14 Comentarios en “Ortiz y Segura

  1. salvador on 1 septiembre 2011 at 9:48 said:

    Dos monstruos.
    Y lo de José Ortiz,es una vergüenza para el mundo editorial del país.
    Se sacan obras de autores NG que ni conocemos, pijaremos reedidatos hasta la saciedad, o todo lo que nos metan desde Fantagraphics, delcourt, etc., y en cambio los autores españoles de los 80 (a excepción de Glenat), son ninguneados, siendo algunos los mejores dibujantes que ha parido este país.
    Anda que no estaría bien un integral de Hombre en condiciones.

    Por cierto, el "oro del sur" un pedazo de tebeo para disfrutar. Tebeo en estado puro, aunque le falta papel y le sobre cartoné.

  2. corbenforever on 1 septiembre 2011 at 10:58 said:

    Las verdades suelen doler, Salvador, pero has puesto el dedo en la llaga. Se corre más que nunca para publicar al último autor de moda "made in France", tenga calidad o no, al ultísimo grito de la novela gráfica (suelen ser autores que nadie conoce, con uno o dos álbumes), se les sube a los altares con ediciones carísimas (cuando, ojo, aún no son nadie) y se ignora olimpicamente a los que en esta tierra nacieron. Ojalá fuese solo Ortiz, pero es que la lista es terrible: desde Jesús Blasco hasta Rafael Auraleón pasando por un montón de gigantes de la piel de todo que parece que nunca han existido. Los editores españoles, excepto como bien señalas Glénat, carecen de la más elemental verguenza.

  3. corbenforever on 1 septiembre 2011 at 11:05 said:

    Fe de erratas: últísimo grito es ultímisimo grito y piel de todo es, obviamente piel de toro. Sorry por las prisas y un saludo para todos. Y que no se me interprete mal, esta muy bien publicar autores nuevos, esto es una obviedad puesto que no podemos vivir solo del pasado, pero, al igual que ocurre con la literatura y el cine, lo que no se puede hacer es ignorar nuestro estupendo pasado tebeístico, que es exactamente lo que hacen casi todos nuestros editores. Los clásicos del cómic español necesitan ser rescatados de tan doloroso olvido.

  4. Miralles on 1 septiembre 2011 at 11:39 said:

    Los editores españoles carecerán de la más elemental vergüenza, Corbenforever…

    Carecerán tanto o más que los lectores españoles, que no hacen el mínimo caso a los clásicos (patrios o extranjeros) que se publican. ¿Acaso creéis que si los clásicos se vendiesen no se publicarían al mismo ritmo que se ha recuperado Esther y su mundo?

  5. corbenforever on 1 septiembre 2011 at 12:31 said:

    Una pregunta, señor Miralles: ¿son clásicos Creepy o Eerie? Lo digo porque las ventas son, según Planeta, estupendas (de hecho hay ya varios volumenes con segunda edición). También son clásicos los tebeos de terror de la EC y casi todos fueron publicados con éxito. Hay, pues, clásicos que se venden y otros que no. Segunda cuestión: ¿por qué Planeta está ahora con la "edición definitiva" (lo pongo entre comillas) de "Principe Valiente"?¿Creerá la editorial que se venderá o ahora resulta que Planeta se dedica a hacer obras de caridad?Hay, insisto, de todo. Sobre el éxito de Esther prefiero no hacer comentarios…

    • lacarceldepapel on 1 septiembre 2011 at 13:32 said:

      Pero corben, la cuestión es que no se puede ser tan tajante. Primero porque la recuperación de clásicos no e sun problema único del tebeo, también afecta a otras áreas de la cultura. Y segundo porque sus mecanismos son curiosos. Generalmente, las reediciones de clásicos no responden a intereses culturales, sino a puro empuje nostálgico (que es el que está detrás de Esther y otras obras, es evidente, lo que no lo hace ni mejor ni peor, todo sea dicho). Pero lo que es evidentísimo es que hay reediciones de clásicos que funcionan y otras que no. PV funciona siempre, es obvio. Pero los clásicos españoles de los 80 han sido un fracaso para Glénat. Creepy y Eerie parece que funcionan…¿pero durante cuánto tiempo?¿En qué cantidades? Auraleón, Ortiz, Sommer…pueden ser necesarios y fundamentales para un puñado de lectores, pero no los que mantienen una edición de ese estilo, por desgracia.

      • lacarceldepapel on 1 septiembre 2011 at 13:36 said:

        De todas formas, no seamos tan, tan taxativos a la hora de criticar lo nuevo y alabar lo de antes. Que parece que caemos en un abuelocebollitismo continuado, en el que todo lo nuevo es malo y sólo lo antiguo es bueno. Es normal y lógico que las editoriales se lancen a publicar la "última novela gráfica" o el "último francés de moda"… porque es así como funciona el mercado. Los cines no reestrenan el clásico de Ford, sino que estrenan el último blockbuster de Hollywood. Es que es lo que tienen que hacer. El problema es que no exista en el mercado lugar para que las obras pervivan, para que los clásicos de siempre tengan su pequeño hueco. Venderán más o menos (seguramente muchísimo menos), pero deben estar.
        Quizás una de las grandes ventajas del cómic digital es que las reediciones ya no tienen coste y las obras estarán siempore presentes.

  6. Miralles on 1 septiembre 2011 at 14:21 said:

    Creo que varias editoriales han intentado, en diferentes momentos de su historia editorial, dar un empuje al cómic español (moderno y clásico) con diferentes modalidades de negocio. Creo que lo único que ha logrado cuajar en el público es el iberomanga de Glénat y la línea Siurell de Dolmen. Yo creo que el lector español le interesa más lo de fuera que lo de dentro, igual que le interesa más el cine de fuera que el de dentro.

    Desde los blogs (no sus autores, sino sus comentaristas) se tiende a demonizar a las editoriales que no convierte su plan editorial en una labor arqueológica historietística. Yo repito: si eso fuese un buen negocio, las editoriales lo harían… pero para contentar a 300 lectores (o ni eso, que ni a esta cantidad llegaban los lectores de Caldas), no vale la pena dedicarle esfuerzos.

    Un ejemplo de que el negocio tiene que ser limitado en ventas es ver que la colección de RBA de Clásicos del humor (siendo como son los personajes más comerciales del panorama español) va por su tercera distribución (es decir, que no se ha agotado). Otro es que haya editoriales que no apuestan por la reedición de sus clásicos, porque saben que no se venden (por ejemplo, Ediciones B no reedita Pulgarcito de Jan, aunque este sea uno de sus autores estrella, porque no tienen claro el mercado).

    Y como comenta Álvaro, no creo que otros ámbitos de la cultura estén mejor que el cómic. Cuando yo era joven, había un montón de editoriales que publicaban clásicos universales (más allá de los típicos), y podías encontrar las obras completas de Dickens, de Balzac o de Eugene Sue sin mucha complicación. En la actualidad, esto es imposible: las editoriales de novela buscan el best-seller, porque eso es lo que les permite seguir vivos.

  7. Miralles on 1 septiembre 2011 at 14:22 said:

    Y por supuesto, yo mataría por tener un recopilatorio de Pumby o de Robin Robot, por conseguir El caballero del Antifaz, El Cachorro o Pulgarcito… pero tampoco puedo exigirle nada a nadie, pues sé que no se venderían mucho.

  8. salvador on 1 septiembre 2011 at 15:52 said:

    Es cierto todo lo dicho, y aparte, añadir la llamada “globalización”. ¿Quién va apostar por las tiras de prensa (por ejemplo), cuando por Amazon ya lo habrá comprado la mitad de clientes potenciales.
    De todas maneras, yo pongo velitas para recuperar obras o antologías de estos autores,…y porque sigan realizando.

  9. yo veo claro una cosa. Voy a ponerme "comercial", no es una valoración de obras o autores: Consumatum Est hoy no se come un colín si sale a la venta, mientras que una novela gráfica sobre el 15 M, pues supongo que sí, habla de algo que interesa, se publicita, incluso en prensa, es atractivo para un grupo social. El lector está cambiando, está entrando un comprador nuevo, no coleccionista, al mundo hasta hace poco cerrado de los tebeos.
    Pero esto no quiere decir que no debiera atenderse al patrimonio histórico del medio. Aunque para volver a sacarlo a la luz se necesita un soporte, una industria que venda. Za! son marginales, hacen música al margen, lo que pueden hacer perfectamente (posiblemente sin vivir de su arte) gracias a que en el mundillo rock existe una superestructura que vende mucho con cosas menos interesantes (Bisbal). Y con esa potente industria se puede reeditar por ejemplo krautrock alemán, o esos discos bluegrass y jazz añejo que a Álvaro le flipan y que compran cuatro interesados.
    Sin Marvel vendiendo a cascoporo, sin novela gráficas trepando por las lianas del eco mediático… sin un tronco fuerte, no se puede entender la edición de clásicos con más de veinte años como suicida. Savo claro, en un mercado endogámico, encapsulado y respirando su aire viciado,pero ¿cuánto tiempo puede sobrevivir así una tripulación, por contenta que vivan con sus reediciones?
    No sé si me explico… que en fin, la industria es un tronco con muchas ramas, que unas, tiran de otras, y que lo deseable es que todo tipo de obra vea la luz, y más aún, que los fans lo celebren sin posicionamientos (lo tuyo no es lo mío… pues sí, lo es, se llama historieta)

  10. corben forever on 4 septiembre 2011 at 10:31 said:

    Excelente, brillante comentario el de Octavio. Lo que tu recomiendas lo hace Glénat: publicar tebeos comerciales (o que se venden muy bien) y con los beneficios publicar maravillas ochenteras que compramos cuatro (o cinco gatos). También la joya de Apeles Mestre. La pregunta que algunos no quieren responder es: ¿por qué los demás editores no hacen lo mismo? Y la respuesta es: porque sólo les interesa el dinero (Norma, por ejemplo). Yo creo que hay que aplaudir, una y otra vez, a Glénat España, con el inconbustible Joan Navarro al frente. Un saludo para todos y buen finde.

  11. corben forever on 4 septiembre 2011 at 10:37 said:

    Un problema que siempre ha estado ahí y del que me he acordado al leer a Octavio: la muy raquítica industria del tebeo en España, que ha ocultado siempre las cifras de ventas, muy por debajo de nuestros vecinos galos. Aquí arrastramos aún el lastre de 40 años de represión y atraso gracias al general… Es preciso además romper una lanza a favor de Josep María Berenguer que, gracias a las estupendas ventas del Kiss Comix en su primera década de vida, publicó maravillas claramente minoritarias. Para mí ahí está la solución, que ya descubrió el maestro Coppola: ganar dinero con trabajos de encargo para luego hacer la película de sus sueños.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Post Navigation