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> <channel><title>La Cárcel de Papel &#187; Mis tebeos favoritos</title> <atom:link href="http://www.lacarceldepapel.com/category/series/mis-tebeos-favoritos/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" /><link>http://www.lacarceldepapel.com</link> <description></description> <lastBuildDate>Fri, 03 Feb 2012 12:57:38 +0000</lastBuildDate> <language>en</language> <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod> <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency> <generator>http://wordpress.org/?v=3.3</generator> <item><title>Mis tebeos favoritos (XXV): Born Again, de Frank Miller y David Mazzucchelli</title><link>http://www.lacarceldepapel.com/2009/12/28/mis-tebeos-favoritos-xxv-born-again/</link> <comments>http://www.lacarceldepapel.com/2009/12/28/mis-tebeos-favoritos-xxv-born-again/#comments</comments> <pubDate>Mon, 28 Dec 2009 11:54:16 +0000</pubDate> <dc:creator>Álvaro Pons</dc:creator> <category><![CDATA[Mis tebeos favoritos]]></category> <category><![CDATA[Series]]></category> <guid
isPermaLink="false">http://www.lacarceldepapel.com/?p=12411</guid> <description><![CDATA[Con apenas unos meses de diferencia, Frank Miller produjo tres obras que estaban destinadas a cambiar completamente el género de superhéroes. Tres obras que definían un punto de inflexión decidido en su carrera y que suponían la culminación lógica de todo su trabajo anterior. Tras llegar a una serie casi olvidada como Daredevil, la utilizó [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p><img
align="left" title="born again" src="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2009/12/born-again.jpg" alt="" width="319" height="450" />Con apenas unos meses de diferencia, Frank Miller produjo tres obras que estaban destinadas a cambiar completamente el género de superhéroes. Tres obras que definían un punto de inflexión decidido en su carrera y que suponían la culminación lógica de todo su trabajo anterior. Tras llegar a una serie casi olvidada como Daredevil, la utilizó como banco de pruebas, transformando un personaje secundario en todo un ejercicio de autor donde el dibujante aprendía a la vez que experimentaba, en una evolución ascendente meteórica que  tendría un remate espléndido en <strong>Ruleta</strong>, una historieta donde Daredevil visitaba a un malherido Bullseye en el hospital. Gráfica y narrativamente grandiosa, pero todavía más interesante desde un argumento que trataba la figura del superhéroe con una madurez como pocas veces se había visto en la historieta, definiendo ya el particular interés del autor sobre el concepto de héroe y sus consecuencias. Una idea que se transformaría en obsesión y que fructificaría con lo que se podría denominar una “trilogía del héroe”, donde exploraría tres posibles caminos de análisis. En <strong>Born Again</strong>, tomaba a su personaje fetiche hasta el momento, Daredevil, para hacerle recorrer ese final del camino heroico de Joseph Campbell desde una perspectiva entroncada en el género negro. Chandler como mentor de una resurrección heroica que, además, busca orígenes y paralelismos en la mitología judeocristiana. En <strong>The Dark Knight Returns</strong> se lanza a la hipérbole total, a una definición hipertrofiada que exagera hasta el límite la figura del superhéroe para deformarla y reescribirla desde una perspectiva moderna y adulta, que es capaz de aglutinar referencias que van desde el objetivismo a la mitología heroica para lanzar al superhéroe a una nueva evolución, a trascender su propia mística pagana para humanizarlo y, paradójicamente, convertirlo en una entidad subjetiva, en una fuerza moral. Y, por último, en <strong>Batman: Año Uno</strong>, Miller da una visión canónica del mito de Batman tras matar al héroe para celebrar su resurrección. Lo humaniza y lo hace realista gracias a la labor gráfica de una Mazzucchelli espléndido, impregnado del estilo naturalista de Toth para hacer que ese mensaje de cotidianidad empape al lector, pero con la síntesis gráfica necesaria para que sea reconocible todavía como un héroe que nace del canon de Batman. Resulta paradójico, pero Miller y Mazzucchelli consiguieron la cuadratura del círculo: la renovación completa desde el respeto reverencial al canon labrado durante décadas. En el Batman de Año Uno se encuentran sintetizado tanto las versiones de Bill Finger y Dick Sprang como la de Sheldon Moldoff o la de Neal Adams y Denny O’Neil, dejando la puerta abierta para ese futuro oscuro ultraviolento que le espera en Dark Knight.</p><p
align="center"><img
src="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2009/12/ba01.jpg" alt="" title="ba01" width="250" height="334" class="alignleft size-full wp-image-12414" /> <img
src="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2009/12/ba02.jpg" alt="" title="ba02" width="250" height="330" class="alignleft size-full wp-image-12415" /></p><p>Tres obras maestras del noveno arte que, obligatoriamente, deberían estar en cualquier listado que se precie sobre la historieta. Aunque posiblemente las tres adquieren su sentido de forma global y conjunta, comienzo el periplo por <strong>Born Again</strong>, sin más ánimo categorizador que el temporal. Tras años de conocer el personaje, de narrar todas las historias posibles, Miller abordó con la ayuda de David Mazzucchelli la historia que marcaba el final y principio del personaje, una deconstrucción en sentido estricto que parte, como ya se ha comentado, del camino del héroe de Campbell para extraer todas las componentes del mito superheroico, todas las características que lo definen más allá del individuo, como una fuerza moral de la sociedad. Se apoya en dos grandes estructuras: por un lado, la del género negro, que le sirve como elemento de creación de una atmósfera, los bajos fondos, las estrategias mafiosas para la destrucción del personaje. Por otro, la religiosa, identificando la tradición judeocristiana con ese camino de resurrección que traza el héroe, desde la traición por unas monedas a la resurrección en sentido estricto, insertado en un continuo de imaginería simbólica (magistral la transición de las primeras páginas de cada cómic book, desde la posición fetal pre-nacimiento hasta la mistificación del crucificado). Sobre ellas, Miller desarrollará un potente discurso sobre el sentido del héroe que Mazzuchelli bordará con una interpretación realista y contundente, que le proporciona a Miller la libertad para analizar hasta el más mínimo recoveco del concepto, desde el fascismo inherente (enfrentándolo con inteligencia contra el símbolo patriótico por antonomasia, en una brutal crítica de la política de Reagan que comparte con Dark Knight) hasta la propia concepción industrial, proyectándolo en un discurso adulto que se aleja mucho de la tradicional consideración del género como infantil o juvenil. Es verdad que, en cierta medida, se podría achacar al <strong>Born Again</strong> de Miller y Mazzucchelli cierta irregularidad producto de un exceso de ambición a la hora de tratar tantos temas, pero no es necesaria una solidez de conjunto: cada uno de los temas es tratado con tanta genialidad que poco importa que se “haya roto el saco”, el lector se encuentra tan apabullado con el discurso de Miller que lo demás se torna secundario.<br
/> Una trinidad de obras que, siempre con la compañía de <strong>Watchmen</strong>, redefinieron por completo el género y, en extensión, la historieta del siglo XX.</p><p><strong> Ediciones en España</strong><br
/> <img
src="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2009/12/bornagainforum.jpg" alt="" title="bornagainforum" width="135" height="180" align="left" />En su día,<strong> Born Again </strong>se publicó de forma ignominiosa como complemento dentro de la colección de Spider-Man, teniendo que esperar a su posterior recopilación en formato libro en la colección <em>Obras Maestras </em>de Forum para poder disfrutar de esta obra en todo su esplendor. Por desgracia y pese a su importancia, ha sido una obra bastante olvidada por los editores: durante casi 20 años, ésta fue su única edición digna y sólo se ha podido volver a ver en un coleccionable de kiosco de Daredevil.  Aunque parece que, por fin, Panini la publicará de nuevo en formato libro en verano de 2010.</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2009/12/28/mis-tebeos-favoritos-xxv-born-again/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>33</slash:comments> </item> <item><title>Mis Tebeos Favoritos (XXIV). Watchmen, de Alan Moore y Dave Gibbons</title><link>http://www.lacarceldepapel.com/2006/08/24/mis-tebeos-favoritos-xxiv-watchmen/</link> <comments>http://www.lacarceldepapel.com/2006/08/24/mis-tebeos-favoritos-xxiv-watchmen/#comments</comments> <pubDate>Thu, 24 Aug 2006 06:40:03 +0000</pubDate> <dc:creator>Álvaro Pons</dc:creator> <category><![CDATA[General]]></category> <category><![CDATA[Mis tebeos favoritos]]></category> <category><![CDATA[Series]]></category> <guid
isPermaLink="false">http://www.lacarceldepapel.com/?p=1221</guid> <description><![CDATA[Cuando Alan Moore concibió Watchmen, es posible que ni se imaginara el impacto que tendría su obra dentro del género superheroico y el lugar que ocuparía en la historia de los tebeos a partir de ese momento. DC encargó a Alan Moore y Dave Gibbons una sencilla revisión al uso de los héroes de la [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p><img
src="/images04/1777a.jpg" align="left" hspace="4" vspace="3" />Cuando Alan Moore concibió <strong>Watchmen</strong>, es posible que ni se imaginara el impacto que tendría su obra dentro del género superheroico y el lugar que ocuparía en la historia de los tebeos a partir de ese momento. DC encargó a Alan Moore y Dave Gibbons una sencilla revisión al uso de los héroes de la Charlton, una editorial clásica absorbida años antes y con un potencial de personajes con los que no se sabía muy bien qué hacer. Poco podía esperar DC que su encargo se transformase en una reflexión profunda y magistral sobre el sentido del héroe en la sociedad de los 80, que iba mucho más allá de lo que hasta el momento se había abordado en el tebeo de género, trascendiendo al propio medio. Es verdad que se había intentado antes, trastocando y pervirtiendo el concepto de héroe, pero todos esos escarceos previos no se atrevieron a golpear directamente los cimientos de la definición misma del superhéroe. En el fondo, todos las historias que hasta el momento cuestionaban a los héroes no dejaban de ser adaptaciones a los nuevos tiempos, plataformas desde las que relanzarlos con más fuerza si cabe. Podían cuestionar su bondad, es cierto, pero se reafirmaba unas páginas después, evitando entrar directamente en la personalidad del personaje.<br
/> Pero Moore se atrevió y dotó a sus personajes de personalidades complejas y ambiguas, poliédricas&#8230; humanas, que expresaban sus incoherencias y sus debilidades. Los héroes dejaban de ser los exponentes del bien que la industria había construido para sumergirse dentro de la realidad, ensuciándose, contaminándose con la envidia, la ambición, la lujuria, la ira&#8230; Los pecados capitales entraban con facilidad en este campo de bondades e ingenuidades, donde parecía que la honestidad y una sonrisa perenne de anuncio de dentífrico era la única definición posible de los personajes. Se quedaban ahí, no era necesario expulsarlos después porque no existía catarsis colectiva, eran seres humanos a los que se les ponía en situaciones extremas, ante las que reaccionaban con humanidad, no con la esperada postura del superhéroe.</p><p
align="center"><img
src="http://www.lacarceldepapel.com/images04/1777b.jpg" /></p><p>Ya con eso, Moore habría creado un gran tebeo. Pero hizo más, mucho más. Porque la verdadera grandeza de <strong>Watchmen </strong>trasciende su argumento, está en el impresionante edificio formal que construyó para su desarrollo.<br
/> Con el tiempo y muchas, quizás demasiadas lecturas, cada vez tengo más claro que quizás <strong>Watchmen </strong>no sea un tebeo sobre el superhéroe, como nos quiere hacer creer, sino una declaración sobre las posibilidades de la historieta como género narrativo. A partir de una asfixiante estructura compositiva de 9 viñetas por página, en disposición de 3&#215;3, Moore exploró los recursos de la historieta como nunca antes se había hecho, demostrando que la narrativa es mucho más que una simple composición de página. Jugó con el ritmo y con el tiempo, movió los personajes como nadie, desarrolló tramas paralelas y  mezcló diferentes formas narrativas, desde el cuento clásico o el pulp, la novela por entregas, hasta el periodismo&#8230; pero, sobre todo, demostró que es posible enganchar al lector y llevarle por donde se quiera dentro de la narración. No fueron necesarias imponentes splash-pages o hermosas pin-ups, sólo una historia cronometrada a la millonésima de segundo, en la que los elementos se engrasaban a través de un ritmo perfecto y en la que nada de lo que viese el lector estaba improvisado. Todo un monumento al arte secuencial que no hubiera sido posible sin la presencia del dibujante Dave Gibbons, que supo desde la primera viñeta plegarse a las exigencias del guionista e interpretar sus direcciones con magistralidad.<br
/> Sólo hay un pero en este discurso, una pequeña mancha negra en el análisis que me impide colocar a <strong>Watchmen </strong>más alto en mi escalafón personal. Con cada nueva lectura de la obra, es más evidente que me quedo enganchado y maravillado de la brillantez formal. Ya sea leído en castellano o en inglés, me subyugan la estructura palindrómica de algunos episodios (una constante en la obra, con el icono de las manchas de Rorschah omnipresente), en el genial uso de los flashbacks, en el prodigioso sincronizado del episodio en Marte, el detallismo en los puntos más nimios de la puesta en escena&#8230; pero me olvido de la historia. Termino dejando de lado el argumento y me fijo en el continente olvidando el contenido, como si al entrar en un museo dejásemos de mirar las pinturas para sólo admirar el edificio que las alberga. Aisladamente, cada episodio funciona perfectamente, su reflexión es inigualable y es una provocación para el intelecto&#8230; Pero, en su conjunto, la historia final que quiere contar, es ingenua y simple. Es un contraste que hace que siempre que se hable de <strong>Watchmen </strong>se admire su estructura, episodios aislados&#8230; pero nunca he visto a nadie que me destaque la historia que está contando. Es más, en la mayoría de los casos, mucha gente ni recuerda cuál es la historia real que sea ha contado.<br
/> Esta sensación es la que me lleva a plantear, como ya comentaba, que creo que estamos ante un análisis sobre las posibilidades narrativas del medio escondido tras una reflexión sobre el superhéroe.<br
/> <img
src="/images04/1777c.jpg" align="left" hspace="4" vspace="3" />Es quizás su gran talón de Aquiles, ese &#8220;pero&#8221; que hace que no estemos ante una de las cinco o seis obras más grandes de todos los tiempos,  pero que no resta ni un ápice de un magistralidad, por supuesto. Al igual que en otras obras clásicas, donde el argumento queda superado por las innovaciones formales que supusieron, la obra de Moore y Gibbons es una piedra miliar en la historia del tebeo. Es verdad que no inventa recursos y no aporta innovaciones, pero demuestra que los recursos existentes se pueden componer para obtener cualquier grado de complejidad narrativa. Que la historieta puede acceder a los niveles de madurez narrativa de cualquier otro medio.<br
/> Pero independientemente de esta apreciación personal, es evidente el impresionante efecto que esta obra causó y sigue causando en el género de superhéroes, que tuvo claramente un antes y un después de <strong>Watchmen</strong>. Demostró claramente que es un género más, con el que se pueden hacer obras tan válidas como con cualquier otro, sin ningún tipo de acomplejamientos ni minusvaloraciones. Moore parte de la veneración y el profundo conocimiento de los héroes de la Golden Age (demostrada amplia y profusamente en su obra posterior) para deconstruirlos con precisión de cirujano pero, paradójicamente, abrió la veda de &#8220;héroes oscuros&#8221; (junto con el Dark Knight de Miller) en los que sólo se había captado la superficialidad de la reflexión de Moore, autores que se quedaron en la infantil percepción de la ultraviolencia como sinónimo de adulto, creando una extensa caterva de héroes sin personalidad y vacuos.  Personalmente, sigo pensando que Moore cerró la puerta tras de sí, dejando el nivel tan alto que hace casi imposible entrar en el camino que abrió sin caer en las comparaciones.</p><p><strong>Ediciones en España</strong><br
/> <img
src="/images04/1777d.jpg" align="left" hspace="4" vspace="3" /><strong>Watchmen </strong>ha conocido muchas ediciones en España, comenzando por la de Zinco, en 12 comic-books siguiendo la edición original americana. Esta edición fue después retapada. Posteriormente, Glenat llegó a editar en formato álbum europeo dos álbumes que recogían los cuatro primeros comic-books (con una traducción bastante espantosa, todo sea dicho). Norma editó finalmente un lujoso volumen que recopilaba toda la obra, en una cuidada edición con lo que hubiera sido una excelente traducción de no ser por un desgraciado y único error que hacía perder parte del sentido de la historia. Planeta DeAgostini ha anunciado ya que editará en España la lujosísima edición ABSOLUTE WATCHMEN, que recientemente editó DC en los USA.</p><p><strong>Enlaces</strong><br
/> - <a
href="http://www.stahl.bau.tu-bs.de/~hildeb/watchmen/">Watchmen anotado</a> (en inglés)<br
/> - <a
href="http://www.bibliopolis.org/umbrales/umbr0007.htm">Artículo de Rafa Marín</a><br
/> - <a
href="http://www.alanmoorefansite.com/">Alan Moore Fan Site</a><br
/> - <a
href="http://www.yeray-muaddib.com/watchmen/">Artículo de Yeray Muad&#8217;Dib</a><br
/> - Sí, <a
href="http://jotacedt.blogspot.com/2006/05/nada-es-sagrado.html">Jotace lo hizo&#8230;</a></p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2006/08/24/mis-tebeos-favoritos-xxiv-watchmen/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>74</slash:comments> </item> <item><title>Mis tebeos favoritos XXIII: Los pasajeros del viento, de Bourgeon</title><link>http://www.lacarceldepapel.com/2006/04/02/mis-tebeos-favoritos-xxiii-los-pasajeros-del-viento/</link> <comments>http://www.lacarceldepapel.com/2006/04/02/mis-tebeos-favoritos-xxiii-los-pasajeros-del-viento/#comments</comments> <pubDate>Sun, 02 Apr 2006 17:55:11 +0000</pubDate> <dc:creator>Álvaro Pons</dc:creator> <category><![CDATA[Mis tebeos favoritos]]></category> <category><![CDATA[Series]]></category> <guid
isPermaLink="false">http://www.lacarceldepapel.com/?p=754</guid> <description><![CDATA[Los pasajeros del viento, de François Bourgeon, cuenta las aventuras de la joven Isabel de Mamaye, una joven deslenguada y atrevida que embarca de incógnito en un buque de la armada francesa a finales del s. XVIII, acompañando a su señora, la también jovencita Inés. En sus excursiones por el barco, disfrazada de hombre, conoce [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p><img
src="/images03/1492a.jpg" align="left" border="1" hspace="3" vspace="3" /><strong>Los pasajeros del viento</strong>, de François Bourgeon, cuenta las aventuras de la joven Isabel de Mamaye, una joven deslenguada y atrevida que embarca de incógnito en un buque de la armada francesa a finales del s. XVIII, acompañando a su señora, la también jovencita Inés. En sus excursiones por el barco, disfrazada de hombre, conoce al marino Höel y al cirujano Saint Quentin, con los que comenzará una larga aventura que la llevará a través de los mares hasta África, enfrentándose tanto a los ingleses como a los mercaderes de esclavos.<br
/> Un argumento ya de por sí apasionante, pero que Bourgeon sabe dirigir con acierto para construir todo un tratado sobre las relaciones humanas y, sobre todo, un bellísimo canto a la libertad. La joven Isa, apenas una adolescente, crecerá enfrentándose a una sociedad que no entiende su necesidad de independencia y libertad. Poco a poco, se irá encontrando en su camino con todos los extremos del ser humano, desde la bondad de los que ayudan por nada a los negreros que traficaban con indígenas, reduciéndolos a meros productos de compra y venta. A través de unos diálogos magistrales, Bourgeon consigue que el lector reflexione sobre la condición humana, evitando caer en el panfletarismo o lo maniqueo, mostrando siempre las dos caras de la misma moneda y poniendo al ser humano en ese ámbito de lo ambiguo, capaz de dar lo mejor y lo peor.<br
/> <img
src="/images03/1492b.jpg" align="right" border="1" hspace="3" vspace="3" />Todo ello enmarcado en el tránsito por una de las épocas más revueltas de la historia europea, la segunda mitad del s. XVIII, un periodo tremendamente sugerente en el que el reino de España perdía su hegemonía como potencia mundial para ser sustituida por Francia y Gran Bretaña en la expansión colonialista, en el que las intrigas por el poder estaban a la orden del día y tienen su reflejo en la obra.<br
/> Bourgeon, un desconocido hasta el momento, consiguió un éxito mundial gracias a la inusitada combinación de un gran argumento, un excelente pulso narrativo y un gran dibujo. Pero si, personalmente, tuviese que destacar algo de esta obra me quedaría con la impresionante definición de personajes. Cada uno de los actores de esta representación en cinco actos tiene una personalidad arrebatadora, aplastante. Son personajes de carne y hueso que viven, respiran, sienten y se alegran, que pugnan por salir de los límites de la viñeta con su explosiva vitalidad. Mary, Auan, Inés, Höel y, sobre todo Isa, la hermosa, desvergonzada e inteligente Isa, que defiende ante una sociedad exacerbadamente machista su condición de mujer y, sobre todo, de ser humano que reivindica su libertad. A lo largo de toda su aventura, Isa es impelida por esa libertad innata que la lleva a defender con uñas y dientes lo que cree justo, unos principios de igualdad y libertad que impregnan toda la obra y que nos arrastran tras ella. Es muy difícil, sino imposible, leer esta obra y no caer prendado de la naturalidad y vitalidad de Isa, que contagia su entusiasmo y nos enamora casi sin remedio.<br
/> Una obra magistral</p><p><strong>Ediciones en España</strong><br
/> <img
src="/images03/1492d.jpg" align="left" border="1" hspace="3" vspace="3" /><strong>Los pasajeros del viento </strong>fue inicialmente publicado por Nueva Frontera en su colección VERTIGO, en los números 1, 3 y 5. Posteriormente, el cuarto álbum se serializó en la efímera TOTEM Aventuras y Viajes. Para leer la conclusión de la historia tuvimos que esperar hasta que Norma se hiciese con los derechos de la serie, que se publicaría en la Colección CIMOC Extra Color (CEC) en los números 24 y 27 y que se complementaría posteriormente en los CEC 44, 49 y 51.</p><p>- Los pasajeros del Viento 1. Isa. CEC 44<br
/> - Los pasajeros del Viento 2. Höel. CEC 49<br
/> - Los pasajeros del Viento 3. La mercancía de Judah. CEC 51<br
/> - Los pasajeros del Viento 4. La hora de la serpiente. CEC 24<br
/> - Los pasajeros del Viento 5. Mercado de esclavos. CEC 27</p><p>Desde hace tiempo se viene comentando una posible edición integral de esta obra por parte de Norma editorial, pero no se tiene todavía confirmación oficial de la misma.</p><p><strong>Enlaces</strong><br
/> <a
href="http://fr.wikipedia.org/wiki/Passagers_du_vent">Entrada en la wikipedia</a><br
/> <a
href="http://bd.casterman.com/bio/BourgeonFr/">Casterman</a><br
/> Como curiosidad, esta obra dio lugar a un juego de ordenador, una aventura conversacional en el año 1986. Se puede obtener como &#8220;abandonwarez&#8221; por ejemplo <a
href="http://www.abandonware-france.org/ltf-jeu.php3?id=540">aquí</a>.</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2006/04/02/mis-tebeos-favoritos-xxiii-los-pasajeros-del-viento/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>22</slash:comments> </item> <item><title>Mis tebeos favoritos XXII: Valérian, de Christin y Meziéres</title><link>http://www.lacarceldepapel.com/2005/10/24/mis-tebeos-favoritos-xxii/</link> <comments>http://www.lacarceldepapel.com/2005/10/24/mis-tebeos-favoritos-xxii/#comments</comments> <pubDate>Mon, 24 Oct 2005 15:18:53 +0000</pubDate> <dc:creator>Álvaro Pons</dc:creator> <category><![CDATA[Mis tebeos favoritos]]></category> <guid
isPermaLink="false">http://www.lacarceldepapel.com/?p=205</guid> <description><![CDATA[Existe una cierta tendencia al desprecio de los géneros clásicos: la ciencia-ficción, el terror, el western&#8230; parecen a ojos de muchos una suerte de &#8220;rebaja&#8221; intelectual, de desidia por parte del autor a afrontar caminos propios. Gran error, sin duda, porque ya he comentado alguna vez que los géneros no son sino grandes estructuras formales [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Existe una cierta tendencia al desprecio de los géneros clásicos: la ciencia-ficción, el terror, el western&#8230; parecen a ojos de muchos una suerte de &#8220;rebaja&#8221; intelectual, de desidia por parte del autor a afrontar caminos propios. Gran error, sin duda, porque ya he comentado alguna vez que los géneros no son sino grandes estructuras formales que proporcionan a los autores un punto de apoyo para contar sus historias. Es verdad que a menudo se da la tendencia a hacer género vacuo, sin relleno, género por el género, una especie de cascarón sin vida que es lo que realmente daña su consideración, pero, por fortuna, existen muchos ejemplos donde el uso del género es perfecto y da lugar a obras de calidad insuperable, como <strong>Valerian, agente espacio-temporal</strong> de Mezieres y Christin.<br
/> <img
src="/images03/1174aa.jpg" align="left" border="1" hspace="3" vspace="2" />Cerca de su cuarenta aniversario, <strong>Valérian</strong> supone la obra cumbre de la ciencia-ficción europea en cualquier medio, desde el cine a la literatura, una obra de una importancia crucial y que, recogiendo la tradición de la literatura y cine de ciencia-ficción más clásica se ha convertido, a su vez, en un clásico que ha irradiado su influencia a toda obra de ciencia-ficción posterior incluyendo, por supuesto, la decisiva y nunca reconocida influencia sobre Star Wars.<br
/> Cuando Christin y Mezieres comenzaron las andanzas de este agente espacio-temporal en las páginas de Pilote con <strong>Les Mauvais Reves </strong>(1967), todo parecía indicar que estábamos ante una serie más tan a gusto de la época, que mezclaba la ciencia-ficción con el humor sin más ambiciones que hacer pasar un buen rato a los lectores. Una apreciación correcta para este debú, pero que sería rápidamente desmentida con la aparición de la siguiente aventura &#8220;<strong>La ciudad de las aguas turbulentas</strong>&#8221; (1968), donde se empiezan a definir las constantes de la serie: por un lado, el interés de Christin para abordar un lúcido y ácido análisis sociológico de la realidad que le circunda, con la perspectiva alejada que le permite la ciencia-ficción. Por otro, la desbordante imaginación de Meziéres, que diseña para los nuevos mundos que Valerian y su compañera Laureline exploran desde la arquietectura a la biología. Una combinación que se complementa a la perfección y que permite el inicio de una las aventuras más sugerentes de la historia del cómic.<br
/> <img
src="/images03/1174bb.jpg" align="right" border="1" hspace="3" vspace="2" />Ya desde este primer momento la serie despega en un ascenso imparable de calidad. Meziéres va perfeccionando su estilo de dibujo, abandonando poco a poco la todopoderosa influencia de Jijé para conseguir una forma propia, vigorosa y de gran fuerza, de línea suelta y fresca. Y Christin, por su lado, va agudizando su pluma, afrontando historias de humanismo desbordante, que critican con inteligencia desde la corrupción política a la degradación del medio ambiente, pasando por la injusticia de las guerras o la estupidez del machismo. Cada álbum es una nueva sorpresa y una delicia sin par.<br
/> <strong>El embajador de las sombras</strong> supone el comienzo de un ciclo de álbumes de calidad impresionante, donde el binomio Meziéres-Christin alcanza una perfección casi insultante y que llega a su máxima expresión en los álbumes <strong>Metro Chatelet Dirección Cassiopea </strong>y <strong>Brooklyn Station Termino Cosmos</strong>, posiblemente los mejores de la serie y donde ésta se dirige a un punto de inflexión decisivo. En una compleja trama, Christin es capaz de abordar un cambio profundo en el tratamiento de los personajes principales, Valerian y Laureline, y su relación, sin dejar de lanzar sus dardos envenenados contra la ferocidad fagocitaria de las multinacionales. Un argumento que es interpretado a la perfección por Mezieres, consiguiendo algunas de las mejores planchas del tebeo francobelga. Los dos siguiente álbumes, <strong>Los espectros de Inverloch</strong> y <strong>Los Rayos de Hipsys</strong>, cierran el largo ciclo aventurero de los agentes de la agencia Galaxity y redefinen finalmente la serie, con unos personajes ahora libres de ataduras que vagarán por el universo. Un punto que marca también el comienzo de una lenta decadencia de la serie, que si bien nunca ha dejado de ser interesante, no volverá ya a alcanzar los límites creativos anteriores.<br
/> Pero independientemente de su situación actual, los doce primeros álbumes de Valérian conforman un bloque de una calidad insuperable, que han cambiado completamente la forma de entender la ciencia-ficción. La estética de Valerian es decisiva para películas como Star Wars (que plagia sin piedad conceptos como la taberna galáctica) o Blade Runner; influye decisivamente en otra de las grandes sagas del cómic de la ciencia-ficción, El Incal, de Jodorowsky y Moebius (e incluso en el Dani Futuro de Carlos Gimenez) y no es desdeñable su influencia sobre series de TV como Babylon 5 o las nuevas entregas de Star Trek.</p><p><strong>Ediciones en España</strong><br
/> <img
src="/images03/1174c.jpg" align="left" border="1" hspace="3" vspace="2" />Valerian fue publicada en España hasta el álbum número 18 por Grijalbo, con su habitual e incomprensible política de desordenar las entregas (el primer álbum se corresponde con el sexto de la numeración española, etc), que publicó también el delicioso <strong>Los habitantes del cielo. Atlas cósmico de Valerián y Laureline</strong>, una especie de enciclopedia de las razas creadas por Mezieres para la serie.<br
/> Aunque esta edición está completamente agotada y es muy difícil encontrar ejemplares, la buena noticia es que Norma Editorial recuperará la serie y comenzará a publicarla a partir de Marzo de 2006 en una nueva edición, corregida y controlada por los autores, en tomos que recopilan tres álbumes de la serie cada uno.</p><p><strong>Enlaces</strong><br
/> <a
href="http://www.noosfere.org/mezieres/pages/extras/articles/U23.htm">- Excelente artículo de Pepo Pérez para U#23 </a><br
/> <a
href="http://www.noosfere.org/mezieres/pages/actu/actu.htm">- Sitio sobre Mézières </a><br
/> <a
href="http://www.bibliopolis.org/umbrales/umbr0037.htm">- Artículo de Rafa Marin en Bibliopolis</a></p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2005/10/24/mis-tebeos-favoritos-xxii/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>16</slash:comments> </item> <item><title>Mis tebeos favoritos XXI: Flash Gordon de Dan Barry</title><link>http://www.lacarceldepapel.com/2005/10/16/mis-tebeos-favoritos-xxi/</link> <comments>http://www.lacarceldepapel.com/2005/10/16/mis-tebeos-favoritos-xxi/#comments</comments> <pubDate>Sun, 16 Oct 2005 16:38:38 +0000</pubDate> <dc:creator>Álvaro Pons</dc:creator> <category><![CDATA[Mis tebeos favoritos]]></category> <guid
isPermaLink="false">http://www.lacarceldepapel.com/?p=178</guid> <description><![CDATA[Mientras que en los &#8220;pulps&#8221; (la literatura popular que arrasaba en las lecturas preferidas de los americanos de los a&#241;os 20) los g&#233;neros cl&#225;sicos como la ciencia-ficci&#243;n o el misterio dominaban de forma aplastante, en las tiras diarias americanas el humor y el costumbrismo eran la t&#243;nica general. Pero 1929 marc&#243; una importante inversi&#243;n en [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Mientras que en los &#8220;pulps&#8221; (la literatura popular que arrasaba en las lecturas preferidas de los americanos de los a&ntilde;os 20) los g&eacute;neros cl&aacute;sicos como la ciencia-ficci&oacute;n o el misterio dominaban de forma aplastante, en las tiras diarias americanas el humor y el costumbrismo eran la t&oacute;nica general. Pero 1929 marc&oacute; una importante inversi&oacute;n en esa tendencia: tras el crack burs&aacute;til, la profunda crisis en la que se vio sometida la sociedad americana (y mundial) necesitaba evadirse de la dura realidad en la que estaba inmersa. Y nada mejor que irse al siglo XXV con la traslaci&oacute;n al c&oacute;mic del pulp de Newman, <a
href="http://www.toonopedia.com/buckrog.htm">Buck Rogers</a>. Una serie que tuvo un &eacute;xito inmediato de p&uacute;blico y contra la que tardaron en reaccionar los grandes sindicatos, que dar&iacute;an su primera respuesta en 1933 con el rubio <a
href="http://www.toonopedia.com/brick.htm">Brick Bradford </a>de Clarence Ritt, de la mano de una peque&ntilde;a filial de King Features Syndicate. Pero la todopoderosa KFS no pod&iacute;a quedarse atr&aacute;s, as&iacute; que encarg&oacute; a Don Moore, un habitual de los pulps que creara una nueva serie de ciencia-ficci&oacute;n a imagen y semejanza de sus competidoras, aprovechando el talento de una joven revelaci&oacute;n: Alex Raymond.<br
/> <img
src="/images03/1157a.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3/>El 7 de enero de 1934 comienza la edici&oacute;n, en planchas dominicales de <a
href="http://www.toonopedia.com/fgordon.htm">Flash Gordon</a>, una serie que narraba las aventuras del joven Flash, un famoso deportista que, tras un accidente de avi&oacute;n, llega junto a la bella Dale Arden al laboratorio del Dr. Zarkov. En su locura, Zarkov los secuestra y los lleva en su nave espacial al Planeta Mongo que amenaza con su err&aacute;tica trayectoria amenaza a la Tierra. En Mongo, el tr&iacute;o tendr&aacute; que enfrentarse al p&eacute;rfido Ming, tirano del ex&oacute;tico mundo. Pura y simple aventura ex&oacute;tica, de guiones simples, pero que encandil&oacute; a los lectores gracias sobre todo a la espectacular labor de Alex Raymond. Tras unos comienzos titubeantes, la progresi&oacute;n del dibujante comenz&oacute; a ser geom&eacute;trica, en cada plancha su virtuosismo se incrementaba llegando a momentos de una belleza pl&aacute;stica inalcanzable.  Para muchos, el Flash Gordon de Alex Raymond es una obra maestra del c&oacute;mic, pero sin dejar de reconocer sus valores, me vais a permitir la herej&iacute;a de considerar que existe un Flash Gordon mejor, el de <a
href="http://www.toonopedia.com/fgordon.htm">Dan Barry</a>.<br
/> Tras abandonar la serie, Austin Briggs, el autor de las tiras diarias, se hizo cargo tambi&eacute;n de las dominicales, comenzando un periodo anodino para las aventuras del rubio h&eacute;roe, que llev&oacute; a la cancelaci&oacute;n de las tiras diarias.<br
/> Pero en 1951, en pleno auge del cine de ciencia ficci&oacute;n de la Universal, la tira diaria fue revitalizada, encarg&aacute;ndosela a Dan Barry, que se encargar&iacute;a inicialmente en solitario de la serie, para luego ser ayudado en los guiones por el gran Harvey Kurtzman o por el escritor de ciencia-ficci&oacute;n Harry Harrison. Flash abandon&oacute; el exotismo y sensualidad de la &eacute;poca de Raymond para entrar de lleno en una nueva era de tecnolog&iacute;a y ciencia-ficci&oacute;n de primer&iacute;simo calidad, con complejos y elaborados guiones, apasionantes. Cada nueva saga de la serie era todo un ejemplo de tramas perfectamente desarrolladas, con personajes cre&iacute;bles y humanos, que balanceaba siempre el drama con peque&ntilde;os toques de humor.<br
/> Y aunque fuese imposible siquiera rozar la calidad gr&aacute;fica de Raymond, Barry logr&oacute; un excelente nivel, ayudado por autores tan brillantes como Al Williamson y Frank Frazzetta, Wally Wood , Sy Barry, Jack Davis, Russ Heath, Ric Estrada, Fred Kida y Bob Fujitani (que se convertir&iacute;a casi en el dibujante fijo de la serie). Juntos consiguieron un aspecto visual para Flash Gordon que ser&iacute;a la base de toda la imaginer&iacute;a de la ciencia-ficci&oacute;n de los a&ntilde;os 50 y 60.<br
/> Leer las sagas de los Skorpis, de Kag el conquistador, de la Prisi&oacute;n Espacial es entrar en mundos incre&iacute;bles, de misterio y trepidante acci&oacute;n, que atrapan en la lectura con una facilidad incre&iacute;ble y que nos tiene en vilo durante toda su lectura.</p><p
align="center"><img
src="/images03/1157b.jpg"/></p><p>Flash Gordon tuvo tambi&eacute;n una agitada vida en los comic-books pasando por distintas compa&ntilde;&iacute;as como Dell Publishing Co., Golden Key, King Comics, Charlton C&oacute;mics, DC Comics o Marvel, con relativo poco &eacute;xito, pese a los grandes autores que firmaron sus aventuras.<br
/> La tira diaria de Flash Gordon fue cancelada finalmente en 1993, para <a
href="http://www.kingfeatures.com/features/comics/fgordon/about.htm">volver de nuevo</a> en 1996 de la mano Jim Keefe.</p><p><strong>Ediciones en Espa&ntilde;a</strong><br
/> <img
src="/images03/1157c.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3/>Posiblemente, <strong>Flash Gordon</strong> es una de las series m&aacute;s publicadas en Espa&ntilde;a. Quiz&aacute;s las ediciones m&aacute;s recordadas sean, cronol&oacute;gicamente, las de D&oacute;lar, Burul&aacute;n y Tebeos SA, pero me remito a <a
href="http://escena.ya.com/temerario/amartin.htm">este excelente art&iacute;culo de Antonio Mart&iacute;n </a>sobre las ediciones espa&ntilde;olas de la creaci&oacute;n de Raymond.<br
/> Forum public&oacute; en su d&iacute;a tambi&eacute;n el intento de revitalizaci&oacute;n del personaje que edit&oacute; Marvel, a cargo de Mark Schultz y Al Williamson.</p><p><strong>Enlaces</strong><br
/> Art&iacute;culos de Rafa Mar&iacute;n en Bibli&oacute;polis sobre el Flash de <a
href="http://www.bibliopolis.org/umbrales/umbr0001.htm"> Alex Raymond </a>y <a
href="http://www.bibliopolis.org/umbrales/umbr0002.htm"> Dan Barry</a>.<br
/> Mariano Bayona mantiene <a
href="http://escena.ya.com/temerario/index2.htm">una de las mejores y m&aacute;s completas p&aacute;ginas web sobre Flash Gordon </a>que existen, indispensable.</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2005/10/16/mis-tebeos-favoritos-xxi/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>31</slash:comments> </item> <item><title>Mis tebeos favoritos XX. Los cómics de la EC</title><link>http://www.lacarceldepapel.com/2005/09/05/mis-tebeos-favoritos-xx/</link> <comments>http://www.lacarceldepapel.com/2005/09/05/mis-tebeos-favoritos-xx/#comments</comments> <pubDate>Mon, 05 Sep 2005 20:02:27 +0000</pubDate> <dc:creator>Álvaro Pons</dc:creator> <category><![CDATA[Mis tebeos favoritos]]></category> <category><![CDATA[Series]]></category> <guid
isPermaLink="false">http://www.lacarceldepapel.com/?p=76</guid> <description><![CDATA[He hablado much&#237;simas veces ya de la importancia que han tenido en la historia del tebeo la aventura comandada por Gaines y Feldstein al frente de los tebeos de la EC Comics, por lo que no os extra&#241;ar&#225; que est&#233;n en esta lista. La reconversi&#243;n de la antigua editorial familiar en un hervidero de ideas [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p><img
src="/images03/1102a.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3 border=1/>He hablado much&iacute;simas veces ya de la importancia que han tenido en la historia del tebeo la aventura comandada por Gaines y Feldstein al frente de los tebeos de la <strong>EC Comics</strong>, por lo que no os extra&ntilde;ar&aacute; que est&eacute;n en esta lista. La reconversi&oacute;n de la antigua editorial familiar en un hervidero de ideas generadas por algunos de los mejores autores de la historia del c&oacute;mic es, a mi entender, el punto de inflexi&oacute;n clave del desarrollo del comic-book, el momento en el que el medio, relegado hasta el momento a un divertimento infantil o adolescente, madura espectacularmente a golpe de genialidad. Amparados en los g&eacute;neros que llenaban las pantallas de cine y que tanto &eacute;xito ten&iacute;an, los autores de la EC se dedicaban a poner en tela de juicio todos y cada uno de los conceptos m&aacute;s sagrados del ideario de la puritana sociedad de la &eacute;poca. El patriotismo, la familia, la bandera, eran expuestos como refugio de la intolerancia, la ignorancia y el miedo; la justicia se presentaba como corrupta o insuficiente, con criminales que consegu&iacute;an enga&ntilde;ar a sus perseguidores y que s&oacute;lo recib&iacute;an un castigo por extra&ntilde;os y rocambolescos designios divinos, casualidades en todo caso. Demasiadas verdades para los dirigentes de la &eacute;poca, que pronto vieron que esos tebeos eran un peligroso caldo de cultivo de inteligencia que deb&iacute;a ser parado en seco.<br
/> Y los detuvieron.<br
/> A ellos y al c&oacute;mic durante casi una d&eacute;cada.<br
/> <img
src="/images03/1102b.jpg" align="right" hspace=3 vspace=3 border=1/>Apoy&aacute;ndose en la obra del Dr. Wertham, <em>Seducci&oacute;n  del inocente</em>, los c&oacute;mics de la EC fueron presentados como una influencia negativa de los j&oacute;venes e inocentes americanitos, creando una comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n que, a modo de tribunal inquisitorial, puso la picota a las &#8220;tropel&iacute;as&#8221; de los autores de la EC. La creaci&oacute;n del Comics Code marca el fin de esta editorial, pero tambi&eacute;n el de cualquier intento o experiencia de madurez en los tebeos de la &eacute;poca, que deb&iacute;an obligatoriamente ser para ni&ntilde;os. A ser posible, tontos.<br
/> No llevar el sello del Code supon&iacute;a la imposibilidad de acceder a los canales de distribuci&oacute;n habituales y, por tanto a la defunci&oacute;n inmediata, por lo que la industria se pleg&oacute; a sus alucinantes exigencias durante 30 a&ntilde;os.<br
/> Pero casi 50 a&ntilde;os despu&eacute;s, los c&oacute;mics de la EC quedan como un referente no s&oacute;lo por sus historias y su atrevimiento, sino por la calidad incre&iacute;ble que se acumul&oacute; en sus p&aacute;ginas. Autores como Feldstein, Kurtzman, Craig, Kamen, Krigstein, Ingels, Wood, Williamson, Frazzetta o Crandall consiguieron verdaderas joyas de la narrativa gr&aacute;fica. Aunque si me tuviera que quedar con un autor, &eacute;se ser&iacute;a Bernard Krigstein. Un genio que hubiera revolucionado el lenguaje de los tebeos si no se hubiera retirado precipitadamente, cansado de las limitaciones impuestas por el Code.<br
/> Para Krigstein, la carga dram&aacute;tica ocurr&iacute;a entre el espacio en blanco entre la vi&ntilde;etas, que deb&iacute;an ser el veh&iacute;culo para que el lector completara la historia. Quiz&aacute;s el mejor ejemplo sea la incre&iacute;ble <strong>Master Race</strong>, posiblemente, una de las mejores historietas cortas de la historia. En ella, Krigstein resume el horror del holocausto en ocho p&aacute;ginas, pero tambi&eacute;n expresa el terrible y atenazador peso de la culpa, con una fuerza contundente y brutal.<br
/> La &uacute;ltima p&aacute;gina de Master Race es todo un libro de texto de narraci&oacute;n gr&aacute;fica, referenciado por much&iacute;simos autores, en la que los recursos son empleados con maestr&iacute;a consiguiendo una l&iacute;nea cin&eacute;tica propia y definida. Sin embargo, mi secuencia preferida es la de la s&eacute;ptima p&aacute;gina, iniciada con tres vi&ntilde;etas verticales opresivas, en las que perseguidor y perseguido se encuentran atrapados en un espacio m&iacute;nimo, ofuscante, que expresa con visceralidad el horror de estar encerrado con el miedo. Una opresi&oacute;n que se abre levemente en las dos siguientes vi&ntilde;etas al abrirse las puertas, una ligera bocanada de aire que permite apenas unos  pasos de ventaja. Pero insuficientes, como marcan las dos siguientes vi&ntilde;etas, donde vuelve la claustrof&oacute;bica oclusi&oacute;n vertical, dos figuras que casi se tocan, va a ser atrapado&#8230; y de golpe, la gran vi&ntilde;eta, una gran plano alejado que contrasta esa opresi&oacute;n con un gran espacio abierto, gigantesco y profundo que nos los dice todo: el horror claustrof&oacute;bico est&aacute; s&oacute;lo en la mente del perseguido. Sencillamente brillante, glorioso.</p><p
align="center"><img
src="/images03/1102c.jpg" hspace=3 vspace=3/></p><p><strong>Ediciones en Espa&ntilde;a</strong><br
/> Planeta DeAgostini Comics ha publicado ya las principales series de la llamada New Trend de la EC Comics en sus series Cl&aacute;sicos de Terror de la EC (Vault of Horror, Haunt of Fear y tales from the crypt), Cl&aacute;sicos del Suspense (Crime y Shock Suspenstories), Ciencia Ficci&oacute;n (Weird Fantasy, Weird Science) y B&eacute;licos (Two Fisted tales,First Line Combat), y ya ha anunciado la edici&oacute;n la conocida como New Direction (a partir de la aprobaci&oacute;n del Code). La edici&oacute;n es cronol&oacute;gica y completa, aunque el reducido tama&ntilde;o de reproducci&oacute;n no es quiz&aacute;s lo m&aacute;s adecuado para gozar de autores como Wally Wood, Williamson o Joe Orlando.</p><p><strong>Enlaces</strong><br
/> <a
href="http://www.bkrigstein.com/"> P&aacute;gina dedicada a Bernard Krigstein</a><br
/> <a
href="http://es.geocities.com/thegweb/berniekrigstein1.html">Master Race</a></p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2005/09/05/mis-tebeos-favoritos-xx/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>170</slash:comments> </item> <item><title>Mis tebeos favoritos XIX: Palomar, de Beto Hernández</title><link>http://www.lacarceldepapel.com/2005/09/04/mis-tebeos-favoritos-xix/</link> <comments>http://www.lacarceldepapel.com/2005/09/04/mis-tebeos-favoritos-xix/#comments</comments> <pubDate>Sun, 04 Sep 2005 21:16:31 +0000</pubDate> <dc:creator>Álvaro Pons</dc:creator> <category><![CDATA[Mis tebeos favoritos]]></category> <category><![CDATA[Series]]></category> <guid
isPermaLink="false">http://www.lacarceldepapel.com/?p=71</guid> <description><![CDATA[Como ya he dicho algunas veces en esta (espero) larga serie sobre mis tebeos favoritos, el orden de aparici&#243;n es poco determinante ante obras que considero siempre magistrales. Por eso, y aprovechando la coyuntura, me voy a adelantar un poquillo (no mucho, que estaba ya a la vuelta de la esquina) para hablar del Palomar [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Como ya he dicho algunas veces en esta (espero) larga serie sobre mis tebeos favoritos, el orden de aparici&oacute;n es poco determinante ante obras que considero siempre magistrales. Por eso, y aprovechando la coyuntura, me voy a adelantar un poquillo (no mucho, que estaba ya a la vuelta de la esquina) para hablar del <strong>Palomar</strong> del Beto Hern&aacute;ndez, recientemente editado por La C&uacute;pula.<br
/> Una obra que precisa de una introducci&oacute;n previa que recuerde lo que signific&oacute; la aparici&oacute;n de <strong>Love &#038; Rockets</strong>, la revista de los hermanos Hern&aacute;ndez, en el panorama editorial americano de principios de los a&ntilde;os 80. Un momento de transici&oacute;n, en el que el c&oacute;mic de superh&eacute;roes levantaba el vuelo de nuevo gracias al relanzamiento de los mutantes protagonizado por Claremont, las revistas de Warren comenzaban a escribir sus &uacute;ltimos momentos y el underground de los 70 se perd&iacute;a y dilu&iacute;a vertiginosamente. La apuesta de los Hern&aacute;ndez era protagonizar una bisagra que un&iacute;a perfectamente el esp&iacute;ritu underground con un nuevo estilo m&aacute;s adecuado a la &eacute;poca que se vivia, una suerte de evoluci&oacute;n natural que no supo dar aqu&eacute;l y que los tres hermanos Mario, Beto y Jaime hab&iacute;an canalizado con naturalidad aplastante. Una revista autoeditada que r&aacute;pidamente entr&oacute; en la &oacute;rbita de la reci&eacute;n nacida Fantagraphics y que abri&oacute; el camino de lo que ser&iacute;a el c&oacute;mic independiente americano de los 80, de los Chester Brown, Bagge, Clowes o Seth.<br
/> <img
src="/images03/1099aa.jpg" align="left" hspace=2 vspace=3/>Pero &iquest;qu&eacute; es <strong>Love &#038; Rockets</strong>? Corta y dificil&iacute;sima pregunta, porque L&#038;R podr&iacute;a definirse como una cr&oacute;nica sentimental de los inmigrantes chicanos en los USA, desde ambos lados de la frontera&#8230; pero nos quedar&iacute;amos cortos. Porque es uno de los frescos m&aacute;s complejos y acertados sobre los sentimientos y relaciones humanas, universales pese a ser discurrir en los l&iacute;mites de barrios o peque&ntilde;os pueblos de frontera. Jaime desarroll&oacute; el universo de Maggie y Hoppie, de las Locas post-punk urbanas que han dejado atr&aacute;s sus or&iacute;genes para asimilar la cultura popular americana con los brazos abiertos. Por su parte, Beto cre&oacute; el universo de Palomar, un pueblo de frontera, que narraba la vida de los que no se fueron, de los que quedaron y siguen con sus tradiciones de siempre. Dos opciones contrapuestas que se unen perfectamente en un ying y yang donde no tiene sentido el uno sin el otro.<br
/> Pero pese a que es indudable la maestr&iacute;a formal de Jaime, un monstruo del dibujo, me vais a permitir que exprese p&uacute;blicamente mi predilecci&oacute;n (por corta distancia, eso s&iacute;), por el <strong>Palomar</strong> de Beto Hern&aacute;ndez. Quiz&aacute;s porque Jaime me resulta m&aacute;s distante y fr&iacute;o, mientras que la obra de Beto me asalta en cada lectura como un torrente de sensaciones y <img
src="/images03/1099a.jpg" align="left" hspace=2 vspace=3 border=1/>sentimientos. De dibujo m&aacute;s simple y sencillo, pero tremendamente expresionista, capaz de transmitir pasiones, dolor, alegr&iacute;a, sufrimiento, amor&#8230; la vida en una palabra, la de ese pueblo perdido llamado Palomar donde todo es posible. Beto centra su obra en unos personajes femeninos de complej&iacute;sima personalidad, que llevan todo el peso de la narraci&oacute;n como columnas que soportan todo el peso de una estructura formal aparentemente simple, pero que esconde sorprendentes ramificaciones y vericuetos. Todav&iacute;a recuerdo el impacto que me produjo la primera obra de Beto publicada en Espa&ntilde;a, el Historias Completas n&ORDM; 3 que iniciaba &#8220;Pasi&oacute;n en la frontera&#8221; (s&iacute;, La C&uacute;pula no se caracteriz&oacute; por publicarla en el orden correcto) con una presentaci&oacute;n de personajes encadenada, enlazando una tras otra a trav&eacute;s del nexo com&uacute;n de Israel. Todo un tour de force narrativo con saltos temporales y espaciales pero que consegu&iacute;a una coherencia incre&iacute;ble, presentando perfectamente ese peque&ntilde;o pueblo de Palomar. A partir de ah&iacute;, el flechazo es total y Luba, Chelo, Tonatzin, Pipo, Carmen, Gato, Manuel, Jorge y los casi cien <img
src="/images03/1099b.jpg" align="right" hspace=2 vspace=3 border=1/>personajes que r&iacute;en, lloran y viven en las p&aacute;ginas de &#8220;Sopa de Gran Pena&#8221;, &#8220;Rio Veneno&#8221;o &#8220;Calor Humano&#8221; pasan a formar parte de nuestras vidas, como vecinos que siempre han estado ah&iacute;.<br
/> Beto ha sabido hacernos compartir las experiencias vitales de los habitantes de Palomar: los hemos visto nacer, crecer, casarse, tener hijos y morir en una lecci&oacute;n de historieta descarnada sin precedentes. Una obra ambiciosa, que ha sido incluso comparada con el realismo m&aacute;gico de Macondo, y que quiz&aacute;s, s&oacute;lo quiz&aacute;s, pudo perderse entre esos caminos extra&ntilde;os que tom&oacute; en sus &uacute;ltimas p&aacute;ginas, enredada entre los cientos de historias que se hab&iacute;an vivido. Un peque&ntilde;o problema sin importancia que no empa&ntilde;a la realidad de casi 500 p&aacute;ginas en las que el Beto consigui&oacute; que las l&iacute;neas no delimitaran personajes, sino sentimientos y pasiones vivas.</p><p><strong>Edici&oacute;n en Espa&ntilde;a</strong><br
/> <img
src="/images03/1099c.jpg" align="left" hspace=2 vspace=3 border=1/>La obra de los Hern&aacute;ndez en Espa&ntilde;a ha sufrido cambios de formatos, de orden&#8230; Se public&oacute; en &aacute;lbum parte de la obra de Jaime (Mechanics y Las Mujeres Perdidas), en la colecci&oacute;n Historias Completas (3,4,20,27 y 28) la de Beto, en la revista Kiss el Birdland de Beto y posteriormente en la colecci&oacute;n Brut se ha publicado el Be-bop-a-Luba, Rio Veneno y dos sagas de Locas. Un desprop&oacute;sito que se resuelve ahora con la edici&oacute;n recopilatoria de Palomar en dos tomos, a la que seguir&aacute;n el a&ntilde;o que viene otros dos tomos con el Locas de Jaime. Verdad es que no es la edici&oacute;n de Fantagraphics (en un &uacute;nico volumen a gran tama&ntilde;o, lujoso pero bastante poco manejable) pero permite disfrutar de esta obra en su totalidad en un formato adecuado.</p><p><strong>Enlaces</strong><br
/> <a
href="http://www.geocities.com/Area51/Zone/9923/luvrock.html#intro">P&aacute;gina no oficial</a><br
/> <a
href="http://www.comicon.com/cgi-bin/ultimatebb.cgi?ubb=get_topic&#038;f=36&#038;t=001523"> Entrevista a Beto Hern&aacute;ndez</a></p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2005/09/04/mis-tebeos-favoritos-xix/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>29</slash:comments> </item> <item><title>Mis tebeos favoritos XVIII: Popeye, de Segar</title><link>http://www.lacarceldepapel.com/2005/09/04/mis-tebeos-favoritos-xviii/</link> <comments>http://www.lacarceldepapel.com/2005/09/04/mis-tebeos-favoritos-xviii/#comments</comments> <pubDate>Sun, 04 Sep 2005 11:05:07 +0000</pubDate> <dc:creator>Álvaro Pons</dc:creator> <category><![CDATA[Mis tebeos favoritos]]></category> <category><![CDATA[Series]]></category> <guid
isPermaLink="false">http://www.lacarceldepapel.com/?p=70</guid> <description><![CDATA[El &#233;xito y la popularidad muchas veces nos crean prejuicios gigantescos (y est&#250;pidos) ante personajes de tebeo que han saltado de las vi&#241;etas a los altares de los medios de comunicaci&#243;n. La mayor&#237;a de las veces porque desconocemos el origen de estos personajes y nos quedamos s&#243;lo con esa parte visible, publicitaria y hueca, que [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>El &eacute;xito y la popularidad muchas veces nos crean prejuicios gigantescos (y est&uacute;pidos) ante personajes de tebeo que han saltado de las vi&ntilde;etas a los altares de los medios de comunicaci&oacute;n. La mayor&iacute;a de las veces porque desconocemos el origen de estos personajes y nos quedamos s&oacute;lo con esa parte visible, publicitaria y hueca, que nos han proporcionado otros medios. Muchos son los casos, pero quiz&aacute;s el m&aacute;s evidente de todos sea el <strong>Popeye</strong> de E.C.Segar (en dura pugna, eso s&iacute;, con el <strong>Mickey Mouse </strong>de Floyd Gottfredson y el<strong> Donald Duck </strong>de Carl Barks). La imagen que los dibujos animados han forjado del marinero tuerto devorador de espinacas es la que se ha grabado a fuego en nuestras memorias y resulta muy dif&iacute;cil convencer a nuevas generaciones de lectores que estamos ante una de las obras maestras del noveno arte.</p><p
align="center"><img
src="/images03/1098a.jpg"/></p><p>Porque poco tiene que ver lo que hemos visto en los dibujos animados con el personaje que apareci&oacute; casualmente en la serie <strong>Thimble Theatre</strong>, una creaci&oacute;n de E.C.Segar que se centraba en las peripecias de Ham Gravy, su novia Olive Oyl y su hermano Castor. Una serie que comenz&oacute; en 1919 como una especie de homenaje al slapstick cinematogr&aacute;fico, evoluci&oacute;n natural y l&oacute;gica de su obra anterior Charlie Chaplin&#8217;s Comic Capers. La serie tuvo bastante &eacute;xito por lo que poco hac&iacute;a prever el cambio de tim&oacute;n que se dar&iacute;a en 1929 con la aparici&oacute;n de un personaje circunstancial, un marinero tuerto de malos modales llamado Popeye que deb&iacute;a capitanear el barco en el que se embarcaban Ham y Olive. Un personaje que har&iacute;a orbitar toda la serie alrededor de &eacute;l y cambiar&iacute;a radicalmente el tono de las aventuras. Con la inclusi&oacute;n de Popeye, Ham Gravy y Castor Oyl desaparecieron r&aacute;pidamente de la serie, que ya transformada en <strong>Thimble Theatre starring Popeye</strong>,  comenzar&iacute;a un periplo de aventuras fant&aacute;sticas, casi surrealistas, plagadas de secundarios geniales como Alice the Goon, King Blozo, la Bruja del Mar, Swee&#8217;pea, Eugene the Jeep o J. Wellington Wimpy. Personajes que rompen los moldes de la cl&aacute;sica estructura de la tira cl&aacute;sica humor&iacute;stica para correr largu&iacute;simos lances donde la fantas&iacute;a se desborda a cada momento. El malencarado Popeye se convierte en el primer antih&eacute;roe  de la historia, siempre refunfu&ntilde;ando y haciendo uso de su incre&iacute;ble fuerza (conseguida, por cierto, no por comer espinacas, sino por haber frotado una gallina m&aacute;gica) para resolver los problemas a pu&ntilde;etazos.</p><p
align="center"><img
src="/images03/1098b.jpg"/></p><p>Curiosamente, la influencia de Popeye ha sido brutal en la cultura americana, pese a que pocos se acuerden de sus or&iacute;genes. La creaci&oacute;n de Segar no s&oacute;lo se convirti&oacute; en un mecanismo publicitario para el consumo de espinacas (bas&aacute;ndose en un error de transcripci&oacute;n que las dot&oacute; de un contenido en hierro cientos de veces superior a la realidad), sino que lleg&oacute; a popularizar palabras como &#8220;goon&#8221; o &#8220;jeep&#8221; (que fue usada para designar el cohe todoterreno del ej&eacute;rcito). Incluso una de las cadenas de hamburguesas m&aacute;s famosas de los USA se llama Wimpy.<br
/> Por desgracia, Segar muri&oacute; en 1938 dej&aacute;ndonos apenas 9 a&ntilde;os de su genialidad. Popeye fue despu&eacute;s continuada por autores como Bud Sagendorf, que se plegaron a las exigencias medi&aacute;ticas, dejando la serie en un continuo de enfrentamientos entre el marinero y Bluto (quien apenas aparecer&iacute;a en la &eacute;poca de Segar).<br
/> <br
/> <strong>Ediciones en Espa&ntilde;a</strong><br
/> <strong>Thimble Theatre Popeye</strong> se ha editado en nuestro pa&iacute;s desde los a&ntilde;os 30, pero nunca en su totalidad. La &uacute;ltima edici&oacute;n conocida es la de Eseuve, primero en la colecci&oacute;n StripComics en formato apaisado peque&ntilde;o y despu&eacute;s a gran tama&ntilde;o. Aunque que nadie se crea que en los USA la cosa es mejor, ya que la excelente edici&oacute;n de Fantagrahics est&aacute; descatalogada.<br
/> <br
/> <strong>Enlaces</strong><br
/> <a
href="http://www.bibliopolis.org/umbrales/umbr0056.htm"> Art&iacute;culo de Rafa Mar&iacute;n en Bibliopolis</a><br
/> <a
href="http://en.wikipedia.org/wiki/Popeye"> Entrada en la Wikipedia</a></p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2005/09/04/mis-tebeos-favoritos-xviii/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>17</slash:comments> </item> <item><title>Mis tebeos favoritos XVII: Paracuellos, de Carlos Giménez</title><link>http://www.lacarceldepapel.com/2005/09/01/mis-tebeos-favoritos-xvii/</link> <comments>http://www.lacarceldepapel.com/2005/09/01/mis-tebeos-favoritos-xvii/#comments</comments> <pubDate>Thu, 01 Sep 2005 16:48:12 +0000</pubDate> <dc:creator>Álvaro Pons</dc:creator> <category><![CDATA[Mis tebeos favoritos]]></category> <category><![CDATA[Series]]></category> <guid
isPermaLink="false">http://www.lacarceldepapel.com/?p=67</guid> <description><![CDATA[Con esto de hacer una lista de favoritos, uno se da cuenta de lo volubles y cambiantes que son los gustos. Arbitrarios, caprichosos, a veces inteligentemente absurdos y otros est&#250;pidamente academicistas&#8230; personales, en una palabra. Haciendo esta lista me estrujo las meninges intentando justificar porqu&#233; pongo uno antes que otro y la verdad es que [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Con esto de hacer una lista de favoritos, uno se da cuenta de lo volubles y cambiantes que son los gustos. Arbitrarios, caprichosos, a veces inteligentemente absurdos y otros est&uacute;pidamente academicistas&#8230; personales, en una palabra. Haciendo esta lista me estrujo las meninges intentando justificar porqu&eacute; pongo uno antes que otro y la verdad es que la &uacute;nica respuesta es que todos son tan buenos que est&aacute;n casi al mismo nivel. Que un tebeo sea el decimosexto o decimos&eacute;ptimo s&oacute;lo depende de c&oacute;mo me haya levantado ese d&iacute;a o de lo bien que haya digerido el desayuno.<br
/> Digo esto porque despu&eacute;s de releerme el siguiente tebeo de la lista, me entran ganas de avanzarlo diez o quince puestos en la lista, y no entiendo muy bien c&oacute;mo he tardado tanto en que aparezca Carlos Gim&eacute;nez en esta lista.<br
/> <img
src="/images03/1097a.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3 border=1/>Y aunque cualquier tebeo del maestro es una obra merecedora de estar en cualquier listado, me voy a centrar en un tebeo que me impacta y emociona todas y cada una de las veces que lo he le&iacute;do: <strong>Paracuellos</strong>.<br
/> Apenas acabada la dictadura franquista y mientras abordaba la actualidad de la transici&oacute;n desde su serie en EL PAPUS, Gim&eacute;nez consigui&oacute; llevar al papel una obra que archivaba en su coraz&oacute;n desde a&ntilde;os antes: sus recuerdos de infancia en el Auxilio Social de Paracuellos. Recuerdos que se transformaron en vi&ntilde;etas para contar la vida de estos ni&ntilde;os desamparados, que tuvieron que alejarse de sus familias tras la guerra, pasando su infancia en estos centros. Historietas que desbordan una humanidad y ternura apabullante, con esos ni&ntilde;os de grandes ojos de mirada perdida, pero que no cae en ning&uacute;n momento en el melodrama, sino que sabe ir m&aacute;s all&aacute; y mostrar lo que hab&iacute;a tras la vida de estos ni&ntilde;os. Gim&eacute;nez consigue lo incre&iacute;ble al hacernos un perfecto fresco de la situaci&oacute;n espa&ntilde;ola de posguerra a trav&eacute;s de la mirada inocente de estos ni&ntilde;os aislados, que no comprenden qu&eacute; ha pasado fuera de las paredes del Auxilio Social y que encuentran la felicidad en un tebeo de El Cachorro o en un trozo de queso reseco con el que matar el hambre. Un retrato que sabe adem&aacute;s reflexionar desde la perspectiva de la historia, evitando que el olvido entierre el dolor de unos ni&ntilde;os que simboliza perfectamente lo que viv&iacute;a una sociedad desgarrada por la guerra civil y oprimida en una dictadura.<br
/> Una obra que demuestra adem&aacute;s el grado de complejidad y perfecci&oacute;n a la que se puede llegar en la <img
src="/images03/1097b.jpg" align="right" hspace=3 vspace=3 border=1/>narraci&oacute;n gr&aacute;fica. Gim&eacute;nez planifica milim&eacute;tricamente las p&aacute;ginas, prepara la puesta en escena de cada vi&ntilde;eta para que el lector vaya exactamente donde quiere. Esas vi&ntilde;etas donde s&oacute;lo vemos la cara de un ni&ntilde;o, en un fondo blanco, despojado de todo efecto que no sea la fuerza de esos grandes ojos que nos transmiten un profundo dolor, cargado de madurez y sentimiento. Una mirada que es casi imposible de soportar sin sentir como el pecho nos oprime y la emoci&oacute;n nos abraza hasta dejarnos sin respiraci&oacute;n.<br
/> Recuerdo que mi primer contacto con Paracuellos fue en los &aacute;lbumes de Papel Vivo que le&iacute;a en la biblioteca. Acostumbrado a leer a Asterix, Tintin, Lucky Luke o los tebeos de Novaro o V&eacute;rtice, leer con 13 a&ntilde;os la obra de Gim&eacute;nez fue un shock completo. Primero a nivel personal, porque me oblig&oacute; a reflexionar sobre temas a los que nunca me hab&iacute;a enfrentado, que quiz&aacute;s tan s&oacute;lo hab&iacute;a o&iacute;do de lejos hablar a &#8220;los mayores&#8221;, pero tambi&eacute;n porque me ense&ntilde;&oacute; que el tebeo era mucho m&aacute;s que un entretenimiento.<br
/> Era la memoria de la sociedad en la que viv&iacute;a y de la que deb&iacute;a aprender.<br
/> Y en eso estoy.</p><p
align="center"><img
src="/images03/1097c.jpg" hspace=3 vspace=3 /></p><p> <strong>Ediciones en Espa&ntilde;a</strong><br
/> Paracuellos se public&oacute; originalmente en 1977 en la revista Muchas gracias para pasar despu&eacute;s a YES, una de las revistas editadas por Amaika (la editorial de EL PAPUS), aunque pronto tuvo edici&oacute;n recopilatorio en la colecci&oacute;n Papel Vivo. El segundo volumen se edit&oacute; en la revista Comix Internacional, para ver despu&eacute;s ser recopilado por Papel Vivo a principios de los 80.<br
/> Afortunadamente Glenat comenz&oacute; a recuperar esta obra maestra hace unos a&ntilde;os en una exquisita edici&oacute;n, momento que Gim&eacute;nez aprovech&oacute; para seguir la serie, de la que han aparecido hasta el momento cinco vol&uacute;menes.</p><p><strong>Enlaces.</strong><br
/> <a
href="http://www.carlosgimenez.com/obra/paracuellos.htm"> Textos (excelentes) de Antonio Mart&iacute;n, Jes&uacute;s Cuadrado y Jos&eacute; Mª Be&agrave; en la carlosgimenez.com</a></p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2005/09/01/mis-tebeos-favoritos-xvii/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>42</slash:comments> </item> <item><title>Mis tebeos favoritos XVI: From Hell, de Alan Moore y Eddie Campbell</title><link>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/29/mis-tebeos-favoritos-xvi/</link> <comments>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/29/mis-tebeos-favoritos-xvi/#comments</comments> <pubDate>Mon, 29 Aug 2005 09:22:26 +0000</pubDate> <dc:creator>Álvaro Pons</dc:creator> <category><![CDATA[Mis tebeos favoritos]]></category> <category><![CDATA[Series]]></category> <guid
isPermaLink="false">http://www.lacarceldepapel.com/?p=55</guid> <description><![CDATA[Imaginad la situaci&#243;n: un crucero de placer para un tebeoadicto, que decide pasar los d&#237;as tranquilamente relajado al sol del Mediterr&#225;neo, mientras relee todos sus tebeos de Alan Moore. Una pasi&#243;n dulce y sosegada hasta que de repente, un tremendo iceberg aparece en el camino del crucero (vale, no hay icebergs en el Mediterr&#225;neo, pero [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Imaginad la situaci&oacute;n: un crucero de placer para un tebeoadicto, que decide pasar los d&iacute;as tranquilamente relajado al sol del Mediterr&aacute;neo, mientras relee todos sus tebeos de Alan Moore. Una pasi&oacute;n dulce y sosegada hasta que de repente, un tremendo iceberg aparece en el camino del crucero (vale, no hay icebergs en el Mediterr&aacute;neo, pero creo el dramatismo de la situaci&oacute;n vale la pena, aunque si no os gusta, lo cambi&aacute;is por una abducci&oacute;n alien&iacute;gena, o por los piratas de Ast&eacute;rix, qu&eacute; se yo), chocando con indescriptible fuerza y abriendo una tremenda brecha de agua. S&oacute;lo hay unos minutos para reaccionar, quiz&aacute;s segundos, el tiempo justo para llegar a un bote y salvarse. No hay espacio ni tiempo para llevar todos los tebeos de Moore, s&oacute;lo se puede salvar uno&#8230;&iquest;cu&aacute;l?<br
/> <img
src="/images03/1090a.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3/>Dejo el resto de la historia para vuestra imaginaci&oacute;n particular, aunque supongo que si nos atenemos a la l&oacute;gica estricta, el tebeoadicto morir&iacute;a ahogado, incapaz de decidir cu&aacute;l de los tebeos de Moore elegir.<br
/> Viene lo anterior para intentar justificar que, elija la obra que elija de Alan Moore, seguro que hay miles de aficionados que elegir&iacute;an otra, incluso yo mismo cambiar&iacute;a de opini&oacute;n seg&uacute;n el d&iacute;a, pero creo que dentro de la genialidad de la obra del brit&aacute;nico se puede destacar una obra por encima de todas las dem&aacute;s: <strong>From Hell</strong>.<br
/> S&eacute; que muchos se habr&aacute;n llevado las manos a la cabeza en este momento, achacando mi elecci&oacute;n a que Watchmen es un tebeo de superh&eacute;roes, pero no. Es sencillamente que en la eterna relectura de la obra de Moore (un ejercicio que recomiendo a todo el mundo), Watchmen &uacute;ltimamente baja enteros a favor de otras de sus obras. Es verdad que puede ser considerada sin ning&uacute;n tapujo como el gui&oacute;n m&aacute;s complejo y brillante de la historia, pero me fascina cada vez m&aacute;s la visi&oacute;n que da del concepto del superh&eacute;roe en Miracleman, mientras que la anterior me pesa demasiado la endeblez del argumento, demasiado supeditado a la estructura formal. Cuesti&oacute;n de gustos.<br
/> Sin embargo, <strong>From Hell </strong>se alza como un tebeo casi perfecto, en el que Moore aplica todo lo ensayado y hallado en Watchmen para conseguir una especie de gran caverna en la que siempre descubriremos nuevas grutas y recovecos, nuevos caminos que llevan a estancias m&aacute;s impresionantes si cabe.</p><p>Porque&#8230;&iquest;qu&eacute; es <strong>From Hell</strong>? Quiz&aacute;s  una lectura simple nos dir&iacute;a que es una historia m&aacute;s sobre Jack El Destripador, que sigue las teor&iacute;as que relacionan a la casa real con su figura. Lo que no ser&iacute;a ni siquiera una novedad dentro del tebeo, pues ya lo hicieron brillantemente Edith y Yann en Jack. Tambi&eacute;n se podr&iacute;a aseverar que es una concienzuda investigaci&oacute;n sobre el mito de Jack, avalada por el casi enciclop&eacute;dico conocimiento que despliega Moore&#8230; pero tampoco. O tambi&eacute;n.<br
/> Personalmente creo que <strong>From Hell </strong>es la m&aacute;s fascinante y aterradora inmersi&oacute;n que se ha hecho en la historia en la naturaleza animal del hombre. Esa terrible y cruel paradoja del un ser humano, que esconde siempre en su interior la inherente crueldad de la naturaleza, capaz de los comportamientos m&aacute;s horrorosos sin m&aacute;s excusa que la supervivencia.<br
/> <img
src="/images03/1090b.jpg" align="right" hspace=3 vspace=3/>En una estructura sin precedentes, Moore es capaz de solapar distintas historias que fluyen en esa reflexi&oacute;n sobre la crueldad humana, desde la evidente investigaci&oacute;n de los asesinatos de White Chapel a una subyugante y l&uacute;cida excursi&oacute;n por la ambici&oacute;n del poder y sus corruptelas, comportamientos que hacen salir el lado animal del ser humano, su dependencia instintiva del egoismo y la envidia, de la ley del m&aacute;s fuerte. Con habilidad, Moore transforma al Dr. Gull en su alter ego, en el narrador que nos llevar&aacute; de la mano en esas reflexiones, en ese camino por el filo de la navaja hacia la locura en el que el horror se descarna y se nos muestra con la asepsia del cirujano, como una lecci&oacute;n de anatom&iacute;a que va separando sensaciones y sentimientos cuales v&iacute;sceras y miembros.<br
/> Una obra que sorprende adem&aacute;s cuando sabemos que se demor&oacute; casi diez a&ntilde;os en su concepci&oacute;n, en un obligado paso por distintas editoriales que alargaba en el tiempo las entregas de forma desesperante, pero que en modo alguno afecto lo m&aacute;s m&iacute;nimo a la obra, coherente hasta el detalle m&aacute;s nimio.<br
/> Y romper&eacute; aqu&iacute; una lanza a favor de Eddie Campbell, dibujante muy criticado y que creo que hace una labor excepcional en esta obra. Sometido totalmente a los designios del brit&aacute;nico (lleg&oacute; a decir en una entrevista que se sent&iacute;a como las manos de Moore), que impone su f&eacute;rrea estructura narrativa y compositiva, el dibujante busc&oacute; dar ese aspecto macilento y sucio que recuerda a las ilustraciones de la &eacute;poca, que acompa&ntilde;aba perfectamente a los deseos del guionista, investigando con &eacute;l c&oacute;mo representar el espanto de la locura. Cierto es que en algunos momentos puntuales puede haber cierta confusi&oacute;n entre personajes, pero recordemos que Campbell tuvo que mantener su estilo durante diez a&ntilde;os, volver atr&aacute;s en cada nueva entrega pese al desarrollo que como autor estaba realizando en otras obras.<br
/> <img
src="/images03/1090c.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3/>Pero From Hell no es s&oacute;lo lo dicho anteriormente, es adem&aacute;s un experimento sobre la creaci&oacute;n gracias a unos ap&eacute;ndices en los que Moore se dirige al lector y le abre la trastienda de su taller. A trav&eacute;s de ellos, vamos conociendo las motivaciones del guionista, c&oacute;mo encuentra las ideas y c&oacute;mo las plasma, sus pensamientos y reflexiones son  expuestos al lector, desnudando la obra y dej&aacute;ndonos ver sus interiores.<br
/> Una genialidad que hace que la obra todav&iacute;a crezca m&aacute;s, pasando de la categor&iacute;a de lectura a la de experiencia, que se cerrar&aacute; brillantemente en un ep&iacute;logo que nos recuerda que todo lo vivido no es m&aacute;s que la imaginaci&oacute;n desbordada de un escritor, abandon&aacute;ndonos en el momento m&aacute;s alto en un seguido de reflexiones en ca&iacute;da libre, demostr&aacute;ndonos que desde el principio, Moore ha estado jugando con nosotros como marionetas dentro de la historia.<br
/> Una obra magistral.</p><p><strong>Ediciones en Espa&ntilde;a</strong><br
/> <img
src="/images03/1090d.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3/>Mucho tard&oacute; la obra de Moore en verse en Espa&ntilde;a, aunque de forma mucho m&aacute;s agradable que la que tuvimos que sufrir los que seguimos la edici&oacute;n americana en tomos formato prestigio, que padecimos durante diez a&ntilde;os los cambios de editorial, las demoras y el suspense de saber si la serie terminar&iacute;a alguna vez. Planeta DeAgostini edit&oacute; en cinco tomos la obra (con bastantes errores: referencias de los ap&eacute;ndices no eran correctas, una edici&oacute;n muy quemada&#8230;), que ser&iacute;an posteriormente recopilados en un lujoso tomo en tapa dura, que resolv&iacute;a algunas de las deficiencias aunque manten&iacute;a la horrorosa rotulaci&oacute;n elegida.</p><p><strong>Enlaces</strong><br
/> <a
href="http://www.bibliopolis.org/umbrales/umbr0081.htm">Art&iacute;culo de Rafa Mar&iacute;n</a><br
/> <a
href="http://www.angelfire.com/comics/mooreportal/"> Alan Moore Portal</a><br
/> <a
href="http://www.alanmoorefansite.com/#">Alan Moore Fansite</a><br
/> <a
href="http://en.wikipedia.org/wiki/Alan_Moore">Wikipedia</a></p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/29/mis-tebeos-favoritos-xvi/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>136</slash:comments> </item> <item><title>Mis tebeos favoritos XV: Spirou, de Franquin</title><link>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/26/mis-tebeos-favoritos-xv/</link> <comments>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/26/mis-tebeos-favoritos-xv/#comments</comments> <pubDate>Fri, 26 Aug 2005 12:36:53 +0000</pubDate> <dc:creator>Álvaro Pons</dc:creator> <category><![CDATA[Mis tebeos favoritos]]></category> <category><![CDATA[Series]]></category> <guid
isPermaLink="false">http://www.lacarceldepapel.com/?p=52</guid> <description><![CDATA[La lucha entre las escuelas de Marcinelle y Moulinsart es dentro del mundo del tebeo el equivalente al enfrentamiento entre Oxford y Cambridge, entre el Barcelona y el Madrid. O incluso m&#225;s, porque para muchos ha llegado a ser casi paradigma del bien contra el mal, en aquellas luchas zafias entre claros y oscuros. A [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p><img
src="/images03/1086a.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3/>La lucha entre las escuelas de Marcinelle y Moulinsart es dentro del mundo del tebeo el equivalente al enfrentamiento entre Oxford y Cambridge, entre el Barcelona y el Madrid. O incluso m&aacute;s, porque para muchos ha llegado a ser casi paradigma del bien contra el mal, en aquellas luchas zafias entre claros y oscuros.<br
/> A un servidor siempre le han gustado las dos, pero si me obligan a elegir (tampoco tendr&iacute;an que hacerlo mucho), la decisi&oacute;n es clar&iacute;sima: me quedo con la escuela de Marcinelle, a mi entender, el verdadero germen del tebeo franc&eacute;s actual, tal y como lo entendemos hoy en d&iacute;a.<br
/> Y si tengo que mojarme todav&iacute;a m&aacute;s, la cosa est&aacute; f&aacute;cil: el <strong>Spirou </strong>de Franquin.<br
/> Caso curioso &eacute;ste, porque Franquin lleg&oacute; al personaje de rebote en 1946, casi ocho despu&eacute;s de que fuese creado por Rob-Vel y tras la breve etapa de Jij&eacute; al frente, que dej&oacute; en su joven pupilo la responsabilidad de seguir adelante con las aventuras del alegre botones y su compa&ntilde;ero Fantasio (la gran aportaci&oacute;n de Jij&eacute; a la serie). Franquin sigui&oacute; con reverencia los r&iacute;gidos esquemas narrativos de la &eacute;poca en una historia que cumpl&iacute;a a rajatabla con lo que se esperaba de &eacute;l, pero tard&oacute; poco en empezar a solicitar m&aacute;s espacio libre, a desprenderse de los cors&eacute;s para dar rienda suelta a su imaginaci&oacute;n desbordante. En apenas unos a&ntilde;os, su evoluci&oacute;n es fulgurante, demuestra una soltura narrativa envidiable y sus argumentos conjugan un concepto de la aventura de optimismo desbordante con una fina y elegante iron&iacute;a que impregnar&aacute; toda su obra en el <img
src="/images03/1086b.jpg" align="right" hspace=3 vspace=3/>futuro. Spirou consigue con Franquin madurar como personaje, recrearse como un aventurero rodeado de secundarios de lujo, desde su eterno compa&ntilde;ero Fantasio al Conde Champi&ntilde;ac, pasando por los sensacionales villanos (Zorglub, Zantafio&#8230;) o su gran creaci&oacute;n del genial Marsupilami, quiz&aacute;s el punto de inflexi&oacute;n que marca la gran d&eacute;cada de Franquin al frente de Spirou. Maravillas como <strong>El dictador y el champi&ntilde;&oacute;n</strong>, <strong>Los piratas del silencio</strong>, <strong>El nido de los marsupilamis </strong>o la genial <strong>Z como Zorglub </strong>(mi &aacute;lbum preferido de la serie) son buenas muestras del incre&iacute;ble nivel al que lleg&oacute; Franquin, un autor que ha proyectado su influencia de forma decisiva en el tebeo franc&eacute;s (y no s&oacute;lo franc&eacute;s, que se lo pregunten a Ib&aacute;&ntilde;ez) de las &uacute;ltimas cuatro d&eacute;cadas.<br
/> Un autor que supo conjugar su inteligencia con una capacidad para el dibujo sobrenatural, que le llev&oacute; a ese estilo tan personal, una suerte de representaci&oacute;n naturalista de la realidad caricaturizada en todos y cada uno de sus detalles. El dibujo de Franquin juega no s&oacute;lo con los personajes, sino con los fondos, los objetos, los animales, consiguiendo que cualquier cosa que dibuje autom&aacute;ticamente nos provoque la sonrisa y nos lleve a su universo: un gatito dibujado por Franquin nos transmite autom&aacute;ticamente el car&aacute;cter de ese animal, una finca casi su historia, un objeto su utilidad o inutilidad&#8230;<br
/> Franquin abandon&oacute; la serie en 1968, para dedicarse plenamente a otras creaciones suyas, tan geniales como Gaston Lagaffe (Tom&aacute;s el gafe en Espa&ntilde;a) o las Ideas Negras (recientemente publicado por Dolmen).<br
/> La serie fue continuada con oficio por Jean-Claude Fournier, que si bien aport&oacute; poco, por lo menos respet&oacute; a la labor de Franquin. Curiosamente, cuando parec&iacute;a que la serie quedar&iacute;a olvidada, pasando de mano en mano (sobre todo tras la pobre etapa de Cauvin y Nic), Tome y Janry  le dieron una nueva vida al personaje, logrando un alt&iacute;simo nivel durante su etapa al frente de la serie, que se prolong&oacute; casi 20 a&ntilde;os (durante los cuales crearon tambi&eacute;n esa maravilla llamado El peque&ntilde;o Spirou). Recuperaron el esp&iacute;ritu fant&aacute;stico e imaginativo de Franquin y fueron poco a poco virando al personaje hacia una v&iacute;a m&aacute;s adulta, que alcanzar&iacute;a su momento m&aacute;s importante en &#8220;La machina qui r&ecirc;ve&#8221;, &uacute;ltimo &aacute;lbum de estos dos autores en el que la serie daba un giro radical, enfrent&aacute;ndose Spirou a s&iacute; mismo en una clara met&aacute;fora de ruptura con el pasado que llegaba incluso a un cambio en el estilo de dibujo. Por desgracia, el cambio fue mal recibido por los lectores y la serie entr&oacute; en un largo sue&ntilde;o del que saldr&iacute;a gracias al guionista Morvan y al dibujante espa&ntilde;ol Munuera con el correcto Paris-sous-Seine.</p><p><strong>Ediciones en Espa&ntilde;a</strong><br
/> <img
src="/images03/1086c.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3/>Aunque en Espa&ntilde;a lleg&oacute; a aparecer la revista de Spirou (Spirou-Ardilla) y Grijalbo public&oacute; casi todos los &aacute;lbumes del personaje, la desaparici&oacute;n  de esta editorial provoc&oacute; un par&oacute;n absoluto en su aparici&oacute;n, dejando al p&uacute;blico espa&ntilde;ol en la pen&uacute;ltima aventura de Tome y Janry, Luna Fatal. En la actualidad, quedan por aparecer todav&iacute;a en Espa&ntilde;a Le Machine qui R&ecirc;ve y la etapa de Munuera.  Aunque existen rumores sobre una posible edici&oacute;n de la serie en Espa&ntilde;a, de momento hay que conformarse con la edici&oacute;n que ha hecho Planeta DeAgostini de la etapa de Franquin en Spirou, siguiendo la realizada por la editorial belga Niffle.</p><p><strong>Enlaces</strong><br
/> <a
href="http://www.arrakis.es/~espiru/spirou/"> La mejor p&aacute;gina en castellano sobre el personaje</a><br
/> <a
href="http://www.spirouworld.com/"> Spirou World</a><br
/> <a
href="http://www.arrakis.es/~espiru/spirou/krister/spirou.htm"> Sitio no oficial</a><br
/> <a
href="http://www.spirou.com/"> Sitio oficial</a><br
/> <a
href="http://www.franquin.com"> P&aacute;gina oficial de Franquin</a></p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/26/mis-tebeos-favoritos-xv/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>19</slash:comments> </item> <item><title>Mis tebeos favoritos XIV: Robert Crumb</title><link>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/26/mis-tebeos-favoritos-xiv/</link> <comments>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/26/mis-tebeos-favoritos-xiv/#comments</comments> <pubDate>Fri, 26 Aug 2005 08:00:01 +0000</pubDate> <dc:creator>Álvaro Pons</dc:creator> <category><![CDATA[Mis tebeos favoritos]]></category> <category><![CDATA[Series]]></category> <guid
isPermaLink="false">http://www.lacarceldepapel.com/?p=51</guid> <description><![CDATA[No creo que descubra nada nuevo si digo que Robert Crumb es un mis&#225;ntropo convencido, un asocial obsesionado con el sexo que odia todo lo que existe en el universo, incluy&#233;ndose a s&#237; mismo. Y sinti&#233;ndolo por Crumb, fue una suerte para la humanidad. Milagrosa, la verdad, porque adem&#225;s el de Philadelphia es un dibujante [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p><img
src="/images03/1085a.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3 border=1/>No creo que descubra nada nuevo si digo que Robert Crumb es un mis&aacute;ntropo convencido, un asocial obsesionado con el sexo que odia todo lo que existe en el universo, incluy&eacute;ndose a s&iacute; mismo.<br
/> Y sinti&eacute;ndolo por Crumb, fue una suerte para la humanidad. Milagrosa, la verdad, porque adem&aacute;s el de Philadelphia es un dibujante compulsivo, una mezcla que nos ha proporcionado a uno de los grandes monstruos del tebeo, pero tambi&eacute;n al m&aacute;s incisivo y cruel cr&iacute;tico de la humanidad y sus paranoias.<br
/> &#8220;Pope&#8221; del underground a su pesar, Crumb, junto con otros ilustres como Justin Green, Shelton o Spain, descubri&oacute; a la sociedad americana que la historieta era un medio adulto, capaz de canalizar no s&oacute;lo entretenimiento, sino reflexi&oacute;n, cr&iacute;tica o s&aacute;tira desde una perspectiva completamente adulta. Pero incluso dentro de las experiencias alucin&oacute;genas de Zap, Weirdo y otras tantas m&iacute;ticas revistas del underground americano, pronto se ver&iacute;a que Crumb estaba a a&ntilde;os luz de sus compa&ntilde;eros. Mientras que muchos de los autores de la &eacute;poca se basaban tan s&oacute;lo en la provocaci&oacute;n f&aacute;cil, generalmente sexual (l&oacute;gico en una sociedad ultrapuritana), Crumb iba m&aacute;s all&aacute;, sus diatribas eran un concentrado c&aacute;ustico, dagas envenenadas que se escond&iacute;an tras la apariencia de un gag con mala leche, que tras la risa dejaba un poso amargo y cruel, que no dejaba t&iacute;tere con cabeza. Los blancos de sus dardos eran tanto la sociedad a la que se enfrentaba la contracultura como el propio movimiento hippy que lo vio nacer, en una clara demostraci&oacute;n de desclasamiento de su autor.<br
/> <img
src="/images03/1085b.jpg" align="right" hspace=3 vspace=3 border=1/>Gracias a ese odio finisecular a toda forma de vida, Crumb ha conseguido en sus tebeos diseccionar la sociedad y el ser humano, sacar sus v&iacute;sceras m&aacute;s repugnantes y exponerlas al p&uacute;blico escarnio, para verg&uuml;enza de la entera humanidad.<br
/> Dibujante hiperdotado para cualquier estilo que se proponga, es de esos pocos autores que parecen estar tocados por una varita divina que transforma sus pensamientos autom&aacute;ticamente en historietas, sin apenas esfuerzo, s&oacute;lo siguiendo un instinto que le lleva a plasmar compulsivamente lo que ve y siente en vi&ntilde;etas. Sus historietas consiguieron traspasar sus delirios lis&eacute;rgicos y sue&ntilde;os a un dibujo naturalista pleno de deformaciones caricaturescas y simbolog&iacute;a surrealista-neur&oacute;tica, creando un lenguaje propio y personal, escaparate perfecto de esa ventana que abre al resto del mundo desde su ermita&ntilde;ismo.<br
/> Me resultar&iacute;a muy complejo elegir una historieta de Crumb como representante de su obra, porque en todas sus etapas es posible destacar alguna genialidad:  El Gato Fritz, Mr. Natural&#8230;personajes geniales pero que quiz&aacute;s se quedan un m&iacute;nimo pelda&ntilde;o por debajo de su m&aacute;xima creaci&oacute;n: &eacute;l mismo. Las historietas protagonizadas por el propio Robert Crumb son quiz&aacute;s el mejor reflejo de esa capacidad autodestructiva del autor que, parad&oacute;jicamente, lo transforma en un &aacute;cido testigo de lo que le rodea.</p><p><strong>Ediciones en Espa&ntilde;a</strong><br
/> <img
src="/images03/1085c.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3 border=1/><br
/> Crumb ha sido editado en Espa&ntilde;a desde la &eacute;poca de la revista Star, aunque la labor m&aacute;s sistem&aacute;tica de publicaci&oacute;n de su obra ha sido llevada por la editorial La C&uacute;pula, que lo incluy&oacute; entre la n&oacute;mina de autores de El V&iacute;bora desde casi sus inicios y que hoy en d&iacute;a mantiene la colecci&oacute;n &#8220;Robert Crumb Historias Completas&#8221;, en la que se est&aacute; editando (y reeditando continuamente) su mejor obra.</p><p><strong>Algunos enlaces</strong><br
/> <a
href="http://www.crumbproducts.com/">P&aacute;gina oficial</a><br
/> <a
href="http://mitglied.lycos.de/crumbcomics/"> P&aacute;gina no oficial </a><br
/> <a
href="http://www.lacupula.com/albums/crumb/crumb.htm">Crumb en La C&uacute;pula </a></p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/26/mis-tebeos-favoritos-xiv/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>54</slash:comments> </item> <item><title>Mis tebeos favoritos XIII: Adolf</title><link>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/25/46/</link> <comments>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/25/46/#comments</comments> <pubDate>Thu, 25 Aug 2005 09:01:35 +0000</pubDate> <dc:creator>Álvaro Pons</dc:creator> <category><![CDATA[Mis tebeos favoritos]]></category> <category><![CDATA[Series]]></category> <guid
isPermaLink="false">http://www.lacarceldepapel.com/?p=46</guid> <description><![CDATA[Me da muchísima vergüenza escribir este cap&#237;tulo de la serie de Tebeos Favoritos, porque implica reconocer que he vivido en la ignorancia durante décadas. Así que espero que sirva este &#8216;mea culpa&#8217; como redenci&#243;n de uno de los pecados m&#225;s graves de mi vida como aficionado compulsivo a los tebeos: no conocer la obra de [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Me da muchísima vergüenza escribir este cap&iacute;tulo de la serie de Tebeos Favoritos, porque implica reconocer que he vivido en la ignorancia durante décadas. Así que espero que sirva este &#8216;mea culpa&#8217; como redenci&oacute;n de uno de los pecados m&aacute;s graves de mi vida como aficionado compulsivo a los tebeos: no conocer la obra de <strong>Osamu Tezuka</strong>. Bueno, sí, conocía la obra de Tezuka y su importancia, gracias a esa maravillosa <strong>Historia de los Cómics</strong> de Toutain, que algunos estudiamos y aprendimos religiosamente cual libro de texto.  Su cap&iacute;tulo dedicado al manga era nuestra &uacute;nica referencia cuando, por estos lares, sólo se podía leer <strong>Candy, Candy</strong> y se identificaba lo japon&eacute;s con Heidi o Mazinger Z (largo y tendido se tendr&iacute;a que hablar del impacto emocional que esta serie provoc&oacute; en los hijos del baby boom sesentero). Las oleadas de manga que generaron después los fen&oacute;menos de <strong>Akira</strong> y, sobre todo, <strong>Dragon Ball</strong> fueron vistos por muchos con un aire de superioridad que sólo expresaba ignorancia, con el calificativo genérico (y despectivo) de &#8220;aghhh, manga&#8221;.<br
/> <img
src="/images03/1080a.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3 border=1/>Así que reconozco ante todos vosotros que durante años un servidor ha sido un ignorante de todo lo relacionado con el manga, no sólo por lo poco que llegaba a España, sino por la boba soberbia del que cree que lo sabe todo. Una estupidez de la que sal&iacute; con una bofetada en toda regla cuando le&iacute; <strong>Adolf</strong>, de Osamu Tezuka. Tras la apariencia de un dibujo sencillo e infantil, disneyniano (mejor dicho, fleischeriano, curiosa la paradoja de que el c&oacute;mic y la animaci&oacute;n americana influyeran tan decisivamente en Tezuka y que sea ahora el manga el que inunda occidente), se escond&iacute;a una complej&iacute;sima historia que analizaba con incre&iacute;ble lucidez la sociedad alemana que jale&oacute; la subida al poder de Hitler, mostrada en paralelo a la situación que vivía el Jap&oacute;n preb&eacute;lico gracias a la historia de esos dos ni&ntilde;os llamados Adolf. En una pirueta sin red, <strong>Adolf</strong> es adem&aacute;s una historia sobre la amistad, las envidias, la maldad, la bondad&#8230;quiz&aacute;s la &uacute;nica calificaci&oacute;n que abarca correctamente lo que es esta obra es decir que <strong>Adolf</strong> es una enciclopedia sobre el ser humano, sus miserias y sus -pocas- virtudes.<br
/> Un argumento extraordinariamente inteligente y complejo, en los que transcurren multitud de acciones paralelas, pero que para el lector son sencillos y transparentes gracias al brutal dominio de la narrativa de Tezuka. Detenerse a estudiar la narrativa de este autor es descubrir mil recursos narrativos utilizados con una pericia sin igual. Tezuka rompía moldes e investigaba el lenguaje de la historieta tomando recursos y elemento del cine, la pintura&#8230; pero siempre buscando la máxima eficacia narrativa. Su obra es narración gráfica en estado puro, desprovista de toda floritura innecesaria, con el único objetivo de llevar al lector en volandas por la página, acelerando o ralentizando la acci&oacute;n, oblig&aacute;ndole a pararse o dej&aacute;ndolo caer en una espiral vertiginosa.<br
/> <img
src="/images03/1080b.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3 border=1/>En el fondo, restringir la elecci&oacute;n a s&oacute;lo una obra es s&oacute;lo una excusa para rendir pleites&iacute;a a un dios del tebeo. Hasta el momento, todas las obras publicadas en Espa&ntilde;a de este autor me han fascinado, desde <strong>Adolf</strong> a <strong>Ayako</strong>, pasando por <strong>Astroboy, Oda a Kirihito, Crimen y castigo, La princesa caballero, Buda, F&eacute;nix, Black Jack, Metr&oacute;polis</strong>&#8230;cualquier t&iacute;tulo es una buena excusa para dejarse llevar por la genialidad de Tezuka, por la inteligencia de sus guiones, siempre empapados de un humanismo vital y comprometido que no renuncia a denunciar la injusticia y el horror.<br
/> Una buena raz&oacute;n para dejar el ate&iacute;smo.</p><p><strong>Ediciones en Espa&ntilde;a</strong><br
/> Tezuka es casi un reci&eacute;n llegado a nuestro pa&iacute;s, presentado en sociedad gracias a <strong>Black Jack</strong>, publicado por Glenat, una genial obra que pas&oacute; casi desapercibida. El reconocimiento vendr&iacute;a con la edici&oacute;n de <strong>Adolf</strong> (Planeta DeAgostini), que abrir&iacute;a el camino a sagas como <strong>Buda, F&eacute;nix </strong>y a que otras editoriales como Glenat u Otakuland publicasen m&aacute;s obras del maestro. <strong>Astroboy</strong>, <strong>La Princesa Caballero, Ayako, Oda a Kirihito</strong> o <strong>Crimen y castigo </strong>son tan s&oacute;lo una parte de las m&aacute;s de 700 obras publicadas en Jap&oacute;n de este maestro.</p><p><strong>M&aacute;s lecturas</strong><br
/> Recomiendo efusivamente el recientemente publicado libro sobre Osamu Tezuka  de Alfons Molin&eacute;  en la Colecci&oacute;n Sinpalabras, un excelente texto que da perfecta idea del alcance de su obra.<br
/> <a
href="http://www.guiadelcomic.com/autores/tezuka.htm"> Ficha en guiadelcomic.com</a><br
/> <a
href=http://www.tezuka.co.jp/"> Pagina oficial</a><br
/> <a
href="http://www.planetadeagostinicomics.com/articulos_detalle.asp?id=120">Ficha de la obra en Planeta</a></p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/25/46/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>34</slash:comments> </item> <item><title>Mis tebeos favoritos XII: Corto Maltés, de Hugo Pratt</title><link>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/23/mis-tebeos-favoritos-xii/</link> <comments>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/23/mis-tebeos-favoritos-xii/#comments</comments> <pubDate>Tue, 23 Aug 2005 14:52:03 +0000</pubDate> <dc:creator>Álvaro Pons</dc:creator> <category><![CDATA[Mis tebeos favoritos]]></category> <category><![CDATA[Series]]></category> <guid
isPermaLink="false">http://www.lacarceldepapel.com/?p=41</guid> <description><![CDATA[Con motivo de la edici&#243;n de Corto Malt&#233;s, el mar de oro, escr&#237;b&#237; un texto sobre lo que signific&#243; para m&#237; el Corto Malt&#233;s de Hugo Pratt. Os lo vuelvo a poner y ampl&#237;o con algunos comentarios m&#225;s: &#8220;Har&#225; de esto que os cuento unos cinco lustros, a&#241;o arriba o abajo y este que os [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Con motivo de la edici&oacute;n de <strong>Corto Malt&eacute;s, el mar de oro</strong>, escr&iacute;b&iacute; un texto sobre lo que signific&oacute; para m&iacute; el <strong>Corto Malt&eacute;s </strong>de Hugo Pratt. Os lo vuelvo a poner y ampl&iacute;o con algunos comentarios m&aacute;s:</p><p><img
src="http://www.lacarceldepapel.com/images02/645.gif" align="left" hspace=3 vspace=3 />&#8220;Har&aacute; de esto que os cuento unos cinco lustros, a&ntilde;o arriba o abajo y este que os escribe era un mocoso que se dispon&iacute;a a ser mayor y empezar el B.U.P., o por lo menos, eso es lo que yo cre&iacute;a. Una &eacute;poca en la que, como todas las que recuerdo de mi vida, le&iacute;a tebeos como un poseso, devorando todo lo que encontraba y que, por aquello de los primeros brotes hormonales, comenzaba a interesarse por otros tebeos que no fuesen los de Bruguera o Novaro con los que me cri&eacute;. Un poco tarde, lo reconozco, descubr&iacute; los tebeos de V&eacute;rtice, personajes como Sang-Chi, Nova, la Patrulla X, Werewolf o Tumba de Dr&aacute;cula entraron en mi vida en tromba, ocupando el sitio que hasta ese momento ten&iacute;an los Bruno D&iacute;az u Oliverio Reina. Una avalancha &iexcl;ay! apenas soportada por mi malnutrida econom&iacute;a, que subsist&iacute;a con una semanada de 50 pesetas que daba para bien poco. Pero necesidad manda y la suerte me acompa&ntilde;aba porque la peque&ntilde;a delegaci&oacute;n del Patronato de Apuestas Mutuas Deportivo Ben&eacute;ficas que ten&iacute;a en mi barrio, regida por un se&ntilde;or de bigotillo franquista, cuya hija era una famosa vedette, se dedicaba adem&aacute;s de a la recaudaci&oacute;n quiniel&iacute;stica, a la venta y cambio de novelitas de los Marcial Lafuente, Silver Kane y tantos otros, pero tambi&eacute;n a la de los tebeos que yo consum&iacute;a con pasi&oacute;n. Un lugar donde descubr&iacute; que, adem&aacute;s de los tebeitos de V&eacute;rtice, tambi&eacute;n hab&iacute;a peque&ntilde;as joyas como tebeos de Vampus, Rufus, Vampirella (&iexcl;mi primer amor vamp&iacute;rico!), Spirit, 1984 o Creepy. Revistas que, para un renacuajo que aspiraba a adulto como yo, reforzaban mi orgullo de hombre hecho y derecho (junto a los imponentes pelillos que comenzaban a aparecer bajo mi nariz, todo sea dicho) y me permit&iacute;an ver alguna tetilla que otra, lo que para la &eacute;poca, era un logro s&oacute;lo comparable a poseer un ejemplar del Lib con Susana Estrada.<br
/> Pero un d&iacute;a, en ese caj&oacute;n de madera en el que hurgaba todas las semanas, apareci&oacute; un tebeo distinto. En su portada no hab&iacute;a ni monstruos, ni aliens invasores ni superherc&uacute;leos se&ntilde;ores, tan s&oacute;lo una sugerente y sensual se&ntilde;orita que mostraba su espalda y lo que continuaba. Pero era un dibujo distinto, elegante, sugerente&#8230;lo suficiente para imaginarme que su interior pod&iacute;a esconder los m&aacute;s prohibidos placeres. As&iacute; que cog&iacute; la revista entre un buen fajo de tebeos de V&eacute;rtice, m&aacute;s llevado por la curiosidad del pecado que realmente sabiendo lo que me esperaba. Ya en casa, y tras pasar el mal trago de la mirada inquisidora del se&ntilde;or del bigote cuando me cobraba, en la seguridad de mi habitaci&oacute;n, inspeccione el bot&iacute;n que hab&iacute;a conseguido. TOTEM se llamaba la revista y era su segundo n&uacute;mero, con su lomo encolado, tan distinto a las grapas a las que estaba habituado. Una primera ojeada me decepcion&oacute;&#8230; yo imaginaba una revista que mostrase pasiones sexuales desatadas y a primera vista mi amada Vampirella destilaba much&iacute;sima m&aacute;s sensualidad morbosa. Pero era un tebeo y mi atracci&oacute;n a cualquier cosa con vi&ntilde;etas dej&oacute; de lado las decepciones y me puse a leer la primera historia: &#8220;Un aguila en la selva&#8221;, de un tal Hugo Pratt (&iquest;qui&eacute;n ser&iacute;a?).<br
/> Y lo hice, comenc&eacute; a leer.  Y todo cambi&oacute;.<br
/> El protagonista, un atrativo marinero del que se adivinaba un turbio pasado era lo contrario a los h&eacute;roes que encontraba en las revistas de V&eacute;rtice, evitaba la lucha, usaba la iron&iacute;a como arma y le importaba bien poco resolver las injusticias. En esta primera historia, se adentraba en una compleja trama de intereses y espionajes mutuos entre alemanes, ingleses y portugueses, donde nada era lo que parec&iacute;a y ni los buenos eran tan buenos ni los malos unos villanos. Pero sobre todo, era aventura, yo no conoc&iacute;a por aqu&eacute;l entonces a Conrad, pero algo me dec&iacute;a que eso era la aventura real, la que se pod&iacute;a vivir. Volar por encima de los rascacielos, enfrentarse a villanos de poderes inconmensurables o luchar en guerras siderales pod&iacute;a ser maravilloso, pero una utop&iacute;a que nunca ocurrir&iacute;a. Sin embargo, Corto viv&iacute;a en este mundo, disfrutaba de la existencia y de lo que pasaba ante sus ojos descubriendo lo que estaba oculto a mi mirada. Yo imaginaba que Corto Malt&eacute;s hab&iacute;a pisado junglas ignotas, que hab&iacute;a navegado por mares de furiosas olas gigantes&#8230; no me lo contar&iacute;a, no era Corto el t&iacute;pico orgulloso que hablaba de sus haza&ntilde;as, pero el car&aacute;cter que se hab&iacute;a forjado me llevar&iacute;a a lugares que nunca imagin&eacute; que existieran.<br
/> Y as&iacute; fue. Con &eacute;l viaj&eacute; por parajes reales y on&iacute;ricos, descubr&iacute; amores imposibles y posibles, viv&iacute; la aventura verdadera gracias a los tebeos.&#8221;</p><p>Reafirmo cada una de mis palabras: <strong>Corto Malt&eacute;s </strong>entra en el alma de la aventura, quiz&aacute;s plasmada como nadie desde Conrad. Releer Corto Malt&eacute;s en Siberia, La Balada del mar Salado, La Casa Dorada de Samarcanda o las historias cortas de Bajo el signo de Capricornio sigue siendo un placer incuestionable, maravilloso.  Pratt consigui&oacute; que su estilo de dibujo sintetizara en apenas unas elegantes l&iacute;neas la esencia de la narrativa, el fundamento absoluto del lenguaje del tebeo.</p><p><strong>Ediciones en Espa&ntilde;a</strong><br
/> La obra de Pratt fue publicada en entregas en numerosas revistas de Roberto Rocca, desde TOTEM a TOTEM Aventuras y viajes, aunque fue la colecci&oacute;n Biblioteca TOTEM de la misma editorial la que ver&iacute;a editada casi en su totalidad la obra de Pratt, siempre en un exquisito blanco y negro.<br
/> Corto lleg&oacute; a protagonizar su propia revista en los 80, editada por New Comic, que serializ&oacute; Tango y Las memorias de Corto Malt&eacute;s, adem&aacute;s de muchas obras de Pratt (e incluso regalaba un &aacute;lbum de cromos).<br
/> Tras la desaparici&oacute;n de la revista, fue Norma la que recuper&oacute; la edici&oacute;n integral de la obra de Pratt, incluyendo Corto, en una colecci&oacute;n id&eacute;ntica a la francesa de Casterman, de lujosa edici&oacute;n y con un recolreado discreto, aprobado por su autor. Esta editorial public&oacute; tambi&eacute;n una colecci&oacute;n dedicada a Corto, de peque&ntilde;o formato (con remontaje de las vi&ntilde;etas) y en blanco y negro, que fue saldada en su totalidad hace unos a&ntilde;os.</p><p><strong>Enlaces</strong><br
/> <a
href="http://www.cortomaltese.com/"> Sitio Oficial</a><br
/> <a
href="http://dreamers.com/corto/index.htm"> La Web de Corto malt&eacute;s</a><br
/> <a
href="http://www.cortomaltes.com.ar/"> Venecia, ciudad abierta</a></p><p>http://dreamers.com/corto/index.htm</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/23/mis-tebeos-favoritos-xii/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>30</slash:comments> </item> <item><title>Mis tebeos favoritos XI: Maus, de Art Spiegelman</title><link>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/22/mis-tebeos-favoritos-xi/</link> <comments>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/22/mis-tebeos-favoritos-xi/#comments</comments> <pubDate>Mon, 22 Aug 2005 17:23:48 +0000</pubDate> <dc:creator>Álvaro Pons</dc:creator> <category><![CDATA[Mis tebeos favoritos]]></category> <category><![CDATA[Series]]></category> <guid
isPermaLink="false">http://www.lacarceldepapel.com/?p=40</guid> <description><![CDATA[El Maus de Art Spiegelman ha sido, es y ser&#225; uno de esos argumentos que se usan de forma recurrente para indicar que el tebeo ya es adulto, a&#241;adiendo siempre la coletilla &#8220;y ha ganado el Pulitzer&#8221;. Supongo que tratar un tema tan delicado como el holocausto provocado por los nazis y la seguridad que [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p><img
src="/images03/1077a.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3/>El <strong>Maus </strong>de Art Spiegelman ha sido, es y ser&aacute; uno de esos argumentos que se usan de forma recurrente para indicar que el tebeo ya es adulto, a&ntilde;adiendo siempre la coletilla &#8220;y ha ganado el Pulitzer&#8221;. Supongo que tratar un tema tan delicado como el holocausto provocado por los nazis y la seguridad que da la autoridad del Pulitzer, ha favorecido que la bola de nieve girase y girase, hasta llegar a un punto donde, muchas veces, me planteo sino le perjudicar&aacute; m&aacute;s que beneficia.<br
/> Pero a riesgo de parecer un &#8220;gafapasta&#8221; o un &#8220;snob&#8221;, voy a reconocer que me encanta Maus. Y por ninguna de las razones anteriormente expuestas. La obra de Spiegelman me seduce y maravilla por muchas razones, pero ante todo y sobre todo, porque es una de las obras m&aacute;s emotivas que conozco.<br
/> Spiegelman, ha sido (y es) uno de los investigadores m&aacute;s radicales que el lenguaje de la historieta ha conocido, responsable directo de ese crisol de nuevas experiencias que fue la revista RAW. Antes de <strong>Maus</strong>, lo poco que conoc&iacute;a de Spiegelman me hablaba de su gusto por la transgresi&oacute;n formal, por la provocaci&oacute;n basada en la perversi&oacute;n de las normas establecidas, pero siempre desde el profundo estudio y conocimiento del medio.<br
/> Pero cuando le&iacute; por primera vez <strong>Maus</strong>, me qued&eacute; absolutamente pasmado: el Spiegelman de la experimentaci&oacute;n en&eacute;rgica invert&iacute;a todo lo aprendido en una historia arriesgad&iacute;sima, en la que el autor volcaba sobre el lector la relaci&oacute;n que tuvo con su padre, sobre la que se extender&aacute; en todo momento la influencia de la terrible experiencia del holocausto, vivido en primera persona por el padre de Spiegelman.<br
/> <img
src="/images03/1077b.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3/>Personalmente, creo que <strong>Maus </strong>es una hermosa reflexi&oacute;n sobre la relaci&oacute;n entre un hijo y su padre, una perfecta plasmaci&oacute;n del contraste entre la admiraci&oacute;n por lo vivido por el progenitor y el enfrentamiento generacional casi obligatorio, articulado a trav&eacute;s de una larga conversaci&oacute;n entre los dos, en la que el padre recuerda los horrores del exterminio nazi para su hijo. Nace as&iacute; tambi&eacute;n, aunque a mi entender de forma indirecta, un brutal testimonio de ese horror, que quiz&aacute;s ha sido entendido por muchos como su principal objetivo.<br
/> Pero adem&aacute;s, <strong>Maus</strong> es la realizaci&oacute;n de todas las experiencias formales previas de Spiegelman, que se ordenan y toman sentido en esta obra. Desde la m&aacute;s evidente opci&oacute;n por la simbolog&iacute;a reflejada en el uso de animales antropom&oacute;rficos para llevar la acci&oacute;n, hasta la sutil elecci&oacute;n de ritmos narrativos propios, las rupturas did&aacute;cticas o el adecuado estilo sucio de dibujo. As&iacute;, la elecci&oacute;n de usar animales para representar a los diferentes colectivos implicados (ratones para los jud&iacute;os, gatos para los alemanes, perros para los americanos&#8230;) es un perfecto ejemplo de la utilizaci&oacute;n del s&iacute;mbolo como herramienta narrativa, que le proporciona al autor dos efectos r&aacute;pidos: primero, el alejamiento de lo que ocurre, tanto del lector como del propio autor, necesario para que la reflexi&oacute;n nazca sin preconcepciones. El segundo, en erigirse en un mecanismo de reflexi&oacute;n sobre la implicaci&oacute;n de los pueblos, que va mucho m&aacute;s all&aacute; de simple analog&iacute;a de la persecuci&oacute;n entre ratones y gatos. Diluye las identidades individuales y provoca una unificaci&oacute;n del aspecto de los personajes que lleva a la meditaci&oacute;n sobre las responsabilidades de los pueblos en los genocidios, sobre su comportamiento.<br
/> <img
src="/images03/1077c.jpg" align="right" hspace=3 vspace=3/>Una opci&oacute;n que muchas veces ha ocultado otros matices del impresionante trabajo narrativo de Spiegelman en la obra, estudiado hasta la minuciosidad m&aacute;s incre&iacute;ble. Baste como ejemplo que es f&aacute;cil discriminar cu&aacute;ndo se est&aacute; en el presente y cu&aacute;ndo en el recuerdo, gracias &uacute;nicamente al cuidado planteamiento compositivo de Spiegelman, que var&iacute;a ritmo y planificaci&oacute;n en cada situaci&oacute;n para que puedan ser diferenciadas de forma transparente por el lector, sin que &eacute;ste sea consciente del milim&eacute;trico trabajo del autor .<br
/> Gracias a todo este abanico de recursos, <strong>Maus</strong> se alza como una obra que llega al coraz&oacute;n del lector como un cuchillo caliente corta la mantequilla, ante la que muchas veces es imposible contener una l&aacute;grima de emoci&oacute;n, que ir&aacute; seguida, con seguridad, por la reflexi&oacute;n ante la multitud de ideas que nos inundan tras su lectura.<br
/> Una obra soberbia, que sorprende todav&iacute;a m&aacute;s si pensamos en que fue concebida durante casi trece a&ntilde;os, publicada en entregas en la revista RAW. Un hecho que casi no se evidencia ante la impresionante coherencia de la obra.</p><p><strong>Ediciones en Espa&ntilde;a</strong><br
/> <strong>Maus</strong> fue coeditada inicialmente en Espa&ntilde;a por Norma Editorial y Muchnick, que publicaron la primera parte de la obra. Pasar&iacute;an casi diez a&ntilde;os hasta que Planeta DeAgostini editara la obra en su totalidad en un &uacute;nico volumen, de calidad bastante pobre en su primera edici&oacute;n y que ha ido mejorando en las &uacute;ltimas. De todas formas, la mejor edici&oacute;n que he podido ver de esta obra es la que hizo Inreves en catal&aacute;n, sencillamente impecable.</p><p><strong>Enlaces de inter&eacute;s</strong><br
/> <a
href="http://www.geocities.com/Athens/Atlantis/2671/ ">Gu&iacute;a de recursos sobre Maus en la web</a><br
/> <a
href="http://www.guiadelcomic.com/comics/maus.htm"> Ficha en Guiadelcomic.com</a></p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/22/mis-tebeos-favoritos-xi/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>31</slash:comments> </item> <item><title>Mis tebeos favoritos X: El teniente Blueberry, de Charlier y Giraud</title><link>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/20/mis-tebeos-favoritos-x/</link> <comments>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/20/mis-tebeos-favoritos-x/#comments</comments> <pubDate>Sat, 20 Aug 2005 13:55:52 +0000</pubDate> <dc:creator>Álvaro Pons</dc:creator> <category><![CDATA[Mis tebeos favoritos]]></category> <category><![CDATA[Series]]></category> <guid
isPermaLink="false">http://www.lacarceldepapel.com/?p=35</guid> <description><![CDATA[Me vais a permitir que para esta d&#233;cima entrega, recicle un art&#237;culo antiguo sobre El teniente Blueberry: Es m&#225;s que probable que cuando Charlier se puso a escribir las primeras l&#237;neas de Fort Navajo pensando en su amigo Jij&#233;, su objetivo fuera tan sencillo como hacer una buena serie de western, en la que pudiera [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Me vais a permitir que para esta d&eacute;cima entrega, recicle un art&iacute;culo antiguo sobre <strong>El teniente Blueberry</strong>:<br
/> <img
src="/images03/1073a.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3 border=1/>Es m&aacute;s que probable que cuando Charlier se puso a escribir las primeras l&iacute;neas de Fort Navajo pensando en su amigo Jij&eacute;, su objetivo fuera tan sencillo como hacer una buena serie de western, en la que pudiera volcar todas las maravillas que hab&iacute;a visto y sentido en un reciente viaje a los EEUU. Los paisajes, la dura historia de los pioneros, los enfrentamientos entre los ind&iacute;genas y el ejercito, conformaban un punto de partida excelente para una historia de un g&eacute;nero poco habitual para los lectores francobelgas de &#8220;bande dessin&eacute;e&#8221;, que comenzaban a adentrarse en historias m&aacute;s realistas gracias precisamente a las creaciones de este rechoncho escritor que hab&iacute;a cambiado la forma de entender la historieta en ese pa&iacute;s gracias a sus obras.<br
/> Y es probable que ese objetivo se hubiera cumplido si no se hubiesen torcido los planes del guionista casi desde el primer momento, al declinar Jij&eacute; encargarse de la parte gr&aacute;fica de la serie, recomendando a un jovenc&iacute;simo y desconocido Jean Giraud, ayudante del maestro en Jerry Spring. Charlier acept&oacute; la propuesta y se puso a trabajar en el primer &aacute;lbum de la serie, Fort Navajo, que se centrar&iacute;a en los enfrentamientos entre indios y soldados de un atrincheramiento en Arizona. Una serie sin protagonista fijo, coral, en la que se representaban los arquetipos del g&eacute;nero que tan bien hab&iacute;an representado en el cine las pel&iacute;culas de John Ford o Howard Hawks (con las que se pueden encontrar multitud de puntos coincidentes), quiz&aacute;s con un toque europeo, m&aacute;s social y m&aacute;s influenciado por otra forma de entender la aventura y el concepto de h&eacute;roe. La serie fue un &eacute;xito absoluto y atrajo a los lectores que descubrieron, adem&aacute;s, a un nuevo dibujante al que sumar a la lista de buenos autores realistas que encabezaba en aquella &eacute;poca Jij&eacute; (que colabor&oacute; al final en algunas de las p&aacute;ginas de Tormenta en el Oeste y El Jinete Perdido), Hubinon o Uderzo.<br
/> <img
src="/images03/1073b.jpg" align="right" hspace=3 vspace=3 border=1/>Pero ya en este primer arco argumental que se prolong&oacute; durante cinco &aacute;lbumes, era evidente que el car&aacute;cter colectivo se iba diluyendo a favor de uno de los protagonistas que, poco a poco, se hab&iacute;a ido haciendo con el liderazgo de la serie. El teniente Blueberry, un h&eacute;roe de corte rom&aacute;ntico, luchador de causas perdidas, hab&iacute;a comenzado como secundario para terminar como protagonista y dar incluso nombre a la serie, que r&aacute;pidamente se denominar&iacute;a de forma gen&eacute;rica &#8220;Las aventuras del teniente Blueberry&#8221;. A partir de este momento, la serie se transmuta y deja la pista del western cl&aacute;sico para internarse en una larga evoluci&oacute;n personal centrada en su protagonista, un descarado sinverg&uuml;enza de bondadosos principios (muy acorde con el personaje que populariz&oacute; en el cine en esa &eacute;poca Jean-Paul Belmondo, su referente gr&aacute;fico). Charlier parece buscar nuevas v&iacute;as a su personaje transform&aacute;ndolo en sheriff de un perdido pueblecito, una opci&oacute;n que no cuaja y que acaba de forma precipitada para embarcar a Blueberry en el que ser&iacute;a el primer gran arco argumental de la serie: &#8220;El caballo de hierro&#8221;, donde realmente Charlier definir&iacute;a a su personaje y Giraud se deshar&iacute;a de la influencia de Jij&eacute; para comenzar a definir sus propias constantes. Charlier no era ajeno a los vientos pol&iacute;ticos que corr&iacute;an tras los nuevos aires del Mayo del 68 y su serie refleja a la perfecci&oacute;n esta situaci&oacute;n: lo que en el ciclo inicial de la serie eran t&iacute;midas cr&iacute;ticas a la actuaci&oacute;n del ej&eacute;rcito yanqui, similares a las que el cine de la &eacute;poca comenzaba a mostrar, en este arco se acent&uacute;an y endurecen, descarn&aacute;ndose e influyendo en la personalidad de Blueberry, cada vez m&aacute;s cercano a la causa india y m&aacute;s alejado de sus or&iacute;genes militares, transformando el ciclo en una suerte de introspecci&oacute;n que marcar&aacute; las claves del comportamiento futuro del h&eacute;roe de nariz rota.<br
/> Llegados a este punto, el objetivo inicial de Charlier se ha transformado completamente, desde la historia de g&eacute;nero puro a una historia que usa el g&eacute;nero como medio, no como fin. Su serie se ha convertido en la narraci&oacute;n de la vida de Mike Blueberry, pero tambi&eacute;n en un relato reflexivo de los convulsos a&ntilde;os de la conquista del oeste americano.<br
/> <img
src="/images03/1073c.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3 border=1/>Un camino sin vuelta que se redondea brillantemente en el siguiente arco argumental, &#8220;La Mina del Alem&aacute;n Perdido&#8221;, posiblemente el mejor de la serie, en el que Charlier hace renacer a su personaje simb&oacute;lica y f&iacute;sicamente, enterr&aacute;ndolo y obligando a volver a salir del &uacute;tero primordial de la tierra que lo vio nacer. Un cambio que es incluso patente a nivel gr&aacute;fico, con un Jean Giraud que ya comenzaba a apuntar los modos y maneras de su alter ego, Moebius, demostrando una soltura narrativa y una habilidad gr&aacute;fica sencillamente espectaculares. Su puesta en escena alcanza la perfecci&oacute;n, su dibujo llega a niveles desconocidos, quiz&aacute;s ejemplificados en esas escenas de espacios abiertos infinitos, profundos, que nadie desde Foster hab&iacute;a sabido representar tan verazmente.<br
/> La serie ha llegado a su punto m&aacute;s alto de calidad, pero su personaje ha tocado fondo, ha llegado a ver las miserias humanas bien de cerca y precisa descubrir su propia identidad, una misi&oacute;n tan compleja como la que acepta en la siguiente gran saga de la serie. La b&uacute;squeda de un tesoro perdido del ej&eacute;rcito confederado es el hilo conductor de este ciclo donde Blueberry descubre un mundo real, sin h&eacute;roes, donde la violencia y el cinismo son las &uacute;nicas leyes que mueven la sociedad. Charlier, olvida su concepci&oacute;n cl&aacute;sica del h&eacute;roe honesto y valeroso para adentrarse en el an&aacute;lisis del ser humano y de sus l&iacute;mites ante la animalidad que esconde. Sin olvidar la trama, el thriller y las constantes del g&eacute;nero, firma lo que podr&iacute;a denominarse una de las primeras deconstrucciones del g&eacute;nero de las que se tenga referencia, dejando a Bluberry al final de Angel Face, &aacute;lbum final del ciclo, preparado para afrontar un nuevo futuro libre de las ataduras del pasado. Cinco &aacute;lbumes que se prolongaron en el tiempo debido a un par&oacute;n de varios a&ntilde;os motivado por el enfrentamiento de Giraud con los editores y que muestran claramente la evoluci&oacute;n gr&aacute;fica de este autor, que comienza &#8220;Chihuahua Pearl&#8221; como Gir y termina &#8220;Angel Face&#8221; ya como Moebius.<br
/> El cambio de sus autores se refleja en la evoluci&oacute;n de su creaci&oacute;n, que afronta un cambio radical de direcci&oacute;n. Estamos a finales de los 70 y los &uacute;ltimos coletazos de la d&eacute;cada ven el final del movimiento hippy para adentrarse en una &eacute;poca de contrastes donde conviven el punk y el technopop, extremos que no son ajenos a la serie de Charlier y Giraud que abordan la saga que inicia &#8220;Nariz Rota&#8221; llevando a su protagonista al extremo m&aacute;s antag&oacute;nico a su inicio, en el bando de los indios navajos donde se halla bajo la protecci&oacute;n de Cochise. La transici&oacute;n vital de Blueberry le ha llevado de un bando al otro, su b&uacute;squeda de la verdad le ha hecho plantearse sus principios y todo aquello que consideraba correcto, enfrent&aacute;ndose a sus inicios, y permitiendo que el ciclo comience de nuevo.<br
/> <img
src="/images03/1073d.jpg" align="right" hspace=3 vspace=3 border=1/>En principio, parec&iacute;a que los &aacute;lbumes que segu&iacute;an marcaban esa l&iacute;nea de vuelta a los inicios con un personaje maduro y distinto, pero nunca sabremos cu&aacute;les eran las ideas que Charlier ten&iacute;a para su h&eacute;roe. Su desaparici&oacute;n en 1989, justo cuando estaba terminando &#8220;Arizona Love&#8221;, parec&iacute;a suponer el final de la serie: Giraud se encontraba plenamente imbuido en su alter-ego Moebius, desarrollando series de tem&aacute;tica filos&oacute;fico-fant&aacute;stica absolutamente alejadas del esp&iacute;ritu de la serie que creara Charlier, por lo que las esperanzas de continuaci&oacute;n de la serie parec&iacute;an nulas.<br
/> Sin embargo, unos a&ntilde;os despu&eacute;s, Moebius/Giraud sorprendi&oacute; (y asust&oacute;, por qu&eacute; no decirlo) a propios y extra&ntilde;os con la continuaci&oacute;n de las aventuras de Blueberry en un nuevo ciclo, &#8220;Mr. Blueberry&#8221;. Una sorpresa que dej&oacute; paso a la admiraci&oacute;n ante el resultado de este primer &aacute;lbum en solitario del dibujante, que supo retomar a la perfecci&oacute;n el desarrollo de la personalidad de Blueberry que hab&iacute;a comenzado 20 a&ntilde;os antes. El ciclo se inicia con un Blueberry maduro, al que el paso del tiempo ha dejado marcas externas e internas que lo han convertido en un vividor, un personaje legendario que ha aprendido las lecciones de su atribulada vida y se dedica ahora a dejar pasar el tiempo, sin m&aacute;s objetivo que vivir tranquilamente. H&aacute;bilmente, Moebius sit&uacute;a su historia en un momento m&iacute;tico de la historia del &#8220;Far West&#8221;, el duelo en O.K. Corral, y va moviendo sus personajes con maestr&iacute;a en la construcci&oacute;n de la trama en la que Blueberry se ve inmerso muy a su pesar. Los cuatro &aacute;lbumes aparecidos hasta el momento confirman el respeto del dibujante al creador del personaje, conservando perfectamente las claves de la serie, pero aportando su maestr&iacute;a narrativa y su dibujo casi perfecto.<br
/> Tras casi cuarenta a&ntilde;os, la serie se alza por m&eacute;ritos propios como la serie m&aacute;s importante de la historia del tebeo europeo, una serie que ha evolucionado con sus autores y en la que est&aacute; grabada tambi&eacute;n c&oacute;mo la sociedad ha cambiado a lo largo de estas convulsas d&eacute;cadas. Pero Blueberry es tambi&eacute;n un resumen de la historia del c&oacute;mic europeo en las cuatro &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Leyendo la obra de Charlier y Giraud  podemos seguir casi mes a mes c&oacute;mo ha evolucionado la forma de entender la historieta. Desde el tebeo de continuar&aacute; de entregas de dos p&aacute;ginas semanales que fue el germen de la serie al &aacute;lbum sin periodicidad definida, pero tambi&eacute;n, parad&oacute;jicamente, asistimos al declive de los g&eacute;neros que llenaban las p&aacute;ginas de las revistas de la d&eacute;cada de los 50 y 60 , en una transici&oacute;n lenta y continuada hacia el c&oacute;mic de autor en una historia que jam&aacute;s ha abandonado los arquetipos del western, demostrando que la trillada opini&oacute;n que identifica g&eacute;nero con superficialidad o infantilismo no deja de ser un modismo sin fundamento. Blueberry es la perfecta demostraci&oacute;n de las posibilidades narrativas y expresivas de los g&eacute;neros, incluso en uno tan limitado en claves y escenarios como el oeste.<br
/> Es la gran obra de dos autores que han marcado un antes y despu&eacute;s de la historieta. Tanto Charlier como Giraud han influido de forma incuantificable en la historieta francesa, europea y mundial. El primero, cambiando la mentalidad de una industria que ve&iacute;a en el tebeo una forma de expresi&oacute;n reservada a los ni&ntilde;os, creando personajes como Michael Tanguy, Barbarroja o el mismo Blueberry que viven la aventura desde la perspectiva adulta, con todas sus consecuencias. Y el segundo porque abri&oacute; las mentes hacia nuevas formas expresivas, demostrando que la historieta era una forma de expresi&oacute;n que daba la m&aacute;xima libertad. Su obra es un legado que, adem&aacute;s de todo lo citado, muestra su vida, c&oacute;mo sus ideales fueron cambiando y trasform&aacute;ndose, como su concepci&oacute;n del medio fue creciendo, variando en potencialidad y formas.</p><p><strong>Ediciones en Espa&ntilde;a</strong><br
/> Hasta su desaparici&oacute;n del mundo del tebeo, la editorial Grijalbo public&oacute; la serie de forma completa. Posteriormente, fue Norma la que adquiri&oacute; los derechos y ha seguido su edici&oacute;n, encarg&aacute;ndose de la reedici&oacute;n de todos los n&uacute;meros. En este momento, s&oacute;lo falta por publicar el &uacute;ltimo &aacute;lbum de la serie, &#8220;Dust&#8221;, que se espera en castellano para finales de a&ntilde;o.</p><p><strong>Enlaces y otras lecturas</strong><br
/> Ante todo, recomendar el excelente primer n&uacute;mero de la extinta revista Yellow Kid, dedicado &iacute;ntegramente a esta gran serie. Adem&aacute;s, pod&eacute;is encontrar informaci&oacute;n muy jugosa en <a
href="http://www.tebeosfera.com/Personaje/Blueberry/Lt.htm">el art&iacute;culo de Eduardo Mart&iacute;nez-Pina </a>para Tebeosfera. Tambi&eacute;n es interesante visitar <a
href="http://www.blueberry-lesite.com/">la p&aacute;gina oficial de Blueberry</a> y <a
href="http://www.canyonblueberry.com/">Le Canyon de Blueberry</a>, la excelente web de J&eacute;rome Karmann .</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/20/mis-tebeos-favoritos-x/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>19</slash:comments> </item> <item><title>Mis tebeos favoritos IX: Alack Sinner, de Muñoz y Sampayo</title><link>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/18/mis-tebeos-favoritos-viii-2/</link> <comments>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/18/mis-tebeos-favoritos-viii-2/#comments</comments> <pubDate>Thu, 18 Aug 2005 13:39:57 +0000</pubDate> <dc:creator>Álvaro Pons</dc:creator> <category><![CDATA[Mis tebeos favoritos]]></category> <category><![CDATA[Series]]></category> <guid
isPermaLink="false">http://www.lacarceldepapel.com/?p=30</guid> <description><![CDATA[Ahora que estoy escribiendo estos textos, me resulta curioso comprobar la gran cantidad de coincidencias que existe entre el Alack Sinner de Mu&#241;oz y Sampayo y el Mort Cinder de Oesterheld y Breccia. A la evidente relaci&#243;n geogr&#225;fica de los autores, an&#233;cdotica en otros casos, pero fundamental en &#233;ste, hay que sumar que estamos de [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p><img
src="/images03/1071a.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3 border=1/>Ahora que estoy escribiendo estos textos, me resulta curioso comprobar la gran cantidad de coincidencias que existe entre el <strong>Alack Sinner </strong>de Mu&ntilde;oz y Sampayo y el <strong>Mort Cinder </strong>de Oesterheld y Breccia. A la evidente relaci&oacute;n geogr&aacute;fica de los autores, an&eacute;cdotica en otros casos, pero fundamental en &eacute;ste, hay que sumar que estamos de nuevo ante una obra que re&uacute;ne a dos autores en un momento decisivo de su recorrido creativo. Mu&ntilde;oz buscaba una salida a sus necesidades creativas, encerradas en trabajos de encargo para la Fleetway, una b&uacute;squeda que le llev&oacute; a coincidir con Carlos Sampayo, escritor, cr&iacute;tico y periodista que nunca hab&iacute;a guionizado historieta, pero con unas inquietudes que reclamaban nuevos caminos. Y una &uacute;ltima coincidencia: al igual que en la obra de Oesterheld y Breccia, <strong>Alack Sinner </strong>es una historia viva, que nace a partir de unos registros gen&eacute;ricos casi t&oacute;picos pero que pronto adquiere personalidad propia, arrastrando a sus autores a senderos quiz&aacute;s nunca imaginados.<br
/> Mu&ntilde;oz y Sampayo comienzan las aventuras de este detective como un relato de g&eacute;nero negro casi acad&eacute;mico, cumpliendo fielmente sus c&aacute;nones en su vertiente chandleriana, quiz&aacute;s con un toque de descreimiento m&aacute;s propio de Ross McDonald, pero siempre desde la ortodoxia. Una imagen que dura poco, porque la fuerza del personaje pronto se apodera de sus autores, liber&aacute;ndolos de las ataduras que se autoimpon&iacute;an para emprender el camino que realmente buscaban. Alack Sinner se introduce as&iacute; en un viaje sin retorno al compromiso con la sociedad, de forma que cada aventura es un paso m&aacute;s en su transfiguraci&oacute;n hacia un simple testigo de la vida. El protagonismo se va diluyendo y desaparecen las referencias al g&eacute;nero, que quedan reducidas a un mero apoyo de la estructura formal de unas historias que hablan de seres humanos y de sus relaciones.</p><p
align="center"><img
src="/images03/1071b.jpg"/></p><p>Del cuidado realismo gr&aacute;fico de las primeras historias, seguidor fiel de sus dos grandes influencias, Breccia y Pratt, vamos pasando a un expresionismo radical, pero de una vitalidad desbordante, pasmosa. Las vi&ntilde;etas de Sinner se pueblan de historias, de personajes que tienen pasado y futuro, que deambulan por la historia de forma an&oacute;nima pero que son parte de esa sociedad de la que Alack es testigo. Mu&ntilde;oz va asegurando su estilo expresionista de mancha negra violenta y una dif&iacute;cil labor de s&iacute;ntesis gr&aacute;fica que le llevar&aacute; a una expresividad arrebatadora. Se ha pasado ya del Alack detective a un simple ser humano que quiere ver a su hija en &#8220;Encuentros y Reencuentros&#8221;,  una excusa argumental para poder hablar de lo que los autores ven a su alrededor. Llega el momento de &#8220;Nicaragua&#8221;, una dur&iacute;sima visi&oacute;n del complejo momento pol&iacute;tico que viv&iacute;a el mundo en plena era Reagan, centr&aacute;ndose en la situaci&oacute;n nicarag&uuml;ense. Una historia donde Mu&ntilde;oz y Sampayo exprimen el uso de elementos simb&oacute;licos para conseguir un perfecto contraste entre la realidad y la ficci&oacute;n que se traduce en una perfecta exposici&oacute;n de su compromiso.<br
/> La larga enfermedad de Sampayo llev&oacute; a Alack al silencio, hasta que hace poco los dos autores retomaron su creaci&oacute;n, quiz&aacute;s con menos zahiriente, m&aacute;s reposado, m&aacute;s reflexivo si cabe, pero reflejando de nuevo la personalidad de sus autores.<br
/> <strong><br
/> Ediciones en Espa&ntilde;a.</strong><br
/> <img
src="/images03/1071c.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3/>Las historias de <strong>Alack Sinner </strong>fueron publicadas Espa&ntilde;a serializadas en la revista TOTEM, apareciendo despu&eacute;s dos &aacute;lbumes en la colecci&oacute;n Biblioteca TOTEM (Viet-Blues y Recuerdos de la ciudad sombr&iacute;a). Posteriormente, &#8220;Encuentros y Reencuentros&#8221; aparecer&iacute;a en la revista TOTEM Calibre 38, siendo recopilado dentro de la colecci&oacute;n Los C&oacute;mics de CO&#038;CO. Tambi&eacute;n fue serializada &#8220;Nicaragua&#8221;, en este caso en la revista El V&iacute;bora, encargada desde entonces de publicar casi todas las obras de estos autores (Juego de Luces, Sudor Sudaca, Billie Hollyday&#8230;). Sin embargo, tras estas ediciones, la obra de estos autores desapareci&oacute; de nuestro pa&iacute;s, quedando sin recopilar en &aacute;lbum las historias aparecidas en El V&iacute;bora e in&eacute;ditos los dos &uacute;ltimos &aacute;lbumes publicados en Francia por Casterman.<br
/> Afortunadamente, desde el a&ntilde;o pasado Planeta DeAgostini est&aacute; publicando de forma completa esta sensacional obra, de la que han aparecido hasta el momento 5 vol&uacute;menes<br
/> (Memorias de un detective privado, Recuerdos de un detective privado, Viet Blues, Encuentros y reencuentros y Nicaragua). Estas ediciones est&aacute;n siendo revisadas por los autores, lo que provoc&oacute; una detenci&oacute;n en el ritmo de publicaci&oacute;n debido a los problemas personales de uno de ellos.</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/18/mis-tebeos-favoritos-viii-2/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>24</slash:comments> </item> <item><title>Mis tebeos favoritos VIII: Calvin &amp; Hobbes, de Bill Watterson</title><link>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/17/mis-tebeos-favoritos-viii/</link> <comments>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/17/mis-tebeos-favoritos-viii/#comments</comments> <pubDate>Wed, 17 Aug 2005 16:27:20 +0000</pubDate> <dc:creator>Álvaro Pons</dc:creator> <category><![CDATA[Mis tebeos favoritos]]></category> <category><![CDATA[Series]]></category> <guid
isPermaLink="false">http://www.lacarceldepapel.com/?p=29</guid> <description><![CDATA[Cada relectura de uno de los recopilatorios de Calvin &#038; Hobbes produce en m&#237; dos efectos definidos y repetitivos: el primero, una sonrisa tonta que me atraviesa la cara de oreja a oreja, expresi&#243;n externa de una sensaci&#243;n nebulosa que podr&#237;a interpretarse como felicidad. El segundo, una reflexi&#243;n interna que me lleva de forma un&#237;voca [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p><img
src="/images03/1070a.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3 border=1/>Cada relectura de uno de los recopilatorios de <strong>Calvin &#038; Hobbes </strong>produce en m&iacute; dos efectos definidos y repetitivos: el primero, una sonrisa tonta que me atraviesa la cara de oreja a oreja, expresi&oacute;n externa de una sensaci&oacute;n nebulosa que podr&iacute;a interpretarse como felicidad. El segundo, una reflexi&oacute;n interna que me lleva de forma un&iacute;voca a considerar que la obra de Watterson estaba muy baja en mi lista de tebeos favoritos, lo que se traduce siempre en una subidilla de un par de esca&ntilde;os en mi ranking particular, en una ascensi&oacute;n que parece no tener final.<br
/> Creo no equivocarme si afirmo que las aventuras de Calvin y su tigre de peluche Hobbes re&uacute;nen con una sabidur&iacute;a sin precedentes todas las ense&ntilde;anzas de aquellos que le precedieron. Watterson supo aunar la frescura del Barnaby de Crocket Johnson con la reflexiva madurez de Peanuts y la magistralidad visual de Walt Nelly para parir un personaje &uacute;nico, una tira diaria que sintetiza perfectamente la esencia del ser humano.<br
/> Porque <strong>Calvin &#038; Hobbes </strong>tiene la extra&ntilde;a capacidad de reflejar con un realismo espeluznante esa indefinida amalgama de crueldad y ternura de la infancia, consiguiendo que sea imposible no sentirse reflejado en las travesuras de ese ni&ntilde;o, en su aplastante filosof&iacute;a infantil que desnuda de argumentos cualquier r&eacute;plica. Es como si se abriese una puertecita en la cabeza de un tierno infante, que nos permite durante cuatro vi&ntilde;etas ver el mundo a trav&eacute;s de sus ojos. Un momento en el que nuestro cerebro se queda sin defensas, donde todos nuestros prejuicios se desploman y que es usado por Watterson para lanzarnos su mensaje, su reflexi&oacute;n sobre el ser humano vitalista y optimista. Un golpe directo que nos contagia y nos desatasca las neuronas, rejuveneci&eacute;ndolas de forma instant&aacute;nea.<br
/> Desde las naves espaciales  a los viajes en el tiempo, de la picaresca infantil a los dinosaurios, todo tema que pasase por nuestra cabeza en la infancia est&aacute; ah&iacute; reflejado, adem&aacute;s con una genialidad sin l&iacute;mites. Porque adem&aacute;s de su evidente habilidad a la hora de enfocar la infancia, Watterson es adem&aacute;s un genio de la historieta, capaz de sacarse de la manga planchas dominicales sencillamente m&aacute;gicas, que igual homenajean las pel&iacute;culas de serie B que el pop-art o las tiras rom&aacute;nticas de prensa. Y no s&oacute;lo eso, su dominio del complej&iacute;simo formato de la tira diaria es brillante, cada cuatro vi&ntilde;etas de la serie son una lecci&oacute;n de c&oacute;mo enfocar y desarrollar un gag, ya sea aislado o dentro de una l&iacute;nea argumental. Una caracter&iacute;stica que pasa desapercibida, demostrando a&uacute;n m&aacute;s su genialidad, que se acompa&ntilde;a por &uacute;ltimo con uno de los dibujos m&aacute;s expresivos que se han dado en la historia del tebeo. Buen seguidor de las ense&ntilde;anzas de Chuck Jones, Watterson descansa una parte fundamental de los gags en la extraordinaria gestualidad facial de sus personajes, deslumbrante.</p><p
align="center"><img
src="/images03/1070b.jpg" hspace=3 vspace=3 border=1/></p><p>Por desgracia, Watterson decidi&oacute; que no ten&iacute;a nada m&aacute;s que contar con Calvin &#038; Hobbes y la serie cerr&oacute; tras un glorioso periplo de diez a&ntilde;os, que dejan no s&oacute;lo una de las mejores series de la historia, sino todo un ejemplo de actitud. Adem&aacute;s de la historieta, Watterson fue un encendido defensor de los derechos de los dibujantes, logrando muchos logros ante los todopoderosos syndicates, as&iacute; como un cerrado luchador por la integridad de su obra, que conceb&iacute;a de una forma global. Independientemente de las muchas leyendas urbanas que corren sobre una supuesta fortuna petrolera, lo &uacute;nico cierto es que Watterson pele&oacute; contra los elementos para evitar que su serie cayera en la comercializaci&oacute;n salvaje del merchandising, una fuerza que ha relegado a segunda plano grandes series (me viene ahora a la memoria Garfield, una gran serie en sus inicios que hoy por hoy es una simple excusa para seguir sacando mu&ntilde;equitos) y que el creador de Calvin dej&oacute; de lado, pese a la gran presi&oacute;n a la que fue sometido.<br
/> Tras la &uacute;ltima tira de Calvin, Watterson dej&oacute; los c&oacute;mics, retir&aacute;ndose a su hogar de en Chagrin Falls, Ohio, dej&aacute;ndonos a todos hu&eacute;rfanos.</p><p><strong>Ediciones en Espa&ntilde;a</strong><br
/> <img
src="/images03/1070c.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3 border=1/>Si bien fue <strong>La Colla de la Pesigolla </strong>la encargada de dar a conocer al personaje en Espa&ntilde;a, los lectores espa&ntilde;oles hemos podido leer la obra de Watterson gracias a <strong>Ediciones B</strong>, que ha publicado en su totalidad todas la serie en diferentes formatos (tapa blanda, tapa dura). Adem&aacute;s, la serie sigue public&aacute;ndose en much&iacute;simos diarios espa&ntilde;oles, desde los m&aacute;s modestos a las planchas dominicales en el suplemento infantil de EL PA&Iacute;S.<br
/> Aprovechando el d&eacute;cimo aniversario de la finalizaci&oacute;n de la serie, la editorial Andrews McMeel tiene previsto publicar en Octubre una lujos&iacute;sima edici&oacute;n integral de <strong>Calvin &#038; Hobbes</strong>, denominada <a
href="http://www.andrewsmcmeel.com/products/?isbn=0740748475">&#8220;The Complete Calvin &#038; Hobbes&#8221;</a>. Una edici&oacute;n en tres vol&uacute;menes que nos permitir&aacute; gozar de esta gran obra en su totalidad por s&oacute;lo 150$ (o incluso menos, que en <a
href="http://www.amazon.com/exec/obidos/tg/detail/-/0740748475/qid=1124295056/sr=8-1/ref=pd_bbs_1/104-0968668-0707902?v=glance&#038;s=books&#038;n=507846">Amazon </a>es posible reservarla por 94.50$).<br
/> <strong><br
/> Algunos enlaces</strong><br
/> <a
href="http://www.ucomics.com/calvinandhobbes/">Sitio oficial</a><br
/> <a
href=2http://home3.inet.tele.dk/stadil/calvin.htm"> Calvin &#038; Hobbes&#8217;s Magical World</a><br
/> <a
href="http://www.theheartofgold.org/jumpstation/"> The Calvin &#038; Hobbes Jumpstation</a><br
/> <a
href="http://www.angelfire.com/wa/zzaran/calvin.html"> Calvin and Hobbes Snow Art Gallery</a></p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/17/mis-tebeos-favoritos-viii/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>31</slash:comments> </item> <item><title>Mis tebeos favoritos VII: Philemon, de Fred</title><link>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/17/mis-tebeos-favoritos-vii/</link> <comments>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/17/mis-tebeos-favoritos-vii/#comments</comments> <pubDate>Wed, 17 Aug 2005 11:24:25 +0000</pubDate> <dc:creator>Álvaro Pons</dc:creator> <category><![CDATA[Mis tebeos favoritos]]></category> <category><![CDATA[Series]]></category> <guid
isPermaLink="false">http://www.lacarceldepapel.com/?p=28</guid> <description><![CDATA[&#191;Os hab&#233;is detenido alguna vez delante de un mapamundi? S&#237;, de esos con sus paralelos y meridianos, y sus continentes h&#225;bilmente ordenados al estilo europeo, con la vieja Europa en mitad del mundo conocido. Supongo que, como la mayor&#237;a, os dedicar&#233;is a buscar esos pa&#237;ses que salen en el telediario y nunca sabemos colocar con [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>&iquest;Os hab&eacute;is detenido alguna vez delante de un mapamundi? S&iacute;, de esos con sus paralelos y meridianos, y sus continentes h&aacute;bilmente ordenados al estilo europeo, con la vieja Europa en mitad del mundo conocido. Supongo que, como la mayor&iacute;a, os dedicar&eacute;is a buscar esos pa&iacute;ses que salen en el telediario y nunca sabemos colocar con exactitud en la geograf&iacute;a mundial, pero seguramente no os habr&eacute;is dado cuenta de que, justo entre Europa y Am&eacute;rica hay un extenso oc&eacute;ano, llamado Atl&aacute;ntico. Y si afin&aacute;is la vista y el ingenio, comprobar&eacute;is que en todos los mapas habidos y por haber en ese oc&eacute;ano hay una serie de letras que forman las palabras &#8220;Oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico&#8221;. &iquest;Coincidencia?<br
/> &iexcl;No!<br
/> <img
src="/images03/1069a.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3/>Es una gran realidad, esas letras no est&aacute;n puestas de forma aleatoria, sino que referencian un lugar real, el mundo de las letras. Un mundo desconocido para todos excepto para el pobre Philemon, el hijo de un pocero que un d&iacute;a tuvo la fortuna o desgracia de caer en un pozo que estaba directamente conectado con una de las A, exactamente la segunda de Atl&aacute;ntico.<br
/> Comienza as&iacute; <strong>&#8220;El Naufr&aacute;go de la A&#8221;, </strong>la primera de las aventuras de<strong> Philemon</strong>, su burro Anatole y el pobre y eterno naufrago Barthelemy. Pero se inicia tambi&eacute;n uno de los viajes m&aacute;s surrealistas e inspirados de la historia del tebeo. La uni&oacute;n entre el delirio de Herriman y la imaginaci&oacute;n de McCay, pasados por el tamiz de la reflexi&oacute;n sobre la realidad, con unas gotas de la poes&iacute;a de Lewis Carroll y aromas de absurdo dada&iacute;sta. Un c&oacute;ctel asombroso que consigue la que es, en mi opini&oacute;n, la mejor obra del tebeo europeo de todos los tiempos.<br
/> A trav&eacute;s de sus viajes por las letras, Philemon encuentra mundos fant&aacute;sticos habitados por seres imposibles que son, parad&oacute;jicamente, el mejor reflejo de la sociedad en la que vivimos. En los quince &aacute;lbumes que la serie ha deparado hasta el momento (tantos como <img
src="/images03/1069b.jpg" align="right" hspace=3 vspace=3 border=1/>letras de Ocean Atlantique) Fred ha dejado caer vitriolo en estado puro sobre el mundo de la cr&iacute;tica, sobre la burocracia, el capitalismo, el arte, la educaci&oacute;n y los usos sociales. En un tebeo poco acostumbrado a las innovaciones como es el franc&eacute;s, fiel de la narrativa secuencial sin grandes estridencias, Fred ha sido, adem&aacute;s, el gran innovador de la narrativa con una constante b&uacute;squeda de las posibilidades de la historieta, que le llevaban a composiciones imposibles, juegos alocados con la lectura, la composici&oacute;n y la p&aacute;gina. Philemon ha salido del espacio f&iacute;sico de las vi&ntilde;etas para moverse entre p&aacute;ginas en fascinante puzzles que obligan al lector a penetrar por vericuetos narrativos nunca antes vistos. No hay reglas f&iacute;sicas, s&oacute;lo el l&iacute;mite que el lector quiera poner a la expansiva realidad fant&aacute;stica del mundo de Philemon.<br
/> Aunque la serie parec&iacute;a terminada con su decimoquinta entrega, desde hace varios a&ntilde;os Fred viene anunciando una decimosexta aventura de Philemon, eternamente aplazada, quiz&aacute;s porque Philemon ha conseguido ir m&aacute;s all&aacute; de las letras y entrar en nuestro mundo, jugando al escondite con sus lectores, qui&eacute;n sabe.</p><p><strong>Ediciones en Espa&ntilde;a.</strong><br
/> <img
src="/images03/1069c.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3/>Siento decirlo, pero leer a Philemon en castellano es un imposible. Tan s&oacute;lo los seguidores de la revista infantil en catal&aacute;n Cavall Fort pudimos descubrir esta maravillosa obra bajo el t&iacute;tulo de &#8220;Filalici&#8221; (adem&aacute;s de otras genialidades de autores como Tilleux, Peyo, Mezieres, Xots, Madorell, Pilar&iacute;n Bay&eacute;s&#8230; la labor de esta revista nunca ser&aacute; lo suficientemente valorada), pero jam&aacute;s se han publicado &aacute;lbumes de esta serie, ni siquiera en catal&aacute;n. Pero es que, adem&aacute;s, Fred es un gran desconocido en Espa&ntilde;a, apenas entrevisto en algunas historias cortas en TOTEM o en el &aacute;lbum publicado por Grijalbo &#8220;Historia de un cuervo con bambas&#8221;.<br
/> No me cansar&eacute; de reivindicar la publicaci&oacute;n de esta magistral serie en castellano, pero de momento, la &uacute;nica posibilidad de disfrutarla es leer los &aacute;lbumes en franc&eacute;s de Dargaud.</p><p><strong>Algunos enlaces</strong><br
/> <a
href=http://www.batbad.com/>Un homenaje a Philemon, Batbad<br
/> <a
href=http://www.chez.com/leweyr/bd/bdfantasy/fred/phil.html>Philemon</a><br
/> <a
href=http://www.dargaud.fr/front/auteurs/auteur.aspx?id=1022>Fred en Dargaud</a></p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/17/mis-tebeos-favoritos-vii/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>18</slash:comments> </item> <item><title>Mis tebeos favoritos VI: Mort Cinder, de H.G. Oesterheld y Alberto Breccia</title><link>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/13/20/</link> <comments>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/13/20/#comments</comments> <pubDate>Sat, 13 Aug 2005 21:21:29 +0000</pubDate> <dc:creator>Álvaro Pons</dc:creator> <category><![CDATA[Mis tebeos favoritos]]></category> <category><![CDATA[Series]]></category> <guid
isPermaLink="false">http://www.lacarceldepapel.com/?p=20</guid> <description><![CDATA[Siempre he pensado que es mucho m&#225;s complejo que una obra realizada por varios autores consiga la misma fuerza que la autor&#237;a &#250;nica. Es quiz&#225;s una afirmaci&#243;n excesiva y f&#225;cilmente rebatible, pero es que me parece extraordinariamente dif&#237;cil completar un puzzle formado por diferentes egos creativos. Aunque tambi&#233;n es cierto que hay excepciones a esta [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Siempre he pensado que es mucho m&aacute;s complejo que una obra realizada por varios autores consiga la misma fuerza que la autor&iacute;a &uacute;nica. Es quiz&aacute;s una afirmaci&oacute;n excesiva y f&aacute;cilmente rebatible, pero es que me parece <img
src="/images03/1063a.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3 border=1/>extraordinariamente dif&iacute;cil completar un puzzle formado por diferentes egos creativos. Aunque tambi&eacute;n es cierto que hay excepciones a esta (supuesta) regla, muchas en la historieta, en las que la fuerza creativa de dos autores se une en una comuni&oacute;n &uacute;nica y especial. Viene esto al caso del quinto tebeo de mi lista de favoritos, una obra en la que se sumaron dos autores de talla gigantesca, herc&uacute;lea: Hector G. Oesterheld y Alberto Breccia. El primero, uno de los mejores guionistas que ha dado la historia, capaz de articular tantos niveles de lectura como se puedan descubrir en sus argumentos. El segundo, un rompedor, un innovador nato de las t&eacute;cnicas gr&aacute;ficas del tebeo. Dos personalidades fuertes y arrebatadoras, que se unieron en un momento de inflexi&oacute;n de sus carreras para dar lugar a un mito, a una obra poli&eacute;drica y fascinante: <strong>Mort Cinder</strong>.<br
/> Ya hab&iacute;an trabajado juntos, firmando obras tan interesantes y atractivas como Sherlock Time, pero en esta nueva colaboraci&oacute;n, se dio una extra&ntilde;a conjunci&oacute;n de factores que hizo nacer algo radicalmente nuevo. Oesterheld crea para Breccia una historia de terror, la de un enigm&aacute;tico viajero en el tiempo, que ha vivido miles de vidas y muertes y que llega a la tienda del anticuario Ezra Wiston. Una historia con muchas reminiscencias de El eternauta o Sherlock Time, que podr&iacute;a haber sido un simple remedo de aquellas, pero que se convirti&oacute; en una obra deslumbrante. Breccia se encontraba en un momento vital dram&aacute;tico en su vida, angustiado en lo personal por la grave enfermedad de su mujer y decidido en lo art&iacute;stico a exprimir al m&aacute;ximo sus posibilidades. Una situaci&oacute;n que se plasm&oacute; en un primer cap&iacute;tulo en el Breccia consigui&oacute; una <img
src="/images03/1063b.jpg" align="right" hspace=3 vspace=3/>atm&oacute;sfera tan opresiva y cerrada que trascend&iacute;a la simple historia de terror para ser un exorcismo de demonios personales, de esos aterradores ojos de plomo cuya persecuci&oacute;n atenaza a Ezra. Un impacto que empuja a Oesterheld a seguir a Breccia por ese nuevo camino, profundizando en sus guiones, iniciando en la siguiente historia un periplo por la historia de la humanidad, por la historia de la infamia universal que Mort Cinder contempla en cada una de sus encarnaciones. Historias en las que el alma humana se desnuda y se descarna gracias a la fuerza de los dibujos de Breccia, que utilizan el blanco y negro como pu&ntilde;ales que desgarran la p&aacute;gina con sufrimiento, el dolor que Breccia soportaba en su vida personal y que se liberaba a trav&eacute;s de su pincel.<br
/> Un repaso a la historia del alma humana que queda como una obra magistral, inconmensurable.</p><p><strong>Ediciones en Espa&ntilde;a</strong><br
/> <img
src="/images03/1063c.jpg" align="left" hspace=3 vspace=3 border=1/><strong>Mort Cinder</strong> se ha publicado (o intentado publicar) en varias revistas, desde Zeppel&iacute;n  a Creepy, pero en &aacute;lbum s&oacute;lo ha conocido dos ediciones. La primera, en un cuidado y lujoso tomo de la editorial Lumen a principios de los 80 y la segunda, en una edici&oacute;n de Planeta DeAgostini tambi&eacute;n en tapa dura, en la que se recuperaba el orden original de publicaci&oacute;n (e incluso el montaje original, ya que parte de la serie se public&oacute; en un formato diferente al principio del serial). Una edici&oacute;n que levant&oacute; cierta pol&eacute;mica al optar por marcar los contrastes de negro, perdiendo los matices de gris que aparecen en la edici&oacute;n francesa (y que en algunos casos no aparec&iacute;an en la edici&oacute;n de Misterix). Una decisi&oacute;n dif&iacute;cil pero que en modo alguno dificulta gozar de esta obra maestra.</p><p><strong>Algunos enlaces de inter&eacute;s:</strong><br
/> <a
href="http://www.gigamesh.com/criticascomic/mortcinder.html">Gigamesh</a><br
/> <a
href="http://www.bibliopolis.org/resenas/rese0206.htm">Bibli&oacute;polis</a><br
/> <a
href="http://www.tebeosfera.com/Obra/Tebeo/Planeta/MortCinder.htm">Tebeosfera</a></p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2005/08/13/20/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>39</slash:comments> </item> </channel> </rss>
