Repaso al 2011 (I): Lo mejor

Año de pocas lecturas. Los compromisos de trabajo y familiares han bajado espectacularmente el nivel de lecturas de otros años, pero la sensación que saco de este 2011 es que la cosecha ha sido muy buena. Quizás sin ninguna obra que causara sensación o sorprendiera como en su día hizo El arte de volar, por ejemplo, pero con un nivel medio altísimo, empujado por una fiebre reeditora y de recuperación de clásicos que hace muy, muy difícil cualquier selección. La inclusión de clásicos que permanecían inéditos en castellano es, además un problema: ¿los incluyo en la lista principal? La verdad es que, por un lado, es injusto que las novedades tengan que competir con obras de calidad sobradamente contrastada pero, por otra parte, si el criterio es de “novedad”, estos clásicos lo cumplen a rajatabla… Le he estado dando vueltas al tema y no he encontrado más que una solución: hacer trampa. Me explico: haré las dos listas de siempre, la de novedades y reediciones, pero incluiré una tercera lista de obras “fuera de concurso” que, a mi entender, representan la santísima trinidad de lo mejor publicado este año 2011 pasado.
Así que, sin más rodeos, los tres mejores tebeos que he leído este año, pero que por diferentes razones no deben competir con el resto, son:


Frank, de Jim Woodring (Fulgencio Pimentel)
El fue malo con ella, de Milton Gross (Manuel Caldas)
Binky Brown encuentra a la Virgen María, de Justin Green (La Cúpula)
Tres obras maestras, con una influencia increíble en algunos casos, que excede por completo la ambición de cualquier posible reseña.

Y ahora ya sí, sin estos tres pesos pesados, la lista de mis 20 tebeos del año 2011:

1. La protectora, de Keko (Edicions de Ponent)
2. 5000 km por segundo, de Manuel Fior (sins entido)
3. Nocilla experience, de Pere Joan (Alfaguara)
4. Iglesia y estado, de Dave Sim (Ponent Mon)
5. Penny century/El fantasma de Hoppers, de Jaime Hernández (La Cúpula)
6. El pequeño Christian, de Blutch (Norma)
7. Polina, de Bastien Vivés (Diábolo)
8. Fagocitosis, de Marcos Prior y Danide (Glénat)
9. Dear Patagonia, de Jorge González (sins entido)
10. Historias del barrio, de Bartolomé Seguí y Gabi Beltrán (Astiberri/Dolmen)
11. Aventuras de un oficinista japonés, de José Domingo (Bang)
12. Flujo, de Dave Cooper (La Cúpula)
13. Pagando por ello, de Chester Brown (La Cúpula)
14. Los años dulces, de Jiro Taniguchi (Ponent Mon)
15. Un adios especial, de Joyce Farmer (Astiberri)
16. Un lugar equivocado, de Bretch Evens (sins entido)
17. Almanaque comestible, de VV.AA (Edicions de Ponent)
18. RIP, de Felipe Almendros (Random House)
19. Memorias de un hombre en pijama, de Paco Roca (Astiberri)
20. Columna de Manel Fontdevila en Público

Pero el año, como decía, ha sido extraordinario. A las anteriores hay que añadir un largo listado de obras que podrían estar perfectamente entre esas veinte elegidas, como los prometedores debuts de jóvenes autores españoles: Cárcel de amor, de Sergi Puyol (Apa Apa Cómics), Sangre de mi sangre, de Lola Lorente o La muchacha salvaje, de Mireia Pérez auguran cosas muy, muy buenas. Y ojo que la lista de obras destacables de autores españoles  es muy amplia: ahí han estado Autobiografía no autorizada III, de Nacho Casanova (Diábolo), Hágase el caos, de Felipe Hernández Cava y Bartolomé Seguí (Norma), El héroe, de David Rubín (Astiberri), Los dientes de la eternidad, de Jorge García y Gustavo Rico (Edicions de Ponent), Españistán, de Aleix Saló (Glénat), El coche de Intisar, de Pedro Riera y Nacho Casanova (Glénat), La bella huida de Hedoi Etxarte y Alain M. Urrutia (Alberdania),  o el Sin título (2008-2011) de Rayco Pulido (Edicions de Ponent). Pero tampoco ha estado nada mal lo que nos venía de fuera: muy destacables han sido los valores seguros de Scalped, de Jason Aaron y R. Guera (Planeta DeAgostini) y Los muertos vivientes de Kirkman y Adlard (Planeta DeAgostini), la nueva obra de Craig Thompson, Habibi (Astiberri), Paolo Pinocchio (dibbuks), Girls don’t cry, de Nine Antico (Glénat), Tóxico, de Charles Burns (Random House), 3 relatos, la historia secreta del hombre gigante, de Matt Kindt (Norma), Chagall en Rusia, de Joann Sfar (451), La oruga, de Maruo (Glénat), Alec, de Eddie Campbell (Astiberri), Quai d’Orsay, de Lanzac y Blain (Norma), Body world, de Dash Shaw (Apa Apa/sins entid), R97, de Christian Cailleaux y Bernard Giraudeau (dibbuks), Logicomix, de  Doxiadis, Papadimitriou y Papadatos (sins entido), El proceso Kafka, de David Z. Mairowitz y Chantal Montellier (sins entido).

Mañana, repaso a las reediciones y recuperaciones de clásicos…

19 Comentarios en “Repaso al 2011 (I): Lo mejor

  1. JUANCA on 3 enero 2012 at 23:11 said:

    REEDICIONES que siempre debieran estar en librería, dos clásicos de ahora y de siempre, 2 historias conmovedoras sobre el ser humano, la vida, el tiempo…EL FOTÓGRAFO Y BARRIO LEJANO.

  2. juan antonio morales on 4 enero 2012 at 10:34 said:

    De las listas que he visto, has sido el único en incluir el cómic "Un lugar equivocado", para mi de lo mejor del año.

  3. José A.Cartán on 4 enero 2012 at 14:10 said:

    Yo cambiaría "Los años dulces" por "Cielos radiantes". La versión comiquera de la novela de Kawakami me parece tremendamente fallida, como ya expuse en su día en otra web. En fin, yo de las novedades que he tenido el placer de degustar, me quedo con lo último de Rubín (autor que no me parecía nada hasta la lectura de este cómic), Tóxico de Burns y, por supuesto, Chester Brown.

    • Manuel on 4 enero 2012 at 15:44 said:

      José, me sorprende lo que comentas de ¨Los años dulces¨. Yo he leido la novela y me parece que Taniguchi no solo le hace justicia en su adaptación al cómic, sino que incluso la engrandece (algo así como el Padrino de Puzo y la versión de Coppola).
      Es cuestión de gustos, lo sé, pero me gustaría que comentaras lo que la convierte en una versión tan ¨fallida¨ en tu opinión. Un saludo.

      • José A.Cartán on 4 enero 2012 at 16:28 said:

        Hola, Manuel. Creo que Taniguchi se dedica a hacer un relato tremendamente regionalista, con esas innumerables ocasiones en las que deja que la gastronomía lleve el peso de la historia, las cuales no dejan de ser cargantes. No considero que la relación entre el profesor y la alumna se pueda definir precisamente de "amorosa", yo más bien diría de "amistosa". Ya sea porque ambos pertenecen a generaciones diferentes, no logro ese algo que me diga que sienten amor el uno hacia el otro. Veo compasión y un deseo de entendimiento, una especie de "comprensión al sensei", por así decirlo. Sé que en Japón las relaciones humanas no son, para nada, comparables con las de Occidente, pero el papel de la alumna no deja de resultarme increíble e impostado…
        Un saludo.

        • José A.Cartán on 4 enero 2012 at 16:29 said:

          "No logro captar ese algo", se me coló.

          • Manuel on 4 enero 2012 at 19:52 said:

            Te doy la razón en que no es una ¨clásica¨ história de amor y que incluso podría hablarse de amistad, pero esa peculiaridad para mi lo hace mas interesante.
            No me planteaba mientras leía si era realista o no, estaba inmerso en la história, como suele pasarme con Taniguchi.
            Las numerosas visitas a la taberna tienen una finalidad narrativa y en mi caso si las disfruté (hasta llegar a apetecerme un vasito de sake). Así era en la novela y así lo plasma Taniguchi en su adaptación.
            Gracias por tu opinión. Espero leer pronto ¨cielos radiantes¨, de esta he leido opiniones encontradas: para algunos excepcional, para otros obra menor…

          • José A.Cartán on 4 enero 2012 at 22:11 said:

            A pesar de no haberme gustado "Los años dulces", me gusta que Taniguchi vaya abriendo el catálogo de posibilidades dentro de su obra. Disfruto mucho más cuando se centra en relaciones paterno-filiales, "Barrio Lejano" o "El almanaque de mi padre" e incluso cuando es tremendamente contemplativo, como en "El Caminante" y creo que es un terreno en el que es difícilmente igualable. Yo consideraría "Cielos Radiantes" un rara avis dentro de la obra del nipón, la verdad. Un saludo.

          • lacarceldepapel on 5 enero 2012 at 0:56 said:

            JOsé: no te parece que Los años dulces entra dentro de esa vertiente contemplativa? Yo creo que entronca perfectamente, con esa visión distanciada de una relación tan atípica…

          • José A.Cartán on 5 enero 2012 at 14:17 said:

            Álvaro, si me resultó chocante la relación entre profesor-alumna fue porque Taniguchi, desde el principio, nos presenta una historia de carácter netamente realista, con algunas pinceladas de erotismo que nos llevan al naturalismo. No fue porque una relación así no pueda llevarse a efecto en nuestros días, claro que sí. Lo que ocurre es que si el nipón marca una senda desde el principio, ya sea por la atmósfera en la que se desenvuelve la historia, ya sea por la minuciosidad del trazo, etcétera, es para que no divague en una constante de posibles a lo largo de la obra. La digresión final con los seres mitológicos, que me recordó a Mizuki, no hace más que embarullar el producto final o, al menos, es la impresión que me dio a mí. Pero vamos, yo con Taniguchi disfruto un montón y tengo a varias de sus obras en mi Olimpo particular, de eso no hay duda. Saludos.

    • lacarceldepapel on 4 enero 2012 at 16:09 said:

      José: estuve dudando hasta el último momento si poner Cielos Radiantes, Los años dulces o incluso los dos ex-aequo en ese puesto…

  4. JUANCA on 4 enero 2012 at 20:14 said:

    Qué pasa con Taniguchi, es realmente tan importante? yo creo que sí, igual el nuevo novísimo cómic llega por el melodrama, un aspecto no cultivado des de los años 50.

  5. Miguel on 5 enero 2012 at 10:15 said:

    Muy buena lista y bien variada. He leído gran parte de ellos y quizás pondría mucho más arriba a Roca ( VIVA EL HUMOR), el toxico de burns o a Blain y quitaría el de fior que me resultó flojito. Por otra parte, coincido con la mayoría respecto a los años dulces; es un gran placer y su encanto es precisamente lo chocante de la relación, aunque no he leído la novela; y cielos radiantes también me ha gustado mucho, no desmerece a barrio lejano o el caminante. Saludos

  6. Hypocrite on 5 enero 2012 at 10:50 said:

    También está muy bien el "5 por Infinito" de Maroto, por fin recopilado:
    http://www.tebeosfera.com/obras/numeros/5_por_inf

  7. Jorge on 8 enero 2012 at 5:35 said:

    que alguien me explique de que va fagocitosis (y si alguien lo quiere se lo vendo nuevo…)

  8. Ricardo on 22 enero 2012 at 21:01 said:

    Mis favortisod ela lista: El pequeño Christian, Polina y Flujo (enamoradísimo de cualquiera de estos tres). El RIP de Felipe Almendros, pese a su indiscutible originalidad, tiene una historia que (siendo "gráfico") parece más en un "libro-de-autoayuda-gráfico" que en una "novela-gráfica".

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