Leyendo por recomendación

En cuestiones de manga, tengo que reconocer que me dejo influenciar mucho por aquellos que saben mucho más que yo de este tema (que debe ser el resto del mundo, aproximadamente), por aquello de que es de ahí de donde estoy obteniendo las mayores sorpresas en los últimos años. Y desde hace unos días he recibido muchas recomendaciones sobre ¡Yotsuba!, de Kiyohiko Azuma. Una obra recientemente editada por Norma Editorial y que, además, ha sido seleccionada como uno de los tebeos del año por Publisher’s weekly.
Así que, ante semejante unanimidad, no me he podido resistir y he leído el primer volumen de esta curiosísima serie que narra las anécdotas diarias de un padre y su hija adoptada que se trasladan a una nueva ciudad. No hay más, así de sencillo es su planteamiento argumental… a simple vista. Porque, con todas las diferencias que se quieran marcar, la lectura de ¡Yotsuba! transmite la misma sensación que tuve al leer El caminante de Taniguchi: la necesidad de recuperar la fascinación por las pequeñas cosas, el sentido de la maravilla ante lo cotidiano. La pequeña niña mira a su alrededor con ojos inocentes, pareciendo desconocer absolutamente todo sobre la vida diaria: no sabe lo que es un timbre, un aparato de aire acondicionado o un centro comercial, pero también desconoce los comportamientos sociales y sus reglas. Una tábula rasa social sobre la que ir escribiendo, descubriendo día a día cosas nuevas con una mirada curiosa. Kiyohiko Azuma sabe perfectamente cómo definir a los personajes y conseguir epatar al lector con la desbordante vitalidad e inocencia de la niña, logrando que la sonrisa se instale cómodamente en nosotros durante toda la lectura. El único pero que le puedo poner es la existencia de algunos saltos narrativos confusos, pero que no entorpecen la lectura.
Evidentemente, este primer volumen deja abiertas tantas vías que todavía es pronto para evaluar la serie, que podría seguir por el camino del costumbrismo o incluso derivar hasta la ciencia-ficción o el terror, visto lo extraño de la niña. Incluso se podría hablar de cierta crítica social subyacente a la ingenuidad de una sociedad que cambia su mentalidad ante los mensajes mediáticos con la facilidad de una ola que va y viene, pero es, como digo, demasiado pronto para llegar a esas conclusiones.
¡Yotsuba! es una de esas lecturas que no estará en las listas de obras maestras, pero nos relajan y despejan, apartándonos del estrés diario durante un momento, mientras seguimos las travesuras de esta niña. Lo que no es poco.
Eso sí, absténgase de su lectura todos aquellos que busquen en los tebeos personajes duros y correosos que escupen con precisión a un orinal a diez metros, porque en esta obra sólo hay buenos sentimientos e ingenuidad. Aunque quizás sería la mejor lectura, que tampoco es malo tener una buena dosis de ambas cosas, tal cual está el mundo hoy en día. (2+)

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