Recuperando a Dino Battaglia

Uno de los grandes problemas que tiene el tebeo hoy es la pérdida de su historia. Resulta muy complicado, sino imposible, que un joven lector de hoy pueda acceder a los clásicos indiscutibles del medio. Poco a poco se van recuperando algunas de las tiras clásicas de prensa americana de las cinco primeras décadas del siglo pasado, pero sigue siendo sangrante que para muchos aficionados haya autores que pertenezcan a brumoso territorio de la ignorancia obligada.
Uno de esos autores que parecía condenado al olvido era el maestro italiano Dino Battaglia, un autor muy ligado a las adaptaciones de clásicos de la literatura (sobre todo fantástica) y que muchos recordamos por su soberbio dominio de las ambientaciones y su elegante dibujo, maravillosamente compensado por unas texturas que generaban atmósferas imposibles. Hace 25 años encontrar a Dino Battaglia en revistas como TOTEM, El Globo, Blue Jeans o Bumerang (o incluso la pirata Vilan) era habitual, para goce de cualquier aficionado. Incluso se publicaron algunos álbumes, como ‘Los cuentos de Maupassant’ (Biblioteca TOTEM), ‘El gran burlón’ o ‘El hombre de la legión’ (de esa sensacional serie, Un Uomo, una aventura). Pero parece que su muerte en 1983 suponía también que su obra se perdería irremisiblemente en el olvido.
Afortunadamente, parece que existe gente que todavía se acuerda del maestro y Astiberri acaba de publicar TOTENTANZ, un impresionante álbum, de exquisita edición, que recopila algunas de las adaptaciones de clásicos (sobre todo de E.A.Poe) de este autor italiano. Historias tan maravillosas como El Golem, de Gustav Meynrick o La máscara de la muerte roja, de Poe, adquieren en las manos de Battaglia unas tonalidades que nunca antes alcanzaron. Sólo él ha sabido crear la atmósfera decadente y enfermiza que envuelve a aquellos que escapan de la peste en el cuento de Poe, o la terrible magnificiencia del monstruo de barro de la novela de Meynrick. Las páginas se componen con una exquisita armonía, casi poética, consiguiendo que los espacios en blanco adquieran importancia al balancearse con sus texturas, muchas veces sucias, que contrastan con la fina línea de su dibujo, a medio camino siempre entre la caricatura y el realismo. Pasear por las páginas de Totentanz es redescubrir a un genio de la historieta, es detenerse durante largos momentos a contemplar extasiado la belleza de sus dibujos y la inteligencia de sus composiciones, que dan nueva vida a clásicos indiscutibles de la literatura fantástica. Una maravilla (4+) que es acompañada por una cuidadísima y acertada edición por parte de Astiberri, que consigue gracias a una calidad de reproducción que roza la perfección que podamos admirar todos los matices del dibujo de Battaglia.

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