Lecturas Saloneras (I)

¿Por dónde empiezo? Uno de los grandes problemas con las que uno se encuentra tras el Saló es la terrible sensación de agobio y estrés que produce la gigantesca columna de novedades que ha crecido tras la compra compulsiva de estos días. Difícil, muy difícil, comenzar por algún sitio en particular, así que decido optar por la sabiduría del azar, que me lleva nada más y nada menos que a Tezuka, Don Osamu, y su Bajo el aire (Dolmen). Un voluminoso libro de relatos cortos que esconde tras una portada blandit, que parece adelantar historias más propias de figuritas de Lladró, una de las reflexiones más contundentes y despiadadas que recuerde sobre el ser humano. En la línea de las magistrales Ayako o MW, Tezuka se adentra en el lado más oscuro de la mente humana desde una perspectiva aparentemente moralizante, en las que el autor contrapone siempre opuestos, la maldad con la bondad, la honestidad con la corrupción, buscando un contraste del que uno podría esperar un mensaje conciliador, incluso humanista si se quiere. Sin embargo, Tezuka se aparta radicalmente de la filosofía de obras como Astroboy para radicalizarse en el pesimismo sobre el hombre, en un descreimiento absoluto, decepcionado, sobre lo bueno que pueda salir de él. No hay clemencia ni compasión en el mensaje de Tezuka, ni siquiera se permite el beneficio de la duda: el hombre es un animal para el hombre, un depredador que no entiende las convenciones del bien y del mal, sólo las de la supervivencia y de la competencia. Hay, es cierto, una cierta idea de justicia poética en las historias de este volumen, pero alejada y apenas esbozada, dejada caer más como la esperanza de su existencia que como el convencimiento de su realidad.
Una obra demoledora, cuya dureza a veces nos hace olvidar la magistralidad narrativa de Tezuka, con una puesta en escena y composición de una fuerza inigualables. Lectura obligada (4).
Y sigo con el manga y con Dolmen, que me vuelve a sorprender con Jacarandá, de Shiriagari Kotobuki. Una obra completamente distinta, inesperada, que podría calificarse inicialmente como una obra de ciencia-ficción apocalíptica, narrando la destrucción que causa la aparición de un gigantesco árbol en el centro de Tokyo. Sin embargo, ya desde las primeras páginas es evidente que estamos ante una obra diferente: Kotobuki evita conscientemente tener protagonistas en los que el lector se pueda apoyar, para introducirnos rápidamente en una espiral de destrucción y caos. A medida que pasan las páginas, la muerte se va alzando como único protagonista de la historia, los pocos diálogos desaparecen para entrar únicamente en la narración del desastre, de la catástrofe. Un Apocalipsis que va en crescendo continuo, haciéndose cada vez más y más crudo y descarnado. El dibujo va rompiéndose, simplificándose hasta quedar apenas en unos trazos de una expresividad brutal, como si nos introdujéramos en una versión desgarrada y exagerada de la famosa pintura de Munch. La violencia y el miedo son los únicos vehículos de la acción, el drama de los muertos y heridos deja de tener importancia . No hay más argumento: sólo dolor y brutalidad, barbarie y destrucción. Toda la capacidad tecnológica del ser humano se ve reducida a un montón de restos humeantes por un simple árbol. Es evidente que este planteamiento de enfrentamiento entre la naturaleza y el hombre no es nuevo, ni mucho menos (de hecho, está en la base de toda una parte de la cultura popular japonesa, con Godzilla a la cabeza), pero creo que lo que plantea Jacarandá va mucho más allá de la reflexión ecologíca: es una especie de reivindicación poética de la destrucción, una obra donde sólo hay sensaciones y sentimientos. No hay tiempo a la reflexión, sólo se puede escapar y huir de la destrucción. Una obra muy interesante. (3-)

20.04.08 | Lecturas | 15 comentarios


Primeras impresiones del Salón

La verdad es que necesitaba un Salón como éste. Tras los estreses variados del año pasado, en esta edición me he podido permitir el lujazo de ir a algunas charlas, ver las exposiciones tranquilamente, hablar con los amigos… Hacer de turista, en resumen, y poder gozar del placer de ser un aficionado más a los tebeos. Y, como simple fan de base, hay que reconocer el profundo cambio que ha tenido el salón en los últimos años. Primero, porque compruebo ya que esa mezcla de entretenimiento e industria está llegando a un equilibrio interesante: ver las salas de entrevistas de autores a rebosar es algo que ya empieza a recordar aquella Zona Internacional de hace ya tres lustros. Pero, por otra parte, la apuesta por el entretenimiento va mucho más allá de la simple compra, del gran kiosco que era el Salón. El visitante, que paga un entrada importante, tiene una oferta realmente variada que puede hacer rentabilizar esa entrada, sea cual sea su interés. Es evidente que el buscador de firmas o de tebeos imposibles de encontrar en otro sitio siempre verá recompensada siempre esa entrada, pero el salón debe aspirar a atraer precisamente al lector no habitual a esa persona que le suena lo de los tebeos y que quiere encontrar en el Salón una buena opción para pasar el día. Y lo encontrará, porque se ha sabido aumentar la oferta para conseguir anclajes con otras aficiones que puedan servir de puerta de entrada en los tebeos. Los espectaculares stands de las productoras cinematográficas, con avances de las próximas películas basadas en tebeos son un perfecto ejemplo de ese tipo de iniciativas, a lo que hay que añadir las zonas de videojouegos, las zonas de comiteca y talleres, etc, conformando una estupenda oferta de ocio para los chavales (y no tan chavales).
Las exposiciones.
Se mantiene el gran acierto de colocar algunas de las exposiciones a la entrada (en este caso la espectacular dedicada a David Rubín, con una reproducción de la tetería del oso malayo, y la dedicada al 50 aniversario de Mortadelo), dando la mejor bienvenida posible para el visitante. A lo que hay que sumar la excelente calidad de alguna de ellas, tanto en el apartado escenográfico como de contenidos. Sirva de ejemplo la exposición de David Rubín, con una inmensa tetería que escondía la posibilidad de ver en directo el trabajo de este hombre, comprobando hasta qué límite lo de “inmensa calidad de este autor” se queda muy, pero que muy corto. También es un placer dejarse llevar por la exposición de Max, que olvida todos los artificios escenográficos para centrarse única y exclusivamente en la obra del creador de Bardín. Aunque, por cuestiones personales, debo reconocer que con la exposición que más he disfrutado es la de Viñetas censuradas, comisariada por Vicent Sanchís. Un recorrido por la historia de la censura en nuestro país, en la que se puede encontrar desde las absurdas masacres que se hicieron a los tebeos de prensa americanos a la persecución sistemática que se dio en la dictadura. El único pero es que se me quedó corta.
El susto
Sin duda, la mala noticia del salón ha sido el terrible susto que nos ha dado Carlos Giménez, al que se le ha diagnosticado durante el Salón una angina de pecho. Afortunadamente, durante el desayuno compartió mesa con Koldo Azpitarte, cuyo buen ojo de médico permitió poner en aviso a todos de la enfermedad de Carlos. El viernes fue un día de nervios para todos, hasta que por fin las noticias tranquilizadoras comenzaron a llegar: pese a la gravedad de la enfermedad, Carlos estaba en perfecto estado y bien vigilado en el hospital. Unos días de cuidados allí y después a casita. Así que, desde aquí Carlos, todos los ánimos del mundo… ¡y a cuidarse, que nos tienes que dar muchas obras maestras todavía!

20.04.08 | General | 6 comentarios


Los premios del Saló

Mejor tebeo extranjero: S., de Gipi (sins entido)
Mejor tebeo español: Arrugas, de Paco Roca (Astiberri)
Mejor dibujo: Jazz Maynard, de Raúle y Roger Ibáñez (Diábolo)
Mejor guión: Arrugas, de Paco Roca (Astiberri)
Autor revelación: Carlös
Mejor fanzine: Fanzine Enfermo
Mejor revista: El Manglar
Mejor labor de divulgación: Manuel Darias
Gran premio del Salón: Pasqual Ferry

Premios por votación popular:

Mejor tebeo extranjero: S., de Gipi (sins entido)
Mejor tebeo español: Guerreros urbanos:tormenta de ostias, de Pere Pérez (Dolmen)
Mejor dibujo: El evangelio de Judas, de Alberto Vázquez (Astiberri)
Mejor guión: Un hombre feliz, de Antonio Seijas (Ponent)
Autor revelación: pere Pérez
Mejor fanzine: Ojo de Pez
Mejor revista: Retranca
Mejor labor de divulgación: Yexus

¡Enhorabuena a todos!

19.04.08 | General | 16 comentarios


Cosas del Salón

Mañana comienza la vigésimosexta edición del Salón de Barcelona. Se van haciendo las maletas, calentando los motores y preparando los últimos detalles. Ayer por ejemplo, se hizo público en la rueda de prensa de presentación del Salón que hay que añadir una interesantísima exposición más “Viñetas Censuradas“, que según su comisario, Vicent Sanchís, “recoge un recorrido por la “represión” sufrida por la prensa satírica -desde el semanario “Cu-Cut!” en 1905, pasando por la bomba contra El Papus o el “secuestro” judicial de El Jueves por su portada dedicada los príncipes de Asturias- y también la que padecieron superhéroes, como Flash Gordon”. Sin duda, una sorpresa muy agradable que se ha convertido rápidamente en la exposición que más me interesa del Salón (y eso que este año el nivel está altísimo).
Para los que van, nada mejor que ir bien preparado. Si lo que queréis es sacar firma de vuestro autor preferido, lo primero es acudir a la completísima agenda de autores que se currado Tirafrutas. Un completo listado alfabético que informa sobre los horarios de firmas de todos los autores.
Si lo que necesitáis es una lista completa y exhaustiva de todas las novedades, vuestro hombre es Javier, que mantiene en Comix v2 el mejor y más completo listado de novedades todos los meses. Una lista interminable a la que os pueden ayudar las diferentes selecciones y recomendaciones que se han hecho por ahí, desde la que os propongo aquí en La Cárcel (con sus versiones de 150, 100 y 50€), las de los colaboradores de Zona Negativa(1 2 3 4 5 6 7 8), la de Werewolfie, la librería, Abandonad toda esperanza, Un tebeo con otro nombre (I y II), Doctor Gorrión, El lector impaciente, Aquí huele a azufre, El francotirador, PabloG, El blog de Randy (que también recomienda qué no comprar), …
Por si os falta algo, en Zona Negativa tenéis un resumen de consejos prácticos para los que vayan a Barcelona (sin olvidar una fundamental que recuerdan los de +que cómics: ¿dónde comer? y los 26 consejos de Randy).

Y sin olvidar, por supuesto, la web de FICOMIC.

16.04.08 | Agenda, Enlaces | 15 comentarios


Spielberg+Masamune Shirow

Dice Ain’t it cool news que dice Variety que dice Spielberg que quiere llevar al cine el Ghost in the shell the Masamune Shirow. Parece ser que el director quiere rodarla con las últimas tecnologías 3D. Una noticia a priori de lo más interesante, porque la interesante idea de partida del confuso manga de Shirow ganó muchísimos enteros al pasar a la gran pantalla en versión anime. Si se mantiene la coherencia del guión del anime y se le añade la brillantez de Spielberg en la dirección, la verdad es que puede salir una película de lo más interesante… Tiempo al tiempo.

15.04.08 | Cine | 24 comentarios


El Weezine, en Barcelona

Aunque en el Salón del Cómic de Zaragoza se agotara por completo el Weezine, el fanzine montado por los chicos de Wee, una segunda y lustrosa edición está esperando para inundar el salón de Barcelona. Sesenta páginas con colaboraciones de lo más granado del webcomic hispano. Estarán en el stand F-8 dispuestos a dar guerra, y ellos mismos animan al personal: “Pasen a vernos, salúdennos, comprenos algo, pídanos autógrafos, traiganos cervezas o lo que le pida a usted el cuerpo, que en el fondo estamos ahí para servirle a usted, a dios y a su señora.
Allí estaremos :)

14.04.08 | Fanzines | 9 comentarios


¡Por fin! Llega Bizarro Comics

Sólo hemos tenido que esperar seis añitos para que por fin se publique en España la antología Bizarro Comics, una curiosa experiencia donde DC dejó en manos de algunos de los autores más reconocidos del movimiento independiente USA a sus queridos personajes. Y el resultado no puede ser más sorprendente y sugerente. Las firmas son de auténtico lujo: Jessica Abel, Kyle Baker (con la genial Superman’s baby sitter), Ivan Brunetti, Eddie Campbell, Dave Cooper, Evan Dorkin, Dylan Horrocks, James Kochalka, Tony Millionaire, Paul Pope, Craig Thompson, Andi Watson, Gilbert Hernandez, Peter Bagge, Derek Kirk o Paul Grist figuran entre la extensísima nómina de autoes que dieron si visión de los superhéroes más clásicos. Planeta acaba de anunciar su plan editorial de DC para el segundo cuatrimestre del año e incluye en él un recopilatorio que reúne los dos volúmenes editados en USA en 2002 y 2005.
Un tebeo divertido y original, que permite descubrir cómo muchos de los autores “indies” siguen siendo grandes aficionados a los superhéroes y, simultáneamente, cómo la ibertad creativa siempre genera buenas ideas.

14.04.08 | Noticias | 9 comentarios


Galaxy Boy Troop

Curiosísima la historia que cita Heidi McDonald en The Beat: parece ser que Stanley Kubrick quería que Osamu Tezuka fuera el director artístico de 2001: una odisea del espacio, pero que el japonés declinó la oferta al estar embarcado en la producción de la serie Galaxy Boy Troop, una producción de marionetas con el inconfundible estilo del gran genio y que sería coetánea de las maravillosas creaciones de Gerry Anderson.

14.04.08 | General | 2 comentarios


OjodePez 7

Coincidiendo con el Salón, aparece el séptimo número del fanzine OjodePez, con colaboraciones de Peúbe, Marneus, Roberto González, El Otro Samu, Fresús, Pablo Muñoz, Néstor F., Rain, Xusta, Perrillo, Aza, UPL, Fernando Muñoz, Óscar+AB, Joaquín Aldeguer, Choko, Ollupac, Captain Juster, Nathan, Miguelhan, Tanoka y J.Dan. 56 páginas en BN por 2.50€
Más información en http://ojodepez-fanzine.blogspot.com

14.04.08 | Fanzines | 4 comentarios


Luneros

Sin ton ni son:

- Estamos de Salón: entrevista a Carles Santamaría, director de FICOMIC, en Zona Negativa (que hace poco ha publicado también un largo artículo sobre La Muerte de Superman, con concurso incluido)
- 13 millones de naves cumple un año (¡felicidades!) y estrena una sección tan extraña como hipnótica: canciones sobre cómics.
- Entrevista Adrian Tomine en The Believer.
- Entrevista a Marjane Satrapi, en The Guardian.
- Una genialidad: anuncios en formato cómic de los años 50 (atentos porque hay verdaderas genialidades): 1 2 3 4 5

- Hacía tiempo que no me pasaba por Tierra de héroes, y me sorprende con un importante (y acertado) cambio de imagen.
- Albert Díaz mantiene Empujando elefantes un blog muy centrado en hablar de (buenos) tebeos.
- Palabras mayores: el blog de Alfonso Tamayo
- Un blogs sobre cómics diferente: Beaucoup Kevin
- La tira de Matt Bors. Historieta política con mala leche.
- No os perdáis el blog de David Morancho, donde podéis ver un avance de su obra sobre Elvis que publicará Discmedi.
-El blog de Jorge González en Club Cultura.
- Inclasificable, the Unh! Project (Vía Entrecómics)
- La página de humor de J.R. Mora es todo un referente en la web, pero ahora ofrece además servicio de alojamiento de blogs y una red social para humoristas gráficos.
- Fermín Solís ha reestructurado con elegancia toda su web.
- Hablemos de mí, el genial blog de Paco Alcázar.
- El blog de Fabrice Tarrin. No os perdáis su divertidísima serie Le Journal intime d’un Lemurien.
- El blog de Víctor Ibáñez, donde se pueden ver sus trabajos para USA:
-Rinconc-ethe, el blog de Lydia Sánchez donde podemos ver sus elegantes ilustraciones.
- Los cómics de Will Dinski.
- Es conveniente tener siempre en favoritos la web Historietas reales, donde sus colabroaciones van creciendo continuamente en calidad y cantidad.
- Max Vento estrena blog.

14.04.08 | Enlaces | 3 comentarios


Libros para niños

Con motivo de la aparición de Mamut, comentaba la necesidad perentoria de tener tebeos para niños. Es curioso que un medio que nace ligado los lectores infantiles y que, por eso, ha sido tildado tradicionalmente de infantil, sufra hoy una preocupante falta de obras dirigidas a los más pequeños. Y no digamos nada si los elegidos son los niños más pequeños, aquellos que todavía no saben leer.
Paradójicamente, la historieta tiene dificultades para abrirse paso entre la abrumadora oferta de literatura infantil, pero eso no significa que existan interesantes y sugerentes opciones, como la recientemente publicada Tom y el pájaro, de Patrick Lenz, editada por Los libros del Zorro Rojo. una historia dirigida a los niños que todavía no saben leer pero que ya son capaces de entender el lenguaje de la secuencia gráfica. Lenz construye una bella historia, tan sencilla como tierna, pero que consigue trasladar una idea tan compleja y difícil como la libertad. Una labor nada baladí: simplificar una idea tan abstracta como es la libertad para un niño que apenas ha comenzado a hablar y a entender la existencia conceptos abstractos, que apenas distingue entre bien y mal, es un trabajo que supone una gran capacidad didáctica y una sensibilidad especial.
Un libro precioso, pero que introduce además al niño en el lenguaje de la historieta. Un lenguaje natural, pero que precisa, obviamente, de un pequeño aprendizaje.

13.04.08 | General | 6 comentarios


Ed y Robert

Si tuviera que señalar acusadoramente a los dos mejores escritores de género superheroico de la actualidad, no me temblaría el dedo ni una fracción de segundo: Ed Brubaker y Robert Kirkman. Dos autores que demuestran reiteradamente que género no está reñido con calidad y que comparten varias características: la primera y obvia, un dominio del oficio. Cuando se lee una obra de cualquiera de estos dos escritores, es un placer encontrarse con guiones elaborados, que saben desarrollar historias y personajes, que tienen diálogos brillantes y que van mucho más allá de la estructura simplona que repite el 90% de los tebeos industriales. La segunda, quizás menos evidente, el profundísimo conocimiento de la historia del género, que se plasma en detalles aparentemente insustanciales, pero que permiten que sus historias muestren un respeto al género que no se había visto antes. La tercera, aparentemente contradictoria con la anterior, su clara vocación de renovación constante del género. Y recalco lo de “aparentemente”, porque sus propuestas de cambio, si bien siguen caminos diferenciados, parten de ese respeto reverencial a los personajes que he comentado.
Hablemos de cada uno por separado:
Robert Kirkman, el escritor de obras tan obligadas como Los Muertos Vivientes o Invencible, es uno de los pocos autores que ha entendido perfectamente el mensaje de Stan Lee. En los años 60, Lee tuvo una perspicacia única al entender que el género, constreñido por las limitaciones del Comics Code, estaba en una agónica vía sin salida, y planteó un inteligente viraje: humanizó a los superhéroes. Los personajes, convertidos en dioses ridículos, bajaban a la calle y se enfrentaban a problemas mundanos, consiguiendo un automático reconocimiento de los lectores. Hoy, ya casi a punto de cumplir la primera década del siglo XXI, Kirkman ha usado exactamente la misma estrategia. Sin embargo, mientras otros autores han usado esa estrategia intentado hacer el género adulto a base de confundir de nuevo madurez con sexo y violencia, Kirkman ha renovado el género volviendo a ese lector más joven y buscando cuáles son sus inquietudes. Humaniza de nuevo al superhéroe, pero lo hace en los términos actuales. Sirva como perfecto ejemplo Invencible, una revisión casi perfecta de Spiderman en términos modernos, donde la moraleja de la responsabilidad que otorga el poder, ese concepto casi militar nacido de la guerra fría, es visto con distancia por los jóvenes y cambia radicalmente: el poder es ahora un don que se vive con alegría no con amargura. Es algo con lo que jugar y divertirse, como una especie de agraciada lotería, en un planteamiento más superficial, si se quiere, pero que es hábilmente dirigido por Kirkman para ir desgranando el desarrollo de la madurez de su personaje. Otro excelente ejemplo es El incorregible Hombre Hormiga, recientemente publicado por Panini y que muestra un héroe que repite en cierta medida el esquema de Invencible: no hay una atormentada asunción del poder (en este caso, el de volverse pequeño), sino un viaje de descubrimiento, en el que las ventajas del poder, más que para poder defender la verdad y a los débiles, están dirigidas a poder ligar con las chicas o poder infiltrarse en un vestuario femenino. A diferencia de Invencible, Kirkman opta aquí por un tono desenfadado que tiene muchos puntos de conexión con los tebeos de Giffen y DeMatteis, con largos (y divertidos) diálogos que van definiendo al personaje poco a poco. Y, como buen conocedor del Universo Marvel, lo hace con multitud de guiños y referencias al lector más veterano, pero sin perder un ápice de frescura. Phil Hester no es Ryan Ottley, pero cumple sobradamente. No es una obra maestra, no es un tebeo para los altares, pero está a años luz de lo que se está publicando actualmente y, tras leer el primer volumen de la serie, uno se queda con ganas de más, lo que no se puede decir de muchas series actuales. (2)

Ed Brubaker, por su parte, entiende la renovación del género desde la fusión. Al igual que Moore hace veinte años, el guionista de Sleeper o Capitán América ha sabido ver que el género no es una finca cerrada y vallada, sino un medio para contar historias que no tiene reglas fijas o marcadas. Que puede contaminarse, mezclarse, fundirse o mutar sin que pierda calidad ni sentido. Y lo demuestra con hechos, desde su clara predilección por el género negro y policiaco, que da lugar a obras tan estimables como Gotham Central o Catwoman, hasta su vibrante apuesta por el género de espías con inevitables tintes negros, como ha demostrado en Capitán América o Sleeper. Sin olvidar, por supuesto, el drama carcelario que borda en el primer arco argumental de Daredevil, consiguiendo sacar lo mejor del personaje desde que Miller lo dejara, superando incluso la interesante etapa de Ann Nocenti.

Y, para el salón, Norma publica en un único volumen su paso por The Authority, por debajo de las anteriormente citadas, pero que no deja de mostrar elementos interesantes. Mientras que su antecesor, Robbie Morrison, intentó en vano desarrollar la teoría del superhéroe-dios del Miracleman de Alan Moore que iniciara Mark Millar, Brubaker plantea un giro muchísimo más interesante, en el que el supergrupo descubre que las utopías son simplemente utopías y que debe volver a su postura inicial. Una opción lógica ya no desde la coherencia argumental, sino desde la propia comercial: se quiere desarrollar una serie de este tipo, el planteamiento de Moore es un callejón sin salida a corto plazo. Y, con oficio y buen hacer, deshace todo lo hecho hasta ahora en una historia entretenida, bien llevada, vibrante y con ideas. Los personajes dejan de ser estereotipos, el guión es complejo y bien estructurado, con sorpresas, giros inesperados y un ritmo envidiable. Brubaker sabe que no está haciendo su obra personal, sino un tebeo de encargo, pero eso no le resta un gramo de profesionalidad, creando una historia que cumple los mínimos exigibles a cualquier medio de evasión: que nos haga pasar un buen rato. ¿Qué más se puede pedir? (1+)
Dos autores extraordinarios, que incluso en horas bajas consiguen tebeos recomendabilísimos.

13.04.08 | General | 21 comentarios


El tebeo en Babelia

Hoy, especial dedicado a los tebeos en el suplemento cultural Babelia, con motivo del Salón del Cómic de Barcelona.

ACTUALIZACIÓN: La web de EL MUNDO también dedica un especial al Salón.

12.04.08 | Enlaces | 6 comentarios


Google cómics

Lo leo en la (elegantemente) rediseñada e imprescindible 13 millones de naves: Google Books, un completo servicio de búsqueda en libros, también ofrece la posibilidad de ver información sobre tebeos, con un avance de ellos en muchos casos. Copio su mismo ejemplo: Clumsy, de Jeffrey Brown , del que se puede leer un amplio avance, a lo que hay que añdir completísima información sobre el libro e incluso reseñas.

Una excelente herramienta no sólo para los lectores, sino de promoción para las editoriales, que podrían dar a conocer así sus publicaciones.

11.04.08 | Enlaces, Noticias | 2 comentarios


Confesiones de un superhéroe

Atentos a lo próximo de Morgan Spurlock (el autor del excelente documental Supersize me): Confessions of a superhero, un documental producido por él y dirigido por Matthew Oguens que se dedica a mostrar la vida de personajes anónimos que se ganan la vida haciendo de superhéroes en la calle, en Hollywood Boulevard.

El trailer:

Y unos extractos: 1 2 3 4

Más información en 24 imágenes por segundo.

10.04.08 | Cine, Enlaces | 11 comentarios


Manel Fontdevila y Guillemo, Premio Libertad de Expresión

La periodista y escritora mexicana, Lydia Cacho, la asociación Acció Cultural del País Valencià, el colectivo “Ja en tenim Prou” y los autores de El Jueves, Manel Fontdevila y Guillermo Torres, han recibido los Premis Llibertat d’Expressió 2008 que otorga anualmente la Unió de Periodistes Valencians desde hace 27 años.
Los premios se entregarán el próximo 12 de mayo, a las 12:00h, en el Aula Magna de la Universitat de València.
No se me ocurre mejor símbolo de la libertad de expresión en nuestro país en este momento que Manel y Guillermo.
¡Enhorabuena!

10.04.08 | Noticias | 7 comentarios


Desobrado

¿Debe o, mejor dicho, puede un autor estar creando continuamente?
La inspiración…¿puede acabarse?
¿Es la creatividad un don o una profesión?
Son preguntas que, es de suponer, cualquiera que esté ligado al mundo creativo se ha hecho alguna vez. No hay duda que la creación se entiende como algo envuelto en una atmósfera mágica, como una especie de don de la naturaleza sólo concedido a algunos. Sin embargo, la sociedad moderna transforma automáticamente a ese creador en un oficio más, obligándolo a una producción continuada si quiere seguir comiendo todos los días. ¿Hasta qué punto se puede exigir un estado de gracia creativo continuado?
La cuestión, evidentemente, nace de esa extraña dualidad arte/industria que es consustancial a la creación desde el siglo XX. Y afecta a todas las disciplinas artísticas, incluyendo lógicamente a la historieta.
Es un tema eterno, pero un día, Lewis Trondheim tuvo un parón. Dejó de dibujar durante 80 días. No es que parezca nada del otro mundo, pero para un dibujante compulsivo, que durante años ha dado muestras de una capacidad creadora desenfrenada, incontinente, estar mano sobre mano durante más de dos meses es el equivalente a años de desierto creativo. Comparando con otros autores, descubre que en el tebeo existe una cierta constante de agotamiento creativo, como si la edad pasase factura obligada y la imaginación fuese un valor de tamaño finito que va descontando en cada obra. Y decide investigar el tema, hablando con compañeros como J.C.Menu, Margerin, Sfar, Blain, Delisle o autores consagrados como Moebius, Gotlib o Spiegelman, debatiendo sobre figuras como Hergé, Uderzo, Fred o Franquin y cómo evolucionó su obra.
Poco a poco, Trondheim va construyendo un ensayo en historieta que va mucho más allá de sus planteamientos iniciales, dando lugar a Desocupado (Astiberri), un libro de ricos e interesantes matices, que llega a estudiar el propio concepto de la creación y la razón última que lleva a un autor a crear, mientras que establece un interesante panorama alternativo de la historieta, formado no por los momentos de cumbre, sino por ese descenso que sumerge a muchos autores en el olvido. Y todo, edificado sobre una elegante paradoja: la falta de inspiración se convierte en inspiración.
Trondheim sorprende, rompe esquemas y plantea ideas inteligentes para el debate. ¿Qué más se puede pedir? (3)

10.04.08 | Lecturas | 15 comentarios