15 de Julio de 2004

Asombrado de tanto UAUH!
Hernán Migoya
Guionista

Entre el asombro, sí, y el cabreo me hallo al leer un nuevo cómic estadounidense en su edición española, y encontrarme una vez más con que el traductor de turno (gremio el de los traductores al que respeto muchísimo y al que con toda humildad pertenezco, si bien más poco que mucho, por suerte para el oficio) sustituye la interjección de asombro "wow" por la palabra "uauh", cuando de todos es sabido que "wow" significa "guau", que es lo que decimos cuando algo nos asombra (probablemente por influencia de la propia palabra anglosajona). Dicha práctica se ha puesto de moda en los últimos años -sólo en los comics- debido al ridículo razonamiento de que "wow" no se puede traducir por "guau", porque "guau" es el ladrido de un perro. Yo creía que una lengua en la que se utiliza la misma palabra (con distinto género, eso sí) para designar el "tomorrow" que el "morning" no tendría problemas para que convivieran el ladrido de un perro y una interjección de asombro, pero al parecer no es así: resulta preferible sustituir el dichoso pero fidedigno "guau" por otro concepto totalmente inédito como es el "uauh" ése, que resulta inequívoco pero que jamás he oído pronunciar a nadie. Absolutamente a nadie. Así pues, para seguir esta nueva norma (cambiar el fonema de una palabra polisémica para que no se confunda con sus otros significados), propongo que el banco que sirve para ingresar dinero (casi nunca para sacarlo) se escriba y por tanto pronuncie a partir de ahora como "bango", no vaya a ser que por el contexto no se entienda y la gente crea que uno va a depositar su dinero sobre un asentadero alargado de piedra, hierro y/o madera; y que si alguien viste un "polo amarillo", lo escribamos "polon amarillo", para no llegar a creer que el tipo se oculta dentro de un helado de limón gigante; asimismo, cada vez que queramos decir "le golpeó bajo la nuez", deberíamos escribir "le golpeó bajo la noez", para eliminar toda posibilidad de pensar que la víctima estaba comiendo un fruto seco en el momento de la agresión... y así etc. etc. ad nauseam, hasta cambiar nuestra manera de hablar y pronunciar los términos, que es, si uno se para a pensarlo, realmente ridícula. Lástima que sea la única que tenemos. Si estoy equivocado, que alguien me ilumine, por favor. No soy lingüista y a veces se me va la... oslla. hernan@kungfukiyo.com


 

15 de Julio de 2004

Respuesta a Jesús Cuadrado
Fernando Fernández
Dibujante

Salud a la cárcel de papel  el 11/7/2004

Soy neófito en internet, apenas llevo conectado unas cuantas sesiones, he buceado un poco curioseando y me encuentro con vosotros, y, ¡oh sorpresa, que no debiera serlo, con un comentario de Jesús Cuadrado calcado de los que hacía veinticinco años atrás.

Como recién Glenat ha editado mi libro Memorias Ilustradas, (un ejercicio de recuperación de anécdotas y recuerdos desde mi infancia hasta los primeros años de mi colaboración con Selecciones Ilustradas), cuya elaboración ha producido un efecto dominó sobre todo mi pasado profesional, se ha refrescado en mi memoria aún más si cabe, la etapa de las revistas de José Toutain, y de las colaboraciones que en ellas publiqué tanto plásticas como literarias.

A estas alturas "de la película" (símil especialmente familiar para el señor Cuadrado) en el año 2.004, me produce una profunda lástima que alguien pueda haberse dedicado a mantener encendida la lámpara de sus rencores, alimentar a una bestia así precisa de grandes esfuerzos que pudieran haberse dedicado a fines más nobles, como el estudio, el conocimiento del medio del que dice y predica ser especialista: la historieta.

Ya en los años 80, algunos "especialistas" ultraortodoxos en nuestro solar patrio lanzaron epítetos insultantes contra todo dibujante que se inspiraba en documentación fotográfica, ya fuese de producción propia o imágenes de artistas de cine, ignorando (cosa muy grave) que los dibujantes de mi generación admirábamos la obra de Alex Raymond en Rip Kirby, de Stan Drake en Julieta Jones o Milton Caniff en Steve Canyon, por la habilidad que tenían para trabajar sobre fotos de modelos, (de lo que existe constancia gráfica en sus monografías y biografías) cosa harto difícil aunque no lo parezca, al igual que en otros lares hicieron  Jean Giraud con Blueberry, Breccia, Blasco…

Pero ello no era suficiente para los que habían decidido unilateralmente que los dibujos de las historietas debían de ser "exclusivamente" realizados "de memoria" es decir sin modelo real presente o fotografiado. Es curioso que tal decisión de seleccionar el trabajo de los artistas fuese tomado por personas que no sabían hacer una O con un canuto, pero hasta ahí, un pase, cada cual puede tener sus gustos, manías o aficiones desviadas, lo que ya no es de recibo ni profesional, ni social ni humanamente aceptable, es que en base a unas ideas siempre subjetivas, se insulte a un autor o se menosprecie su obra hasta extremos inaceptables.

Hace unos años cuando se editó y compré el Diccionario de Uso de la Historieta Española (1.873-1.996) constaté numerosos errores y graves omisiones, que supuse se corregirían en posteriores ediciones, (como, por ejemplo adjudicarme a mí varios álbumes que no realicé, en la etapa en que ya me dedicaba a la pintura). No se me ocurrió rebajar el valor del esfuerzo del autor por conseguir una obra completa y veraz aunque no lo consiguiera, el tiempo es quien definitivamente coloca a cada uno en su lugar, por ello, no he de negarlo, me siento muy feliz al ver mi obra nuevamente reeditada y que obtenga aceptación por parte de las nuevas generaciones. Esa gratificación es suficiente como para no valorar las impertinencias de personajillos frustrados, aunque cuando se llega al límite del insulto el cuerpo te pida el desahogo de escribir unas líneas, pero siempre querido Jesús Cuadrado sin"acritú"               
fernando@fernandofernandezcomic.com

 

16 de Junio de 2003

A VUELTAS SOBRE LA CRISIS (y II)
Alejandro Martínez Viturtia
Editorial Planeta de Agostini

En la entrega anterior vimos una posible división del mercado, cosa fundamental para permitirnos analizar la situación y el desarrollo de éste. Y, adelantando conclusiones, puedo afirmar que estamos saliendo de la crisis. Queda muchísimo por hacer en muchos aspectos pero los números indican claramente que no sólo se vende más sino que están aumentado el número de lectores.

 ¿Qué ha pasado para que en sólo cinco años pasáramos de tener una ventas paupérrimas a llegar al dulce momento actual? Bien, han pasado muchas cosas y yo no las conozco todas, pero centrándome en Marvel, tema que evidentemente conozco de primera mano, sí que puedo hacer un análisis bastante realista de la situación.

 Cuando a principios de 1999 lanzamos la Línea Excelsior detectamos un curioso fenómeno. Si bien se pensó como un producto de kiosco, lo cierto es que nos parecía una opción muy arriesgada dada la situación de bajas ventas de ese canal. De alguna manera, se confiaba más en el mercado de la Librería Especializada y lo cierto es que éste reaccionó muy bien. Y el kiosco mejor todavía. Esto nos hizo pensar mucho. Pese a la crisis, un producto novedoso como eran las Bibliotecas Marvel, se hizo un hueco en el kiosco. Por tanto mi teoría de que existe un mercado potencial de lectores  se empezaba a confirmar. Pero no nos engañemos el impacto de esta iniciativa fue muy limitado.

 Y en éstas, en el 2000, se estrenó la película de los X-Men. Por fin una oportunidad de ser mediáticos, me dije, y decidimos lanzar un Coleccionable con la sana intención de llegar al kiosco. Y lo conseguimos. Fuimos capaces de diseñar un producto sencillo, atractivo y, sobre todo, barato. El resultado fue un éxito a varios niveles. Por un lado, el coleccionable en sí mismo se vendió especialmente bien. Pero lo más importante es que al contrario de lo sucedido en otros lanzamiento similares, como el de Dragon Ball, se empezó a producir un trasvase importante de lectores a las series regulares mensuales.

 El Coleccionable X-Men abrió el camino a lanzamientos similares (en el que cabría destacar el Coleccionable Spiderman) y entre todos ellos se ha establecido un Mercado de Kiosco, muy ligado a los estrenos cinematográficos, que se va asentando poco a poco y que cada vez atrae a más lectores. Y parte de esos lectores han ido a parar a las series regulares. De esta manera las colecciones regulares mensuales como Patrulla-X, X-Men, Lobezno: Origen, la Línea Ultimate o el Spiderman: El Hombre Araña, que estarían situadas en el Mercado de Kiosco de Presencia Limitada, han crecido espectacularmente en ventas. Y parte de esos lectores han llegado a las Librerías Especializadas permitiendo que productos en principio poco comerciales como Maus, Mort Cinder o El Anillo del Nibelungo se conviertan en éxitos de ventas.

 Resumiendo, el mercado está viviendo un momento dulce. Se están captando nuevos lectores sin prisa pero sin pausa y el éxito de iniciativas como la colección Grandes Héroes del Cómic del diario El Mundo, hacen presagiar que este flujo no hará sino crecer en el futuro. De hecho es importante resaltar el hecho de que un medio tan importante como un diario de tirada nacional se haya interesado por el cómic. Esto es una muestra más de como los cómics empiezan a ser considerados como algo más que un entretenimiento infantil.

 Muy bien, estamos saliendo de la crisis pero es evidente que queda mucho camino por recorrer. Hay que diseñar productos que cumplan las expectativas tanto de los nuevos lectores como de los más clásicos, hay que abrir más canales de distribución, potenciar más los existentes, recuperar materiales olvidados, apoyar a nuevos autores, etc. Veremos qué nos trae el futuro.

5 de Junio de 2003

A VUELTAS SOBRE LA CRISIS (I)
Alejandro Martínez Viturtia
Editorial Planeta de Agostini

 Hace unas semanas Álvaro Pons, ese hombre, me animaba a colaborar en su web (bueno, primero dijo no sé que de la cárcel y me asusté un poco pero luego me explicó de que iba y me tranquilicé J) y le dije que sí pero no concretamos nada. En éstas Paco Camarasa escribió para La Cárcel de Papel un interesante comentario sobre el Salón del Cómic y no pude negarme a seguir con el tema.

 Paco analiza hábilmente la situación actual del Salón y pone de manifiesto muchas de las carencias, casi endémicas, de tal evento. Poco puedo añadir salvo que pese a que se mejora año a año, lo cual es de agradecer, las áreas de mejora siguen siendo muchas.

 Pero más allá del Salón, Paco hace una interesante reflexión sobre las novedades “¿Se edita para este tipo de ocasiones o realmente la industria es más que meros eventos puntuales y ediciones puntuales para tales eventos?. Son preguntas que me hago y no dejo de hacerme año tras año. Al igual que me pregunto: ¿Si estamos en crisis, salimos o volvemos a entrar en ella?” Este comentario viene dado, entre otras cosas, por la ingente cantidad de novedades que inundan los Salones y que transmiten la sensación que entre salones la actividad comiquera se paraliza. ¿Es buena esta situación? ¿Estamos en crisis? Buenas preguntas sin duda y su respuesta exige un análisis de cómo está estructurado el mercado en la actualidad.

 Según mi experiencia (y poniendo ejemplos de mis líneas para evitar suspicacias, por no hablar de que los conozco de primera mano) , el mercado se  puede dividir en cinco grandes tipos:

  • MERCADO DE LIBRERÍAS ESPECIALIZADAS: En estos momentos es el mercado de la mayoría de las editoriales de cómic y donde compran los aficionados más acérrimos. Ejemplos de productos para este mercado podrían ser los productos de la Línea MAX, el Spiderman Blue o la serie regular de Thunderbolts. Algunos de los productos pensados para estos mercados también se pueden encontrar, a menudo en cuentagotas, en grandes superficies y librerías generales.
     

  • MERCADO DE KIOSKO DE PRESENCIA LIMITADA: A este mercado llegan productos que están a medio camino entre la librería especializada y el kiosco. Son productos que pese a tener vocación de kiosco (por presentación, formato y precio) y tener buenas ventas en ellos, también se venden en gran medida en Librerías Especializadas. Ejemplos de estos productos podrían ser las Bibliotecas Marvel o las series regulares en comic-book de Los Vengadores, Spiderman, el Hombre Araña o Los 4 Fantásticos.
     

  • MERCADO DE KIOSCO: A este mercado llegan los productos cuya venta principalmente se produce en kioscos. Aquí tenemos los coleccionables semanales de Marvel y, en menor medida, la Biblioteca Grandes del Cómic.
     

  • MERCADO DE VENTA POR INTERNET: Heredero natural de la venta por correo a través de catálogo. En la actualidad vende tanto números atrasados como novedad y se nutre de productos de los tres mercados anteriores. Está en crecimiento.
     

  • MERCADO DE VENTA DIRECTA: Este mercado lo forman  los clientes que compran obras completas de material clásico (francés, español, norteamericano), normalmente lujosamente editadas, de alto precio y que se pueden adquirir con facilidades de pago. Las editoriales “usuales” por llamarlas de alguna manera, no acceden a este mercado.

Esta categorización prácticamente cubre a todo el mercado. A partir de aquí si analizamos los lanzamientos y la marcha de éstos en cada uno de los mercados podremos tener una idea, como mínimo aproximada, de cómo va la industria. Y esto es lo importante, tenemos que ver el global para poder sacar conclusiones. Con demasiada frecuencia se analiza únicamente el primer mercado (el de las Librerías Especializadas) como si fuera el único y este camino solo puede llevarnos a conclusiones equivocadas. Eso sí, se ha de reconocer que este planteamiento erróneo es más que lógico porque la mayoría de los aficionados, críticos y profesionales compran (compramos) en este tipo de librerías y por tanto inconscientemente vemos a estos establecimientos como “el” mercado. Hay que ir más allá, pero ése será el tema de mi siguiente intervención.

(CONTINUARÁ)

15 de Mayo de 2003

A PROPÓSITO DEL 21º SALÓ INTERNACIONAL DEL CÓMIC DE BARCELONA.
Por Paco Camarasa Pina
Edicions de Ponent

Como todo "bazar" que se precie, el 21º Saló Internacional del Cómic de Barcelona ha estado a la altura habitual de años anteriores. Nos hemos encontrado con la gran avalancha de títulos de todos los años. Y me pregunto: ¿Se edita para este tipo de ocasiones o realmente la
industria es más que meros eventos puntuales y ediciones puntuales para tales eventos?. Son preguntas que me hago y no dejo de hacerme año tras año. Al igual que me pregunto: ¿Si estamos en crisis, salimos o volvemos a entrar en ella?. Son, por así decirlo, mis fantasmas de costumbre que me embargan cada Saló.

Este año ha sido muy especial. Como editorial hemos trasladado la labor de venta a  profesionales como son la gente de Madrid Cómics. Como ya sabéis, hace años iniciamos una colaboración muy estrecha con Madrid Cómic para eventos como: Feria del Libro de Madrid, Viñetas desde o Atlántico -A Coruña-, Expocómic y este año por primera vez el Saló de Barcelona. Lo hemos hecho así, y debido a los buenos resultados de la experiencia para ambas partes, lo vamos a mantener para futuros salones por dos motivos:

-Primero.- Somos editores y  preferimos que los verdaderos actores o protagonistas sean los que realmente entienden de venta y contacto de cara al público como son los libreros y los distribuidores.

-Segundo.- Entendemos el Saló como un lugar de encuentro profesional y de intercambio tanto con  editores nacionales e internacionales como con libreros, distribuidores, dibujantes, críticos, lectores...etc.

Este año el Saló ha estado como todos los años. Largas colas para entrar al "multibazar", ausencia de una zona digna para profesionales, más afonía que megafonía, y como siempre, la mala imagen que se empeñan en que demos los editores frente a otros colegas europeos como Casterman, Albin Michel, Milan, Latinoimperator,...etc.

Y aprovecho para agradecer a la naturaleza la bonanza de días que hemos tenido. Gracias por salvar del agua las exposiciones tantos años dañadas por las inclemencias y caprichos de la naturaleza, y siempre realizadas en los mismos espacios, sin aprender de experiencias anteriores. Pero como siempre tenemos el derecho al pataleo y a volver a plantear las mismas manidas ideas y quejas de siempre. Pero no sin agradecer la invitación que todos los años nos formula el Saló y hacerlo desde el respeto a un evento que lo montan ellos, lo gestionan, y nos dejan participar. No olvidéis que salvo las editoriales de Barcelona el resto no estamos representados ni tenemos representación en la institución que gestiona el Saló, con lo cual podemos opinar y nuestra opinión puede ser recogida o no, pero los que deciden y hacen son ellos.

Este año para no variar, pediré a sus Majestades los Reyes Magos de Oriente una valiente y transformadora luz que inunde sus mentes y les lleve a subsanar tanto cúmulo de despropósitos que tan mala imagen deja a todos los que de verdad queremos a este medio que es el tebeo.

Paco Camarasa Pina (edicionsdeponent@ctv.es)
Edicions de Ponent


Weblog
Preferidos
Foro
Artículos
Día de visita
Enlaces
Sobre el autor