Nueva web de Miradas 2

Miradas 2, el programa de La 2 de RTVE dedicado al mundo de la cultura que, afortunadamente, siempre dedica un poco de su espacio a los tebeos, acaba de estrenar una cuidada y completa página web. Desde ella, se puede acceder a múltiples contenidos, incluyendo la posibilidad de ver los programas o reportajes emitidos (todavía no están los de tebeos, pero todo se andará… :) ). (Pinchad en la imagen)

Sueños rotos

El Solar de los Sueños, de Hideji Oda es una de esas obras que camina por el delicado filo que une el mundo de lo onírico y la realidad. Renei, la joven protagonista, es una estudiante de Bellas Artes que vive inmersa en un mundo propio donde sueños, pesadillas y realidad se confunden a cada paso. Sus inseguridades como artistas y sentimentales se ven perturbadas por los recuerdos de allegados que fallecieron y que vuelven repetidamente en sus sueños. Los fantasmas de su hermano y su amiga de la infancia, Kaya, parecen guiar a Renei a un sendero de locura, del que sólo puede salir a través del arte, su forma de comunicarse con el exterior. Oda juega con una narración en la que nunca sabemos exactamente dónde se encuentra: sus sueños parecen reales, la realidad tiene momentos imaginarios…la vida de Renei es un desfile de recuerdos que toman tridimensionalidad para interferir en su razón, llevándola a la orilla del delirio. Un planteamiento sugerente y, a priori, muy complejo, que por desgracia naufraga en su propia ambición. La mezcla de mundo real e irreal llega a confundir y a sacar al lector en algunos momentos de la lectura, con saltos temporales y espaciales tan bruscos que desorientan y favorecen la pérdida del hilo narrativo, a lo que se añade un dibujo que favorece la ambigüedad entre algunos personajes. No dudo que el objetivo del autor sea precisamente producir en el lector esa sensación de pérdida de rumbo, pero en una apuesta tan arriesgada como El Solar de los Sueños, perder el timón de la narración, aunque sólo sea en una viñeta, puede causar un quebranto irreparable del conjunto. Tras la lectura de este álbum, me queda una sensación agridulce, de buenas intenciones que no han llegado al puerto que se esperaba. Hay buenos y sólidos momentos en la lectura de este álbum, sobre todo aquellos que buscan crear una atmósfera de fuerte lirismo roto por la entrada violenta de la realidad, pero que en su conjunto no logran cimentar el relato. En cualquier caso, se agradece siempre esa ambición por intentar cosas nuevas, aunque no cuajen. Un autor a seguir en el futuro. (1+).