Uno de los mayores placeres que uno se puede dar en el Salón del Cómic de Barcelona es darse una vuelta por la zona de fanzines. Primero, porque es el lugar más alegre de todo el salón, con gente que realmente se lo pasa bien con los tebeos. Segundo, porque entre esas publicaciones muchas veces fotocopiadas, otras editadas con cuidado casi profesional, se encuentra el futuro del tebeo. Bucear por las páginas de los fanzines es todo un ejercicio de futuro, encontrando autores nuevos que, con suerte, marcarán el mañana de esto que llamamos tebeo.
Hago un repaso a algunos de los fanzines del Salón:

Lunático llega a su tercer número y se consolida como uno de los fanzines más interesantes del panorama nacional, recogiendo testigo de otros grandes fanzines como Arruequen. La extraordinaria portada de Sequeiros da paso a una gran diversidad estilística y temática, con colaboraciones de Nicolai Troshinsky, Ken Niimura, Gerard Armegol, Alto, Brais Rodríguez, Sien, Daniel Seijas, Abraham Pérez o Alto, entre otros muchos. Edición cuidada para un fanzine de calidad, en el que la variedad, que apriori podría hacerle perder personalidad propia, se convierte en su mejor tarjeta de presentación.

También llega a su tercer número Gato Negro, un especial Héroes que recoge colaboraciones de José Antonio Ávila, Javier Soriano, Carlos Salgado, Carlos Bribián, Juan Ignacio Nicolás, Guillermo Capacés, Víctor Pascual, Sergio Monguiló e Iratí Fernández. Buenas historias, buenos dibujos (atentos a Carlos salgado y José Antonio Ávila, en dos registros muy diferenciados pero demostrando gran solidez) y una excelente coherencia interna. Un gran fanzine.

Satelite 1, días de destrucción entra en el terreno del cómic book de P. Alex con un planteamiento atrevido: una portada que homenajea claramente al Akira de Otomo y un interior que sigue fielmente el estilo de Fernando de Felipe, con una historia violenta y gamberra. Muchos problemas todavía, pero uan ambición que promete. Fanzine a seguir.

El sexto número de Rantifuso confirma lo que todos ya sabíamos: que es uno de los fanzines de compra obligada siempre. Una presenatción completamente profesional con un espíritu claro de ir dando cancha a nuevos autores, a la par que los clásicos del fanzine evolucionan a ojos vista. A destacar las colaboraciones del tándem Alberto-Budo y de Mol, excelentes.

Sin duda, una de las sorpresas más agradables del salón ha sido Adobo. Descubrimiento que debo a los amigos de Malavida, que con toda razón me lo recomendaron. Caludio Buenafuente, El otro Samu, Elenilla, Fresús, Joaquín Aldeguer, Joseba Glorieta, Kwijibo, Molg H, Nacho García, Nestor Fernández y Pablo Muñoz bordan una publicación que conjuga mala leche y calidad a partes iguales. Atentos a las historietas de MolgH, geniales, y a la delirante versión rusa recuperada del fanzine. No se lo pierdan.

El veterano El Pelailla celebra décimo número con cambio de formato, pero manteniendo intactas todas sus virtudes. Manolilli y Kaesar consiguen perfectamente lo que buscan: divertir al personal durante un rato con un humor gamberro y universal. 32 páginas que se quedan siempre cortas.

El mítico OjodePez, versión impresa de uno de los fanzines on-line más veteranos de la red, ganó con merecimiento el premio al mejor fanzine por votación popular. Su séptimo número ejemplifica perfectamente la filosofía de la publicación, que da salida a chavales jovencísimos con ilusión desbordante por hacer tebeos, junto a otros que ya van demostrando un interesante progreso. A destacar las contribuciones de NéstorF., JDan,Xusta, Péube y Roberto González.
Y, para acabar este primer repaso, no hay que olvidar nunca el Weezine, que recopila algunos de los mejores webcomics de WEE. Aunque a primera vista publicar en papel hsitorietas que están pensadas para su visualización en pantalla pueda parecer una especie de alta traición, lo cierto es que los que todavía vivimos anclados en el antiguo papel agradecemos poder echarle un vistazo más “tradicional” a series como Clickina, take over the world, El listo, made in the moon o Geek in love.