Viñetas de mujeres desde el Atlántico

Por desgracia no pude ir al Salón de A Coruña, sin duda una de las citas más interesantes del panorama tebístico español, pero que no se diga que La Cárcel de Papel no habla de esta importante cita. Así que nada como “fichar” a un reportero de lujo, Breixo Harguindey, para que nos dé su visión del Viñetas de este año.

VIÑETAS DE MUJERES DESDE EL ATLÁNTICO

Tras ocho años ininterrumpidos de Viñetas desde o Atlántico, este verano tuve la sensación de que en el cómic gallego se repetía en un nivel superior una de esas sincronías propias del conjunto fractal de Mandelbrod. Tal como en la época del Salón de Ourense y el Frente Comixario, tras recibir el premio al mejor fanzine en el último Salón del cómic de Barcelona, Kiko da Silva y su proyecto BdBanda se han tomado en serio la posibilidad de levantar una editorial de cómic en Galicia. La reciente edición de títulos como “Fiz nos biosbardos” y “Thom” en formato álbum cartoné a color (tras su serialización en Golfiño) lleva camino de convertir al pontevedrés, siempre con la inestimable colaboración en la distribución Kalandraka, en el primer promotor de una editorial gallega de cómic con cara y ojos (incluso suena el nombre de Trondheim). Galicia se mueve, también, en el cómic.
En cualquier caso, la protagonista absoluta de este octavo salón del cómic de A Coruña fue Purita Campos, creadora de Esther y su mundo. Parece que la política de recuperación de autores españoles de la editorial Glénat está dando sus réditos. Tras conseguirlo con Carlos Giménez e intentarlo con Josep María Beà, Fernando Fernández y Luís García; Glénat ha dado nuevamente en la diana con la edición de la obra de Purita que ha llegado al corazón del público nostálgico. Buena prueba de ello la facilitó una librería, de la que omitiremos el nombre, que monopolizó las ventas de los tomos de Esther a 50 euros tras comprar las existencias del resto de stands. Por su parte, la veterana dibujante no desfalleció ante la fila interminable de candidatas a la firma entre las que figuraba el ya clásico anciano del cuaderno que recorre cada salón al acecho de una dedicatoria en forma de dibujo.

De acuerdo con este buen ánimo general en torno a Esther, en la charla de la propia Purita se evaluó la posibilidad de realizar un episodio final de la serie a cargo de un famoso guionista gallego. De hecho, el éxito de Glénat con Gina ha animado una más que probable próxima edición de Esther y su mundo para lo que la editorial barcelonesa ha contado con la inestimable colaboración del Club de Fans de Esther y con un impedimento: según parece, los derechos de la serie podrían estar en manos de la DC, al haber comprado ésta la editorial británica que originalmente publicaba la obra de Purita.

La idea de este último episodio de Esther quizás provino de la interesante charla de Joan Navarro sobre El Capitán Trueno a partir del comentario de su última historieta, publicada en La historia de los comics de Toutain, donde tuvo lugar ¡por fin! el encuentro sexual con Sigrid. Siempre locuaz e ingenioso, Joan Navarro estableció tres ejes que describen la radical novedad de El Capitán Trueno para la historia del cómic español. En primer lugar la novedad del formato apaisado que permitió la visión panorámica del dibujo. Por otra parte, gracias al globo como medio de transporte, las aventuras del Capitán Trueno adquirieron carácter internacional frente a las de otros héroes como el guerrero del antifaz (autolimitados a la defensa de las fronteras de la España cristiana). Y por último, una inteligente política de Bruguera para fidelizar a los lectores a través del merchandising de figuritas de sus personajes que pudieron verse en la exposición adyacente junto con algunos originales de la serie de Víctor Mora y (nota para coleccionistas y demás amantes del fetiche) ¡un reloj de El capitán Trueno!

En este apartado, uno no puede sino sentirse privilegiado cuando Javier Olivares ejerce de guía de su propia exposición. En conjunto, la obra de este heredero estético de los mejores dibujantes de la revista Madriz muestra una sorprendente versatilidad sin perder nunca la calidad ni el ánimo vanguardista por el que es reconocido. Sus fans estamos de enhorabuena ya que próximamente la editorial Media Vaca recopilará sus Cuentos de la estrella legumbre mientras el autor madrileño intenta dar una salida en Francia a su Maria Misteri, trabajo serializado en la revista Treztevents bajo guiones de Bernardo Vergara. A la salida del evento y en charla informal salió a relucir el nombre de la más joven promesa del cómic gallego, que el propio Olivares reconoce como discípulo: el flamante ganador del primer Premio de Banda Deseñada Castelao de la Diputación de A Coruña, David Rubín, cuya exposición de originales demuestra, además de un buen dibujo, su tremenda potencia como entintador.

Con independencia de la deriva situacionista de cada uno, a grandes rasgos, se podría decir que este Viñetas desde o Atlántico de 2005 ha saldado simbólicamente una deuda pendiente del cómic español con las mujeres. Además del Primer Concurso de tiras de historietas contra el sexismo y las exposiciones de Raquel Alzate y Purita Campos, acompañada de su eminente presencia, Antonio Martín presentó su comisariado de la exposición “Los tebeos de mamá” una imponente muestra de la historia del cómic español para mujeres. Aunque quizás se eche en falta una mayor implicación del sector editorial con el salón de A Coruña, año tras año éste viene demostrando como con amor por los tebeos se arma un buen salón y, quizás en el futuro inmediato con permiso de Mandelbrod, se sostenga un proyecto editorial que transmute de nuevo a Galicia al extremo izquierdo del Atlántico.
Breixo Harguindey

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