La protectora

En días como éstos, con la que está cayendo con la dichosa crisis, no puedo evitar acordarme continuamente de El perfil requerido, una historieta corta de Keko incluida en esa genialidad que es La casa del muerto, en la que el dibujante retrataba con escalpelo filoso la silueta del “político perfecto”. Era una más de las muchas historietas que conformaban un tebeo que provocaba un espanto profundo, abisal, firmado por un autor ya especializado en andar por el filo de la navaja para asomarse al precipicio de las miserias humanas, plasmándolas a modo de reflexiones inquietantes más próximas al género de terror que al ensayo social. Y es que Keko Godoy, madrileño que muchos recordarán por aquellos primeros pasos de contrastado blanco y negro en el Madriz, ha ido perfeccionando la angustiosa habilidad de desnudar con sus dibujos la psique humana, dejando expuesta una pesadilla ponzoñosa, que tumba cualquier discurso de hipocresía individual o colectiva. Como en aquella película de Carpenter, las historietas de Keko son unas gafas que permiten ver la realidad que oculta la atmósfera de neones coloridos y brillantes que nos rodea, hurgando en nuestra materia gris para activar unas neuronas anestesiadas por el incesante bombardeo mediático. No hay más que recordar esa visión escalofriante de la feliz iconografía de los cincuenta que se marcó el dibujante en 4 botas o las píldoras de hiriente sentido común que ha lanzado en los Almanaques dirigidos por Micharmut.
Poco a poco, Keko ha ido creando con su obra un catálogo de terrores cotidianos, de los miedos que intentamos olvidar maquillados con aroma de McDonalds e iluminación catódica. Un paseo involuntario por un género que pedía a gritos que, por fin, se lanzara directamente a sus brazos. Sin ambages ni intermediarios: si Keko es capaz de erizar hasta vellos que no sabíamos que existían con su retrato de la realidad, ¿por qué no zambullirse a consciencia en terror, en ese género clásico entre los clásicos?
La respuesta tiene nombre La protectora. Y apellidos: Henry James. Nada en Keko es fácil. Su obra es un reto a la inteligencia del lector porque para él mismo es un desafío. Lidiar con el terror no podía ser menos y se pone el listón a una altura estratosférica: continuar a Henry James. Tomar una de las narraciones de terror que más fascinación ha provocado, Otra vuelta de tuerca, y darle una nueva lectura a partir de dónde lo dejó el que es considerado como uno de los escritores más importantes de la historia (Harold Bloom dixit). Una nueva vuelta de tuerca.
Tras los terribles sucesos que desembocaron en la muerte de Miles, la pequeña Flora vuelve junto a la Sra. Grose con su tío, el señor de Bly. Punto de partida para que Keko teja una compleja y opresiva red alrededor de la historia original, que mantiene intacto el juego de ambigüedades de James, pero que ahonda en las razones de la locura que ocurrió en aquella casa. De repente, la enajenación de la institutriz comienza a ser sólo un pequeño resquicio por el que escapar de un entorno insano, en el que iremos descubriendo que aquellas perversiones insinuadas de Quint y la anterior institutriz no son más que una parte del verdadero terror, el de mirarse al espejo de un degeneración asumida como única libertad frente a la imagen que el mundo ha creado de sí mismo.

Keko afina su trazo para dotar a sus viñetas de una atmósfera asfixiante, jugando con imágenes de realidad fotográfica, pero manipuladas a modo de grabados de época hasta conseguir una sensación de irrealidad indefinible. El inmaculado blanco y negro se ensucia de tramas grises de naturaleza orgánica, imprevista y visceral, consiguiendo que una extraña sensación de impudicia se extienda por toda la obra. Composiciones que obligan al lector a detenerse, a tocar la ruptura de las líneas para sentir como se quiebra la razón. Páginas que enfocan su atención a las miradas, a ojos ausentes, a miradas soslayadas, a miradas discretas, a miradas perturbadas y, sobre todo, a ojos que desafían al lector directamente, mirándole sin pestañear trasladando una desazón perturbadora. Llevando la lectura por las cloacas del ser humano para sentir su hedor y sentir miedo, pánico por la verdadera naturaleza de lo que somos.
La obra de James ha tenido muchas adaptaciones, más o menos literales (en el cine, desde Frankenheimer a Amenábar, pasando por la estupendísima versión de Clayton o la curiosa de Eloy de la Iglesia, en la literatura en incluso en el cómic, como la poco conocida versión de Crepax), pero pocas veces han conseguido trasladar esa sensación indescriptible de angustia y desasosiego que transmitía James, de espiral hacia una locura desconocida.
Keko lo consigue.
Ahí es nada, oigan, ahí es nada. (4+)

23 Comentarios en “La protectora

  1. La Protectora en La Cárcel de Papel

  2. Obra maestra absoluta, si no fuera por esa página en la que el personaje barbudo juega con los bocadillos, en un pueril juego metalingüístico, totalmente prescindible y que no añade sino resta intensidad al conjunto. Keko está (debería estar) por encima de estos malabarismos metalingüísticos infantiles. Para metalenguajes bien aplicados ya está "4 botas", una de sus dos obras maestras; la otra, obviamente, es "La casa del muerto". "La protectora" podría haber sido la tercera.
    En cualquier caso, la edición de cualquier obra de este autor, desde las ya lejanas "La isla de los Perros" o "Voraz", es un acontecimiento con mayúsculas.

    • lacarceldepapel on 21 septiembre 2011 at 18:15 said:

      Es posible que esa página rompa el esquema de la obra, pero tiene sentido en el discurso, es un ruptura que marca el eje discursivo, en cierta medida…

  3. Lo siento, pero no. Tu argumento me parece titubeante ("es posible…", "en cierta medida…"). En este sentido (recurso al metalenguaje) hay otra página que me parece mejor resuelta: aquella en que ese mismo personaje acaba siendo tapado/anulado por el bocadillo, sobre todo por esas enigmáticas palabras que termina pronunciando: "Llegó la hora de abrir bien los ojos y cerrar la boca". Esa frase sí me parece un punto de inflexión en el discurso de la obra.
    En cualquier caso, "La protectora" era la oportunidad para que Keko hiciera lo que sólo los muy grandes (en cine, en novela, en tebeos…) pueden hacer marcando la diferencia: una obra de género; pura y simplemente, una obra de género, en la que los hipercodificados estilemas no impidan la libertad y la subversión creativa, pero sin salirse del tablero de juego: ahí está el reto.

    • lacarceldepapel on 21 septiembre 2011 at 21:06 said:

      Admito el titubeo, pero es forma de hablar. Admito que no es original en su planteamiento, pero creo que precisamente por su excepcionalidad dentro de la obra, tiene sentido. Fíjate que es el único momento donde rompe consciente y radicalmente el esquema clásico del género, marcado a fuego, como bien dices, sin salirse del tablero de juego…excepto en ese momento. Una página que está enmaracada en un discurso que, aparentemente, está fuera de la continuidad de la narración pero que define un discurso ideológico. Puedo aceptar, sí, que es demasiado explícito y que su resolución es sencilla comparada con el resto, pero no creo que sea prescindible: es el ancla con toda la obra anterior de Keko, con una línea argumental extraordinariamente coherente desde hace años…
      Creo, claro, que las verdades no siempre existen… :)

    • Irrumpo sólo para corregirle una cosa, luque: la frase del personaje barbudo que usted cita está precisamente en la última viñeta de esa "página metalingüística" que no le ha gustado, y no en la otra, según su opinión, mejor resuelta. Aprovecho para darles las gracias por su interés, especialmente a don Álvaro por su generosa reseña, y saludarles cordialmente.

  4. No olviden "Perros y pistolas" que es posiblemente el que inauguró su estilo actual. Keko hoy es un absoluto TITÁN del cómic.

  5. Pere Joan on 22 septiembre 2011 at 15:48 said:

    A mi Keko me da mucha envidia! Si no fuera tan lento, como otro a quien conozco bien, arrasaría. Es la precisión de forma y fondo. Lo lees y lo relees y gana cada vez y encuentras sentidos nuevos. Aún no he visto La Protectora pero me precipito a comprarlo ahora mismo.

    • Si es usted el Pere Joan que yo me supongo, la envidia me la a usted a mí, bribón, que se hace una remontada fluvial como si fuera un Lope de Aguirre o un Orellana y vive para contarlo y dibujarlo.

  6. Keko: primero, me siento honrado por que mis palabras hayan merecido tu atención y me permitan hablar de su obra con quien considero uno de los mejores autores actuales (y no hablo sólo de autores españoles, y no hablo sólo de tebeos); segundo, sé perfectamente en qué momento dice el personaje en cuestión las palabras que cito (he releído "La Protectora" varias veces), simplemente digo que es la conclusión del monólogo que empieza en la otra página (para entendernos, la que me parece mejor resuelta); una última puntualización: no es que no me haya gustado la página en cuestión: es que me parece fácil en un autor tan riguroso en sus soluciones narrativas como tú.

    Álvaro: no creo que las apariciones del hombre barbudo y sus acólitos estén fuera de la continuidad narrativa de la obra (ya sé que lo matizas con un "aparentemente"), sino que me parecen uno de los grandes (muchos) aciertos de la obra: señalar un vínculo (casi contranatura) inteligentemente sutil y perverso que une a Henry James y el Marqués de Sade.

    • lacarceldepapel on 22 septiembre 2011 at 18:55 said:

      Luque: ene efecto esa relación Sade/James es brillante, pero creo que, precisamente, aparece de forma ajena al escenario anterior, que auqnue se va insinuando durante todo el proceso narrativo, en esa página adquiere forma aparte y definida…

    • Me alegra pues que sepa perfectamente dónde va la frase de marras aunque, sinceramente, leyendo y releyendo su comentario no me quedaba nada claro. En cuanto a lo fácil de mis soluciones narrativas en ese caso… fácil…fácil…a mí nada me resulta fácil en esto de hacer tebeos. Le admito "chusco", "simple", "torpe" pero fácil, ojalá. :-D
      Y no dude de que honor de tener lectores, y si encima son buenos lectores, siempre será mi bandera.
      Saludos.

      • Me ha gustado mucho La protectora. Sin embargo noto que el personaje de Flora se mueve por la historia como un fantasma… y los fantasmas como espectros. Ja, ja. No, pero si en OTRA VUELTA DE TUERCA dabán miedo los niños (o quizás esa institutriz paranoica, depende de la lectura) aquí Flora se lleva la palma. Supongo que el final no es cerrado y, sin querer desvelar nada, la niña insistirá de nuevo hasta conseguir su objetivo.

        Por cierto, de Keko me quedo con esa maravilla inigualable que es TANTE JU, una de las mejores historias cortas que he leido jamás y que sólo puede entenderse en el medio que es la historieta, con total aprovechamiento de sus recursos.

        La pena, como dice Pere Joan, es que es muy lento.

      • ¡Ah… las palabras, qué complejas y traicioneras…! En efecto, el término "fácil" no lo empleo en el sentido literal. Si tengo que elegir entre las opciones que me ofreces, me quedo (no muy convencido) con "simple": pero jamás se me ocurriría utilizar los términos "chusco" o "torpe" para hablar de cualquiera de las viñetas de cualquiera de tus tebeos.
        (Perdone que insista en tutearle, pero cada vez me cuesta más utilizar el "usted": debe ser cosa de la edad…)

        Saludos y gracias por hacer tebeos.

        (Y tómese el tiempo que necesite entre uno y otro: los buenos lectores se lo agradeceremos. (¡Qué curioso: sólo me sale el "usted" entre paréntesis!))

  7. Pere… que más dá que sea lento, si el resultado es cojonudo. Parece mentira que reproches lentitud a Keko titulándose el nuevo cómic que preparas: EL APRENDIZAJE DE LA LENTITUD!!!
    Un abrazo desde Galicia,
    Kiko da Silva.

  8. Kiko, creo que Pere Joan se refiere a si mismo cuando dice "lento como otro a quien conozco bien". Sí, Keko es lento pero sus resultados lo justifican con creces. Nada de lo que he visto de este hombre es malo, todo es interesante como mínimo (Bob Deler y lo de El amor duele, junto a Ramón de España) y algunas obras son apabullantes. A mí me gusta mucho Livingstone contra Fumake, aunque el guión es de Mique Beltran. Perros y pistolas tiene historias increibles. La casa del muerto, 4 botas, Tante Ju y La protectora me parecen obras maestras absolutas.

    • Pere Joan on 24 septiembre 2011 at 10:16 said:

      Exacto. se trata de un autoreproche irónico a Keko, al que , por supuesto, le exijo, cariñosamente, más producción de esa tan buena. Faltaria más… todos queremos más! salud y ebhorabuena, Keko.

      • Está claro, Pere, que algunos no somos precisamente haces de neutrinos con el lapicero, pero tampoco hay que pasar por alto el hecho de que dedicarse a tiempo completo a las viñetas y mantener cierta regularidad de publicación, es en este país poco compatible con ciertas actividades tales como comer, pagar las facturas o cambiar de gafas de pasta de vez en cuando. Se publica lo que se puede. Y gracias.
        Un saludo y suerte.

  9. Si, si, ya lo había intuído que Pere se refería a sí mismo. Me parecía simpático el título del nuevo cómic de Pere y su comentario ;)
    Lo que demuestra que lo bueno se tiene que hace esperar. Y más en este momento en que la vorágine de la inmediatz tecnológica provoque que se valore más la velocidad que la calidad.
    Yo soy más partidario de la segunda opción. Ya lo dice el dicho: vísteme despacio, que tengo prisa.
    Saludetes, Kiko.

  10. jeremias ariel on 26 septiembre 2011 at 22:14 said:

    KEKO es un genio
    Ojala pueda comprar la protectora antes del fin del mundo.

    Pero escribo por otra cosa, sepan disculpar, Alvaro… como es eso de Crepax adaptando a Henry James!!!!!!!! POR DIOS; LO QUIERO YA, lo necesito…… ACABO DE OBESIONARME.

    No sabes si se pude conseguir en la red??? en los ultimos meses me dedique a bajar todo cuanto encontre de Guido Crepax en cualquier idioma, tal es la pasion que me despierta… y e estudiado articulos, y reseñas, tratando de completar su obra… y nunca leì sobre esta adaptacion.

    Y me fascina Henry James, es uno de mis preferidos y, bueno, HELP ME!!!

    Te lo voy a agradecer infinitamente.

    Saludos

  11. jeremias ariel on 26 septiembre 2011 at 22:22 said:

    es The Turn of The Screw… si ya la tengo, no la leì, no me di cuenta que era de Henry James… disculpen mi momento de alarma… es la pasion que me hace perder la compostura con semajentes artistas.

    saludos

  12. José A.Cartán on 4 octubre 2011 at 20:14 said:

    "Subo" el tema únicamente para decir que hoy me he acercado, por vez primera, a la obra de Keko y he leído "4 botas". Sin miedo a equivocarme diré que ha sido una de las mejores obras que he podido leer durante este año, a pesar de no ser ésta una novedad como aquel que dice.

    En resumen, una auténtica obra maestra, sin ningún tipo de paliativos. No sé si Keko leerá mi mensaje, pero la viñeta en la página 40 en la que la mirada del "villano" se convierte casi en un cuadro expresionista a través del vaso del protagonista es Memorable.

    Gracias, de verdad, por hacernos partícipes de una genialidad como ésta. Ansioso estoy de leer "La protectora" tras el acontecimiento comiquero de esta tarde.

  13. Hola a todos, es la primera vez que escribo por aquí, pero la ocasión lo merece. Después de leer tan buena critica, me hice con el libro de James y el comic de Keko, y ha sido una gran sorpresa doble. La primera por descubrir a un gran escritor desconocido hasta ahora para mi, y la segunda porque he podido unir mis dos pasiones, comics y libros en una misma historia. Porque para mi Keko consigue que no notes ninguna diferencia entre el paso del libro al comic, y que todo resulte igual de homogéneo. Ademas, que el libro de James se presta a eso, debido a su final tan abierto. En resumen, me ha encantado!!!.

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