Madre, vuelve a casa

Hay lecturas que, tras pasar su última página, nos obligan a parar un momento, a sentarnos y reflexionar sobre lo leído y, sobre todo, lo sentido. Obras que nos hablan de seres humanos, de sus sentimientos y de sus acciones, pero que lo hacen de tal manera que su última página es un espejo desde el que nuestro reflejo nos pide que nos involucremos, que pensemos sobre lo leído.
Madre, vuelve a casa, de Paul Hornschenmeier, es una de esas obras.
El autor nos cuenta la historia de una muerte, la de una mujer de la que no sabemos más que el terrible vacío que ha creado en su marido y su niño de siete años. Lentamente, el pequeño nos va relatando lo que ocurre a su alrededor, nos va hablando del peso de la ausencia, de lo difícil que es hacerse a ella, y de cómo el dolor puede llevar a la obsesión y a la locura. Dos caminos contrarios, el del niño que deja la fantasía de la infancia para entrar en la vida real y el del padre que quiere dejar la vida real para introducirse en su obsesión, pero que confluyen obligatoriamente.
Sin estridencias, sin melodramatismos impostados, Hornschenmeier consigue que su pausado relato transmita un dolor infinito, que flota por todas las páginas como el imaginario reflejo que abre el libro gracias a un dibujo sencillo, minimalista, desprovisto de todo exceso que nos obliga a centrarnos en ese dolor una y otra vez. Una sencillez ilusoria, porque el autor desarrolla una cuidadísima narrativa que nos arrastra sin remisión, eligiendo planos y ritmos con sabiduría. Todos y cada uno de los detalles están pensados hasta la extenuación para conseguir transmitir un mensaje que es, en el fondo, liberador, como bien demuestra su última página.
Mención aparte merece la increíble edición de Astiberri, sencillamente perfecta, cuidada con cariño y esmero hasta el más mínimo detalle y que supera ampliamente a la original, convirtiendo a la edición española en la verdadera edición “canónica” de esta obra.
Un tebeo que no se olvida y que es, desde ya, candidato seguro a una de las obras del año (4).