Lecturas con sonrisa

Dos lecturas de esas que dejan una sonrisa perenne tras su lectura.
Primero, Arranques amorosos, comienzo de una serie de Nicolas de Crecy editado (primorosamente) por Ponent Mon. Un tebeo que puede sorprender a primera vista a los seguidores del autor de Leon Le Came, pero que entronca perfectamente con el universo surrealista de este autor. De Crecy nos cuenta la historia de Salvatore, un perro que decide dedicarse a la mecánica por causa de un trance amoroso juvenil, consiguiendo el taller más prestigioso del país. Un taller al que se dirige la dulce Amandine, una cerdita preñada de 12 pequeñines y miope hasta el límite de la ceguera. Una excusa argumental para desarrollar una historia alegre dirigida a niños de hasta 99 años, que es capaz de mezclar el gag visual más slapstick (con ese prodigioso vuelo del coche de Amandine) hasta el diálogo casi directo entre protagonista y lector. Pese a que, a primera vista, de Crecy pierda la acidez proverbial de obras como Prosopopus o Leon Le Came, el despliegue de imaginación y puro surrealismo entronca perfectamente con éstas obras y el universo de Le Bibendum Celeste o la reciente Periode Glaciare. Su dibujo rápido, casi apresurado, es perfecto para la estructura de cuento clásico por la que opta De Crecy, con un narrador que establece complicidad entre lector y protagonista, recordando no sin intención a algunos episodios de dibujos animados de la Disney.
El resultado final es un tebeo delicioso, que divertirá a cualquier niño, pero que en un adulto tendrá el efecto casi instantáneo de recordarnos que fuimos niños y que incluso parte de ese chaval sigue dentro de nosotros, aunque con la inteligencia suficiente como para lanzar guiños continuados a ese lector adulto para que pueda obtener de la lectura, además, múltiples reflexiones. Podéis ver algunas páginas en su web.(3+)
Y la segunda lectura es la largamente retrasada edición del Dan Laxante de Fermín Solís, editado por la malagueña Asociación Cultural Tebeo Vivo 2005. Historietas de una o dos páginas a lo sumo que siguen la estela del humor clásico de la Editorial Bruguera y de personajes tan clásicos como “El inspector OJal” de Vázquez (aunque, no sé por qué, me ha venido a la cabeza mientras lo leía Dirk Gently, el detective holístico de Douglas Adams). Las investigaciones de Dan Laxante se basan en el absurdo y personajes de lo más variopinto, sin más ambición que provocar el buen humor del lector, lo que consigue sobradamente y con éxito en prácticamente todas las planchas. Un excelente tebeo para reírse un rato y que tiene como único inconveniente su brevedad. Podéis ver alguna muestra en la web de Fermín (2+)

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