Repaso al 2005 (III): Las ediciones de clásicos

El año de las ediciones de clásicos. No creo equivocarme si digo que ése podría haber sido el subtítulo del año que nos dejó. Salvados los movimientos empresariales y centrándonos en lo que aparecía en las estanterías de las librerías, ha sido sin duda el año de las reediciones (y no sólo reediciones) de clásicos. Una política que ha encabezado claramente Planeta DeAgostini, que activaba una espléndida colección de clásicos de prensa americanos con Rip Kirby, Terry y los Piratas y Carlitos y Snoopy como los grandes títulos del año. Colecciones fundamentales que se sumaban a las ya comenzadas de reedición de clásicos de la EC y que se han visto potenciadas por la de clásicos de la DC y europeos como Spirou, Iznogoud o Lucky Luke. Con todos los peros que se le pueda poner a la calidad de edición (que son muchos, sobre todo en la obra de Caniff), lo cierto es que la iniciativa merece todo tipo de loas. Es fundamental que estos clásicos estén presentes en el mercado español, aunque más lo es que lo estén de forma permanente, accesibles siempre a los nuevos lectores.
Pero si loable es esta tarea, más me parece en el caso de la editorial Glenat, que afronta en solitario la reivindicación de toda una generación de autores españoles. A la recuperación de toda la obra de Carlos Giménez se le han ido sumando paulatinamente las de Jordi Bernet, Alfonso Font, Fernando Fernández, Luís García y Purita Campos, estando ya en el horizonte las de Víctor de La Fuente y Adolfo Usero. Ediciones de extraordinaria calidad, que hacen justicia a una de las mejores generaciones de autores españoles de todos los tiempos. Las ediciones de Nova-2, Las Crónicas del Sin Nombre, Zora o la exitosa Gina de Purita Campos son noticias extraordinarias, que permiten al lector de hoy comprobar la calidad de estos autores. Tampoco se puede olvidar que esta editorial ha iniciado también una línea de clásicos de manga, editando con todo lujo obras tan imprescindibles como Maison Ikkoku o Lamu (ampliando la somera edición que en su día apareció en España), de Rumiko Takahashi, y continuando la de Astroboy de Tezuka.
Por su parte, Norma ha continuado también con la edición de clásicos, con Los Archivos de Spirit a la cabeza (y con un inteligente cambio en el orden de publicación), siguiendo con obras tan fundamentales como Los Escorpiones del desierto, Partida de Caza o Ici Meme y con anuncios tan suculentos como el de la próxima edición del Valerian de Meziéres y Christin.
Pero, afortunadamente, casi todas las editoriales han contribuido con su granito de arena a esta recuperación de clásicos de la historieta: La Cúpula con las obras de los Hernández (Palomar y Rio veneno) y Crumb, Dibbuks con la preciosa La diosa sumergida de Calatayud, Sins Entido con el Manuel no está sólo de Rodrigo, Ponent con el Arf de Micharmut, Astiberri con el Totentanz de Battaglia… sin olvidar la labor de Ediciones B con la sistemática edición de las obras de Mora y Ambros o con el delicioso volumen de Clásicos del TBO recientemente editado.
Parece evidente que existe una voluntad de recuperar los clásicos del tebeo que nunca se debieron haber perdido, esperemos que no sea sólo una moda editorial.

En cualquier caso, es muy difícil hacer un “ranking” de estas ediciones como hace poco se me pedía. Y lo he intentado, que conste, pero me resulta imposible. Todas son obras fundamentales del tebeo, imprescindibles. Cada cual que elija según sus gustos, pero todas deberían estar en la biblioteca de un buen aficionado al tebeo. Si acaso, y sólo como indicativo, expresar mi sorpresa por dos obras: el descubrimiento de Rumiko Takahashi, una autora a la que no le había dedicado el interés que se merecía y la continua validez de las propuestas narrativas de Milton Caniff, que demuestra que Terry y los piratas sigue teniendo, casi setenta años después, una fuerza irrefrenable.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Post Navigation