Lecturas de Dolmen

Pues tres son las lecturas de Dolmen que llevo este mes:
La primera, la obligada cita con el Kane de Paul Grist. Un excelente cuarto número, en la mísma línea que los anteriores y del que calcaría exactamente todo lo que dije. Sólido género policial, bien escrito, bien llevado, con un genial avance de la trama y un sensacional uso de los personajes que se acompaña de una pensada e interesante narrativa, siempre en el filo de la búsuqeda más radical. A destacar en esta cuarta entrega la genial parodia de Sin City que hace Grist, una buena respuesta a la continuada acusación de copiar a Frank Miller. Es verdad que Grist sigue a Miller, no lo oculta, pero que hoy por hoy está alcanzando unas cotas de innovación narrativa que le alzan como uno de los grandes del panorama actual, tampoco es muy discutible. Y precisamente, esos detalles se ven en esa parodia, donde hay muchos más detalles a seguir que la simple anécdota divertida, desde el cambio de dibujo, aproximándolo al de Miller a la planificación. Hay mucha mala leche escondida en esa parodia… Un tebeo obligatorio (4-)
El primer número de la nueva colección Qu4ttrocento, dedicado a David Lafuente, es un buen ejemplo de iniciativa interesante. Dolmen sigue el ejemplo de la colección Solo de DC y la aplica con mucha más lógica, dedicándo cada número un autor joven, dándole cancha para presentar su obra al público. Los resultados serán más o menos afortunados, pero la iniciativa es un balón de oxígeno importante para los autores jóvenes que, todavía empezando, apenas pueden salir del círculo cerrado de la publicación en fanzines. Qu4ttrocento es un experimento que abre puertas y que debe ser bienvenido como tal. En este primer número, David Lafuente tiene la difícil tarea de ser el primero de la lista con historias que van de la parodia del género negro más puro a la anécdota “slice of life”. Y como todo en botica, hay para todos los gustos. Personalmente me quedo más con la frescura de la última historia, más anécdotica, pero donde el estilo de David se adapta mejor a la historia, hay más ‘chispa’, si se puede decir así. Y lo que no se puede negar son las ganas de currar y demostrar la valía.
Y la tercera lectura ha sido el libro de David Hernando de la colección En Primera Persona sobre Frank Miller, que recopila declaraciones del autor sobre diferentes temas. Aunque el libro es interesante y Hernando ha hecho una buena labor en la traducción y recomposición de las entrevistas de las que parte, yo le veo dos problemas al libro. Primero, que la elección de sólo dar cabida a las opiniones de Miller hacen que la lectura del libro quede coja si no se es aficionado a los tebeos, ya que no hay una introducción previa a las obras del autor o referencias que permitan contextualizar las declaraciones. Pese al glosario de nombres introducido al final, se echa mucho en falta una buena introducción a las obras, quizás con breves (o no) artículos sobre cada una de las obras o introducciones en cada sección que permitan al lector más profano situarse en lo que va a leer después. El segundo problema viene en el formato en sí mismo. Hernando parte fundamentalmente de la recopilación de entrevistas que publicó Fantagraphics en The Comics Journal Library (a excepción de las declaraciones sobre Sin City) y aunque la labor de concatenación es buena, hubiera sido muchísimo más interesante, a mi entender, la traducción directa de las entrevistas, sin más. Son largas y prolijas entrevistas donde el diálogo entre en el entrevistador y el entrevistado es muy frúctifero, más con la fuerte personalidad de Miller, con ideas muy claras sobre la industria y la creación que, en el caso del libro de Fantagraphics son acompañadas de largos artículos sobre la obra de Miller. En cualquier caso, es una lectura interesante si se conoce la obra de Miller.

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