¡La crisis!
¿Afectará la crisis al mundo del tebeo? De momento, si se habla con algunos libreros, todos coinciden en una bajada de ventas evidente, pero no espectacular en lo que respecta a los tebeos. Sin embargo, por lo que me comentan, lo que sí ha sufrido un derrumbe total es la venta de todo merchandising asociado. Una situación que no deja de ser razonable si atendemos a la retorcida lógica del aficionado a los tebeos: las figuritas y demás son prescindibles, pero antes dejamos de comer que de leer tebeos. Y ojito que eso incluye a familia próxima, desde mascotas hasta prole y cónyuges. Además, incluso le viene bien a la línea y las últimas teorías defienden dietas hipocalóricas para alargar la vida.
El problema es que lo que es obvio a los ojos del aficionado supone un verdadero desastre para las librerías, que sobreviven en muchos casos gracias a la venta ocasional de ese merchandising y que empiezan a temblar ante la perspectiva de una temporada navideña con un bajón brutal de las ventas de regalos. Y a poco que el engranaje gire y la cadena trófica tebeística funcione, problemas en las librerías implican problemas en las editoriales. Si bien las pequeñas editoriales, por su propia estructura mínima, tienen muchísima más capacidad de adaptación a la crisis, las grandes editoriales, que dependen en muchos casos de un esquema económico que les obliga a una carrera desenfrenada de publicación de novedades, pueden sufrir golpes muy duros. Rumores ya empiezan a correr y, por ejemplo, no pasa desapercibida el radical colapso de novedades de Planeta DeAgostini, que ha pasado de 60 novedades mensuales a 13 anunciadas para el mes que viene, toda una sorpresa teniendo en cuenta que es Navidad y se presupone un aumento de las novedades. Es verdad que, posiblemente, no haya una relación causa-efecto directa entre esta situación y la famosa crisis (la especulación es libre amigos…), pero no deja de ser llamativo que en este momento exacto se dé esa situación.
Pero, por otra parte, en tiempos de crisis la fantasía y el entretenimiento son reductos de refugio, a los que es difícil renunciar. La experiencia de otras épocas avalaría que en épocas de crisis, los tebeos aumentan sus ventas, pero también es cierto que esa experiencia anterior no contaba con alternativas “gratuitas” de entretenimiento vía internet.
¿Qué pasará?
¿Decidirá el G-20+1 apoyar decididamente a las editoriales de tebeos?
¿Habrá un plan de rescate para el mundo del tebeo?
14.11.08 | Opinión | Compartir en Facebook |


Judenhass es una obra tan sorprendente como extraña. Sim realiza un alegato contundente contra la persecución judía, describiendo el Holocausto como la consecuencia de un odio secular hacia el pueblo judío, haciendo uso de un guión que no puede ser más esquemático: citas de personajes famosos, tanto de la cultura como de la política mundial, con declaraciones ofensivas o denigrantes hacia el pueblo judío. Una simple estructura que Sim acompaña de dibujos fotorrealistas (siguiendo la filosofía definida en Glamourpuss) de los horrores en los campos de concentración nazi, dando lugar a un contraste entre citas y retratos con los cadáveres almacenados que no puede ser más efectivo y contundente.



Elegía Roja, de Seiichi Hayashi, rompe por completo, tanto en forma y fondo, con la tendencia que conocemos del gekiga representado por autores como Tatsumi o Tsuge. Hayashi compone un poema visual sobre el amor, compuesto de pequeñas píldoras de cotidianeidad que van desgranando la esencia de la relación amorosa. La historia de Ichiro y Sachiko, escrita entre 1970 y 1971, nace de una variada unión de influencias, que van desde los planteamientos realistas de la nouvelle vague francesa hasta la tradición de los haikus, combinándose en una forma distinta de poesía visual, minimalista, en la que la página aporta un ritmo especial para unos dibujos apenas esbozados, en los que los personajes parecen apenas unos trazos livianos, de rostros sin rasgos que dejan toda la expresividad en el lenguaje de los cuerpos, obligados a narrar con sus posturas, con sus ademanes, haciendo que sus miembros formen líneas que llevan la vista como en un poema gráfico, en un hipnótico movimiento que nos hablará de la incomprensión de sus padres, de las dificultades de una joven pareja y, sobre todo, del amor, de su presencia en cada acto diario, desde un desayuno a un enfado, de una sonrisa al sexo. Pero es que, además, Hayashi se permite juegos con los referentes visuales de su época, incluyendo imágenes de animación, de publicidad, anclajes con la realidad que parecen elementos oníricos dentro de la existencia de los protagonistas. Una bellísima obra, delicada e insinuante, de sensibilidad exquisita, espléndidamente editada por Ponent Mon. 



hermanos Sato, con sus evidentes referencias a Umezu y a Romero, parece dejar la puerta abierta a una interpretación ortodoxa del género. Esperanza vana que desaparece apenas unas páginas después, porque lo que encontraremos es un tebeo para adolescentes hiperhormonados, donde todas las féminas aparecen en extrañas y acrobáticas posturas para poder enseñar posaderas y braguitas o retuercen sus generosas anatomías para que sus pechos consigan derramarse en geometría imposibles por la viñeta. Eso sí, regado del adecuado gore salvaje y visceral propio del género, pero sin un ápice de situaciones que puedan provocar el uso de alguna neurona, no vaya a ser que los jóvenes lectores sufran algún síncope. Lo que no tengo claro es si la narrativa torpe y confusa de los hermanos Sato es un problema o una bendición. En cualquier caso, un tebeo sólo recomendable a adolescentes con subidón de testosterona o a aficionados al género con amplias tragaderas y pelín de afición al masoquismo. Para los demás, se aconseja huída táctica. (0)
Muy diferente es, afortunadamente, Cinderalla, la primera obra de Junko Mizuno que se publica en España y que retrata perfectamente el particular y sugerente universo de esta autora. Su lectura de los cuentos clásicos es una sorprendente mezcla de ingenuidad y perversión, que reinterpreta la historia de Cenicienta en una historia de zombis con ribetes gastronómicos a medio camino entre lo alucinógeno y la psicodelia pop más desbordada. Su estilo de dibujo, claramente enmarcable dentro de la ilustración infantil más naif, descoloca completamente al lector, que en lugar de encontrar pastelosos anuncios publicitarios de coloridos ponys, gatitos cabezones llenos de lazitos o universos de muñequitas de sonrisa disneyniana se topará una combinación enfermiza, que une un tratamiento ingenuo de los personajes con unas situaciones malsanas. Mizuno dota a sus preciosos dibujos de un erotismo de cándida apariencia, de un atractivo indudable que le permite pervertir el mensaje del cuento clásico con un planteamiento delirante en el que todo cambia su sentido sin perder su esencia. Cenicienta se enamorará de su príncipe, como debe ser, y el cuento tendrá un final feliz y, si se me apura, es muchísimo más bondadoso que la versión de Perrault de la narración popular o su empalagosa adaptación disneyniana, pero su calabaza particular será ahora un paso por el reino de las muertos vivientes, con un zapato de cristal renacido en viscoso ojo de bonitas irisaciones. El cóctel es atrevido y con aromas de depravación, pero no se le puede negar en ningún momento el magnetismo que ejerce sobre el lector. Es verdad que la narrativa de Mizuno es en muchos momentos imperfecta e incluso torpe, más centrada en la componente ilustrativa y estética que en la narrativa, pero ese batiburrillo antinatural de dibujo y temática – algo así como un Maruo dibujado por Carl Barks - seduce y fascina a partes iguales, atrayendo como un imán poderoso, provocando al lector continuamente con inteligencia.

Ayer, lunes 10 de noviembre, la redacción de El Jueves recibió un comunicado del Juzgado de primera instancia nº9 de Sevilla, por cortesía de los abogados de la Récord Guiness en títulos nobiliarios Doña María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, XVIII Duquesa de Alba.




Reto para guionista: ¿Conseguiría usted crear una historia en la que se mezclasen Los Tres Mosqueteros de Dumas, La guerra de los mundos de Wells, el Flash Gordon de Raymond… y a Catherine Deneuve?
