es Martín Mostaza, del que hemos conocido su infancia y ahora llegamos a una madurez incipiente, a esas primeras decisiones que condicionan una vida que ya empieza a cambiar. Y Fermín, ya curtido en esto de contar su vida a través de otro, demuestra que la autobiografía destila riqueza en cómo llegan las vivencias al lector, en la capacidad de contagiar los sentimientos y las emociones. No es necesaria la identificación, el reconocimiento de los lugares comunes: se disfruta precisamente de la felicidad del otro, se sufren sus dudas y se lamenta su desgracia. No es una comunión de sentimientos, sino llegar a la conexión de la complicidad entre autor y lector. Una complicidad que transforma la lectura en un ejercicio más complejo, de construcción de una memoria común en la que Martín Mostaza nos da pie a, también, recordar nuestras propias experiencias. Y como buenos amigos, sentimos que compartimos con el autor esos momentos, esas vivencias. No es fácil conseguir la naturalidad a la que ha llegado Solís. Ha sido un largo camino, que comenzaba en aquél bonito pero primerizo Los días más largos que yo, en aquellos días de Cárcel titubeante, decía que me recordaba mucho a Rabagliatti. Un camino errático, de experiencias distintas y variadas, de cambios vitales para el autor y, sobre todo, de aprendizaje para Martín Mostaza, que ha tomado lecciones tanto de las incursiones genéricas como de las experiencias aparentemente anecdóticas de Las pelusas de mi ombligo. Hoy, Solís ya no me recuerda a Rabagliatti. Me recuerda a Fermín Solís y, sobre todo, me trae memoria de mí mismo.

20 julio 2011

20 responses to Autobiografías

  1. HDT said:

    Volvieron los comentarios, ¡¡¡qué alegría!!! De nuevo la oportunidad de compartir entre todas y todos. Gracias, Álvaro.

  2. Miguel said:

    Como el anterior compañero, enhorabuena por abrir de nuevo los comentarios. El de Fermín Solis me parece muy pero que muy tentador, pero el precio de 19 euros ( tres mil doscientas pelas) es a todas luces desorbitado en función de la edición en tapa blanda y del número de páginas. Se que es triste entrar a valorar con esos parámetros pero todos, salvo los millonarios lo hacemos y en estos tiempos, ese mismo comic a 12 o 13 euros que no es barato podría vender mucho mas. Polina, que por cierto es una maravilla,cuesta lo mismo ( y es caro) y sobran las explicaciones en cuanto a calidad de la edición y número de páginas.

  3. Provoqueitor said:

    Recuerdo que decía un estudio que la media de precio en cómics es 12 euros; pues será que los olés de mortadelo o superheroes de grapa compensa con el resto de precios reales (de entre 15 a 20 euros). Ha subido un montón el precio …

    Por cierto, mola de nuevo los comentarios. Polina me tienta mucho …

  4. Simon_Fnord said:

    "Todo verdad, pero también es cierto que la única aventura real que tenemos en este mundo es vivir la vida."

    De cierto nada. La vida real es analizada por los patrones simbólicos que tenemos en nuestra mente, y ése es el filtro de las obras. Quiero decir, Grant Morrison ha dicho más de una vez que muchos de sus cómics cuentan cosas que le han sucedido; pero tienes que entrar en el juego simbólico, porque no te lo va a contar de forma "costumbrista".

    Con esto no justifico la tontería ésta de que no pueda existir un género porque sí, porque mis prejuicios molan, o que el código realista-costumbrista sea innecesario, pero también me parece un poco ramplona esta dualidad realismo/fantasía cuando todo, todo, todo lo que te va a contar un autor es fantasía. Incluso cuando remite a hechos reales. Nietzsche en su verdad y mentira en sentido extramoral, Jung, etc.
    http://manyanayer.blogspot.com

  5. Ernesto said:

    Yo creo que el problema no es (o era) tanto del género sino del propio mercado: autores jóvenes, a veces casi niños, contando cosas de jóvenes o niños, unos con talento, otros sin él, y uno llega a un momento en el que busca otro tipo de relato “autobiográfico”, el de aquellos que están en el otro extremo del arco de la vida, los que llevan en la mochila arrobas de experiencia y han madurado tanto en un sentido vital como profesional…y en España eso no existe salvo las dos excepciones que conocemos todos.

    Ahora, por suerte, el recorrido de los autores nacionales es más largo, y cada vez nos llega más y mejor de fuera.

  6. DonnieDarko said:

    Enhorabuena por abrir de nuevo los comentarios.
    Coincido plenamente con Miguel.El precio de MI ORGANISMO EN OBRAS es desorbitado,A dónde vamos con unas 100 páginas,edición en rústica….Vale que Fermín Solis es mucho Solís,pero yo de momento,ya lo he dejado un par de veces en el mismo sitio de la tienda de cómics.
    Polina sí tiene un precio ajustado a lo que ofrece la edición,o yo lo veo así…
    Un saludo Álvaro!

  7. jeremias ariel said:

    El tema Alvaro, y sè que no es tu opinion personal, pasa por la tendencia a considerar el genero autobiografico como algo mas serio que cualquier ficciòn de gènero. Mas serio, mas adulto o mas lo que fuere…. eso sì sucede.

    En entrecomics publican hace unos dìas (ayer o antes de ayer) comentarios en periòdicos sobre el libro de Fermìn Solis, y una periodista, concluye que ahora se puede hacer esta obra "porque el comic finalmente se hizo adulto".

  8. jeremias ariel said:

    Me produce una sensacion horrible leer que porque ahora se hacen autobiografias el comic se hizo adulto, es una tonteria de tal calibre, que no puedo entender que la estèn repitiendo el la prensa aqui y allà. Es, necesariamente, un desprecio de cuanta marvillosa historieta se ha hecho antes, porque maestros en este arte hubo muchos, y consiguieron un nivel de dominio del lenguage historietistico y una expresividad inmejorables. Por lo tanto, son todos ellos ejemplos que prueban que decir "el comic se hizo adulto" es una mentira. El comic ya se hizo adulto en CADA OBRA, de CADA GRAN ARTISTA, desde el Little Nemo de Mcay para acà.

    Entonces, no es la autobiografia en si el problema, sino considerarla como un avance o profundizacion cuando solo es un genero mas.

    • lacarceldepapel said:

      Evidentemente, la autobiografía es un género más, una opción más para el creador. Ni mejor ni peor. Tan adulto como puede ser cualquier otro género. La madurez no está en el género, sino en el autor. Eso sí, a nivel personal, servidor es de los que prefiere la realidad, la de verdad, la de todos los días, a cualquier escapismo, conciencia mágica mayor o demás ideas. Que uno será corto de vista, pero es que es empírico, físico hasta la médula, qué se le va a hacer, y lo que más le gusta es lo que ve a su alrededor, lo que palpa, oye, ve, gusta y huele. Aunque palpe viscoso, huela mal, se vea horrible, guste avinagrado y se oiga desafinado. Y me gustan esas biografías de gente corriente, porque eso de escapar me suena a fumadero de opio y soma, qué le vamos a hacer…

      • jeremias ariel said:

        Es que existen experiencias empiricas (asi de redundante) que a ti te parecerìan un relato extraordinario seguramente, sucede que no podemos acceder a ellas porque nos gastamos nuestra energia en hablar hablar y hablar, y pensar y pensar y pensar, en nuestras vulgares experiencias como egos. El mundo es asi porque todo el tiempo lo pensamos asi, con cada pensamiento lo construimos, le agregamos un ladrillo al muro de nuestra realidad.
        La realidad puede ser otra cosa, si dejamos de darle importancia a tanta tonterìa, para ver la naturaleza de las cosas. Tal vez asi las verdaderas aventuras sì fueran posibles para nosotros.

        Escapismo??? nada mas lejos de aquello a lo que me estoy refiriendo. Escapismo es Titanic, no Krazy Kat ni El Eternauta.

        Cuando dices "es fisico hasta le medula" te equivocas. Es "mental hasta la medula".

        Pero no estamos hablando de historietas, estamos hablando de la existencia diria yo, es un terreno algo complicado para el debate ¿no?

        Un cordial saludo para ti.

        • lacarceldepapel said:

          jeremías: no, es físico. Que soy físico, licenciado en Ciencias Física. Bueno,, hasta doctor… :)

      • Simon_Fnord said:

        Hombre, Álvaro, pero es que si ya lo planteas como que cualquier otra cosa que se salga de lo realista es escapismo… te entiendo en tanto que el género superheroico ha sido usado durante años para eso, y todavía ahora… pero no sé, difícilmente catalogaría una película de David Lynch como escapismo, por ejemplo, y lo fantástico siempre remite a lo real y lo real a lo fantástico (cuántos de los desarrollos tecnológicos no son formas de susbanar ese ideal superheroico: volar, telepatía-internet y otros cacharros tecnológicos,etc.). Con esto no digo que tenga por qué gustarte, que eso es un tema de cada uno, pero yo no diría que La Ilíada es escapismo, y anda que no se cargan leyes de la física esos dioses :)

        • jeremias ariel said:

          Tal cual Simon!
          Crononberg, Lynch, Burroughs, Morrison ¿Hacen obras escapistas?
          Todo lo contrario. Quieren llegar a esa verdad que la mayoria, la gran mayoria, se empeña en ignorar. Es mucho mas fàcil asumir que lo que se ve es lo que hay, que tratar de rasgar el velo para ver que hay detràs.

          Simon, dime ¿tu eres quien en Mandorla firma comentarios como Simon Fun? no es cierto?

          • Simon_Fnord said:

            Sí :P Estos días me ha pillado una racha habladora.

          • Simon_Fnord said:

            Y mira, justamente de Burroughs me leí hace poco su Cities of the red night, y ahora tengo a medias un ensayo donde hablaba de cómo en sus obras finales Burroughs empezó a introducir un hilo narrativo, un hilo conductor, porque sentía que la gente tenía que tener alguna referencia desde la que enviar sus mapas abstractos (creo que llamaba así a sus libros, o algo parecido). Creo que ahora estamos un poco así a nivel general, que hemos pasado por una fase experimental que ha fortalecido y hecho madurar el discurso del cómic y que ahora toca reintegrarlo todo; solve et coagula, que decía Moore citando a los alquimistas. Pero vaya, esto es mi momento pitoniso de hoy (qué lástima que no sé poner las marcas de tm), así que tómese con precaución.

      • jeremias ariel said:

        "lo que más le gusta es lo que ve a su alrededor, lo que palpa, oye, ve, gusta y huele…"
        Me dices, pero no tratan sobre eso las autobiografias, tratan de ideas, de estados de animo, de pensamientos y sentimientos, es decir, de la actividad de la mente, de meras ilusiones. No de la percepcion como pareciera leyendo tu frase, es de hecho exactamente al reves de como lo planteas, esa realidad retratada esta en las antipodas de la percepcion empirica, es el cuento que la mente construye sobre la biografia, y no los sabores, olores, sonidos y texturas… la mente no tiene tiempo para detenerse en esas cosas, ya que esta muy ocupada debatiendose entre la polaridad exito/fracaso, placer/dolor, bien/mal….
        Los fracasos de pedro y los exitos de juan, son igual a los fracasos de jose y los exitos de pablito. Son ideas, no existen. Por lo tanto, no hay experiencia empirica relacionados a ellos.

  9. jeremias ariel said:

    Luego, como genero, es un genero corto de vista. Resulta ser que la gente que logra tener cierto entendimiento sobre su experiencia vital, y sobre como funciona el universo, nunca escribiria algo costumbrista salvo con fines ulteriores y muy especificos. Porque el "truco" de la existencia esta detras de ese decorado que es la realidad, la historia personal, los baivenes de la mente y la actividad diaria en que nos tiene atrapado el sistema capitalista…. mas allà de todo eso esta la verdad de esta vida en este planeta.

  10. jeremias ariel said:

    Los que saben hablar de la realidad hablan de los sueños, porque nuestra vigilia es solo un sueño prolongado. Los que saben explorar su expriencia vital saben que detras del decorado esta el universo como un ser vivo que crece a traves de cada uno de nosotros, y hablar de los eventos de una biografia es solo hablar de la superficie del universo, de su costado mas feo, inutil y vanal. Es hablar de nosotros como "personalidades" y no como conciencias magicas que forman parte de un ser mayor, que es lo SI SOMOS.

    Las biografias de la gente corriente son todas una misma historia: la historia de los seres humanos como esclavos de la mente.

    Escapemos a eso, tenemos que hacerlo, o vamos a perecer. Porque el plante esta cambiando.

    Saludos

  11. Provoqueitor said:

    Bueno, dicen que "se ha vuelto adulto" para aquellos que sólo conocieron cómics juveniles se animen a leer cómics adultos.

    De todos modos, a excepción de Carlos Giménez y autores extranjeros, en España lo más adulto que leías eran historias de fantasía.

  12. MUTANTE VS MUTANTE Álvaro, acabo de descubrir que en la página de arriba "Rubalcaba" es también UN MUTANTE!!! Si te fijas la mano de la viñeta de enmedio… TIENE 6 DEDOS. No me extraña que Rubalcaba maneje tanto! ;)

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