Las puntuaciones de La Cárcel

Me piden en un mail que explique lo de las puntuaciones de mis lecturas. Pues nada, ahí va la explicación otra vez :)

Están basadas en las de Cartelera Turia, una publicación valenciana con más de cuarenta años de historia que he seguido desde la tierna infancia y en la que hoy colaboro, pasadas por el tamiz de mi deformación profesional como docente. Se podrían definir así:

(0): Suspenso. Malo, malísimo, mejor no leerlo.
(1): Aprobado, una lectura para pasar el rato que cumple los mínimos exigibles.
(2): Bien, un tebeo con aspectos interesantes reseñables y que merece una lectura.
(3): Notable, un buen tebeo, interesante y que debe leerse.
(4): Sobresaliente. Uno de esos tebeos que es obligatorio leer, una excelente lectura.
(5): Obra maestra, reservado a esos pocos tebeos que merecen esa calificación. Y son muy poquitos.

Un (+) o un (-) indicaría una modificación al alza o a la baja, respectivamente.
Como véis, no es una puntuación que traslade el 0 a 10 tradicional, sino que el (1) es lo que yo considero es lo mínimo que se le puede pedir a un tebeo, un “aprobado”, mientras que lo malo va todo al mismo saco, al (0).

Una de piratas

Norma acaba de editar la cuarta entrega de la saga de Isaac El Pirata: La Capital, una buena excusa para releer todo lo publicado hasta ahora y volver a certificar que es, sin duda, una de las grandes series europeas de los últimos años. Blain ha construido una inteligente historia en la que van de la mano las aventuras y la progresión personal del joven pintor Isaac, pasando del género de piratas al histórico casi sin solución de continuidad y demostrando un conocimiento profundo de los recursos de ambos géneros. Si hasta la mitad del anterior volumen asistimos a un relato de piratas casi perfecto, en el que las claves del género (las expediciones, los motines…) son puntos miliares de la evolución del personaje, la vuelta a tierra firme de Isaac nos trae una nueva vuelta de tuerca, en la que el iluso joven se convierte en un descreído que ha vivido demasiado, que ha perdido las ambiciones y las ilusiones de artista y se enfrenta a la vida siguiendo la máxima del “Carpe Diem”. En esta cuarta entrega, la vuelta a su ciudad natal le enfrenta con su padre, un viejo y tradicionalista judío y a la búsqueda de su amada Alice. Siempre acompañado de Jacques, Isaac se adentra en la otra vida de la ciudad de París, la de los ladrones y mafias, alejándose todavía más de su vida anterior…incluyendo a Alice.
Como en los anteriores álbumes, Blain demuestra una capacidad espectacular para la narrativa. Su concepción del ritmo es casi perfecta, con soluciones narrativas tan interesantes como la utilizada para relatarnos el secuestro sufrido por Isaac y Jacques: sobre un fondo vacío, vemos sólo la mitad inferior de unas figuras, siempre en negro y dando la vuelta a los secuestrados, maniatados y con una capucha. Una excelente solución para transmitir la opresión del momento, la indefinición, el no saber qué está pasando. Pero sobre todo me sigue maravillando la sencillez con la que crea atmósferas que trasladan al lector las emociones que envuelven el momento, tomando forma a lo largo de la página y alzándose como una unidad compositiva de página en sí misma.
Una serie extraordinaria, con una edición perfecta por parte de Norma (4)

And the winner are…

Pues contabilizados todos los mails, descontados los repetidos (pillines, que esto no es a ver quién manda más ;) ) y aquellos que no ponía nada, querían alargarme mis partes pudendas, venderme todo tipo de fármacos u ofrecerme favores sexuales a la luz del carnaval de Sao Paulo (que digo yo, que a éstos lo de Torrezno, como que no), resultó la cosa en la friolera de 1463 mails.
Y cómo sólo hay dos colecciones, se hizo en sorteo con el aséptico método de sacar un par de números aleatorios con la calculadora y buscar los afortunados, que han sido:

– Guillermo Céspedes Gorgues
– Antonio Luis Lagarda Arroyo

Que tienen ya un mail pidiéndoles sus datos postales. :)
¡Enhorabuena!

Los superhéroes… ¿son cultura?

Es curioso como cualquier entrada que escriba en la que cuestione ligeramente un tebeo de superhéroes monta una polémica impresionante. A los hechos me remito: una entrada denominada “Lecturas superheroicas” con tres reseñitas de lo más aséptico (bueno, no, en una entraba a matar, pero creo que convendremos en que, en ese caso, tenía razón) genera automáticamente el debate finisecular superhéroes sí/no o más conocido de un tiempo a esta parte “pijameros/gafapastas”.
Pues pongamos una piedra más en la discusión, y esta vez para darle la vuelta al debate y conectar con el la percepción de los tebeos desde la prensa que se desató hace unos días.
EL PAíS, en su sección de Cultura de hoy, abre nada más y nada menos que con el extenso artículo “Los superhéroes cuestionan el orden mundial”, firmado por Bárbara Celis. Un interesante texto motivado por la presencia de autores españoles en la Comicon de Nueva York y que debate el giro que ha tenido el género en los USA desde el 11-S y cómo la reciente saga de Civil War es un reflejo de la situación política interna americana generada por la Patriot Act.
Los tebeos y, en particular, el género de superhéroes llegan a las páginas de Cultura de un periódico de gran tirada por la puerta grande, sin entrar en la anécdota divertida o casual, sino con un largo repaso a la actualidad y a sus implicaciones, en un texto ponderado, correcto y de lo más respetuoso con los tebeos y el género, en el que se incluyen comentarios de autores españoles como Ramón F. Bachs (que dibujará Civil War: Front Line), Daniel Acuña (que se encargará de Freedom Fighters) y Jesús Saiz (Checkmate) o el argentino afincado en España Al Barrionuevo, que paradójicamente se oponen a la iniciativa de Miller de hacer un tebeo propagandístico en el que “Batman patee el culo de Bin Laden” y que es respondido por Dan Didio con un “Eso es un proyecto de Miller… Todavía está muy lejos…”.
Para colmo, la página se cierra con una noticia que refiere como gran triunfo la apertura en Londres del Cartoon Museum, un museo dedicado al el humorismo gráfico británico, el más veterano de Europa.
Desde luego, mantengo mi teoría de que, cada vez, más, los tebeos se ven desde los diarios como una forma de cultura tan válida como cualquier otra. Hay excepciones (el caso de la reseña de V de Vendetta de Diego Galán, en el mismo periódico), pero la norma esta siendo una tratamiento más y más respetuoso.
PD: Mis felicitaciones a Bárbara Celis.
PD 2: Ah! Y, por supuesto, los superhéroes son cultura. Un silogismo sencillito lo demuestra: los superhéroes son un género de los tebeos, los tebeos son cultura, ergo los superhéroes son cultura.
ACTUALIZACIÓN: Gerard nos informa en los comentarios que EL PERIÓDICO dedica un artículo al mismo tema en su sección de cultura.