¿Es necesario un premio para las librerías especializadas?

La pregunta viene al caso de una noticia que FICOMIC comunicaba hace apenas unos días: la creación de una categoría dedicada a las librerías especializadas dentro de los premios del Saló Internacional del Cómic de Barcelona. La respuesta es obvia: sí. Pero necesita, creo, ciertos matices.
Que las librerías especializadas merecen un reconocimiento a su labor me parece obvio: es indudable que si hoy tenemos tebeos en España y la situación es la que es, es gracias a la labor callada de cimentación que han hecho las librerías. Durante años de vacas flacas, el tebeo ha subsistido gracias al trabajo de los libreros y hoy, en plena “recuperación” aparente del mercado, que les obligará a una lógica reformulación de sus objetivos y funciones, es todavía más de justicia premiar su labor.
Sin embargo, tengo serias dudas sobre la fórmula elegida por FICOMIC para otorgar este galardón. En principio, FICOMIC elaborará un listado de librerías, que será acompañado de un informe de actividades realizadas para que profesionales y público voten a la mejor librería. El planteamiento puede parecer razonable (sobre todo si consideramos ese informe adjunto), pero me temo que puede chocar con el sesgo del localismo obligado de las librerías especializadas. Por mucho que se hable de las actividades de un librero, la realidad es que, seguramente, se votará según el trato que se recibe en las librerías. Ya de por sí este dato es importante, diferenciando entre el simple tendero (que los hay, y muchos, por desgracia) y el verdadero librero que se preocupa por atender a sus clientes, pero introduce la dificultad obvia de comparar fuera del entorno próximo de nuestra compras. Mucho me temo que profesionales y público votarán por las librerías de la ciudad que conocen y eso introduce una variable no considerada: la población. O mucho me equivoco, o este premio se irá a una librería de Barcelona o Madrid, por una simple cuestión de estadística. No es que no existan grandes librerías en estas ciudades, pero que sea la población (o peor, el volumen de ventas) el factor decisivo a la hora de dar este premio me parecería una perversión total del objetivo y sentido del mismo. Deja fuera de forma autómatica a las librerías de pequeñas poblaciones que están haciendo labores increíbles de promoción y sustento de la historieta, por el simple hecho de que nunca tendrán suficiente público que las vote.
Dado este carácter localista, completamente diferenciado al existente en el resto de premios (cualquier tebeo tiene, a priori, una distribución a nivel nacional, incluso los que están destinados a comunidades definidas, como los realizados en gallego o catalán), yo propondría que el premio a la mejor librería tuviera una consideración especial y fuera otorgado por un jurado, a partir de informes previos sobre las actividades de las librerías (que podrían -e incluso deberían- incluir encuestas hechas en internet a los usuarios de las mismas). Sirva como ejemplo el premio a la mejor librería que otorga la Dirección General del Libro en la Comunidad Valenciana: las librerías presentan sus candidaturas con un completo dossier de actividades sobre las que decide un jurado de expertos elegidos por la Generalitat.
Me puedo equivocar en mis hipótesis, pero creo que es un premio suficientemente importante y necesario como para que no se generen resquicios de duda que lo empañen.